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martes, 28 de julio de 2026

馃挰 Jose Joaquin Colome Reyes coment贸: "Ja ja ja ja. Pepe, Pepe."

 
Guerra lo tiene todos
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馃挰 Jose Joaquin Colome Reyes coment贸 una publicaci贸n de EnfyStudio.
 
28 de julio a las 5:26 p. m.
 
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lunes, 27 de julio de 2026

El Bhagavata Bhagavan Sri Sathya Sai Baba - Segunda parte

CAPITULO 21

 

 

 

EL EPISODIO DE DURVASA

 

 

Vyasa se apresur贸 a explicar la raz贸n de las risas de Durvasa. "Durvasa, sin embargo, acept贸 la s煤plica de Duryodana y empez贸 a encaminarse hacia el bosque, diciendo: `Muy bien, as铆 lo har茅'. En este ruego hab铆a un profundo y siniestro prop贸sito. La raz贸n era la siguiente: Un d铆a, al amanecer, cuando los Pandavas estaban adorando al sol, 茅ste se compadeci贸 de su situaci贸n y debido a su inconmensurable gracia les obsequi贸 una vasija cuyo contenido permanec铆a siempre lleno, sin importar cu谩nto se tomara de 茅l. Se le llamaba A kshayapatra. Draupadi, como una esposa apegada a su deber, acostumbraba a tomar su comida solamente despu茅s de que los cinco hermanos hab铆an comido. La vasija permanec铆a llena sin importar cu谩ntos se hubieran alimentado, pero una vez que ella terminaba de comer y limpiaba la vasija 茅sta no pod铆a dar m谩s. De esta forma, diariamente la vasija se llenaba hasta que ella hubiera tomado su alimento. Antes de esto, ella pod铆a alimentar a miles y aun a millones con el mismo recipiente, pero una vez que ella hab铆a tomado su raci贸n, 茅sta perd铆a el poder durante ese d铆a. Es decir, ten铆a que haber alguna cantidad de comida en la vasija para que pudiera multiplicarse y usarse un mill贸n de veces. Este era su peculiar poder. Duryodana le pidi贸 a Durvasa que se presentara ante los Pandavas y les pidiera hospitalidad despu茅s de que Draupadi ya hubiera tomado su comida, pues 茅l sab铆a de este impedimento espec铆fico".

"Cuando el iracundo asceta buscara comida y los Pandavas fueran incapaces de satisfacerlo a 茅l y a su enorme comitiva, de seguro 茅l invocar铆a una terrible maldici贸n a causa de los aguijonazos del hambre, con lo cual destruir铆a a los hermanos para siempre. As铆, el complicado problema de vivir con ellos se resolver铆a y los Kauravas podr铆an gobernar sobre todo el reino con tranquilidad. Esta era la malvada intenci贸n de Duryodana. Pero los Pandavas buscaban apoyo no en algo o alguien en el exterior, sino en el Se帽or dentro de ellos. ¿Qu茅 pod铆a hacer la maldici贸n de un asceta, por muy poderoso que 茅ste fuera? ¿C贸mo pod铆an da帽arlos las vilezas de las malvadas mentes de los hombres si el todo protector Se帽or estaba al lado de ellos? Sus conspiraciones ten铆an que fallar ignominiosamente. Los perversos Kauravas no se daban cuenta que cuando ellos planeaban algo en una direcci贸n, el Se帽or dispon铆a lo contrario".

"Durvasa apareci贸 ante los Pandavas con sus diez mil disc铆pulos exactamente en el momento en que Draupadi estaba descansando despu茅s de comer y haber lavado el recipiente sagrado y conversaba con sus se帽ores. Dharmaraja vio al asceta dirigirse hacia la caba帽a de techo de paja en donde ellos pasaban sus d铆as; se levant贸 r谩pidamente y le dio la bienvenida con gran entusiasmo, le lav贸 los pies, le ofreci贸 flores como reverencia y se postr贸 ante 茅l. Despu茅s le dijo lo siguiente: `He realizado mi mayor ambici贸n en esta vida, 茅ste es realmente un d铆a de gran suerte', derram贸 l谩grimas de alegr铆a y permaneci贸 con las palmas de las manos juntas. Sus hermanos y Draupadi permanecieron a su lado despu茅s de hacerle reverencias inclinando sus cabezas como homenaje".

"Durvasa estaba visiblemente cansado por el agotador y largo viaje y le dijo con evidente exasperaci贸n: `Vamos a ir al r铆o para nuestro ba帽o y ritual del mediod铆a, tengan lista la comida para m铆 y mis diez mil seguidores en el momento en que regresemos'. Despu茅s de esta advertencia, se dirigi贸 r谩pidamente hacia el r铆o".

"Cuando llegaron estas palabras a sus o铆dos, Dharmaraja sinti贸 un choque, y su coraz贸n casi se detuvo. Le pregunt贸 a Draupadi y se enter贸 que el recipiente hab铆a sido cuidadosamente limpiado y puesto en su lugar. Todos ellos se agobiaron por el sufrimiento de lo que podr铆a sucederles. `¡Oh Dios! Hay que alimentar a diez mil gentes, ¿qu茅 nos aguarda este d铆a?' Se lamentaban, absortos en su preocupaci贸n, pues para Draupadi, la esposa ideal de un hogar, la oportunidad de atender invitados con comida era siempre bienvenida, pero no a estas horas de la tarde, cuando tantas gentes ten铆an que ser alimentadas muy pronto en la selva, donde no hab铆a provisiones disponibles. Se sent铆a desesperada. `El personaje que nos visita es el famoso Durvasa, cuyos logros y cualidades son reconocidos en todo el mundo; con una simple mirada puede convertir en cenizas a quienes lo hagan enojar. ¡Dios m铆o! Qu茅 terrible desgracia les espera a mis se帽ores', reflexionaba temblando de miedo".

"No lograba encontrar alguna soluci贸n para alimentar a la horda que hab铆a llegado a ella. ¿Qui茅n m谩s pod铆a ayudarla sino el Se帽or Krishna, el salvador de los buenos? `¡Oh Gopala, salva a mis se帽ores! ¡Prot茅genos de la destrucci贸n que nos amenaza, mu茅stranos alguna forma para satisfacer a estos monjes y a este asceta!' As铆 llamaba a Krishna, con l谩grimas en los ojos y la angustia destroz谩ndole el coraz贸n. Le rogaba incesantemente al Se帽or. No le importaba lo que pudiera sucederle a ella, pero s铆 le suplicaba que salvara a sus esposos y que su auspiciosidad y su posici贸n matrimonial permanecieran intactas. Lloraba a viva voz con una congoja inconsolable. Los hermanos Pandavas oyeron sus lamentos y sus angustias se duplicaron. Ellos tambi茅n rogaban a Krishna, su 煤nico refugio: 'Oh Nandanandana, T煤 nos salvaste de las calamidades planeadas por los Kauravas una tras otra, T煤 nos protegiste como los p谩rpados a los ojos, ¿por qu茅 nos has hundido en esta terrible pena ahora? Perdona nuestros pecados y faltas, s谩lvanos de este terrible peligro, ay煤danos a complacer a este sabio y a su enorme grupo".

"Las oraciones de los Pandavas y las l谩grimas de Draupadi ablandaron el coraz贸n de Krishna en Matura, y se dirigi贸 hacia all谩. Se escucharon Sus pisadas y los Pandavas que estaban con las cabezas agachadas levantaron los ojos ante la angustia de que Durvasa hubiera regresado del r铆o y vieron a Krishna entrando en su choza, emanando una deslumbrante brillantez con Su sonrisa; Sus vestidos amarillos rozando el suelo. Todos exclamaron: '¡Krishna, Krishna!', y corrieron hacia el Se帽or. Draupadi oy贸 esas voces y se apresur贸 a salir de su rec谩mara, pues sinti贸 que esto pod铆a ser alguna se帽al de que la gracia de Dios pod铆a ser derramada sobre ellos. Sin embargo, al ver a Krishna, corri贸 a Sus pies y los humedeci贸 con sus l谩grimas: 'S谩lvame, salva mi auspiciosidad, satisface al asceta y sus seguidores'. ¡Krishna, el consumado director de este drama universal, pareci贸 no inmutarse ante sus sufrimientos, sino s贸lo preocuparse de su propio apetito! y le dijo: 'Draupadi, es extra帽o, pero tengo hambre. Primero satisface mi apetito y despu茅s puedes pedirme lo que necesites, dame inmediatamente un poco de comida', y puso la palma de su mano hacia arriba, como si no pudiera esperar".

"Draupadi le dijo: '¡Oh Se帽or! No hay tiempo para bromas, 茅ste es un momento de prueba para nosotros. S谩lvanos, no te r铆as de nuestras s煤plicas', y se limpi贸 las l谩grimas que le brotaban, con la orilla de su sari. Le imploraba con sus manos extendidas en son de plegaria. Krishna levant贸 la cara de ella con su mano y le dijo con una suave entonaci贸n afirmativa: 'Ni帽a, las l谩grimas brotan en los ojos de las mujeres a la menor provocaci贸n. Pero, ¿pueden las l谩grimas calmar Mi apetito?' Evidentemente Krishna estaba de humor bromista. Draupadi respondi贸: 'Gopala, T煤 eres el segundo que llega a nuestra puerta pidiendo comida, pero si nosotros no te damos lo que nos pides, T煤 no nos maldecir谩s ni nos destruir谩s. ¡Sin embargo, la otra persona junto con sus diez mil disc铆pulos esperan calmar su hambre con la comida que esperan de nosotros! Todos nosotros seremos reducidos a cenizas, ¿en d贸nde podremos conseguir un solo grano en esta selva?

¿C贸mo puedo satisfacer el hambre de tanta gente en tan poco tiempo, en este desolado lugar?' Ella expresaba de esta forma la raz贸n de la preocupaci贸n que los invad铆a".

"Gopala se ri贸 sonoramente y exclam贸: '¡Dices que han venido diez mil invitados, pero Yo no veo a uno solo aqu铆! No puedo sino re铆rme de tus palabras. Est谩s haciendo a un lado al ni帽o de tu regazo para acariciar al ni帽o que est谩 lejos. Primero dame lo que necesita Mi apetito y despu茅s puedes pensar en alimentar a la gente que est谩 lejos".

"Krishna insist铆a en que El deber铆a ser atendido primero, actuaba en forma perfecta el papel de una persona hambrienta. Draupadi tuvo que explicar su predicamento: 'Se帽or el recipiente tuvo una gran variedad de guisos, todos ellos fueron servidos y se terminaron ya; yo tom茅 ya mi parte. Limpi茅 la sagrada vasija que nos otorg贸 el sol y la he puesto en su sitio. ¿C贸mo puedo satisfacer Tu apetito? T煤 eres mi 煤nico refugio. Si T煤, que eres el que lo sabe todo, nos causas este sufrimiento, ¿qu茅 podemos decir de los dem谩s?' Draupadi lloraba nuevamente".

"Gopala dijo: 'Bueno, trae aqu铆 ese recipiente. Si obtengo aunque sea una part铆cula de algo comestible estar茅 contento'. As铆 ella fue a traer la vasija y la puso en manos de Krishna. Gopala pas贸 cuidadosamente sus dedos dentro del recipiente, buscando alguna part铆cula que pudiera haber escapado al fregado y lavado. El encontr贸 en el cuello de la vasija un fragmento de una hoja cocinada; entonces le coment贸: '¡Draupadi, parece que has tenido un platillo de hojas para la comida de hoy!"

"Draupadi estaba sorprendida de que Krishna hubiera podido descubrir un pedacito de hoja en la vasija que ella hab铆a fregado y lavado. 'Esto debe ser Tu milagro; cualquier cosa que yo hago, la hago eficientemente. No puedo haberla limpiado tan descuidadamente', y se ri贸. Cuando ella se aproxim贸 hacia Krishna para ver la hoja que El le hab铆a mostrado, Krishna le dijo: 'Mira, encontr茅 esto en tu vasija, esto es suficiente no s贸lo para satisfacer mi apetito, sino el hambre de todos los seres del universo'. Entonces la puso en su lengua con la punta de su dedo y trag谩ndosela exclam贸: '¡Ah, qu茅 bien! ¡Mi hambre ha desaparecido!"

"En ese preciso instante, en el r铆o, Durvasa y sus diez mil disc铆pulos sintieron sus est贸magos repletos de comida. Sus apetitos tambi茅n desaparecieron y experimentaron una dicha extrema, libres de las molestias del hambre que hab铆an sufrido en los minutos previos. Maravillados comentaban entre s铆 con palabras y gestos diciendo: '¡Nuestros est贸magos est谩n tan llenos que ya no hay espacio siquiera para un grano m谩s de arroz! Dharmaraja debe estar esper谩ndonos con un enorme banquete de manjares deliciosos e insistir谩 en que le hagamos plena justicia a su hospitalidad. Pero, ¿d贸nde haremos espacio para el fest铆n que ha preparado? ¡En verdad que estamos en un terrible predicamento!' Algunos recordaron entonces el incidente acaecido con su maestro Durvasa cuando maldijo a Ambarisha y sufri贸 una gran lecci贸n a manos de la propia v铆ctima de su imprecaci贸n, gracias a que Krishna intervino por ella. Le explicaron a Durvasa su situaci贸n y sus conjeturas. El asceta se dio cuenta de la gracia que hab铆a obtenido Dharmaraja, lo bendijo profusamente y se alej贸 de ese lugar con sus disc铆pulos por otro camino, evitando la vivienda de los hermanos Pandavas".

"Sin embargo, Krishna hab铆a enviado a Bhima para que fuera al r铆o y trajera pronto al asceta y a su comitiva para la comida. Cuando Bhima los vio alej谩ndose por otro camino, aceler贸 su marcha y los disc铆pulos, asustados de sus intenciones, corrieron en direcci贸n a la selva para salvarse. Bhima se interpuso ante Durvasa y le dijo: `Maestro, mi hermano mayor me orden贸 encontrarte y llevarte con 茅l porque la comida para todos ustedes est谩 ya lista'. Durvasa se excus贸: `Bhima, no podemos comer ni siquiera una fracci贸n de bocado, estamos llenos a reventar. No estamos disgustados de ninguna manera con ustedes. Yo los bendigo para que puedan obtener toda la felicidad. Yo mismo vendr茅 a verlos cuando est茅n reinando sobre la tierra como soberanos indiscutibles y entonces recibir茅 su hospitalidad. Aquellos que me enviaron hacia ustedes con motivos siniestros encontrar谩n su total destrucci贸n'. Dese谩ndoles la mejor de las suertes, Durvasa se alej贸".

"¿Te das cuenta, Parikshit, de la devoci贸n y sentido inigualable de entrega de tus abuelos? En forma similar, la gracia que Krishna derram贸 sobre ellos era insuperable". Cuando Vyasa le revelaba estos incidentes a Parikshit para demostrarle la fe inquebrantable de los Pandavas y la Gracia de Krishna, aquel lo escuchaba atentamente, con su mente afectada alternadamente por el asombro, el respeto y la ansiedad. Cuando Vyasa describ铆a en esta forma el dilema de los Pandavas, Parikshit se agitaba, cuando le describ铆a alguna cat谩strofe que los amenazaba lloraba conmovido y cuando le narraba alg煤n pasaje exitoso derramaba l谩grimas de alegr铆a.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CAPITULO 22

 

 

 

ARJUNA PELEA CONTRA LOS DIOSES

 

Vyasa prosigui贸:"¡Oh rey! Tus abuelos estaban listos para renunciar a todo por Dios si hubiera sido necesario; tambi茅n estaban preparados aun para pelear con los dioses si se hubiera requerido, porque ellos s贸lo estar铆an observando su deber de guerreros cuando pelearan as铆. T煤 debes haber escuchado la historia de tu abuelo luchando contra Shiva y que obtuvo de 茅l el arma divina Pasupata Astra". En ese momento, el rey levant贸 su cara de improviso y exclam贸: "¡Maestro! ¿Qu茅 dices? ¿Que mi abuelo sostuvo una batalla contra Shiva? Nunca hab铆a o铆do nada parecido. Cu茅ntame eso, sacia mi sed de saber acerca de ese acontecimiento". Parikshit se postr贸 a los pies de Vyasa insisti茅ndole que le narrara la historia.

Vyasa aclar贸 su garganta y dijo: "Hijo, ¿cu谩ntas historias m谩s tengo que contarte? La narraci贸n completa de las relaciones entre los Pandavas y los dioses no requiere horas ni meses, ¡sino a帽os! Por lo tanto, 煤nicamente porque t煤 me lo pides te contar茅 tanto como sea posible dentro del tiempo disponible. ¿Escucha, oh rey! Cuando los Pandavas viv铆an en la selva, un d铆a Dharmaraja estaba agobiado por la ansiedad. Present铆a que sus perversos primos, los Kauravas, no les permitir铆an descansar en paz aun despu茅s de que terminara el per铆odo de exilio. Era dudoso que ellos les devolvieran la parte del imperio que les correspond铆a. Dharmaraja estaba temeroso de que la guerra fuera inevitable y que los grandes arqueros de la 茅poca, Bhisma, Drona, Karna y Ashwatama, se pusieran del lado de las hordas Kauravas. Tem铆a que los Pandavas pudieran no ser capaces de vencer a esa galaxia de poder, ten铆a miedo que al t茅rmino de la gran guerra salieran derrotados y que los Pandavas tuvieran que pasar todos los a帽os de su vida en esa misma selva".

"Cuando Arjuna lo vio sumido en estas preocupaciones, se acerc贸 a 茅l y le suplic贸 que le diera su permiso y bendiciones para retirarse y lograr armas divinas a trav茅s del ascetismo, con las cuales podr铆an derrotar al enemigo. Dharmaraja le indic贸 que pod铆a irse a su retiro para complacer a los dioses y a trav茅s de la gracia de ellos obtener armas para ganar la guerra. Arjuna se dirigi贸 al interior de la zona de Gandamadana, la cual era inaccesible aun para los m谩s emprendedores ascetas, y practic贸 su austeridad para invocar a lndra, el soberano de los dioses. Los cielos estaban asombrados de los rigores de su ascetismo y su tenaz persistencia. As铆 que Indra se apareci贸 ante 茅l dici茅ndole: '¡Hijo! Estoy complacido por tus sacrificios, sin embargo, si quieres realizar tus deseos primero gana la gracia de Shiva; entonces yo te llevar茅 al cielo y te dotar茅 con todas las armas que el cielo puede otorgar".

"Seg煤n los consejos de Indra. Arjuna se sent贸 a meditar en Shiva a fin de ganar su gracia. Mientras tanto, Shiva decidi贸 efectuar su propia dramatizaci贸n, te contar茅 c贸mo fue esto. Un enorme jabal铆, ferozmente irritado, corri贸 hacia el lugar en donde Arjuna estaba ejecutando sus penitencias, y a pesar de que durante las pr谩cticas asc茅ticas (tapas) uno debe desistir de da帽ar a cualquier ser viviente, lo vio y tom贸 r谩pidamente su arco y sus flechas cuando el jabal铆 estaba a punto de embestirlo. En ese preciso instante apareci贸 ante Arjuna un habitante de la selva, armado tambi茅n con flechas y arco, junto con su esposa. Arjuna estaba admirado de que una mujer acompa帽ara al cazador en esa espesa selva, en donde nadie pod铆a andar seguro. Sin embargo, al observar m谩s detenidamente encontr贸 que hab铆a una enorme banda detr谩s del cazador, formada por hombres y mujeres de feroz apariencia, los cuales gritaban y vociferaban en forma extra帽a. Arjuna estaba perplejo y sorprendido. La persona que hab铆a aparecido primero, el cazador, con una cara de fiereza y centelleantes ojos rojos le grit贸 a Arjuna: '¡Hey t煤! ¿Qui茅n eres! ¿Por qu茅 has venido a este lugar? No vivir谩s si disparas una flecha contra ese jabal铆, aun si lo haces por error, te lo advierto. Yo lo he perseguido y lo hice correr hasta ac谩, ¿qu茅 derecho tienes a tomar tu arco y flechas contra 茅l?' Estas palabras que pronunci贸 entraron en el coraz贸n de Arjuna como una r谩faga de flechas y se sinti贸 terriblemente herido, pues un simple cazador lo hab铆a insultado. Se dijo a s铆 mismo: 'Estas gentes no saben mi nombre ni conocen mi fama, o de otra forma no me hubieran desafiado'. Entonces levant贸 su arco y lanz贸 unas flechas hacia el jabal铆, en ese mismo instante el cazador dispar贸 otra flecha y el jabal铆 rod贸 muerto por el suelo. El cazador estaba a punto de estallar de furia y empez贸 alanzarle insultos a Arjuna: '¡Hey t煤! ¿No conoces las reglas de la cacer铆a? Yo ya hab铆a puesto los ojos en ese animal y lo escog铆 como la presa de mis flechas, ¿c贸mo es que te has atrevido a tirarle una flecha? Eres un b谩rbaro ambicioso'. Sus ojos echaban chispas a causa de su incontrolable ira. Arjuna tambi茅n se enoj贸 y le grit贸 en respuesta: '¡C谩llate, miserable, o te despachar茅 al reino de la muerte! S谩lvate t煤 mismo y calla tu lengua suelta; vete por el mismo camino por donde has venido".

"El cazador se irgui贸 ante esa amenaza sin inmutarse y le replic贸: 'Quienquiera que seas, no te tengo miedo, podr谩s tener tres millones de dioses a tu lado, pero yo no me rendir茅, ten cuidado, t煤 eres el intruso. ¿Qui茅n te dio permiso para entrar aqu铆? ¿Qui茅n eres t煤 para ordenarme salir? Esta jungla es nuestra, t煤 eres el ladr贸n que se ha escurrido adentro y todav铆a tienes la audacia de decirnos que nos larguemos'. Al o铆r esto, Arjuna adivin贸 que no se trataba de un cazador ordinario y entonces le habl贸 en un tono m谩s calmado: 'El bosque es propiedad de todos, t煤 has venido a cazar, yo he venido a hacer pr谩cticas asc茅ticas para congraciarme con Shiva. Yo mat茅 a ese jabal铆 s贸lo para salvar mi vida de su furia'. Sin embargo, el cazador no se calm贸. 'No me importa a qui茅n adores o a qui茅n quieres complacer; acepta que has hecho algo indebido. ¿Por qu茅 le disparaste al animal que yo estaba persiguiendo? Ac茅ptalo y disc煤lpate, pide perd贸n', le insisti贸. Arjuna perdi贸 toda la paciencia y se dijo a s铆 mismo: 'La vida de este hombre terminar谩 como la del jabal铆, pues no puede ser convencido con palabras suaves".

"As铆, seleccion贸 una aguda flecha y poni茅ndola en su arco la dispar贸 hacia 茅l, pero, al igual que una espina que choca contra una roca, 茅sta cay贸 al suelo rota por el impacto. Arjuna, asombrado, tuvo que lanzarle una flecha con punta de luna creciente, tratando de cortarle la cabeza; sin embargo fue desviada por el cazador con su mano izquierda como si se tratara de una hoja de pasto. Finalmente Arjuna le arroj贸 una interminable lluvia de flechas de su funda 'siempre llena' que llevaba al hombro. Estas tampoco tuvieron efecto; Arjuna se sinti贸 desesperado al igual que un hombre privado de todas sus propiedades y de todos sus medios de resistencia. Se sinti贸 impotente y se llen贸 de furia. Era como un p谩jaro con las alas cortadas, un tigre al que le hubieran sacado los colmillos y limado las garras, un barco sin velas ni tim贸n. Hizo un gran esfuerzo tratando de vencer al cazador con el propio arco, pero 茅ste se hizo pedazos ante el impacto. Sorprendido por esto, Arjuna decid¡贸 usar sus pu帽os, pues eran las 煤nicas armas que le quedaban. Se prepar贸 para el combate y se lanz贸 sobre el cazador y luch贸 furiosamente para lograr la victoria. El cazador recibi贸 este nuevo intento con una sonora carcajada. Empezaron a forcejear para batirse mutuamente con golpes tan terribles que parec铆a como si dos monta帽as estuvieran en un mortal conflicto; los p谩jaros de la selva estaban tan asustados del extraordinario suceso que volaron aterrorizados muy alto hacia el cielo. Los animales que poblaban la jungla permanecieron en el lugar, presenciando lo que suced铆a y presintiendo que una gran cat谩strofe se cern铆a sobre ellos. La tierra temblaba, incapaz de soportar el peso de la batalla. A pesar de todo, el cazador no mostraba se帽ales de cansancio, re铆a con absoluta despreocupaci贸n, estaba tan activo como al inicio de la pelea. ¡Arjuna, sin embargo, estaba ba帽ado en sudor, respirando agitadamente, y sus pu帽os estaban hinchados y sangrando! ¡El cazador estaba ileso y sin mostrar los m谩s m铆nimos efectos. Adem谩s, cuando logr贸 agarrar a Arjuna y le dio un ligero apret贸n, ¡Arjuna vomit贸 sangre! En ese instante el cazador solt贸 una cruel carcajada y se jact贸 ante su esposa con una mirada insinuante: '¿Te das cuenta de eso?"

"Arjuna se tambale贸 envuelto en una gran confusi贸n, perdi贸 su esp铆ritu de confianza y murmur贸 para s铆 '¡Krishna! ¿Por qu茅 me has humillado de esta forma? ¡Ah! ¿Es esto tambi茅n una escena de Tu creaci贸n? Verdaderamente que este cazador no es un simple mortal. Tal vez T煤 mismo has venido en esta forma para castigar mi orgullo. ¡Dios! ¡Ser vencido por un cazador habitante de la selva! ¡No! Esta es una estratagerlia Tuya, Tu juego. Este cazador no es un ser ordinario. ¡S谩lvame, pues creo que eres T煤 mismo!' Al decir esto, se volvi贸 hacia la pareja que estaba ante 茅l, pero no vio al cazador y a su mujer sino a Shiva y su consorte Gauri, la Madre Divina, quienes lo bendec铆an con una cautivadora sonrisa y las manos levantadas con la palma hacia 茅l en el gesto de saludo, asegur谩ndole que no ten铆a nada que temer".

"Arjuna se desbord贸 de regocijo y corri贸 hacia ellos diciendo: '¡Oh Shankara! ¡Oh Madre Gauri!', y se postr贸 a sus pies. Les rog贸 para que lo perdonaran por su irreverencia e ignorancia. Gauri y Shankara, que son la personificaci贸n de la gracia, lo levantaron de los hombros amorosamente, tomaron su cabeza con la palma de sus manos en forma afectuosa y le dijeron: '¡Hijo! Has obtenido los frutos de tu vida, t煤 cumpliste con el deber que estabas obligado a realizar. No est谩 mal de ninguna forma. Ahora toma esto como se帽al de nuestra gracia', y as铆 Arjuna obtuvo de manos del mism铆simo Shiva el arma divina, el Pasupata Astra".

"¡Oh Maharaja! ¿C贸mo podr铆a alabar la proeza de tu abuelo que combati贸 contra Shiva, que est谩 armado con un invencible tridente? La fuente de ese valor y osadia resid铆a en la gracia que el Se帽or Krishna derram贸 sobre 茅l. Tus abuelos nunca pensaron siquiera en hacer algo sin una orden espec铆fica de El. En verdad que en la batalla del Mahabarata les otorg贸 su gracia a cada momento y en amplia medida sin que se lo pidieran. La profundidad del amor que promovi贸 esa gracia s贸lo era conocida por ellos mismos. Nadie m谩s podr铆a medirla".

Cuando Vyasa hac铆a estas remembranzas, derramaba l谩grimas de alegr铆a por la buena fortuna de los hermanos Pandavas, pero no solamente 茅l estaba as铆. La persona que lo escuchaba, Parikshit, estaba incluso m谩s saturado de admiraci贸n y agradecimiento. Derramaba l谩grimas de alegr铆a, sus labios temblaban y su voz estaba entrecortada por la emoci贸n. No pudo contenerse y exclam贸: "¡Ah, qu茅 afortunado soy por haber nacido de esta estirpe! ¡Qu茅 valerosos, devotos e intachables fueron mis abuelos! ¡Imagina mi suerte, pues tengo la fortuna de o铆r sus historias de los labios de santos benditos como t煤! ¡Ah, realmente he sido triplemente bendecido! Cuando escucho las haza帽as de mis abuelos y las glorias del Se帽or Krishna, nunca podr铆a decir que he o铆do lo suficiente, pues siempre deseo o铆r m谩s. Te ruego que me digas c贸mo particip贸 y protegi贸 a mis abuelos en la batalla el Se帽or Krishna. Esto ser谩 como un manantial de alivio para mi sed, una satisfacci贸n para mi hambre".

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CAPITULO 23

 

 

 

EL GUARDIAN DE LA BATALLA

 

 

Cuando el rey le suplicaba de esta manera, Vyasa le dijo: "¡Oh rey! Tal como lo hab铆an pactado, los Pandavas hab铆an aceptado vivir doce a帽os de exilio en la selva y tambi茅n completar un a帽o de vida en inc贸gnito. Al final, cuando se presentaron, en la ocasi贸n de! rapto de Kine del reino de Virata, perpetrado por los malvados Kauravas, Duryodhana, el mayor del cruel clan, ese monstruo arguy贸 que no hab铆a transcurrido un a帽o completo de vida en inc贸gnito y que por lo tanto los Pandavas hab铆an roto su promesa, por lo cual ten铆an que cumplir el castigo de una cl谩usula pactada y pasar otros doce a帽os de exilio y un a帽o m谩s de vida en inc贸gnito y se manten铆a inflexible en esta afirmaci贸n".

"Los mayores, Bhishma y otros, afirmaron que los Pandavas hab铆an cumplido escrupulosamente los t茅rminos acordados y que no hab铆an revelado su identidad ni su lugar de estancia durante un a帽o completo; tambi茅n hab铆an permanecido en el exilio por doce a帽os completos. Sin embargo, los Kauravas no aceptaban esta verdad evidente. ¡Y as铆 prepararon el camino para su propia ca铆da y destrucci贸n! No escucharon a nadie ni dieron o铆dos a alg煤n consejo y juraron que s贸lo pod铆an resolver esta discrepancia en el campo de batalla. ¿Qui茅n pod铆a hacer algo ante este decreto real? Fue as铆 que ambos bandos se dedicaron a prepararse para la guerra, ¡Duryodhana, el rey investido con la autoridad de soberano, y los Pandavas, que reclamaban desde su exilio! Sin embargo, la verdad y la justicia se aliaron con los exiliados y por esto unos cuantos reyes que estaban motivados por principios morales se unieron a ellos. Los oponentes, en cantidades enormes, se pusieron del lado del monarca gobernante y de esa forma los Kauravas pudieron comandar once akshauhinis, mientras los Pandavas pudieron reunir solamente siete (un akshauhini consiste de 109350 hombres de infanter铆a, 65610 hombres de caballer铆a, 21870 carros con sus arqueros y aurigas y 21870 elefantes con sus respectivos militares)".

"¡Escucha! El carruaje de Arjuna ten铆a al Se帽or Krishna, al Gopivallaba, como a su conductor y no s贸lo eso, El se convirti贸 en el auriga del destino de los Pandavas. Por lo tanto, los Pandavas no ten铆an un solo punto d茅bil en su defensa. El constitu铆a toda la fortaleza que necesitaban. Sin embargo, el papel de Arjuna en el gran drama del Se帽or hab铆a tomado ya un inesperado giro que asombr贸 a todos".

"El Se帽or le orden贸 a Arjuna que examinara a los jefes enemigos a quienes ten铆a que enfrentarse. Desde el carruaje que estaba estacionado entre los ej茅rcitos listos para la batalla, Arjuna pas贸 r谩pidamente su vista sobre los h茅roes ansiosos de enfrentarse a 茅l en el desafio y sus ojos se llenaron de l谩grimas en seguida. Despu茅s de esto se desplom贸 en su asiento, deca铆do y desmoralizado. Esta escena llen贸 de indignaci贸n a los que ve铆an".

"Pero date cuenta que tu abuelo no estaba afligido por el miedo o la cobard铆a. Hab铆a visto frente a 茅l a Bhishma, el venerable abuelo, a quien le encantaba sentar a Arjuna en sus piernas cuando 茅ste era un ni帽o y que se deleitaba mucho al acariciarlo, como si hubiera sido su propio hijo; a su venerable maestro Drona, de quien aprendi贸 todos los secretos de la arquer铆a; su coraz贸n se aflig铆a a causa de esto. `¡Dios! ¿Tengo que pasar tambi茅n por esta sangrienta guerra contra estas grandes personas, a quienes yo realmente deber铆a venerar con suaves y hermosas flores? ¿C贸mo podr铆a disparar flechas contra ellos? ¿Tengo que herir esos pies, en los cuales, en verdad, yo deber铆a colocar respetuosamente mi frente cuando me postrara ante ellos, como es mi deber?' El sentimiento que realmente lo agobiaba era esta emoci贸n de veneraci贸n. Esto era lo que realmente lo deprimi贸 tanto y no una emoci贸n de debilidad. El sentimento del yo y m铆o se volvi贸 tan intenso en 茅l que se volvi贸 hacia Krishna y le dijo: `¡Krishna! Lleva el carruaje de regreso a Hastinapura, deseo alejarme de todo esto'. Krishna ri贸 burlonamente y le coment贸 con una iron铆a apenas disimulada: `Mi querido cu帽ado, evidentemente parece que tienes miedo de pelear; bueno, te llevar茅 de regreso a Hastinapura y traer茅 en tu lugar a tu esposa Draupadi, ella no tiene miedo. Ven, regresemos. No me hab铆a dado cuenta de que eras de esta clase de cobarde, pues de otra forma no hubiera aceptado el puesto de conductor contigo. Fue un gran error de mi parte".

"Mientras Krishna dec铆a esto, adem谩s de muchos otros comentarios sarc谩sticos, Arjuna replic贸: `¿Piensas que yo, que luch茅 contra el Dios Shiva y obtuve de 茅l el arma Pasu pata, podr铆a titubear ante estos simples mortales? Es el sentido de reverencia y misericordia el que me empuja a desistir de matar a estos parientes, no es el miedo lo que me contiene'. Arjuna habl贸 por un largo tiempo argumentando sobre el tema de los yos y los m铆os; sin embargo, Krishna no aceptaba sus respuestas y despu茅s le explic贸 los principios b谩sicos de toda actividad y moralidad, y le hizo levantar todas las armas que hab铆a tirado.

El lo indujo a seguir los dictados de las obligaciones sociales y morales de la casta guerrera a la cual pertenec铆a".

"Cuando, en medio de la batalla, todos los guerreros Kauravas lanzaban a la vez una r谩faga de flechas en forma simult谩nea sobre Arjuna, Krishna lo salvaba de esta lluvia, tal como lo hizo antes cuando levant贸 la colina de! Govardana para salvar a los habitantes y el ganado de Gokula de las torrenciales tormentas que hizo caer sobre ellos el furioso dios Indra. Atrajo todos los proyectiles sobre s铆 mismo, salvando a Arjuna de las mort铆feras armas, pues 茅ste se encontraba sentado detr谩s de El en el carruaje. La sangre flu铆a de las heridas de su cuerpo, pero, a pesar de todo, lo interpuso ante las furiosas andanadas de flechas enviadas por el enemigo. Su prop贸sito era proteger a Arjuna de cualquier da帽o. Tambi茅n hab铆a decidido reducir el poder y orgullo de los malvados oponentes y elevar la gloria y reputaci贸n de Arjuna. El no empu帽贸 ninguna arma pero ocasion贸 la aniquilaci贸n de los enemigos y proclam贸 as铆 ante el mundo la magnificencia de! camino del Dharma, al cual se hab铆an adherido los hermanos Pandavas. Durante la batalla frecuentemente tu abuelo sufr铆a por el papel que el propio Krishna hab铆a tomado para s铆 mismo. '¡Dios m铆o! ¿C贸mo es que te estamos utilizando para este insignificante prop贸sito? ¡A ti, a quien nosotros deber铆amos tener instalado en el loto de nuestro coraz贸n, te sentamos ahora en el asiento del auriga! ¡Te hemos reducido al nivel de un sirviente! ¡Hemos rebajado al Se帽or en una forma tan malvada! ¡Dios! ¡A qu茅 niveles nos hemos rebajado!' As铆 se lamentaba Arjuna dentro de s铆. Pero hab铆a algo que era aun m谩s doloroso que todo lo dem谩s; era un terrible acto que Arjuna ten铆a que realizar forzosamente una y otra vez. En todas las ocasiones que tuvo que hacerlo, el pobre Arjuna se sent铆a agobiado por un remordimiento insoportable".

Al decir esto Vyasa baj贸 su cabeza, como si quisiera evitar hablar m谩s al respecto. Esto despert贸 aun m谩s la curiosidad de Parikshit y entonces inquiri贸 ansiosamente: "Maestro, ¿qu茅 fue exactamente ese da帽o inevitable que 茅l tuvo que hacer, pese a que era un sacrilegio?" En ese momento Vyasa le contest贸: "¡Oh rey! En el furor de la batalla, cuando el capit谩n tiene que dar una indicaci贸n al hombre que act煤a de conductor sobre cu谩l es la direcci贸n a seguir, no puede esperar ser escuchado; si 茅ste le dijera izquierda o derecha, el ruido ser铆a demasiado fuerte y confuso, por lo que, mientras se est谩 totalmente inmerso en la salvaje excitaci贸n del enfrentamiento, para poder acertar sobre el enemigo, 茅l ten铆a que presionar las sienes con las puntas del pie izquierdo o derecho; con este fin 茅l deb铆a mantener las dos puntas de los pies siempre en contacto con los dos extremos de su frente. Sus se帽ales deben estar a un nivel tan profundo que si el carruaje ten铆a que ser conducido hacia adelante, ambos ¡es ten铆an que presionar con igual fuerza. Ese era el acuerdo".

"En vista de que tal presi贸n ten铆a que ser aplicada con los pies que estaban calzados con pesados zapatos, los dos lados de la frente del Se帽or mostraban diariamente las marcas de los rasgu帽os producidos. Arjuna se maldec铆a a s铆 mismo por la enorme verg眉enza; 茅l odiaba la simple idea de la guerra y le suplicaba que cesara en ese mismo instante ese perverso juego. Con frecuencia estaba terriblemente acongojado por el sufrimiento de que tuviera que tocar con sus pies la cabeza que los propios santos y ascetas adoraban. Las palmas de las manos de Krishna, que eran suaves y tersas como p茅talos de loto, empezaron a ampollarse por todos lados a causa de las riendas que ten铆an que ser mantenidas firmemente, ya que los briosos corceles forcejeaban fuertemente cuando les controlaba o se les frenaba. El Se帽or se olvidaba de alimento o sue帽o, realizaba tanto trabajos bajos como elevados y manten铆a siempre listos y en perfecto estado tanto al carruaje como a los caballos. Tambi茅n se ocupaba de otras varias actividades que eran fundamentales para la victoria. Ba帽aba a los caballos en el r铆o, les atend铆a sus heridas y les aplicaba b谩lsamo para curarlos. ¿Para qu茅 detallar toda esta lista? ¡Actuaba como un sirviente en la casa de tus abuelos! Nunca asumi贸 su papel de Soberano Universal, el cual es realmente su naturaleza y condici贸n. As铆 de grande era la medida de su afecto por sus devotos". Esto era lo que Vyasa le comentaba al rey.

 

 

 

 

CAPITULO 24

 

 

 

LA MALDICION SOBRE PARIKSHIT

 

 

Parikshit escuchaba todas las narraciones del santo Vyasa con profunda devoci贸n y una firme fe en los Pandavas. Estaba colmado por la felicidad al o铆r acerca de la gracia incondicional que el Se帽or Krishna hab铆a derramado sobre ellos. El rey estaba tan absorto en su regocijo que no se daba cuenta si era de d铆a o de noche. Repentinamente fue despertado por los dulces gorjeos de los p谩jaros y los fuertes cantos de los gallos. Escuch贸 tambi茅n los c谩nticos que sus ciudadanos entonaban al amanecer para dar la bienvenida a los dioses y las campanas que sonaban en los templos que circundaban el palacio. Vyasa tambi茅n se percat贸 de que esto indicaba el comienzo de un nuevo d铆a y dijo: "Debo irme ahora, hijo". Tom贸 la jarra de agua que siempre llevaba consigo cuando viajaba, se puso de pie y bendijo al rey, quien se arroj贸 a sus pies con gran pena. "¡Qu茅 tristeza que la aurora haya llegado tan r谩pidamente", y se quejaba as铆: "A煤n tengo mucho que comprender de la grandeza y gloria de mis abuelos. Todav铆a tengo mucho que sondear para ver la profundidad de su devoci贸n y su sentido del deber".

El rey le daba vueltas en su mente a los singulares incidentes que hab铆a o铆do y saboreado. Estaba tan lleno de euforia que no pod铆a concentrarse en los asuntos del reino. De hecho evitaba inmiscuirse en ellos y buscaba estar solo. Debido a esto decidi贸 ir de cacer铆a a la selva como una alternativa. Dio instrucciones para hacer los preparativos para la expedici贸n a la jungla. En poco tiempo, uno de los sirvientes lleg贸 hasta su puerta para decirle que todo estaba listo y que los cazadores y las dem谩s personas se hab铆an reunido con todas sus armas. Un poco desanimado, el rey camin贸 lentamente hacia el carruaje y subi贸 en 茅l. Con todo el equipo, sus ayudantes emprendieron la marcha, unos adelante del carruaje real y otros detr谩s de 茅l como era la costumbre. El rey sinti贸, por alguna raz贸n, que no era necesario que lo acompa帽ara tanta gente, por lo cual le pidi贸 a algunos que regresaran. Despu茅s de alg煤n tiempo lograron avistar algunas manadas que rondaban por ah铆; a la vista de esto el rey se sinti贸 m谩s animado, descendi贸 de su carruaje y con su arco listo persigui贸 a los animales seguido por algunos de sus hombres. La manada, al espantarse, se desperdig贸 y los cazadores los persiguieron fren茅ticamente. El rey hab铆a puesto su atenci贸n en un grupo de animales que hu铆an y corri贸 detr谩s de ellos sin percatarse de que se hab铆a quedado solo, al separarse de sus ayudantes que se hab铆an ido por diferentes caminos.

Hab铆a caminado una gran distancia y no pudo capturar ning煤n animal. Una terrible sed empez贸 a torturarlo. Estaba extremadamente agotado y buscaba agua en forma desesperada. Afortunadamente descubr铆¿> una ermita, una choza con techo de paja. ¡Con gran expectaci贸n se apresur贸 a llegar a ella, pero no se ve铆a a nadie! El lugar parec铆a vac铆o; grit贸, sumamente desesperado, tanto como pudo. Con su temblorosa garganta gritaba con voz suplicante: "Agua, agua". No hubo respuesta en la caba帽a. Cuando entr贸 a ella encontr贸 dentro a un asceta absorto en su meditaci贸n. Se acerc贸 a 茅l y le dijo pat茅ticamente: "Se帽or, se帽or", pero 茅l se encontraba tan perdido en las profundidades de la meditaci贸n que no emit铆a respuesta alguna.

Repentinamente el rey se sinti贸 avasallado por el resentimiento y un furioso brote de ira. A pesar de que hab铆a llegado a la caba帽a y visto al ermita帽o, a煤n no hab铆a podido saciar su sed y su hambre. Esto hiri贸 su orgullo, pues 茅l era el rey de esos dominios y el ermita帽o hab铆a osado interiorizarse tanto dentro de 茅l a pesar de que el rey hab铆a llegado ante 茅l y lo llamaba. Se ceg贸 a las reglas de la cortes铆a y apenas pudo controlar su furia. Su pie tropez贸 con algo parecido a una cuerda en el suelo; descubri贸 que se trataba de una serpiente muerta. En ese instante surgi贸 en su mente una mala idea, y con un poco de los designios del destino, la puso alrededor del cuello del ermita帽o, quien permaneci贸 sentado como estatua, ajeno al disgusto del rey. Despu茅s abandon贸 la caba帽a y se alej贸 r谩pidamente en busca de otro lugar en donde saciar su sed y tomar alg煤n alimento.

Algunos ni帽os lo vieron salir de la caba帽a y entraron al lugar para ver por qu茅 se hab铆a ido y qu茅 hab铆a sucedido, pues lo hab铆an visto como un extra帽o suntuosamente vestido. Descubrieron que hab铆a una serpiente alrededor del cuello del asceta Sameka. Se acercaron un poco m谩s y al examinarla se dieron cuenta de que estaba muerta. Se preguntaron entonces qui茅n pod铆a haber hecho esta atrocidad y concluyeron que deber铆a ser obra del hombre que hac铆a poco hab铆a abandonado la ermita. Corrieron a informarle esto al hijo de Sameka, quien estaba entretenido en el juego con sus amigos. Al principio no prest贸 o铆dos a estas historias, pues pens贸 que nadie pod铆a insultar a su padre de esa manera y se concentr贸 en su juego. Sin embargo, los ni帽os repitieron su historia e insistieron en que 茅l mismo verificara su veracidad, viendo el triste estado de su padre con sus propios ojos. Sringi, sorprendido por esta insistencia, empez贸 a temer que el incidente hubiese sucedido realmente. Corri贸 hasta la caba帽a y encontr贸 que hab铆a sucedido algo inconcebible. Trat贸 de encontrar al culpable de tal infamia en contra de su amado padre. Entonces se enter贸 de que una persona con vestidos reales hab铆a entrado y salido y que no hab铆a nadie m谩s en los alrededores desde esa ma帽ana; los ni帽os llegaron a la conclusi贸n de que deb铆a ser obra suya. Inmediatamente corri贸 en la direcci贸n que le indicaron para tratar de alcanzarlo. Despu茅s de un largo tiempo, vio a la persona con vestimentas reales y su ira no tuvo l铆mites. Caminando lentamente detr谩s del rey, lanz贸 un pu帽ado de agua hacia 茅l y pronunci贸 la maldici贸n: "Que aquel que puso la serpiente muerta alrededor del cuello de mi padre sea mordido por una serpiente dentro de siete d铆as y muera ese mismo d铆a a causa del veneno". Los ni帽os que estaban junto a 茅l le suplicaron que no lo hiciera pero a pesar de ello invoc贸 la maldici贸n sobre el rey. Despu茅s de esto, regres贸 a la ermita y se sent贸 en el suelo con la cabeza encendida por la ira.

"¡Qu茅 horrible que mi padre haya sufrido esta ignominia estando yo vivo y cerca de 茅l! Ser铆a mejor que yo estuviera muerto. ¿Para qu茅 sirve un hijo vivo si no puede impedir que alguien insulte a su padre?" Se condenaba a s铆 mismo y se lamentaba de su mala suerte en forma conmovedora. Sus amigos se sentaron a su alrededor y trataron de calmarlo; hablaron duramente del malhechor tratando de consolar al afligido muchacho.

En esos momentos, el asceta Sameka sali贸 de su Bienaventuranza interior y entr贸 al reino de la conciencia material. Abr铆¿) sus ojos, desenroll贸 la serpiente de su cuello y la coloc贸 a su lado. Vio a su hijo llorando en un rinc贸n y le pidi贸 que se acercara. Le pregunt贸 la causa de su aflicci贸n y se enter贸 entonces de la historia del desconocido y la serpiente muerta. Sameka sonri贸 y coment贸: "Pobre tipo, 茅l lo hizo por ignorancia y t煤 revelas tu ignorancia al llorar por esto. Yo no soy susceptible al honor o la deshonra. Experimentar el Alma le permite al hombre permanecer en un estado de equilibrio, sin inflarse por las alabanzas ni deprimirse por las difamaciones. Alg煤n campesino me jug贸 esta tonta travesura y como ustedes son todav铆a ni帽os est谩n exagerando diciendo que es un gran crimen; est谩n convirtiendo una colina de hormigas en una monta帽a de sufrimientos. Lev谩ntense y v谩yanse a jugar al campo". Hizo que su hijo se sentara en sus piernas y le palme贸 suavemente la cabeza para calmar un poco su abatimiento.

Sin embargo, Sringi le dijo a su padre: "Esto no es una travesura jugada por un campesino, esto es un terrible sacrilegio cometido por un tipo vestido como un rey y envenenado por el ego". En ese instante Sameka pregunt贸: "¿Qu茅 dices, una persona con traje de rey? ¿Lo viste t煤? ¿Cometi贸 el rey esta tonta felon铆a? Esta tonter铆a no podr铆a caber nunca en la cabeza de un rey". Los compa帽eros de Sringi se unieron para ratificar que ellos tambi茅n vieron a la persona responsable de ese sacrilegio. "Maestro, nosotros vimos la serpiente muerta y corrimos a donde estaba Sringi y lo trajimos aqu铆. Sringi se puso tan furioso que tom贸 agua del r铆o Kouwiki en su mano y la lanz贸 a esa persona que caminaba r谩pidamente, pronunciando al mismo tiempo la maldici贸n: "Que la persona que coloc贸 la serpiente muerta, muera mordido por una serpiente dentro de siete d铆as a partir de ahora".

Sameka se qued贸 pasmado por la noticia; estaba sorprendido por el comportamiento de su hijo y lo quit贸 de sus piernas empuj谩ndolo al suelo. "¿Qu茅? ¿Lanzaste una maldici贸n de esa 铆ndole? ¡Qu茅 calamidad! Que el hijo de un asceta se haya comportado as铆. ¡Qu茅 maldici贸n tan terrible para una ofensa tan trivial! Tu falta nunca podr谩 ser enmendada, eres la desgracia de tus compa帽eros, pues no pudiste soportar con fortaleza una tonta travesura tan insignificante. Me da verg眉enza decir que un ni帽o as铆 es mi hijo. No tienes la fortaleza mental para afrontar esos peque帽os percances. ¡Qu茅 tristeza, qu茅 desgracia que tu ni帽er铆a pueda hundir a todos los sabios y ascetas en la mala fama; la gente dir谩 que ellos no tienen ni la m谩s elemental paciencia y fortaleza. No quiero ver tu cara, verla es un sacrilegio. Castigar a la gente por sus faltas es la labor del rey, no la de un recluso en el bosque. El recluso que pronuncia maldiciones no es un renunciante 铆ntegro. Movido por el anhelo de obtener la visi贸n y la presencia del gu铆a y guardi谩n de todos los mundos, el ermita帽o ha renunciado a todos los deseos y se ha establecido en la selva, donde vive de frutas y ra铆ces. Considera cualquier acto de alimentar los sentidos como un detrimento para el progreso espiritual. Esas horribles maldiciones nacidas de la impaciencia y el ego铆smo que vienen a la lengua de un recluso son una se帽al de la acechanza de la ruina; indican el surgimiento de la edad de hierro, de la falsedad". As铆 se expresaba Sameka. "¡Qu茅 desgracia! Qu茅 gran pecado has agregado a tu carga el d铆a de hoy". Describ铆a a su hijo y a sus amigos lo abominable del acto cometido por Sringi, haciendo gran 茅nfasis.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CAPITULO 25

 

 

 

LA COMPASION DEL ASCETA

 

 

Las duras palabras del padre produjeron un gran dolor en el tierno coraz贸n de Sringi, el hijo; 茅stas cayeron como espadazos y golpes de martillo; el pobre chico no pudo soportar m谩s, cay贸 al suelo y aferr谩ndose a los pies de su padre chillaba: "¡Padre, perd贸name! Estaba dominado por la ira de que el propio rey pudiera haberse comportado tan atrozmente insolente, tan irrespetuoso, tan inhumano. No pude controlar mi resentimiento por el insulto que te hizo. No es digno que un rey se comporte de esa manera cuando entra a una ermita y en una forma tan extremadamente injusta, ¿no es cierto?"

Al ver el estado de su hijo, el asceta Sameka lo puso a su lado y le dijo: "Sringi, hijo, la compulsi贸n del momento es inevitable. Los dictados de la raz贸n son frecuentemente hechos a un lado por el hombre debido a este impulso. La fuerza del destino romper谩 las riendas de la raz贸n. La fuerza del impulso se enfrenta al hombre con todo su poder y 茅ste no puede sino rendirse. El rey es un ferviente creyente, un profundo devoto. El ha alcanzado un esplendor espiritual, se ha establecido firmemente en el comportamiento moral. El es el Se帽or de todas estas regiones. Su fama ha llegado a todos los confines de los tres mundos. Es servido siempre por miles de doncellas y hombres leales. Cuando 茅l sale de su mansi贸n y se traslada, es acompa帽ado siempre por muchos guardias, quienes est谩n todo el tiempo atentos con sus manos en son de plegaria, sus ojos puestos en 茅l, esperando el momento de ejecutar a su plena satisfacci贸n la m谩s simple de sus 贸rdenes y para tratar de ganar sus favores. Tan pronto como 茅l entra a un reino, el gobernador del lugar le ofrece una suntuosa bienvenida, recibi茅ndolo con un respetuoso homenaje y magn铆ficas atenciones. Es natural que una persona acostumbrada a esta rica rutina se haya conmocionado cuando no recibi贸 ninguna se帽al de bienvenida aqu铆, de que no fue ni siquiera reconocido y honrado; la desatenci贸n fue tan grave que no tom贸 ni una taza de agua para calmar su sed. Estaba atormentado por los aguijonees del hambre y de la humillaci贸n, pues a pesar de que llam贸 varias veces no obtuvo respuesta. Por lo tanto, al ser incapaz de soportar el sufrimiento y el impacto de esto, se vio impulsado a cometer esta acci贸n incorrecta. Por supuesto que fue una falta, pero por esta peque帽a felon铆a le has ocasionado un da帽o irreparable a la comunidad completa de ascetas y ermita帽os al reaccionar en una forma tan violenta. ¡Dios m铆o, qu茅 terrible desgracia has causado!"

El anciano ermita帽o cerr贸 sus ojos y se sent贸 en silencio por un momento, buscando alg煤n medio por el cual pudiera salvarse al rey de esta maldici贸n. Como no encontr贸 soluci贸n alguna y concluy贸 que s贸lo Dios pod铆a componer esta situaci贸n, empez贸 a orarle con todo su coraz贸n, pues solamente El es Omnipotente y Omnisciente. "¡Oh, refugio de todos los mundos! Este ni帽o inmaduro, sin conocimiento de lo bueno y lo malo ni de lo que es el deber propio o no lo es, impulsado por la ignorancia ha cometido esta gran torpeza. Perd贸nalo o cast铆galo, pero procura el bienestar del rey".

El ermita帽o abri贸 sus ojos y vio a otros ascetas y a los peque帽os amigos de su hijo que permanec铆an a su alrededor. Con gran tristeza les dijo: "¿Se han dado cuenta del gran da帽o que mi hijo ha ocasionado? No es correcto que nosotros los ermita帽os insultemos o da帽emos al rey, que es el guardi谩n y gu铆a de la humanidad, ¿no es verdad? Es por esto que les pido a todos ustedes que en sus oraciones le rueguen al Se帽or que el rey no sufra ning煤n da帽o y que s贸lo le sucedan cosas auspiciosas". Cuando el sabio Sameka se dirigi贸 de esta forma hacia ellos, del grupo de monjes se levant贸 uno de ya avanzada edad, que era la imagen misma de la paz y la resignaci贸n, y le dijo: "¡Mahatma! (alma grande), t煤 est谩s derramando una profusa gracia sobre el rey. La persona que invoc贸 la maldici贸n es tu propio hijo, seguramente tus logros espirituales son mucho m谩s elevados que los de tu hijo y puedes obtener cualquier cosa a trav茅s de ellos. ¿Por qu茅 entonces est谩s tan consternado por la maldici贸n que este ni帽o le lanz贸 al rey? T煤 puedes hacerla ineficaz, ¿no es cierto?" En ese instante el resto del grupo, tanto los mayores como los j贸venes, exclamaron: "¡Cierto, cierto! Escucha nuestros ruegos y perdona a este ni帽o. Tr谩ele bienestar al rey y s谩lvalo de todo da帽o".

El santo Sameka sonri贸, cerr贸 los ojos y vio con su visi贸n y贸guica interna el pasado y el futuro del rey y examin贸 si su presente estaba condicionado por su pasado o por su futuro. As铆 encontr贸 que Parikshit ten铆a que sufrir la mordedura de la cobra Takshaka y que 茅ste era su destino. Sinti贸 que tratar de salvarlo de este fin ser铆a contrario a los designios de la Divinidad; se percat贸 de que el mal comportamiento del rey y la furiosa reacci贸n de su hijo eran consecuencia de una reacci贸n compulsiva y concluy贸 que solamente Dios, el art铆fice de todas las resoluciones y logros, pod铆a modificar estos hechos y que cualquier esfuerzo de su parte podr铆a ser una exhibici贸n de su ego. Sab铆a que el ego era el m谩s letal de los enemigos de los ermita帽os, pero aun no hab铆a concentrado toda su indudable fortaleza en contra de 茅ste con el fin de destruirlo completamente. Decidi贸 darle todav铆a aunque fuera la m谩s peque帽a ayuda al desafortunado monarca del reino. Abriendo sus ojos mir贸 alrededor para seleccionar entre todos al m谩s capaz de sus disc铆pulos. Finalmente llam贸 a uno de los estudiantes y le dijo: "Tienes que partir inmediatamente a Hastinapura y regresar; prep谩rate para el viaje y ven conmigo de nuevo".

El estudiante le contest贸: "Estoy siempre listo a obedecer tus 贸rdenes, ¿para qu茅 tendr铆a que hacer preparativos? Yo estoy siempre dispuesto, puedo empezar en este mismo instante, dime qu茅 tengo que hacer all谩". Con estas palabras se postr贸 a sus pies y le ofreci贸 su obediencia. El santo se levant贸 de su asiento y llev贸 a su disc铆pulo a la habitaci贸n interior y le detall贸 todos los puntos que ten铆a que informarle al rey. Despu茅s el estudiante se postr贸 nuevamente a los pies de su maestro y parti贸 hacia la capital.

Mientras tanto, el rey hab铆a llegado a su palacio y, despu茅s de descansar un poco, se percat贸 de la gran falta que hab铆a cometido con el ermita帽o. "¡Dios! ¡En qu茅 profundidades de la vileza ha ca铆do mi mente; es verdaderamente un espantoso pecado que yo, el emperador, le haya hecho un insulto as铆 a un asceta". As铆 pensaba para sus adentros. "¿C贸mo podr茅 enmendar este crimen? ¿Debo ir a la ermita y pedirle perd贸n? ¿O debo ofrecer mi cabeza para recibir el castigo que merezco? ¿Cu谩l es exactamente mi deber ahora?" Y dentro de si se debat铆a para encontrar alguna respuesta.

En ese preciso instante vio que un guardia hab铆a llegado a su puerta en silencio, con las manos juntas en son de reverencia, y le pregunt贸 a qu茅 hab铆a venido. El guardia le dijo: "Un estudiante de la ermita ha venido y espera audiencia, dice que ha sido enviado por el santo Sameka y que su mensaje es muy urgente e importante; tiene mucha prisa. Espero las 贸rdenes de su majestad".

Cuando oy贸 estas palabras le pareci贸 que la cama de flores de jazm铆n en la que estaba recostado se hab铆a transformado en un lecho de serpientes con terribles lenguas, siseando y oscilando alrededor de 茅l. Llam贸 al guardia para que se acercara y le lanz贸 una r谩faga de preguntas, una tras otra, acerca del joven que hab铆a venido de la ermita. "¿C贸mo es 茅l? ¿Parece triste o enojado? ¿Muestra mucha alegr铆a y ecuanimidad?"

El guardia le contest贸: "Oh rey, el que ha venido es el hijo de un ermita帽o, es muy tranquilo y calmo. Adem谩s repite: `Victoria a nuestro rey, victoria al monarca'. No veo ninguna se帽al de ira o pasi贸n en su cara". Esto le dio un poco de tranquilidad al rey. Pregunt贸 lo que se le hab铆a contestado al joven estudiante y el guardia le respondi贸: "Le dijimos que el rey hab铆a estado en el bosque, que hab铆a regresado en estos momentos y que estaba descansando un poco; que por favor esperara un rato y tan pronto como se recuperara, le informar铆amos". El rey insisti贸: "¿Qu茅 contest贸 entonces?" El guardia le respondi贸: "Se帽or, este joven estaba muy ansioso por verte lo m谩s pronto posible, dec铆a que ten铆a algo urgente que comunicarte, dijo adem谩s que su Maestro estar铆a esperando su regreso contando los minutos. Expres贸 que cuanto m谩s pronto te viera, tanto mejor ser铆a y repet铆a continuamente para s铆 todo el tiempo: `Que todo est茅 bien con el rey, que la seguridad y la prosperidad est茅n con 茅l'; le ofrecimos un asiento alto y lo invitamos a que se sentara, pero no lo acept贸, prefiri贸 permanecer de pie en la puerta y se mantiene all铆 contando los minutos". Sec谩ndose las l谩grimas de alegr铆a que flu铆an de sus ojos, el rey se dirigi贸 presurosamente hacia la entrada, sin ponerse las vestimentas reales o sus insignias, ni siquiera sus sandalias o alguna capa sobre sus hombros. Se postr贸 a los pies del joven ermita帽o y despu茅s tom贸 sus manos entre las suyas y lo condujo hacia las habitaciones interiores, en donde lo coloc贸 en una silla alta y 茅l se sent贸 en el suelo a un lado. Ah铆 le suplic贸 que le comunicara las razones de su viaje.

El estudiante le dijo: "Oh rey, mi maestro, el santo Sameka, te env铆a sus bendiciones especiales. Me ha comisionado para comunicarte algunos asuntos especiales", y rompi贸 en sollozos; al ver esto el rey exclam贸: °¡Bien, hijo m铆o! Dime pronto si tengo que hacer algo, d铆melo pronto, estoy preparado para dar mi vida como cumplimiento a mis deberes. ¿O es que mi reino est谩 en peligro? ¿Tengo que tomar alguna medida o alg煤n remedio? Estoy listo para sacrificar cualquier cosa por salvarlo". El estudiante respondi贸: "¡Oh rey! Ning煤n da帽o amenaza al reino o a los ermita帽os, ning煤n temor puede incomodarlos; t煤 eres la persona a quien acecha el peligro, a quien le suceder谩 el da帽o". Cuando le dio esta sutil prevenci贸n, el rey exclam贸: "En verdad que estoy bendecido; si mis s煤bditos y los ermita帽os ocupados en su ascetismo est谩n a salvo, no tengo la menor preocupaci贸n de lo que pueda sucederme. Yo inhalo y exhalo s贸lo para que pueda asegurar la paz y prosperidad de ambos". El rey se tranquiliz贸 y despu茅s de un tiempo le dijo al muchacho: "Dime ahora lo que tu Maestro quer铆a que yo supiera". El le contest贸: "Rey, mi Maestro est谩 muy preocupado acerca de una grave falta que se ha cometido a causa de la pura ignorancia y esto es la causa principal por la cual me envi贸 contigo". Al o铆r esto, Parikshit se ve铆a m谩s agitado y le pregunt贸: "¿Cu谩l es la falta de que hablas? ¿Qui茅n cometi贸 ese error? Dime, d铆melo todo".

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CAPITULO 26

 

 

 

¿MALDICION O GRACIA DIVINA?

 

 

"¡Oh emperador! Nuestro preceptor tiene un hijo; aunque est谩 en una edad muy tierna, el esplendor de sus logros espirituales es impresionante. El venera a su padre como a su Dios y la principal meta en su vida es servirle y elevar su renombre. Se llama Sringi; su majestad fue a esa ermita y empujado por alg煤n impulso inescrutable coloc贸 una serpiente muerta alrededor del cuello de su padre, quien tambi茅n es mi Maestro. Unos ni帽os vieron esto y corrieron a informarle adonde estaba ocupado en el juego con sus amigos. Al principio 茅l no crey贸 y continu贸 con su juego, pero los ni帽os de los ermita帽os le repitieron la historia varias veces insistentemente; se rieron de 茅l por jugar tranquilamente mientras su padre hab铆a sido insultado tan burdamente. Aun sus compa帽eros de juego se rieron de 茅l por su apat铆a. Finalmente corri贸 tan r谩pido como pudo hacia la caba帽a y encontr贸 que la historia era cierta. Cuando regresaba, te vio alej谩ndote del lugar y sin ning煤n sentido de la cordura acerca de lo que tiene significado duradero y lo que es temporal, impulsado por una fren茅tica pasi贸n de ira, el joven perdi贸 todo control de s铆 y pronunci贸 una maldici贸n sobre ti. Esto le ha causado a mi preceptor un incontrolable sufrimiento".

En este punto el emperador lo interrumpi贸 y le pregunt贸: "Oh, hijo de un ermita帽o, dime qu茅 maldici贸n es". El joven le respondi贸: "Se帽or, es algo muy dif铆cil de decir, mi lengua se niega a pronunciarlo, pero aun as铆 tengo que comunic谩rtelo, pues mi Maestro me ha comisionado para esto. El hijo de mi preceptor tom贸 r谩pidamente agua del sagrado r铆o Kowsiki en su mano y dijo: `En siete d铆as a partir de ahora, que el rey sea mordido por la serpiente Takshaka'; verdaderamente una terrible maldici贸n". El joven call贸, pues la pena se desbordaba en 茅l y rompi贸 en sollozos.

Sin embargo, el rey s贸lo sonri贸 y le dijo: "Joven ermita帽o, ¿es 茅sta una maldici贸n? ¿Ser mordido por Takshaka y hasta dentro de siete d铆as? Esto no es una maldici贸n, es una se帽al de gracia. Esta es una bendici贸n venida de los labios del hijo de tu preceptor. Inmerso en los asuntos del imperio, me hab铆a vuelto sordo a los asuntos del esp铆ritu de Dios, los cuales son las metas de la vida. Como resultado, el misericordioso Se帽or Hari (Dios) movi贸 la lengua del hijo de ese sabio para articular esas palabras, ¡El me ha concedido un lapso de siete d铆as! ¡Qu茅 gran bendici贸n es 茅sta! Debe de ser un acto de la voluntad Divina el que yo pueda pasar cada momento de estos siete d铆as en la contemplaci贸n de Dios. Desde este preciso instante dedicar茅 mi tiempo y pensamiento sin interrupci贸n a los pies del Se帽or. Joven amigo, ¿qu茅 m谩s te dijo tu preceptor que me informaras? Dime pronto, mi coraz贸n est谩 ansioso de o铆rlo".

El joven mensajero prosigui贸: "Mi preceptor sinti贸 que esta maldici贸n significaba una traici贸n imperdonable, porque t煤 est谩s apegado al Dharma, adem谩s de ser un gran devoto del Se帽or; fue por esto que 茅l busc贸 por mucho tiempo descubrir alg煤n medio por el cual podr铆an ser evitadas las consecuencias de la maldici贸n; sin embargo, supo, a trav茅s de sus poderes y贸guicos, que est谩s destinado a perder la vida como resultado de la mordedura de una serpiente y tambi茅n a alcanzar al Se帽or cuando mueras. El piensa que esto es un final que val铆a la pena y que era pecaminoso obstruir esa gloriosa consumaci贸n. Es por esto que te env铆a sus bendiciones a trav茅s de m铆, para que puedas alcanzar la presencia de Dios. He terminado ahora mi misi贸n, puedo irme en cuanto me lo permitas".

Parikshit se postr贸 ante el joven disc铆pulo y le suplic贸 que le comunicara su reverente gratitud al gran santo Sameka y su hijo. En ese mismo momento parti贸 el joven hacia la ermita para informarle al ermita帽o todo lo sucedido en la capital.

Mientras tanto, el emperador se encamin贸 con gran regocijo hacia las habitaciones interiores y, par谩ndose ante la entrada de los dormitorios reales, pidi贸 que su hijo Janamejaya fuera tra铆do ante 茅l. Al o铆r su llamado, su hijo se preguntaba por qu茅 era requerido tan repentinamente y corri贸 hacia Parikshit. El rey llev贸 a su cuarto a un brahm铆n anciano y coloc贸 en la cabeza de su hijo su propia corona que yac铆a sobre un lienzo, y le encarg贸 al nuevo rey al viejo brahm铆n. Inmediatamente despu茅s caminando descalzo se dirigi贸 hacia el Ganges, vistiendo s贸lo las ropas que llevaba puestas.

En pocos minutos, las noticias de este hecho se difundieron por todos los rincones de a ciudad; grupos de hombres y mujeres, brahmines y ministros se apresuraron detr谩s del rey y le suplicaban conmovedoramente, pero todo fue en vano. Lloraban a viva voz, ca铆an a sus pies rodando por el piso a lo largo del camino, cruz谩ndose a su paso. El rey no hizo caso a nada ni dio respuesta alguna, s贸lo continu贸 hacia adelante con el Nombre del Se帽or en su mente y la meta de la realizaci贸n en sus pensamientos. Se dirig铆a r谩pidamente hacia las playas del sagrado Ganges. Cuando los s煤bditos se dieron cuenta de que el rey caminaba solo hacia el r铆o sin atenci贸n alguna, hicieron caminar detr谩s de 茅l el elefante, el caballo y el palanqu铆n reales para que pudiera subir a 茅stos como era costumbre, pero el rey no hizo caso a estas impertinencias. El pueblo estaba sorprendido de ver a su monarca descartar la comida y la bebida, pues estaba dedicado a la repetici贸n ininterrumpida del Nombre del Se帽or. Como nadie sab铆a la raz贸n de esta repentina decisi贸n de renuncia, empezaron a circular toda clase de rumores producto de la imaginaci贸n de cada individuo.

Sin embargo, algunas personas investigaron los antecedentes de su actitud de renunciaci贸n y descubrieron que el disc铆pulo de un ermita帽o hab铆a llegado a 茅l con noticias muy importantes, y siguiendo la pista supieron que el rey ten铆a solamente siete d铆as de vida. La gente se congreg贸 en la orilla del r铆o y se sent贸 sumida en su dolor por el rey, orando por su seguridad.

Las tr谩gicas noticias se esparcieron tan r谩pidamente que llegaron incluso hasta la selva. Ascetas, aspirantes, sabios y santos tambi茅n caminaron hacia las playas del Ganges, con sus jarras de agua en la mano. Todo el lugar ten铆a la apariencia de irse a celebrar un gran festival. Resonaban por todo el lugar los c谩nticos del Pranava, (el sonido primordial) la recitaci贸n de himnos v茅dicos y los coros de c谩nticos de las glorias del Se帽or, algunos grupos estaban alrededor del hijo de Sameka recrimin谩ndolo por haber causado toda esa tragedia. De esta manera, en poco lapso las riberas del Ganges estaban tan atestadas de cabezas humanas que no pod铆a verse un solo grano de arena.

Mientras tanto, un anciano ermita帽o que estaba lleno de compasi贸n y gran afecto hacia el emperador, se acerc贸 a 茅l y derramando l谩grimas de afecto, le habl贸 de esta forma: °¡Oh rey! La gente dice toda clase de cosas, hay muchas versiones que van de boca en boca; he venido a ti para saber la verdad. Apenas puedo caminar con grandes dificultades, pero te quiero tanto que no puedo soportar todo lo que dice la gente acerca de ti. ¿Qu茅 sucedi贸 exactamente? ¿Cu谩l es la raz贸n de este repentino acto de sacrificio? ¿Cu谩l es el misterio que est谩 detr谩s de la maldici贸n que el hijo de un ermita帽o invoc贸 en contra de un Alma tan evolucionada como t煤? ¡Acl谩ralo, por favor! Calma nuestras ansias de saber la verdad. No puedo ver a la gente sufrir de esta manera, t煤 eres como un padre para ellos. Ya no pones atenci贸n a sus s煤plicas, has renunciado a todos los deseos y has venido a este lugar. Diles al menos algunas palabras de consuelo. Al estar t煤 sentado aqu铆 en silencio, sin comer, en las arenas del r铆o y empe帽ado en un riguroso ascetismo, las reinas est谩n como peces arrojados fuera del agua. ¿Qui茅n era ese joven cuyas palabras han causado esta desastrosa tormenta? ¿Puede ser el aut茅ntico hijo de un ermita帽o? ¿O es solamente su disfraz? Todo es un misterio para m铆".

El rey escuch贸 estas palabras pronunciadas con tal afecto y ecuanimidad que abri贸 sus ojos y se postr贸 a los pies del asceta. "¡Maestro, Mahatma! ¿Qu茅 puedo ocultarte? Esto no puede esconderse aunque lo quisiera. Fui de caza a la selva, descubrimos muchos animales pero huyeron cuando nos acercamos. El peque帽o grupo de arqueros que iba conmigo se desperdig贸 tambi茅n en su intento de perseguir a los animales. Me encontraba solo tras la pista de los animales. No obtuve ninguna presa, estaba agotado por el hambre y la sed, el ardiente calor me fatig贸; finalmente descubr铆 una caba帽a y entr茅 en ella. Despu茅s me enter茅 que era la ermita del sabio Sameka. Hice repetidos llamados para ver si hab铆a alguien adentro, no hubo respuesta, nadie sali贸 de all铆. Luego vi a un ermita帽o sentado en meditaci贸n profunda, perdido en su propia meditaci贸n (Dhyana). Cuando sal铆a de la choza, sent铆 algo suave bajo mi pie, lo levant茅 con mis dedos y encontr茅 que era una serpiente muerta. Tan pronto como la vi mi mente se envenen贸, surgi贸 en m铆 un sucio pensamiento y la coloqu茅 en el cuello de ese ermita帽o absorto en su meditaci贸n (Dhyana). De alguna forma su hijo se enter贸 de lo sucedido, no pudo soportar la ignominia y pronunci贸 la maldici贸n: `Que esta serpiente alrededor del cuello de mi padre tome la forma de Takshaka y termine con la vida del hombre que insult贸 as铆 a mi padre, en siete d铆as a partir de hoy".

"Las noticias de esta maldici贸n y sus consecuencias fueron enviadas a m铆 por el ermita帽o. Estoy consciente del pecado que he cometido, siento que un rey que ha sido capaz de este pecado no tiene lugar en el reino, as铆 que he renunciado a todo, a todos los deseos. He decidido usar estos siete d铆as para la contemplaci贸n incesante de la gloria del Se帽or; es una gran fortuna que se me haya dado esta oportunidad. Es por esto que he venido aqu铆".

De esta forma, los nobles, cortesanos, pr铆ncipes, reinas, ministros, ermita帽os y otras gentes se enteraron de los verdaderos hechos y libraron su mente de las locas conjeturas que se hab铆an hecho y oraron en voz alta para que la maldici贸n perdiera su fatal efecto.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CAPITULO 27

 

 

SUKA SE PRESENTA

 

 

Algunos ascetas que oyeron la historia de la maldici贸n de labios del propio rey estaban tan indignados contra el hijo de Sameka que afirmaron que 茅ste deb铆a ser un charlat谩n, un ni帽o despreciable, pues ning煤n hijo nacido de un sabio de la estatura de Sameka pod铆a haber pronunciado una maldici贸n tan devastadora por una travesura tan trivial. "Debe ser un tonto y un ignorante o un orate", se dec铆an entre ellos. °¿C贸mo puede tener efecto la maldici贸n surgida de la lengua de alguien as铆?", y afirmaron que el rey no podr铆a sufrir ning煤n da帽o como consecuencia de esa maldici贸n. Despu茅s trataron de convencer al rey de que no necesitaba sentir miedo ante ese suceso.

Muchos otros que sent铆an lo mismo argumentaban que el rey no ten铆a raz贸n para tomar la maldici贸n tan seriamente, pero el rey permanec铆a inmutable y les contest贸 con las manos en actitud de plegaria: "Ustedes piensan y hablan en esta forma impulsados por la simpat铆a y bondad hacia m铆, pero yo s茅 que la falta que he cometido no es ligera ni insignificante. ¿Existe alg煤n pecado m谩s terrible que lanzar un insulto a aquellos que merecen reverencia? Adem谩s, yo soy el rey, el responsable de su bienestar y el mantenimiento de su honor, ¿c贸mo puede ser mi acto considerado como algo simple e insignificante? M谩s aun, si ustedes lo consideran m谩s profundamente, la maldici贸n pronunciada por ese ni帽o no es una maldici贸n, sino, por el contrario, una gran bendici贸n. Debido a que yo hab铆a ca铆do en el pozo del pecado llamado imperio me enga帽茅 en la creencia de que los placeres son la finalidad y sentido de la vida; estaba llevando la vida de un animal, hab铆a olvidado a Dios y mi deber hacia El. Dios mismo, a trav茅s de este medio y este instrumento, me ha dirigido a lo largo del camino correcto. Dios me ha bendecido. Esto es una gracia, no un castigo por mis errores pasados, como ustedes imaginan".

Cuando el rey habl贸 as铆, emanaban l谩grimas de alegr铆a y agradecimiento de sus ojos. Estaba visiblemente conmovido con una extrema sinceridad y devoci贸n. Pronunciaba lo que sent铆a, en calma, con imperturbable regocijo. Los ascetas y todos los que lo rodeaban estaban asombrados por su ecuanimidad y sintieron que sus afirmaciones eran ciertas. El anciano asceta se levant贸 y par谩ndose ante la quejumbrosa muchedumbre le dijo lo siguiente: °¡Oh, t煤 el mejor de los reyes! Tus palabras son como rayos de luz para los corazones de los ermita帽os; son muy apropiadas de tu linaje y tus antecesores, pues has nacido entre los Pandavas, quienes nunca cayeron, ni una sola vez, en el pecado o el error. Ellos siempre se aferraron a los pies de Hari, el Se帽or, se apegaron tenazmente a las 贸rdenes del Se帽or. Cuando el Se帽or regres贸 a su morada celestial dimitieron al reino como resultado de una renunciaci贸n espont谩nea y se encaminaron hacia las regiones del norte. T煤 tambi茅n ahora est谩 siguiendo este sagrado camino, ya que perteneces a este gran clan, el cual lleva esta forma de vida por herencia".

En ese momento el rey le rog贸 con las palmas de sus manos juntas en actitud de plegaria y adoraci贸n: "¡Oh, t煤, el mejor de los ascetas! Tengo s贸lo una duda, por favor, qu铆tamela de la cabeza. Haz mis d铆as dignos de ser vividos". El asceta le contest贸: "Dime qu茅 cosa es". El rey pidi贸 que le dijera cu谩l era la mejor cosa que pod铆a hacer un hombre cuya muerte es inminente. En ese instante un asceta se levant贸 y dijo que conforme lo permitiera el tiempo uno deber铆a celebrar sacrificios, ofrendas o ensimismarse en la repetici贸n del Nombre del Se帽or o pr谩cticas asc茅ticas, actos de caridad, peregrinajes, ayunos o rituales de adoraci贸n. Otro m谩s declar贸 que la Liberaci贸n s贸lo pod铆a ser adquirida a trav茅s de la obtenci贸n del Conocimiento Superior, un tercero habl贸 de la suprema importancia de los actos sagrados prescritos en los Vedas y Shastras. Algunos otros arguyeron que el cultivo de la devoci贸n por Dios era el mejor m茅todo para usar esa semana. "El Se帽or s贸lo se puede ganar por la devoci贸n". En esta confusi贸n de opiniones en conflicto, el rey trataba de encontrar el verdadero sendero y los ascetas se quedaron en silencio ante la persistencia del rey en obtener una verdadera respuesta al problema que les hab铆a planteado.

Mientras tanto, un joven asceta, con cara extraordinariamente brillante y con una atractiva y esplendorosa personalidad, se movi贸 entre la muchedumbre de ancianos sabios como un veloz flujo de luz y al llegar ante la presencia del rey, se sent贸 en un lugar elevado. Los que lo vieron estaban admirados por esta repentina aparici贸n. Algunos de ellos sent铆an una viva curiosidad acerca de su identidad. Por su apariencia exterior era el hijo de un asceta; pero por su presencia, su actitud, ecuanimidad y personalidad, todos afirmaban que se trataba de un Maestro. En a帽os era muy joven, pero hab铆a un halo Divino que lo ba帽aba. Muy pronto, un sabio y anciano asceta lo reconoci贸 y se acerc贸 reverentemente a 茅l con las manos en actitud de plegaria. "¡De verdad que todos nosotros somos benditos! Este rayo de Divina refulgencia no es otro m谩s que Sri Suka, la preciosa descendencia de Bhagavan Vyasa", y presentando de esta manera al desconocido a los all铆 presentes, el asceta continu贸: "Desde el momento en que naci贸, este ser est谩 libre de todo apego. El es el maestro de todo conocimiento". Cuando el rey oy贸 esto, derram贸 l谩grimas de gratitud y alegr铆a. Se levant贸 como un cometa en el aire, tan ligero, tan lleno de felicidad, y se postr贸 a sus pies. Cuando se levant贸, ten铆a sus manos juntas en actitud de plegaria, se mantuvo silencioso y erguido como un pilar. Estaba inmerso en la Bienaventuranza. Visualiz贸 al joven que estaba ante 茅l como al propio Krishna. El esplendor de Suka era demasiado brillante para sus ojos. Al rey le parec铆a que su encanto era igual al del dios del amor. Los negros rizos de su pelo se mov铆an como cabezas de serpientes balanc茅andose sobre el blanco 贸valo de su cara. Tal como las estrellas entre las nubes oscuras, sus ojos brillaban con un clar铆simo resplandor e irradiaban una extraordinaria luz. Una sonrisa derramaba gotas de gozo en sus labios.

El rey se acerc贸 a Suka con pasos lentos, su voz entrecortada sonaba diferente y su garganta temblaba de emoci贸n. Entonces le dijo: "¡Maestro! No tengo fuerzas para describir la profundidad de tu gracia. Cada uno de tus actos est谩 encaminado hacia el bienestar del mundo. Es una verdadera fortuna que hoy pueda tener Tu Visi贸n Divina (Darshan) tan f谩cilmente, porque yo s茅 que esto s贸lo puede ser obtenido a trav茅s de persistentes y prolongados esfuerzos. ¡Oh, qu茅 afortunado soy! Tengo que atribuir esto a los m茅ritos obtenidos por mis abuelos". El rey estaba inundado con la grata alegr铆a de la presencia de Suka y permanec铆a ante 茅l con sus ojos derramando l谩grimas.

Con una sonrisa que jugueteaba en sus labios, Suka le indic贸 al rey que se sentara junto a El. Despu茅s le dijo: "¡Oh rey! No hay duda que t煤 eres recto y apegado a la conducta moral. Est谩s siempre listo a servir a lo bueno y divino. Tu vida meritoria ha tra铆do a esta gran congregaci贸n de ascetas alrededor tuyo en este d铆a. De otra manera estos ascetas que est谩n s贸lo dedicados a sus disciplinas espirituales no habr铆an abandonado sus actos para venir aqu铆 y orar para que t煤 puedas lograr la realizaci贸n del Supremo. ¡Esto no es un acto de caridad! T煤 has ganado esta gracia a trav茅s de muchas vidas virtuosas y correctas".

El rey ve铆a con admiraci贸n y devoci贸n la cara de Suka cuando 茅ste le estaba hablando; repentinamente levant贸 su cabeza y le habl贸 as铆 al joven: "¡Se帽or! Tengo una duda que me atormenta, qu铆tamela y dale paz a mi coraz贸n. La estaba poniendo a la consideraci贸n de la asamblea antes de que vinieras. Yo s茅 que T煤 puedes resolverme esta duda f谩cilmente. Esto ser谩 un juego de ni帽os para ti". Suka lo interrumpi贸 dici茅ndole: "Parikshit, la raz贸n por la cual he venido es la de aclararte esta duda que te atormenta. Puedes preguntarme cualquier cosa que tengas en mente. Yo disolver茅 tus dudas y te otorgar茅 la satisfacci贸n". Cuando el gran Suka pronunciaba estas palabras, los ascetas que estaban reunidos exclamaron: "¡Qu茅 gran fortuna! ¡Bendito, bendito!", y aplaudieron tan fuerte por la alegr铆a que su aclamaci贸n lleg贸 hasta los cielos.

El rey habl贸 humildemente y con evidente ansiedad: "Se帽or, ¿en qu茅 debe ocuparse una persona que encara la muerte y que est谩 consciente de que su fin se acerca? ¿En d贸nde debe morar su mente antes de la muerte para no volver a nacer? Cuando 茅sta es su oraci贸n, ¿c贸mo debe pasar los d铆as que le restan? Este es el problema que me inquieta en estos momentos. ¿Cu谩l es mi deber supremo?" El rey suplicaba una y otra vez para que se le guiara.

Suka le respondi贸: "¡Oh rey! Aleja tu mente de los pensamientos mundanos y f铆jala en Hari, el Se帽or que encanta a todos los corazones. Yo te instruir茅 en el verdadero conocimiento de lo Divino. Escucha con todo tu coraz贸n. No existe ninguna actividad m谩s sagrada que 茅sta. No hay ning煤n ejercicio espiritual, disciplina o voto m谩s grande que 茅ste. El cuerpo es un valioso nav铆o. La historia de Hari es el reino, este mundo de cambios, este constante flujo de la vida es el mar. ¡Dios es el botero! Hoy este sagrado equipo est谩 disponible para ti. El problema que has expresado no es s贸lo incumbencia de un solo individuo, su soluci贸n es de incumbencia de todo el mundo. Es el m谩s vital de todos los problemas que merecen indagaci贸n. El principio del Alma es la panacea para todas las enfermedades. Esta es la verdad 煤ltima. Nadie puede escapar a ella. Establecerse en esta fe durante los 煤ltimos d铆as es el deber de los seres humanos. De acuerdo con esta base se establece la situaci贸n en la siguiente vida. Por este motivo la pregunta que hiciste, la duda que tienes, es asunto de gran importancia para el bienestar de toda la humanidad. La respuesta no es s贸lo para ti, escucha".

 

 CAPITULO 28

 

 

 

LA HISTORIA ENCANTADORA

 

"¡Maharaja! El Bhagavata (un texto de amor divino) es en verdad el gran 谩rbol que inspira un temor reverencial. Tiene dentro de s铆 todas las formas concebibles de auspiciosidad y de felicidad. El se帽or harayana es la semilla de la cual brot贸, el brote es Brahma, el tronco es (`tarada; Vyasa constituye las ramas y los frutos dulces son las nectarinas historias de Krishna. Aquellas almas 谩vidas que ans铆an ese n茅ctar y que lo anhelan melanc贸licamente, sin importarles la comodidad del cuerpo o el paso de los a帽os, hasta que aseguran el fruto y absorben su esencia, esas almas son santos y yoguis genuinos".

"¡Oh ascetas y sabios! Este d铆a yo les relatar茅 ese Bhagavata Shastra, esa encantadora historia de Krishna; ates贸renla en la memoria y s谩lvense de la ilusi贸n y el sufrimiento, ustedes ya han o铆do los versos de todos los Shastras. Ustedes han dominado todas las pr谩cticas espirituales, pero no han conseguido la m谩s grande de todas ellas. Ahora les dar茅 el sagrado nombre de Krishna y la dulzura que fluye de 茅l. Es el nombre m谩s dulce que uno puede concebir; cuando llega a los o铆dos, el coraz贸n se llena de alegr铆a; cuando ustedes recuerdan el hombre, brota un manantial de amor del coraz贸n. El Bhagavata inspira y promueve una profunda devoci贸n hacia el Se帽or Krishna".

"El Absoluto Universal, el no nacido, el sin forma, inmanifestado, infinito, tom贸 las limitaciones de los nombres y formas y se concret贸 como avatares (encarnaciones) en muchas ocasiones y se manifest贸 en innumerables instantes de divina intervenci贸n y gracia. A trav茅s de 茅stas, as铆 como de las caracter铆sticas asumidas y de las ideas propagadas, Dios ha salvado a la humanidad de la ca铆da. Aquellos que cantan la historia de esta gloria, aquellos que escuchan 谩vidamente recitarlas, aquellos que absorben y digieren las lecciones transmitidas, esos son los genuinos devotos. Ellos son los Bhagavatas. El Bhagavata une al devoto con Bhagavan, es decir, la historia los llenar谩 a ustedes con Dios y los transmutar谩 en la Divinidad".

"Dios encarna no solamente para la destrucci贸n de los malvados. Esto es s贸lo un pretexto, una de las razones obvias. A decir verdad, Dios encarna para el bien de los devotos fervientes. La vaca tiene la leche b谩sicamente para el sustento de su ternera, pero es usada por el hombre para mantener su salud y energ铆a. De la misma manera, Dios encarna principalmente para el sustento de los devotos, de los que est谩n llenos de fe, los virtuosos y los buenos. Sin embargo, aun los incr茅dulos, los malos, utilizan la oportunidad para sus propios prop贸sitos".

"Es por esto que en el Bhagavata existen historias de esos malvados personajes entre las narraciones de la gloria y gracia del Se帽or. Esto no hace al Bhagavata menos sagrado. Cuando se le ha extra铆do a la ca帽a su dulce jugo, el bagazo se desecha. Cuando se ha probado la dulce majestad Divina, el bagazo puede ser eliminado. La ca帽a contiene tanto el az煤car como el bagazo, no puede ser solamente az煤car. De igual forma, los devotos tienen que vivir entre los esc茅pticos, unos no pueden existir sin los otros. Dios no est谩 atado al tiempo o al espacio, porque para El todos los seres son lo mismo. El es el maestro de lo viviente y lo inerte. Al t茅rmino de cada era el proceso de involuci贸n se completa en el diluvio; entonces, la evoluci贸n empieza de nuevo y, como Brahma, El crea los seres nuevamente. Ilumina a todos con una chispa de su propia gloria y la nutre en el camino de la realizaci贸n de cada uno de ellos en forma de Vishn煤 y de nuevo El, como Shiva, concluye el proceso a trav茅s de la destrucci贸n de todo. De esta forma t煤 puedes ver que no hay l铆mite para su poder ni final para su potencia. No existen fronteras para sus realizaciones. El encarna en innumerables Formas; en ocasiones viene como la encarnaci贸n de un Kala (fragmento) de El, o como un Amsa (parte) de El; o viene como un inspirador interno para alg煤n prop贸sito definido; tambi茅n viene para inaugurar una era o concluir otra (Yugavatar). Las narraciones de estas encarnaciones son el Bhagavata".

"El principio divino 煤nico funciona a trav茅s de tres formas como Brahma, Vishn煤 y Shiva, a fin de conducir y completar el proceso de convertirse en un ser denominado Srishti. Los tres provienen de la misma esencia fundamental, no hay uno superior o inferior, los tres son igualmente Divinos. El es Brahma cuando se le asocia con la creaci贸n. Es Vishn煤 cuando es el sustentador y es Shiva en la disoluci贸n. En ciertas ocasiones, cuando desciende y asume una forma especial para alg煤n prop贸sito definido entonces se le conoce como avatar. De hecho, Man煤, Prajapathi y otros personajes fueron seres Divinos que ten铆an la misi贸n de poblar el mundo, lo cual les fue encomendado por Brahma. Todo sucede en armon铆a con su voluntad Divina, por lo cual podemos asegurar que los santos, sabios, ascetas y hombres, tanto buenos como malos, son todos avatares de la entidad de Vishn煤; los avatares son tantos como los innumerables seres humanos, pues cada uno nace como resultado de la voluntad divina. Pero s贸lo la historia del Yugavatar es digna de atenci贸n, porque su advenimiento es para restaurar el Dharma y la vida moral. La historia de todo el resto no es sino una narraci贸n de desesperaci贸n y sufrimiento".

"Brahma le encarg贸 a Man煤 que se dirigiera hacia la tierra y creara seres vivientes ah铆; Devi, el principio femenino, lo eludi贸 y llev贸 la tierra a las regiones de las profundidades. Entonces Brahma tuvo que pedir la ayuda de Vishn煤 (Hari) y 茅ste tom贸 la forma de un jabal铆 y rescat贸 a la tierra de las regiones m谩s bajas y la coloc贸 entre las aguas. Tiempo despu茅s la tierra estaba tan indignada por las atrocidades del emperador Venu, que mantuvo a todas las semillas dentro de ella sin permitirles brotar; a causa de esto todos los seres estaban agobiados por la agon铆a del hambre. La tierra se convirti贸 en una serie de colinas y valles sin nada verde sobre ellas. Entonces el Se帽or tom贸 la forma de Pritu, quien nivel贸 la superficie y le dio fertilidad al suelo e indujo el crecimiento de la agricultura y promovi贸 el bienestar de la humanidad. El cri贸 a la tierra como a su propia hija y es por esto que a la tierra se le llama Pritivi. Se dice que El tuvo que construir las primeras ciudades sobre la tierra. Es decir, que fue la voluntad del Se帽or que todo sucediera as铆. Es esta voluntad la que se llevaba a cabo".

"El se帽or cre贸 los Vedas para la preservaci贸n del hombre a trav茅s de la pr谩ctica de la moral y los ejercicios espirituales; los Vedas contienen Nombres que liberar谩n a los seres humanos y reglas y normas que lo guiar谩n. Cuando los Asuras (demonios), `los de mente perversa', amenazaban con robar los Vedas, los escondieron en las aguas y el Se帽or asumi贸 la forma de un pez para recuperarlos. El salv贸 a los siete sabios y a Man煤 de esas mismas aguas. Es por esto que se dice que el Se帽or encarn贸 como un pez".

"¡Oh ascetas! ¡Oh rey Parikshit! Cuando se oyen las antiguas historias del hombre sobre la tierra pueden surgir en sus mentes las dudas. Los procesos de la voluntad Divina son misterios maravillosos, no pueden ser comprendidos con las facultades con las que ustedes miden los hechos mundanos, En muchas ocasiones estas historias pueden parecerles carentes de bases, pero el Se帽or nunca se involucra en acciones que no tengan un prop贸sito definido. Esa voluntad no necesita ser explicable, ella es la propia motivaci贸n, cualquier cosa en cualquier lugar se debe a su voluntad".

"Para que se inicie la creaci贸n debe existir alguna atracci贸n que act煤e como deseo. Es por esto que Brahma tuvo que convertirse en dos, en cuerpo y actividad. El cuerpo 煤nico se transform贸 en dos y por lo tanto, en donde hab铆a una voluntad inicialmente, aparecieron dos, uno que atra铆a y otro que era atra铆do hacia la creaci贸n, lo femenino y lo masculino. En virtud de que uno pose铆a la atracci贸n en cien formas distintas se le denomina Satarupa (cien caras) y Brahmapriya (amado de Brahma). El otro fue llamado Man煤. Estos dos ganaron un gran renombre en la primera etapa de la creaci贸n. Satarupa y Man煤 fueron los primeros progenitores".

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CAPITULO 29

 

 

 

COMIENZA EL DIALOGO

 

"Satarupa y Man煤 se aproximaron al Se帽or de la Creaci贸n y le preguntaron lo que deb铆an realizar. Brahma le contest贸 con una sonrisa: `Sean compa帽eros uno del otro, tengan hijos y pueblen la tierra'. Provistos con la autoridad derivada de esta orden, ellos llenaron de gente a la tierra". As铆 le narraba Suka al rey.

En ese momento el rey pregunt贸: "¡Maestro! He aprendido por experiencia propia que el origen de todo sufrimiento en este mundo es la fascinaci贸n o el apego. No tengo deseos de o铆r nada acerca de estos asuntos; por favor, dime c贸mo vencer la fascinaci贸n, la ilusi贸n y el apego. ¿Qu茅 es exactamente lo que debe hacer un hombre en sus 煤ltimos d铆as? ¿Qu茅 nombre debe permanecer constantemente en su mente para que pueda evitar siempre esta rueda de nacimientos y muertes? D铆melo", le dijo el rey.

Suka estaba complacido por esta petici贸n y le respondi贸: "¡Oh rey! T煤 eres un Alma espiritual. T煤 sirves a los sabios con devoci贸n. Esta gran muchedumbre de monjes, ascetas y sabios es una prueba de actos meritorios, porque ellos no se congregan usualmente en ning煤n lugar". El rey lo interrumpi贸 protestando: "¡No, no, se帽or m铆o! Yo soy un gran pecador, no tengo una pizca de progreso espiritual en m铆. Si tuviera alg煤n m茅rito, si hubiera servido a los ascetas en forma dedicada, no me hubiera convertido en el blanco de la maldici贸n de su brahm铆n. La fortuna que ahora gozo, es decir, la compa帽铆a de estos grandes sabios y la oportunidad de adorar tus pies, es el resultado de los actos meritorios de mis abuelos. Yo s茅 muy bien que mis actividades no han contribuido en nada a ella. La gracia que Shyamasundara (Krishna) derram贸 sobre mis abuelos es la causa; si hubiera sido de otra forma, ¿podr铆a una persona como yo, que est谩 sumergido en el pozo del ciclo de nacimientos y muertes (samsara), inmerso en la vana persecuci贸n de los placeres sensuales, que no contempla ni por un momento la verdad, al eterno, al puro, esperar siquiera ver ante s铆, en una forma concreta, su presencia, la cual siempre deambula en los silencios del bosque, desconocido para el hombre? Realmente 茅ste es un golpe de inalcanzable buena fortuna. Todo esto debido a las bendiciones de mis abuelos y la gracia de Shyamasundara y no a ninguna otra cosa. T煤 est谩s lleno de afecto hacia m铆 y por eso atribuyes esto a mis propios m茅ritos. Estoy muy consciente de mis fallas. Por favor, contin煤a vertiendo sobre m铆 el mismo afecto y ay煤dame a decidir qu茅 es lo que tiene que abandonar una persona cuya muerte es inminente, qu茅 es lo que tiene que adoptar y practicar. Acons茅jame acerca de esto y haz que mis d铆as valgan la pena. S贸lo t煤 puedes resolverme esto. Rel谩tame el Bhagavata tal como me dijiste que lo har铆as. Me dijiste que era la base para el progreso y la Liberaci贸n, que destruye los pecados, que confiere la prosperidad. D茅jame beber el sagrado n茅ctar del nombre de Krishna y refresca este febril calor". De esta manera suplicaba el rey.

Suka le sonri贸 y le dijo: "El Bhagavata es tan digno de reverencia como los Vedas y muy digno de estudio y observancia. Al final de la era de Dwapara, en las monta帽as de Candamadana, en la ermita de mi padre Vyasa, escuch茅 este sagrado texto. Yo te repetir茅 lo mismo a ti. Escucha". En ese momento el rey le pregunt贸 con sus manos en actitud de plegaria: "¡Oh incomparable santo! Yo he escuchado que t煤 eres un asceta de profundo desapego, desde el mismo momento de tu nacimiento, aun sin los tradicionales rituales y ceremonias para purificar y clasificar el intelecto, tales como el primer ba帽o luego de nacer, la ceremonia de poner el nombre y la conducci贸n de un Maestro, t煤 obtuviste la plena conciencia de la realidad y desde entonces he sabido que te desplazas en la conciencia de esa verdad, lejos de los hombres, en los bosques. Es por esto que estoy sorprendido que tu coraz贸n fuera atra铆do hacia este texto, el cual dices que est谩 saturado de devoci贸n. ¿Qu茅 es lo que causa inter茅s en ti en este camino? Te ruego que me describas estas razones".

Suka empez贸 a explicarle con un semblante de calma imperturbable: "S铆, yo estoy m谩s all谩 de las prescripciones y prohibiciones, estoy en una fusi贸n inquebrantable con el Dios carente de atributos, 茅sta es la verdad acerca de m铆. A pesar de esto debo aclararte que existe una dulzura inexpresable en Dios que te atrae y te cautiva a trav茅s de sus actividades, juegos y atributos. Debo confesarte que yo tambi茅n he escuchado las descripciones de la belleza y dulzura de Dios. Mi mente se deleit贸 en la lectura y audici贸n de las glorias de Dios, manifestando sus divinas cualidades, a trav茅s de cada una de ellas. No pude permanecer tranquilo, lo alababa como un loco, embriagado por la bendici贸n obtenida de escuchar y leer. Sus dulces aventuras y travesuras me embriagaron con infinita alegr铆a. Hoy he venido a este lugar porque me di cuenta de que hab铆a surgido una oportunidad de relatarlas a un grupo de 谩vidos oyentes, personas que en todos los aspectos son merecedoras de escucharlas y entender su significado. Es por esto que les relatar茅 ese sagrado Bhagavata y a trav茅s de ustedes a las personas que se han reunido aqu铆. Ustedes tienen la avidez y los logros necesarios para o铆rla, ustedes se han propuesto lograr la meta m谩s grande para un hombre. Aquellos que escuchen esta narraci贸n con atenta devoci贸n, y no simplemente oigan, y reflexionen sobre su valor y significado y act煤en de acuerdo con la luz que 茅sta proyecta en sus mentes, se fundir谩n en la Bienaventuranza, la cual es la encarnaci贸n del Se帽or Vasudeva. Sus corazones se llenar谩n con el dulce n茅ctar de la personificaci贸n de encanto cautivador y experimentar谩n la Bienaventuranza de ser uno y 煤nico. La pr谩ctica espiritual m谩s elevada es la recitaci贸n del hombre de Dios con la plena vigilancia del pensamiento, sentimiento y pronunciaci贸n y la entonaci贸n en viva voz de los c谩nticos de su gloria. No existe mejor ejercicio espiritual".

"iOh rey, no te pierdas en la ansiedad de que el tiempo es corto! No se necesita mucho tiempo para ganar la gracia de Dios. Los rayos de esa encarnaci贸n de la compasi贸n pueden caer sobre ti tan r谩pido como un parpadeo. Yo har茅 posible que escuches durante estos siete d铆as las historias de muchos que experimentaron la Bienaventuranza espiritual; de c贸mo Vasudeva los bendijo con progreso espiritual; c贸mo algunos cruzaron el oc茅ano del nacimiento y la muerte escuchando estas historias y cantando las glorias del Se帽or que se manifiesta en ellos. No desperdiciaremos un solo instante. T煤 est谩s consciente de que s贸lo tienes siete d铆as de vida. Por lo tanto, abandona todo sentimiento de m铆o y tuyo del cuerpo en que vives y del hogar en que habita el cuerpo. S贸lo presta atenci贸n a la historia de Madava, el Se帽or del universo. Bebe las nectarinas narraciones de las encarnaciones del Se帽or".

"Frecuentemente se oye decir que estas historias son narradas y escuchadas por multitudes de miles de gentes, pero el `conocimiento' (j帽ana) s贸lo puede ser adquirido a trav茅s de la plena fe en lo que se oye. Esa fe debe producir una mente limpia y un coraz贸n puro. ¡Un detalle m谩s, oh rey! Existen innumerables exponentes que van por ah铆 hablando de moral y asuntos espirituales con la base del simple estudio; ellos no tienen ni una pizca de experiencia de lo que predican, no tienen fe en la autenticidad de las diversas manifestaciones de gloria divina sobre la cual se explayan. Dichas exhortaciones son tan ineficaces como hacer las ofrendas de Ghi (mantequilla clarificada) sobre un mont贸n de cenizas fr铆as y no en las llamas. Esto no curar谩 la mente de las fallas y errores".

"En tu caso no hay temor de esa inefectividad, tu coraz贸n est谩 inmerso en flujo ininterrumpido de Amor hacia Dios. Cualquiera que escuche esta narraci贸n y absorba el n茅ctar de esta historia con el coraz贸n emocionado por el anhelo Divino, una inquebrantable fe en Dios y un gozo constante, puede obtener la realizaci贸n de su ser. Este se encuentra m谩s all谩 del reino de la duda. ¡Oh rey! en esta ocasi贸n, este texto y este oyente son realmente apropiados y excelentes".

El santo Suka coloc贸 su mano sobre la cabeza del rey como bendici贸n, acarici贸 sus espesos rizos de cabellos y le expres贸: "¡Ah, cu谩n afortunado eres!" El rey le suplic贸 muy humildemente: "Maestro, t煤 sabes muy bien que tengo muy poco tiempo", y permanec铆¿) con sus manos en actitud de plegaria. "Dame la suprema gu铆a para establecerme en ella durante todos estos siete d铆as. Dame la sagrada f贸rmula para que pueda repetirla en el corto tiempo que me queda, mantenerla fresca en mi memoria y as铆 salvarme".

El santo ri贸: "Parikshit, aquellos que se concentran en los placeres sensoriales pasan sus d铆as preocupados en la ansiedad, e! dolor, el sufrimiento y las l谩grimas a lo largo de un prolongado per铆odo de sus vidas. Ellos se reproducen como p谩jaros y bestias, comen buenos alimentos y los desechan como orina y heces. Esta es la vida sin rumbo que lleva la mayor铆a de la gente. ¿Se le puede llamar vida a este proceso de existencia? Existen enormes cantidades de seres vivientes sobre la tierra. Vivir no es suficiente; esto no tiene valor por s铆 solo o para s铆 solo. Lo que importa son los motivos y los sentimientos, los pensamientos, las actitudes que surgen d铆a a d铆a en la vida. Si una persona tiene cualidades Divinas que se manifiestan como pensamientos, sentimientos, etc茅tera, entonces est谩 viva. Por el contrario, si una persona corrompe el sagrado veh铆culo de su cuerpo utiliz谩ndolo para prop贸sitos ego铆stas, que proveen felicidad moment谩nea e ignorando a causa de esto a la omnisciente y omnipotente Providencia, debe ser condenada por la negaci贸n premeditada de su propia humanidad. Toma el caso de una persona que ha fijado su mente en los pies de loto del Se帽or (Hari). No importa si tiene una vida corta, durante ese per铆odo ella puede hacer su vida fruct铆fera y auspiciosa. ¡Oh rey! Para eliminar tus dudas, te contar茅 la bella historia de un sabio rey. Escucha".

"En la dinast铆a solar hubo una vez un rey que era poderoso y heroico en el campo de batalla, prol铆fico en la caridad, recto en su car谩cter y justo en sus transacciones. Su nombre era Katvanga. No hab铆a quien lo igualara, nadie pod铆a desafiarlo. En ese entonces los malvados Daityas y Danavas unieron sus fuerzas e iniciaron la guerra contra los Devas; los dioses tem铆an ser vencidos, notaron su debilidad, por lo que descendieron a la tierra y buscaron la ayuda del rey Katvanga. El rey estaba siempre buscando la oportunidad de la aventura de la batalla, as铆 que tom贸 su arco y sus flechas y guiando su carro de guerra se dirigi贸 al escenario de la batalla. En ese lugar 茅l estremeci贸 los corazones de los Daityas y Davanas por el terror que les produjo su valor. Los enemigos huyeron despavoridos, incapaces de soportar la terrible masacre. Debido a que no es 茅tico perseguir a un enemigo que huye, Katvanga desisti贸 de efectuar m谩s enfrentamientos".

"Los dioses estaban felices de haber obtenido la victoria gracias a la ayuda oportuna de Katvanga. Alababan su poder y su sentido de la rectitud: 'Oh rey! No hay nadie en la historia contempor谩nea que pueda compararse contigo. T煤 nos brindaste el triunfo en esta mortal lucha contra las fuerzas del mal. Deseamos que, en pago, aceptes de nosotros cualquier ayuda que necesites y que nosotros podamos darte'. El rey les respondi贸: '¡Oh, dioses!, los sacrificios y las ofrendas que celebran los hombres son para complacerlos a ustedes, ¿no es cierto? Por lo que a m铆 respecta, esta batalla en la que tuve el privilegio de participar es un sacrificio. ¿Qu茅 m谩s necesito de ustedes, despu茅s de que han vertido esta gracia sobre m铆? Esta es propiamente una gracia'. Al hacer esta declaraci贸n se postr贸 a los pies de los dioses".

"Los dioses no estuvieron satisfechos con su respuesta y lo conminaron a pedir algo, una gracia de ellos. Aunque no ten铆a en mente pedir nada, fue inducido a pensar en alg煤n deseo, pues sinti贸 que no lo dejar铆an as铆. Finalmente dijo: 'Oh, ustedes dioses, rev茅lenme cu谩ntos a帽os m谩s vivir茅, solamente as铆 podr茅 decidir la gracia que les pedir茅'. Purandara (Indra), el monarca de los Devas, es omnisciente y, por lo tanto, sin demorar un instante le contest贸: '¡Oh rey! Tu vida est谩 muy cerca de su fin. T煤 vivir谩s solo un per铆odo de algunos minutos m谩s'. Al o铆r esto Katvanga les dijo: 'No tengo nada que pedir, no necesito nada. Siento que todos los placeres de este mundo y del otro son minucias que deben ser desechadas. No entrar茅 de nuevo al flujo de placeres sensuales. Conc茅danme la gracia de alcanzar la sublime presencia del Se帽or, de cuyo seno no hay regreso, a quien se le dedica toda la vida'. ¡Despu茅s se sent贸 con los ojos cerrados repitiendo el Nombre de Dios y al final del breve per铆odo alcanz贸 los pies de loto de Hari!".

"Date cuenta c贸mo en pocos minutos 茅l desech贸 de su mente todos los apegos a los objetos placenteros. De esta forma Katvanga fue capaz de llegar a los pies del Se帽or, donde el miedo no se atreve a aproximarse. T煤 tienes siete d铆as, mientras 茅l s贸lo tuvo unos minutos. Por lo tanto, no tienes raz贸n de estar ansioso. Durante estos d铆as purifica tu conciencia interior a trav茅s de escuchar atentamente la mejor y m谩s sagrada de las narraciones de las manifestaciones de Dios".

En este instante Parikshit derram贸 l谩grimas de alegr铆a al recordar la suprema bendici贸n ganada por el gran devoto Katvanga y exclam贸:

"¡Maestro, instr煤yeme en lo que debo hacer ahora, no tengo palabras para expresar mi anhelo. Mi coraz贸n se desborda de Bienaventuranza!" Despu茅s se sent贸 petrificado y silencioso.

Suka le aconsej贸: "Rey, prov茅ete con la espada del desapego, corta en pedazos al ilusorio afecto por el cuerpo. Renuncia a `lo m铆o' que te hace atar a tus parientes y amigos. Si茅ntate firmemente en las arenas de este r铆o sagrado". Entonces, cuando Suka estaba a punto de iniciar su narraci贸n, Parikshit parec铆a ansioso de hacerle alguna pregunta. Al notar esto, Suka dijo: "Pareces estar confundido a causa de algo, dime qu茅 deseas saber y elimina esa duda de tu mente". Inmediatamente el rey respondi贸: "Maestro, t煤 eres en verdad un oc茅ano de compasi贸n. Tus palabras traen un fresco alivio a mi ardiente coraz贸n, al igual que una deliciosa comida a una persona hambrienta. Amado preceptor, t煤 me hablaste hace unos momentos de los inicios de la creaci贸n; no la entiendo claramente. ¿Por qu茅 el Dios sin atributos, sin forma, inmanente, trascendente, asumi贸 una Forma y atributos? H谩blame de esto". El rey se sent贸 con una cara de expectaci贸n, todo atenci贸n y orando sinceramente, 谩vido de escuchar y aprender.

 

 

 

 

 

 

CAPITULO 30

 

 

 

EL CAMINO DEL BHAGAVATA

 

 

El santo Suka se acomod贸 en su asiento y empez贸: "El Se帽or supremo y soberano se manifiesta como Brahma, Vishn煤 y Maheshwara a trav茅s del deseo primordial y se dedica a crear, preservar y destruir los mundos. En lo que se crea de esta forma siempre existe el principio de la dualidad. Hay una diferencia y disparidad entre uno y otro. Si estas diferencias y disparidades son armonizadas sabiamente, el mundo tendr谩 felicidad y paz; si, por el contrario, los seres vivientes se comportan err贸neamente, el mundo se sumir谩 en la ansiedad, la miseria y la confusi贸n. Cuando esto surge, el Se帽or asume formas apropiadas y provee la protecci贸n y correcci贸n necesarias. Arregla el mundo da帽ado y remueve las fuerzas malignas que causan el da帽o e instruye a la humanidad en la ciencia de fomentar el bien y la rectitud".

"No es posible limitar la libertad de Dios para asumir formas. El adopta interminables formas para manifestarse en el mundo y salvarlo. Su encarnaci贸n se da en conformidad con las necesidades de la crisis del momento. Cuando la tierra se lamentaba bajo la injusticia de Hiranyaksha, El tuvo que aparecer como jabal铆, tomando forma y equipado con atributos, a pesar de que en esencia no tiene forma ni atributos. La voluntad de Dios es misteriosa, no puede ser explicada por categor铆as o por efectos. Est谩 m谩s all谩 de la imaginaci贸n y razonamiento humanos. S贸lo puede ser comprendido por aquellos que lo han conocido y no por los que han adquirido la erudici贸n o un intelecto agudo. La causa y el efecto est谩n ligados integralmente".

"Un d铆a, cuando Brahma estaba descansando un momento sobre el trono, ¡sali贸 de su nariz un jabal铆 tan peque帽o como la punta de su pulgar! Brahma, que hab铆a asumido en su exhuberante juego la forma humana, sab铆a el por qu茅 y la raz贸n de todo, pero fingi贸 no saberlo y mir贸 al peque帽o jabal铆 con asombro. Mientras tanto, 茅ste se desarrollaba m谩s y m谩s r谩pido alcanzando un tama帽o cada vez m谩s grande, primero como una rana, despu茅s como una rata, como un gato y en las proporciones de un monstruoso elefante durante su evoluci贸n. Brahma se sonri贸 dentro de s铆 de sus ocurrencias. Muy pronto el jabal铆 creci贸 tanto que parec铆a cubrir el cielo y la tierra; despu茅s se sumergi贸 en el mar y sali贸 de 茅ste con la diosa Tierra, quien se hab铆a escondido bajo las aguas a causa de la humillaci贸n conduci茅ndola a salvo y segura bajo sus colmillos".

"En ese instante un chillido se oy贸 detr谩s de El. '¡Hey, t煤, miserable jabal铆! ¿Hacia d贸nde huyes? Detente ah铆'. El jabal铆 no hizo caso al grito y continu贸 su camino como si no hubiera o铆do nada. Entonces Hiranyaksha, el malvado ogro jefe, lo enfrent贸 en forma de terrible monstruo, ret谩ndolo a probar su poder. Se produjo un mortal combate entre los dos. Al presenciar los escalofriantes golpes y contragolpes, la diosa Tierra temblaba de miedo; sin embargo, el jabal铆 la conoci贸 dici茅ndole: 'Diosa, no te asustes, yo dar茅 fin a la vida de este ogro inmediatamente. Te otorgar茅 la seguridad y la paz en un momento'. Pronto el jabal铆 asumi贸 un aspecto terrible, la diosa estaba muy agitada por la batalla. El jabal铆 cay贸 sobre Hiranyaksha con un poder铆o abrumador y la diosa cerr贸 los ojos por el terror, incapaz de soportar la visi贸n de la devastadora forma del jabal铆. El duelo se libr贸 con una furia indescriptible, pero al final Hiranyaksha fue despedazado y cay贸 al suelo".

"De esta forma, el Se帽or asume varias formas de acuerdo con las necesidades de la situaci贸n: las formas m谩s adecuadas para la destrucci贸n de los malvados Danavas (la raza de los ogros de mentes perversas), y para la protecci贸n de los buenos y lo Divino y para la preservaci贸n de las escrituras que revelan la Verdad, los Vedas. De esta manera el Se帽or encarn贸 como el pez, la tortuga, el hombre le贸n y el enano (Matsya, Kurma, Narasimha y Vamana). De todas las encarnaciones, la suprema y m谩s llena de bendiciones es la forma de Krishna. Sin embargo, debes darte cuenta de que el prop贸sito principal de todas las encarnaciones es la preservaci贸n de la acci贸n correcta (Dharma)".

"El que instruye debe medir las capacidades del aprendiz que recibe la lecci贸n. Ser谩 un esfuerzo vano tratar de comunicar el conocimiento supremo a personas pertenecientes al nivel m谩s bajo, pues 茅stos no lo pueden comprender. As铆 tambi茅n, si las instrucciones que tienen que ser dadas a los niveles inferiores son ense帽adas a aquellos en niveles superiores, 茅stos no obtendr谩n ninguna satisfacci贸n de esta ense帽anza. Para aclararte esto, te contar茅 acerca del di谩logo que una vez se produjo entre Brahma y Narada. Escucha cuidadosamente".

Suka empez贸 a narrarle la historia de Narada: "En una ocasi贸n Brahma le revel贸 lo siguiente: 'Oh hijo de mi proyecci贸n mental, la creaci贸n es mi tarea, a trav茅s de la cual realizo mi misi贸n, mi disciplina espiritual. Yo lo deseo y la creaci贸n surge. Sin embargo, establec铆 ciertas reglas y normas para cada especie y si ellos se apegan en forma adecuada, la rueda girar谩 apegada al Dharma. Por el contrario, si las normas y reglas son pasadas por alto y se esfuerzan por lograr la satisfacci贸n de sus deseos por caminos errados y torcidos, ellos tendr谩n que sufrir muchas miserias. La noche y el d铆a son voluntad m铆a; los gobernantes de los seres vivientes son parte de m铆, el impulso que la gente tiene para multiplicarse es el reflejo de mi voluntad. Algunas veces, cuando el mundo creado tiene que ser sostenido, yo mismo asumo un Nombre y una Forma e inicio los Manvantaras (las eras de Man煤) y proveo a la tierra con las personalidades divinas apropiadas adem谩s de sabios, quienes ponen el ejemplo a ser seguido e indican los caminos para el progreso. Yo tambi茅n pongo fin al crecimiento ¡limitado de los seres, cuando esto sucede. Es por esto que yo tambi茅n tomo la forma de Rudra. Creo lo malo a fin de enaltecer y promover lo bueno y con el prop贸sito de proteger lo bueno, pongo ciertos l铆mites, tanto para lo bueno como lo malo, porque de otra forma se desv铆an todos hacia los malos caminos e infligen un gran da帽o. Soy inmanente en todos los seres. La gente se olvida de m铆, de quien est谩 dentro y fuera de ellos. Yo soy el coraz贸n interno de cada ser, pero ellos no est谩n conscientes de esto. Por lo tanto, est谩n tentados a creer que el mundo objetivo es real y verdadero y persiguen placeres materiales y caen presas del dolor y el sufrimiento. Por otro lado, si concentran toda su atenci贸n s贸lo en m铆, confiando en que el Se帽or ha deseado todo y a todos, Yo los bendigo y les revelo la verdad de que ellos son Yo y Yo soy ellos. Miles han sido bendecidos as铆. Estos son los buscadores, los aspirantes, las grandes almas (mahatmas), los sabios, los inspirados por la Divinidad, las manifestaciones de lo Divino, los gu铆as que muestran el sendero. Ellos han adquirido la experiencia de que la verdad es el Dharma, (el dictado de Dios)".

"Yo te contar茅 de algunos de ellos, escucha: Sagara, Ikshvaku,

Prachinabari, Rubu, Druva, Ragumaharaj, Yayati, Mandata, Alarka, Satadanva, Dilipa. Kali, Bhishma, Sibi, Pipalada, Saraswata, Vibishana, Hanuman, Muchukunda, Janaka, Satarupa, Pralada y muchos reyes, sabios, estudiosos de Dios, pr铆ncipes, nobles, pueden ser agrupados bajo una sola categor铆a, la de devotos Divinos (Bhagavatas). Todos ellos anhelan la oportunidad de escuchar las glorias de Dios. Todos ellos han sido bendecidos, sin importar su casta, posici贸n o sexo".

"Soy la causa de todas las causas. Soy eterno. Yo soy Existencia (Sat), Conciencia (Chit) y Bienaventuranza (Ananda). Yo soy Hari (Dios que disipa la ignorancia) y tambi茅n Hara (aquel que destruye), pues cuando surge la ocasi贸n Yo me transformo en estas manifestaciones. La creaci贸n, el universo, no son sino la proyecci贸n de mi voluntad, 茅stos no tienen realidad b谩sica. Hijo m铆o, Yo te revelo esta verdad como resultado de mi profundo amor hacia ti. Otros no ser谩n capaces de comprender el misterio de esta creaci贸n. Lo que te he revelado es conocido como el Bhagavata resumido".

"Bhagavata denota tres secciones de conocimiento: 1. La gloria y majestuosidad de las encarnaciones de Dios. 2. Los nombres de aquellos que est谩n completamente dedicados al Se帽or, y 3. La relaci贸n 铆ntima entre Dios y lo Divino. Cuando se encuentran juntas estas tres, entonces se tiene el Bhagavata. Todo lo que es visible no est谩 m谩s all谩 o fuera de Dios. Por lo tanto, en pocas palabras, ¡todo es Bhagavata! Todo es digno de ser honrado as铆".

"Mientras Brahma le ense帽aba en esta forma a parada, (uno de los siete grandes sabios, hijo de Brahma), con gran alegr铆a, Narada lo interrog贸 con asombro y con una ansiosa s煤plica. `Se帽or, tal como T煤 lo mandaste, yo estoy ocupado ininterrumpidamente en cantar las glorias del Se帽or y permitir al mundo que obtenga Bienaventuranza con esto. Sin embargo, esta poderosa e insidiosa maya (ilusi贸n) puede vencerme en cualquier momento, puede sumergirme en lo err贸neo y crear obst谩culos en el camino de mi misi贸n. ¿Existe alg煤n m茅todo por el cual yo pueda escapar a esta calamidad? Por favor, instr煤yeme en esto y mu茅strame esta se帽al adicional de Tu afecto paternal".

"Brahma se ri贸 de esta petici贸n y le contest贸: `¡Hijo! Tus palabras parecen infantiles. Las nubes de la ilusi贸n (maya) no pueden oscurecer la conciencia interior de aquellos que se regocijan en la gloria y majestad de Dios, de aquellos que saben y hacen saber que Dios es el Maestro de maya, el que maneja las fuerzas actuantes que a la vez confunden o destruyen la ilusi贸n, de aquellos que est谩n ocupados en buenas acciones, ejecutadas con fe y devoci贸n, y de aquellos que siempre se esfuerzan en mantener la Verdad y la Rectitud. Por lo tanto, mu茅vete sin miedo por los tres mundos con tu vina (instrumento parecido a la c铆tara) en las manos, cantando en adoraci贸n a Dios. Escuchando el recital y los detalles de los misterios de Dios y de lo Divino, los habitantes de los mundos se salvar谩n del ciclo de nacimientos y muertes".

"El Karma (actividad y actos resultantes) es esclavizante, pues produce consecuencias que tienen que sufrirse o gozarse; pero los actos de servicio est谩n libres de este efecto. Mantente siempre fijo en el pensamiento del Se帽or, no existe ning煤n otro medio para evitar que la mente sea atra铆da por los objetos sensoriales y actividades materiales".

Suka le dijo al rey: "¡Oh Parikshit! En vista de que esta ense帽anza no puede ser comunicada a todos, excepto a aquellos que han alcanzado un elevado nivel de pureza y entendimiento, Brahma se lo ense帽贸 a Narada y tal como le fue indicado, Narada tambi茅n continu贸 alabando y adorando al Se帽or a trav茅s de las canciones de Dios, quien es inmanente y trascendente. El no ignor贸 o descart贸 las ense帽anzas con las que Brahma lo favoreci贸. T煤 tambi茅n est谩s capacitado para recibir esta sagrada lecci贸n. Esta es la raz贸n por la que yo, que soy inaccesible, he venido espont谩neamente hacia ti, para describirte el Bhagavata. No soy un ministro ordinario. Nunca me aproximo a una persona_ que no ha ganado el derecho de escucharme. ¡Imagina las alturas que Narada tuvo que haber alcanzado para adquirir los m茅ritos necesarios para que se le instruyera en los atributos del Dios sin atributos!" Cuando Suka le estaba confirmando seriamente esto, Parikshit le dijo: "¡Maestro! T煤 dijiste que el antiqu铆simo soberano de cuatro caras, Brahma, le indic贸 a Narada que contara el Bhagavata; ¿a qui茅nes se lo narr贸 Narada? ¿Qui茅nes fueron estos personajes tan grandemente favorecidos? Cu茅ntame acerca de ellos". Suka le respondi贸: "Oh rey, ¿por qu茅 te dejas llevar por la prisa? S茅 fuerte y controlado. Yo te lo relatar茅 todo a su debido tiempo. Contr贸late y c谩lmate".

El rey se disculp贸 as铆: "Maestro, perd贸name, realmente no estoy excitado, solamente anhelo fijar mi mente en el 煤ltimo momento de mi vida en la encantadora sonrisa que juguetea en los labios del Se帽or Krishna y beber el n茅ctar de los pies de loto del Se帽or en ese instante. No tengo ning煤n otro deseo. Si no soy capaz de establecer en mi mente la cautivadora imagen del Se帽or en el momento de la muerte tendr茅 que nacer de nuevo en alguna de las ochenta y cuatro mil especies de seres vivientes, ¿no es cierto? Este infortunio no debe sucederme; es por esto que debo recordar en el 煤ltimo suspiro al dador del aliento vital. Haz mi vida 煤til describi茅ndome las divinas caracter铆sticas del Se帽or y sus actividades benditas".

Suka se ri贸 de esto y le dijo: "Rey, ¿c贸mo puede la mente establecerse en los pies de loto del Se帽or si los o铆dos escuchan las caracter铆sticas y actividades del Se帽or? Dime cu谩l es tu opini贸n al respecto". Parikshit le respondi贸: "Maestro, creo que no existe distinci贸n entre Dios, su nombre y sus atributos ¿es correcto esto? Cuando se narra y se escucha la historia, el Nombre del Se帽or y sus cualidades entran al coraz贸n a trav茅s de los o铆dos y disipan la oscuridad de la ignorancia, ¿no es cierto? Cuando el le贸n entra a la selva, los cobardes chacales huyen con las colas entre sus patas, ¿no es as铆? El oyente sincero fijar谩 verdaderamente su mente en lo que ha absorbido a trav茅s del o铆do. Mientras escuche absorta las cautivadoras caracter铆sticas del Se帽or y su encantadora sonrisa, la mente estar谩 tan apegada a la dulzura extra铆da de esto que no podr谩 ser atra铆da por los objetos bajos y vulgares, ¿no es cierto? El o铆do y la mente actuar谩n al un铆sono y entonces simplemente esto producir谩 Bienaventuranza (Ananda)".

Cuando el rey estaba ensalzando entusiastamente en esta forma los beneficios del escuchar intensamente las actividades y magnificiencia del Se帽or, Suka interrumpi贸 sus alabanzas y le dijo: "Oh rey, la 铆ntima naturaleza de la mente es la inconstancia. ¿C贸mo puede ella renunciar a su caracter铆stica y por s铆 sola postrarse a los pies del Se帽or? ¿No es una haza帽a imposible?" Suka estaba intentando medir los sentimientos que llenaban la mente de Parikshit. Este sonri贸 y contest贸: "Maestro, si por favor me lo permites y me indicas hacerlo, yo contestar茅. La abeja volar谩 zumbando alrededor de la flor hasta que se pose en ella y beba su n茅ctar. Una vez que haya entrado en la flor y probado su dulzura ya no zumbar谩 o revolotear谩. No tendr谩 el extra帽o pensamiento que perturbe su Bienaventuranza. Se embriagar谩 tanto con esa bendici贸n que no pondr谩 atenci贸n ni a su propia seguridad, pues cuando los p茅talos de la flor se cierran, se deja aprisionar dentro de ella. Similarmente, una vez que la mente se fija en los pies de loto del Se帽or, de esa encarnaci贸n de la belleza y bondad, ya no puede ansiar nada m谩s excepto el n茅ctar de sus pies de loto".

 

 

 

 

 

CAPITULO 31

 

 

 

DUDAS Y PREGUNTAS

 

 

Cuando el santo Suka oy贸 esta respuesta, le dijo: "Rey, en vista de que tu coraz贸n est谩 fundido en Shyamasundara, el se帽or Krishna, yo estar茅 muy complacido de que me preguntes acerca de todos estos interrogantes que te perturban. Yo te dar茅 las explicaciones y respuestas apropiadas. Yo te deleitar茅 y elevar茅 tu anhelo por Shyamasundara, el encantador Se帽or del color parecido a las nubes cargadas de lluvia".

Parikshit estaba plenamente deleitado por las palabras del Maestro y le dijo: "Ilustre preceptor, ¿qu茅 m茅ritos tengo yo para ser merecedor de hacerte preguntas? Instr煤yeme como t煤 consideres mejor; dime lo que m谩s necesito durante estos cr铆ticos d铆as, ens茅帽ame lo que sea m谩s ben茅fico, m谩s digno de atenci贸n, lo m谩s importante. T煤 sabes m谩s de esto que yo. N谩rrame todo sin importar mis interrogantes o deseos. Por supuesto que me aguijonear谩n las dudas, ya que estoy atado por las tentaciones de la ilusi贸n e ignorancia. Cuando 茅stas surjan, yo te comunicar茅 mis dudas y temores y recibir茅 de ti las curativas explicaciones. Te ruego que no me atribuyas otros motivos. No consideres mis m茅ritos. Tr谩tame con el afecto que le dar铆as a tu hijo; transf贸rmame en una persona tranquila y silenciosa. Sin embargo, d茅jame exponerte una duda que he tra铆do conmigo desde hace mucho tiempo. ¿Las experiencias de este cuerpo son causadas por su propia naturaleza o son resultado de la suma de las consecuencias de acciones del pasado? Hay otra m谩s: T煤 dijiste que del ombligo del Se帽or Primordial surgi贸 un loto y 茅ste floreci贸 y que toda la creaci贸n se origin贸 de ese loto. Ahora bien, ¿aparece Dios con miembros y 贸rganos como el individuo? ¿Existe alguna distinci贸n entre el individuo y el Absoluto Personificado? D茅jame preguntarte algo m谩s: ¿En base a qu茅 se diferencian el pasado, el presente y el futuro? Cuarto: ¿Qu茅 actos del individuo conducen a los resultados y consecuencias que establecen el futuro? Quinto: ¿Cu谩les son las caracter铆sticas de los grandes? ¿Cu谩les son sus actividades? ¿Por qu茅 se帽ales se les puede reconocer? Sexto: ¿Cu谩les son las historias de las asombrosas y encantadoras encarnaciones de Dios? S茅ptimo: ¿C贸mo podemos distinguir entre los Yugas o Eras, Kritha, Threta y Dwapara? ¿C贸mo podemos denominar a un Yuga como tal? Octavo: ¿Cu谩les son las disciplinas que uno tiene que practicar a fin de fundirse con el alma interior? ¿Cu谩l es la Supra Alma, el Alma Universal? Finalmente, ¿Qu茅 son los Vedas y los Upadevas? ¿Con qu茅 Vedas est谩n relacionados cada uno de los Upadevas?'

Tor favor, dame las respuestas a estas cuestiones y a otras que merezcan atenci贸n. Maestro, yo me rindo a ti, no hay nadie m谩s que pueda iluminarme en 茅stos y otros interrogantes. Por lo tanto s谩lvame de la perdici贸n de la ignorancia". El rey cay贸 a los pies del Maestro y le implor贸 estos favores. Con una afectuosa sonrisa, el santo le dijo: "¡Lev谩ntate, oh rey! Si acumulas todas estas preguntas, ¿c贸mo podr谩s entender las respuestas? por otra parte, t煤 no has saciado tu sed o comido alg煤n alimento desde hace mucho. Ven, come algunas frutas y toma un poco de leche cuando menos. Estos son los privilegios y los derechos del cuerpo f铆sico. Con un cuerpo tan hambriento podr铆as morir mientras tanto con tus ideas sin resolver, as铆 que toma algo de comida". As铆 le ordenaba el santo asceta.

El rey le contest贸: "Maestro, aquellos cuyos d铆as finales han llegado no preferir谩n la comida que nutre la falsedad en lugar del alimento que otorga la inmortalidad, ¿no es cierto? ¿C贸mo podr铆a morir a medio camino aun si mi cuerpo estuviera hambriento, mientras estoy bebiendo el n茅ctar de la inmortalidad y cuando me est谩s llenando con la emoci贸n de probar la dulce panacea para la enfermedad de la muerte? No, eso no suceder谩. Aun si el iracundo Sringi no me hubiera maldecido, aun si la serpiente Takshaka no hubiera sido elegida para matarme en siete d铆as, yo no podr铆a morir a la mitad del camino, mientras escucho las historias del Se帽or. Yo las oigo sin pensar en la comida o la bebida. Mi alimento y mi bebida son las nectarinas historias de Krishna. Por lo tanto, no consideres el sustento de mi cuerpo f铆sico, s贸lo hazme apto para la suprema bendici贸n, el supremo estado de la realizaci贸n; me postro ante tus pies, s谩lvame de la ca铆da".

El rey derramaba l谩grimas de contrici贸n y se sent贸 implor谩ndole a su preceptor. El santo le dijo: "Escucha entonces. En el principio, Brahma derram贸 la luz sobre el mundo manifestado por maya o la ilusi贸n. Brahma dese贸 que la creaci贸n proliferara, pero una voz del vac铆o superior lo evit贸. El ascetismo es la base esencial para todas las cosas, a trav茅s de la austeridad desaparecer谩 la ilusi贸n". Parikshit intervino en ese momento y le pregunt贸: "¿Cu谩l es el significado y valor de austeridad? Por favor ilum铆name".

Suka tom贸 tranquilamente esta interrupci贸n y exclam贸: "Hijo, ascetismo significa disciplina, ejercicio espiritual. A trav茅s del proceso de ascetismo se producen los grandes procesos de creaci贸n, preservaci贸n y destrucci贸n. Es decir, cuando la mente, el intelecto y los sentidos son sometidos al crisol de la disciplina espiritual, entonces el Ser se revelar谩. Te hablar茅 acerca de esta t茅cnica de disciplina. Escuche: La mente, el intelecto y los sentidos est谩n continuamente inclinados hacia los objetos exteriores, tambi茅n est谩n perpetuamente dirigidos hacia afuera. Cuando alg煤n sonido del mundo exterior los toca, el o铆do lo oye. Tan pronto como el o铆do oye esto, el ojo intenta verlo. Cuando el ojo lo ve, la mente lo desea. Inmediatamente el intelecto aprueba la idea y se apresta a adquirirlo tan r谩pido como sea posible. De esta forma, cada sentido, uno tras otro, corren tras los objetos externos; el uno apoyando al otro, miserablemente y sin descanso. Uno debe tener bajo control a la mente, a la facultad de razonar y a los sentidos que vagan sin prop贸sito alguno detr谩s de los objetos placenteros. Uno debe entrenarlos en la tarea de concentrar toda su atenci贸n en la gloria y majestuosidad de Dios, con el fin de seguir un camino sistem谩tico y una disciplina centrada en un solo punto. Re煤nelos a todos ellos y cond煤celos hacia un sendero elevado. Su comportamiento licencioso tiene que ser corregido; ellos tienen que ser educados por medio de la Repetici贸n del Nombre (Japa), Meditaci贸n (Dhyana), buenas actividades o alguna otra ocupaci贸n elevadora y consagrada que los purifique".

"Se le denomina ascetismo (tapas) a este proceso de purificaci贸n del equipo interior del hombre en el crisol de la conversaci贸n centrada y el sentimiento y la actividad dirigidas hacia Dios. La conciencia ser谩 limpiada de todo defecto o falta cuando la conciencia interior se haya vuelto pura e inmaculada; entonces Dios residir谩 dentro de ella. Finalmente experimentar谩 la visi贸n del Se帽or mismo dentro de ella".

"Oh rey, ¿qu茅 cosa podemos visualizar que sea m谩s grande que esto? Los grandes santos, las grandes Almas, se dedicaron a la disciplina austera y como resultado obtuvieron un continuo y 煤nico esplendor espiritual. Aun los demonios Ravana y Hiranyakasipu obtuvieron el dominio sobre el mundo material y adquirieron tremendos poderes de destrucci贸n, a trav茅s del ardoroso ejercicio de austeras disciplinas (tapas) dirigidos por canales agresivos. Si solamente hubieran dirigido sus esfuerzos por e¡ sendero s谩tvico (puro), en lugar del raj谩sico (de la pasi贸n) que hab铆an escogido, podr铆an haber obtenido la paz y la alegr铆a de la autorrealizaci贸n. De acuerdo con el impulso que la promueve, la disciplina se clasifica en tres grupos: tam谩sico, raj谩sico y s谩tvico. De 茅stos el m谩s efectivo para visualizar a Dios es el s谩tvico".

"Vashista, Viswamitra y otros santos adquirieron asombrosos poderes a trav茅s de sus pr谩cticas s谩tvicas realizadas con motivos puros y no ego铆stas. Finalmente ellos se elevaron al estado de Conocedores de Dios tambi茅n. La pr谩ctica austera se clasifica tambi茅n en otra serie de tres: mental, f铆sico y vocal. T煤 podr铆as preguntar cu谩l es la m谩s importante de estas tres. Debo decirte que las tres son importantes; sin embargo, si se pone atenci贸n a la disciplina mental las dem谩s la siguen. La persona encadenada a los deseos materiales se afanar谩 en m煤ltiples formas para satisfacerlos. Ser谩 una esclava de los sentidos y sus prop贸sitos, pero si aparta los sentidos del mundo y obtiene el control sobre su mente, y ocupa a esa mente en austeras disciplinas, entonces puede establecer la independencia o control sobre s铆 mismo. Permitir que los sentidos se aten a los objetos es esclavitud. Si la mente que fluye a trav茅s de los sentidos hacia el mundo exterior es dirigida hacia el interior y se le hace contemplar el Alma, entonces lograr谩 la liberaci贸n".

"Oh rey, todas las cosas que se ven son pasajeras, irreales. S贸lo Dios es eterno, real. El apego a los objetos conduce al dolor. Dios es la realidad de uno mismo. Esta realidad, el Dios en ti, no tiene relaci贸n con el mundo cambiante y transitorio de los objetos, 茅l es solamente conciencia pura. Aun si fija alguna relaci贸n para 茅l, 茅sta solamente puede ser del tipo de relaci贸n que existe entre el so帽ador y los objetos vistos y experimentados en los sue帽os".

En ese instante el rey empez贸 a preguntar sabiamente: "Maestro, acerca de esto hay una duda que me preocupa: En los sue帽os solamente aparecen aquellas cosas que han sido conocidas directamente al estar despierto y de esta forma debe existir una realidad como base de las apariencias falsas, ¿no es cierto? Mientras se experimenta el sue帽o, todos los objetos son tomados como reales, al despertar del sue帽o uno se da cuenta de que todos ellos eran irreales. Sin embargo, 茅sta es la experiencia de nosotros los hombres. Pero ¿puede Dios ser enga帽ado tambi茅n? M谩s aun, si los objetos fueran 煤nicos y de tipo uniforme, entonces se podr铆a decir que maya enga帽a y 茅ste es el efecto. Pero, 茅stos son variados y de m煤ltiples formas. Todos ellos parecen reales y verdaderos. ¿C贸mo pueden compararse con las experiencias del sue帽o?"

Suka se vio obligado a re铆rse por esta pregunta: "¡Oh rey! La maya misma ha producido las m煤ltiples formas. Esto es el habilidoso escenario de la obra, una especie de vestido caprichoso. El mundo de los objetos o naturaleza asume formas diversas a trav茅s de las manipulaciones de maya, el impulso enga帽oso. A causa de este impulso primario de la ilusi贸n o ignorancia surgen y se mezclan los Gunas (atributos de la materia) y as铆 se manifiesta el tiempo como cambios y de toda esta multiplicidad aparece lo que se le llama universo. Por lo tanto, el individuo debe dedicarse al maestro de la ilusi贸n, el director de esta obra, el manipulador de este tiempo, el actor que juega los Gunas (tipos de comportamientos, grupos de cualidades, conjuntos de atributos), la madre de todos los mundos (Maya). El debe llenarse con la comprensi贸n de la inconmensurable gloria y poder del eterno absoluto, 茅l debe sumergirse en la bendici贸n obtenida de esto, entonces se liberar谩 de toda la ignorancia (aj帽ana) y podr谩 estar libre de la esclavitud aun cuando use las creaciones de maya!"

El rey estaba impactado y maravillado con estas palabras del santo y le dijo: "Se帽or ¿c贸mo se origin贸 la primera creaci贸n? ¿Cu谩l fue la sustancia original que maya hizo que proliferara?" Suka ampli贸 estos puntos. "La creaci贸n est谩 sucediendo desde m谩s all谩 de los principios del tiempo. Primero, del ombligo del ser primordial, al que se llama Narayana en las escrituras, surgi贸 el loto. De este loto, el Se帽or mismo se manifest贸 como Brahma; Brahma sinti贸 el deseo de ver hacia todos los puntos cardinales, por lo cual desarroll贸 cuatro caras. Brahma se dio cuenta de que El mismo deber铆a activarse para que pudiera producirse la creaci贸n, para lo cual se sent贸 en la postura yoga de posici贸n de loto (Padmasana) y gener贸 la idea de toda esta creaci贸n. Parikshit, el misterio de la creaci贸n no puede ser revelado tan f谩cilmente o ser comprendido r谩pidamente. No pueden existir cadenas de causaefecto en las actividades del Absoluto. Nadie puede examinar o inquirir exitosamente las facultades creativas y los logros del Supremo, el cual es Omnipotente y Omnisciente. Rey, cuando apenas estaba tratando de contestar las preguntas que me hab铆as hecho al principio, me hiciste otras m谩s. Tal vez sentiste que podr铆a olvidarme de darte las respuestas en mi prisa de contestar la 煤ltima. No, de verdad que te aclarar茅 todos estos puntos durante el transcurso de la narraci贸n de la historia del Bhagavata. Todas tus preguntas est谩n dentro del l铆mite de los Puranas".

Cuando`Parikshit escuch贸 todas estas palabras reconfortantes y de consuelo, le suplic贸 as铆: "Maestro, ¿qu茅 son los Puranas? ¿Qu茅 contienen? ¿Cu谩ntos son?" Suka le respondi贸: "Se les denomina Puranas a los textos que explican las suaves verdades que est谩n enmarcadas en los Vedas. Estos son innumerables sin embargo, en la actualidad son notablemente famosos dieciocho de ellos. Estos fueron reunidos y escritos por mi padre Vyasa. Ellos tienen diez caracter铆sticas en com煤n; los suplementos de estos Puranas, que se les denomina Upapuranas, tienen solamente cinco caracter铆sticas. Podr铆as preguntar cu谩les son esas diez. Yo te lo dir茅 antes de que lo preguntes; son: Sarga, Visarga, Sthana, Poshana, Ooti, Manvantara, Isanucharita, lyiroda, Mukti y Asraya (El proceso de la creaci贸n; la proliferaci贸n hacia la m煤ltiple variedad de seres creados; la fijaci贸n de l铆mites; el fomento, cuidado y preservaci贸n del da帽o; las consecuencias de la actividad; la cronolog铆a de Man煤; las glorias de Dios; la absorci贸n; la liberaci贸n y la ayuda.). La ayuda es la m谩s importante".

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CAPITULO 32

 

 

 

PURANAS Y ENCARNACIONES

 

 

Contestando a las s煤plicas del rey, el santo Suka dijo: "Si estas diez caracter铆sticas de los Puranas tuvieran que ser descritas en unas pocas palabras ser铆a muy dif铆cil, porque todas tienen que ser definidas claramente, igual que en el proceso de la elaboraci贸n de la mantequilla donde cada paso tiene que ser detallado, desde el orde帽e hasta el batido. Cada paso es importante. Tal como lo marcan sus significados, los diez nombres est谩n relacionados con sus atributos. Sin embargo, el prop贸sito de todo esto es obtener la "mantequilla" de la Liberaci贸n. Se han prescrito estas diez cualidades para el logro de la Liberaci贸n. Todos los Puranas est谩n dise帽ados para conferir la base y el sustento necesarios para los 谩vidos y entusiastas que los escuchan durante su peregrinaje hacia la Liberaci贸n. Lo que en los Vedas se indica por medio de afirmaciones por un lado, o con axiomas por otro, o a trav茅s de una sugerencia impl铆cita en otro contexto y a veces, en alguna otra secci贸n, por una descripci贸n directa de la verdadera experiencia, en los Puranas se describe ampliamente para su mayor inspiraci贸n y esclarecimiento.

Cuando escuch贸 esto, surgi贸 una duda en la mente de Parikshit y la manifest贸 as铆: "Maestro, me dijiste que me relatar铆as un Purana. Es por esto que me gustar铆a o铆r m谩s acerca de estas caracter铆sticas. Esto har谩 la narraci贸n m谩s ben茅fica".

Suka se dispuso a contestar esa pregunta, empezando con la descripci贸n de las diez caracter铆sticas de los Puranas, dici茅ndole: "Escucha, ¡oh rey! He decidido relatarte el Bhagavata Purana. Este texto se encuentra saturado con respuestas para todas las dudas que surjan en tu mente. No existe ning煤n Purana superior a 茅ste. De sus caracter铆sticas, la primera es El Proceso de la Creaci贸n (Sarga). Te dir茅 qu茅 significa. Cuando ¡os tres Gunas o atributos, Satvas, Rajas y Tamas, est谩n en equilibrio, se le denomina Prakriti, la naturaleza, la sustancia primordial (Mula). A causa de una perturbaci贸n en el equilibrio, el desbalance produce los cinco elementos: tierra, agua, fuego, aire y 茅ter. Tambi茅n los atributos sutiles de estos cinco: olor, sabor, forma, textura y sonido, cre谩ndose adem谩s los cinco sentidos sutiles que pueden experimentarlos: la nariz, la lengua, el ojo, la piel y el o铆do. La mente y el ego tambi茅n surgen del mismo principio. Este Proceso de Creaci贸n es descrito por la expresi贸n Sarga".

"La segunda caracter铆stica de un Purana es Visarga, es decir, Sarga o creaci贸n en un sentido especial. Se describe como Visarga a la proliferaci贸n de una gran variedad de tipos de seres a trav茅s de la interacci贸n activa de varias de las caracter铆sticas y peculiaridades b谩sicas. Esta se encuentra 铆ntimamente asociada con la omn铆moda SupraPersona en la cual el universo est谩 inmanente".

"Sthana es el tercer contenido principal de un Purana. Todo lo que se origina en el universo debe tener ciertos l铆mites para que pueda servir a alg煤n prop贸sito. La fijaci贸n de estos l铆mites y los procesos por los cuales los l铆mites son cumplidos se describen totalmente en la secci贸n titulada Sthana o estado. Por ejemplo, una m谩quina tiene una sola llave con la cual puede ser echada a andar. Tambi茅n tiene aditamentos con los cuales puede regularse o detenerse su funcionamiento; de otra forma ser铆a una fuente de peligro para s铆 misma y para sus usuarios. El establecimiento de tales sistemas de regulaci贸n es el tema comprendido bajo Sthana".

"La siguiente cualidad distintiva de un Purana es la inclusi贸n en 茅stos de una secci贸n sobre el Poshana: fomento, cuidado y preservaci贸n del da帽o. En pocas palabras, todo el fomento, gu铆a y preservaci贸n est谩n incluidos en el tema m谩s amplio de la Gracia Divina. El reto帽o que se planta tiene que ser cultivado con amor y cuidado. Toda la creaci贸n es cultivada as铆 por la gracia del Creador".

"La siguiente es Manvantara, la cronolog铆a de Man煤 que contiene cada Purana. El d铆a est谩 compuesto de ocho yamas, treinta d铆as hacen un mes, a doce meses se les llama un a帽o. Un a帽o de este mundo es s贸lo un d铆a para los dioses, trescientos sesenta de esos d铆as forman un a帽o para ellos. El Kali Yuga o la Era de Kali est谩 formada de mil de estos a帽os. La anterior Dwapara Yuga tuvo dos mil de estos a帽os, mientras que el Threta Yuga que le precedi贸 tuvo tres mil y el Krita, que fue el primero de los cuatro, tuvo cuatro mil a帽os. Cada Yuga tiene doscientos, cuatrocientos, seiscientos u ochocientos per铆odos de contacto o per铆odos Sandya. Doce mil a帽os de este tipo forman un Maha Yuga, y mil Maha Yugas forman un solo d铆a de Brahma. Cada d铆a de Brahma ve catorce Man煤s reinando en el universo. Por lo tanto, cada Man煤 es el maestro por m谩s de setenta Maha Yugas. La historia de estos Man煤s y su linaje se llama Manvantara".

"El siguiente signo de un Purana es Ooti, que significa la consecuencia de la actividad, su impacto en la naturaleza y vida de alguien. La naturaleza de cada vida est谩 determinada por el impacto de las actividades de la entidad en sus vidas previas. Esto no es asignado por un Dios arbitrario. Dios trata a todos igual, los hombres forjan sus destinos en forma diferente, de acuerdo con sus propias extravagancias y obstinaci贸n. Ooti trata este aspecto".

"Isanucharita es otro tema tratado en los Puranas. Este significa las glorias de Isa o Dios y las formas diversas en las cuales los hombres han experimentado el poder y la magnificencia, la dulzura y la luz que su gloria representa; despu茅s encontramos en los Puranas el Lakshana o aspecto que trata sobre Niroda o absorci贸n. El Se帽or absorbe hacia dentro de s铆 toda la gloria que hace manifestarse; despu茅s se sumerge en un sue帽o de Yoga hasta que el impulso Divino se manifiesta otra vez y perturba el equilibrio Divino".

"Mukti es otro aspecto sobre el cual se explayan todos los Puranas. Esto significa la liberaci贸n del hombre de las ataduras de la ignorancia, la cual lo mantiene esclavizado. Es decir, el hombre tiene que ser liberado del sentimiento de que 茅l es el cuerpo en el cual est谩 atrapado; se le debe hacer experimentar que 茅l es el Alma, el Alma que es la realidad encerrada dentro de esta forma".

"Asraya es el aspecto final que se trata en los Puranas. Esto significa la ayuda, el sost茅n, el impulso. Sin ayuda no se puede obtener la Liberaci贸n. El Absoluto es el impulsor del universo. El Absoluto del cual todo esto ha emanado, en el cual todo esto existe, dentro del cual todo esto se funde, es el impulso para obtener la Liberaci贸n. Aquel que conoce el Adi bowtik, el Adi daivik y el Adi atmik por s贸lo ese conocimiento tambi茅n sabe del apoyo o Alma Suprema". Aqu铆, Parikshit interrumpi贸 al santo y le suplic贸: "¡Maestro! Dime entonces qu茅 son el Adi bowtik, el Adi daivik y el Adi atmik".

Suka estaba contento de que se le hiciera esta pregunta y se prepar贸 para contestarla: "¡Oh rey! Veo una cosa, esta cosa es Adi bowtik. Pero, ¿qu茅 es exactamente quien la ve? T煤 podr铆as decir que los ojos la ven. ¿De d贸nde obtiene el ojo la capacidad de ver cosas? ¡Piensa en eso! La deidad que preside sobre los ojos es Surya, el sol. El le da al ojo el poder de la visi贸n. Sin el sol, en la oscuridad, el ojo no puede ver, ¿no es cierto? Entonces el sol es Adi daivik. Pero hay un factor aun m谩s importante en este proceso: el individuo detr谩s de todos los sentidos (el jivi), detr谩s del ojo, del o铆do y los dem谩s. Ese individuo es el Alma, el Adi Atmik. El Alma, la deidad y los sentidos son los que traen el conocimiento de las cosas, sin los cuales, el proceso no puede funcionar. El Alma es el testigo. Ya te expliqu茅 las diez caracter铆sticas del Bhagavata y otros Puranas. Dime ahora qu茅 es lo que deseas saber y yo con mucho gusto te lo dir茅. Estoy siempre listo", dijo el santo.

En ese instante Parikshit le dijo: "Maestro, ya pude entender los diez distintivos de los Puranas, ahora s茅 que el Alma Suprema est谩 en cada uno como Alma y es el testigo del tiempo, el espacio y la causa. Ese 茅terno testigo ha asumido muchas formas por el bien del mundo y la elevaci贸n de la rectitud y moralidad. Quiero escuchar las narraciones divinas de estas encarnaciones de Rama, Krishna y otras manifestaciones y de los profundos misterios de estas apariciones. No sientas que el tiempo es corto. D茅jame santificar cada momento que tenga escuchando intensamente la inspiradora narraci贸n de estos incidentes. Te ruego que sea mitigada su sed de esta manera y que mi coraz贸n sea recompensado con el contento de tu gracia".

Suka contest贸: "¡Oh rey! Yo tambi茅n estaba dirigi茅ndome hacia esas historias, as铆 que escucha. Cada manifestaci贸n concreta de Dios es importante, no puede existir una inferior o superior. Cada una de las historias de ellas es edificante. Cada una es una manifestaci贸n completa. Escuchar las historias te podr铆a hacer sentir que una manifestaci贸n es m谩s grande o m谩s elevada que otra. Podr铆a parecer como si obtuvieras m谩s inspiraci贸n de un avatar que de otro, pero todos son igualmente divinos y misteriosos. La manifestaci贸n es adecuada al tiempo, a la tarea, a la circunstancia y a las necesidades, su forma est谩 de acuerdo con el prop贸sito".

"Entre estas encarnaciones, la de Krishna y Rama son las m谩s significativas para la humanidad, ya que el hombre puede comprender sus ejemplos, seguir sus soluciones a los problemas y obtener Bienaventuranza a trav茅s de la contemplaci贸n de sus excelencias y ense帽anzas. Ellos dos estuvieron instalados en el coraz贸n de la humanidad y a煤n est谩n recibiendo la veneraci贸n de los hombres. Te narrar茅 lo m谩s notable y valioso en los incidentes de las vidas de estas dos encarnaciones. Escucha".

 

CAPITULO 33

 

 

 

EL AVATAR RAMA

 

El santo Suka continu贸 su narraci贸n as铆: "Primero te describir茅 la cualidad de soumya de Sri Rama. Por soumya me refiero a su gentil, suave y tierna naturaleza. El usaba una t煤nica de color verde hoja y una tela amarilla alrededor de su cintura, adem谩s de una diadema de oro en la. cabeza; sin embargo, cuando caminaba, sus ojos miraban hacia el/suelo, como si tuviera verg眉enza de mirar de frente. La escena derret铆a los corazones de todos los que lo ve铆an. Nadie lo sorprendi贸 en el acto de posar sus ojos sobre los dem谩s. El siempre ten铆a la visi贸n interna y no la externa. Siempre que alguien le ofrec铆a algo, lo aceptaba pero no totalmente; acostumbraba a romperlo para tomar s贸lo un pedazo o una peque帽a porci贸n a fin de complacerlos o solamente tocaba la ofrenda con sus dedos y lo devolv铆a a la persona que la hab铆a llevado".

"Se comportaba con su suegro y su suegra no como un yerno, sino como un hijo. Apenas abr铆a la boca para hablarle a sus cu帽adas y doncellas. Nunca levantaba la cara y posaba su mirada sobre ellas. Reverenciaba a todas las mujeres mayores que El como si honrara a su madre Kausalya. Consideraba a todas las m谩s j贸venes como sus hermanas menores, a las de su edad como si fueran sus madres adoptivas. Se apegaba a la verdad estrictamente. Pensaba que si su padre romp铆a su palabra la dinast铆a caer铆a en una gran deshonra. Debido a esto y con el fin de sostener la palabra comprometida por su padre y mantener su reputaci贸n, El mismo se exili贸 catorce a帽os en la selva. Su padre no le dijo que lo hiciera, pero El lo supo de su madrastra Kaikeyi. Nunca discuti贸 o replic贸: renunci贸 al reino y se dirigi贸 a la selva. Actu贸 correctamente, de acuerdo con sus palabras".

"Rama ten铆a un coraz贸n lleno de compasi贸n, daba refugio a cualquiera que le pidiera su protecci贸n y se rindiera a El. Cuando las hordas de Vanaras (monos) y Rakshasas (ogros), se enfrascaron en un mortal combate durante la batalla en Lanka contra el malvado Ravana, algunos ogros se disfrazaron de monos y penetraron detr谩s de las l铆neas, pero fueron r谩pidamente atrapados por los guardias monos y fueron tra铆dos ante El para un dr谩stico castigo. Sin embargo, Rama detuvo a los monos que los torturaban y les dijo que ellos hab铆an venido a pedirle refugio, y declar贸 que era su promesa perdonar a todos aquellos que se le rindieran, sin importar sus faltas o errores. De esta forma le dio asilo al hermano de Ravana y lo trat贸 como a su propio hermano Lakshmana. Rama declar贸: `Si 茅l dice solamente una sola vez: Yo soy tuyo, 茅l ser谩 m铆o para siempre'. Rama vivi贸 el Dharma a trav茅s de todos sus actos, estableci贸 el Dharma a trav茅s de la pr谩ctica y los preceptos. Proteg铆a y alentaba a los hombres buenos, libraba de los sufrimientos a los bondadosos, y los pon铆a muy cerca de El; sus vidas se realizaron a trav茅s de su gracia. No conoc铆a distinciones entre los alto o bajo. El era el maestro de todos los Shastras, sab铆a el significado de todos los Vedas".

"Rama transform贸 el mundo en un reino de rectitud, a trav茅s de sus m煤ltiples actividades y ejemplos. Durante la gran ceremonia sagrada del caballo que El celebr贸, todos los eruditos y sabios del ritual que se reunieron lo honraron como un gran benefactor de la tradici贸n y la cultura. Su compasi贸n y ternura de coraz贸n est谩n m谩s all谩 de toda descripci贸n, ninguna palabra puede llegar a su profundidad y extensi贸n. El coloc贸 en su regazo a la moribunda 谩guila, un ave que ninguna persona honrar铆a normalmente, limpi贸 con su propio pelo suelto el polvo que se le hab铆a adherido, y cuando exhalaba su 煤ltimo aliento ¡茅l efectu贸 los funerales al igual que un hijo lo hace cuando su padre muere! Su sola apariencia encantaba a todos los que lo ve铆an. Amor, belleza y virtud emanaban de El y se esparc铆an alrededor suyo. Trataba a los Vanaras (monos) con tanto afecto como el que ten铆a hacia sus hermanos, Bharata, Lakshmana y Satrugna. Rama era la manifestaci贸n plena de la rectitud o Dharma, ¡los ascetas lo ensalzaban diciendo que el Dharma mismo hab铆a tomado esa forma humana! No hay necesidad de extenderse y hablar de un millar de detalles. Para el jefe de familia, Rama es el ideal; su descenso fue para restaurar los valores espirituales y salvar al mundo del desastre moral. ¡Cu谩n afectuosamente se mov铆a entre sus hermanos! Todo estaba listo para su coronaci贸n, pero en el 煤ltimo minuto fue exiliado y tuvo que irse a la selva; los habitantes de Ayodya se lamentaban con angustia incontrolable, pero Rama sal¡贸 de la ciudad y del reino ¡con toda la alegr铆a y ecuanimidad que ten铆a, como cuando se dirig铆a hacia el trono para la coronaci贸n! ¿Se requer铆a mayor ejemplo para personificar el Stitaprajna (la persona cuya conciencia est谩 en calma y m谩s all谩 de las agitaciones)?"

"El sent铆a que la palabra dada era m谩s digna de sacrificio aun que la propia vida. Sufri贸 terribles dificultades con perfecta ecuanimidad, con el fin de preservar la promesa dada por su padre. Su sincera perseverancia en cumplir la promesa hecha por su padre es una inspiraci贸n y un ejemplo para cada hijo de hombre".

"Sita tambi茅n insisti贸 en acompa帽ar a su esposo al bosque, pues la verdadera esposa s贸lo puede vivir en compa帽铆a de su esposo. Ella nunca antes se hab铆a expuesto al sol y la lluvia; no obstante, pas贸 sus d铆as en una aterradora jungla, como un deber irrenunciable y con una alegr铆a inmaculada".

"Aquel que naci贸 contigo es m谩s digno de afecto que aquella que se te uni贸 m谩s tarde". Este fue el punto de vista de Lakshmana cuando se uni贸 a su hermano Rama, dejando en Ayodya a su propia esposa Urmila. Bharata no pudo sino obedecer el deseo de Rama y regres贸 hacia la capital con un gran pesar en su coraz贸n, pues Rama se neg贸 a retornar y tomar posesi贸n del trono. Bharata cre贸 una selva artificial para 茅l, es decir, llevaba una vida de asceta debido a que sinti贸 un intenso deseo por vivir como su hermano exiliado. Considera la diferencia entre Dasarata, 茅l padre, y Rama, el hijo: ¡eran tan diferentes como la tierra y el cielo! Para complacer a su esposa, para hacerla feliz y tenerla contenta, el padre estaba dispuesto a soportar la m谩s terrible pena. Finalmente, 茅l envi贸 a su querido hijo a la jungla como exiliado. ¡El hijo llev贸 a su esposa a la selva con El a fin de respetar las opiniones del hombre com煤n de su imperio! Piensa en las diferentes formas en las cuales los dos cumplieron sus deberes hacia la gente sobre la cual gobernaba. Dasarata estaba abrumado por la ilusi贸n de que 茅l era el cuerpo f铆sico; Rama estaba movido por la conciencia de que El era el Alma. ¡Oh, rey! Es imposible para m铆 describirte las virtudes y excelencias de Rama. ¿Qu茅 tarea y misi贸n m谩s grande puede tener un hombre en su vida que la de contemplar al Ser Supremo? Para salvarse de la decadencia, el 煤nico ejercicio que se requiere es escuchar el glorioso relato de la vida de los avatares; cuando ustedes lo hacen as铆, eliminan todos sus pecados", dijo Suka.

En ese instante Parikshit estaba maravillado, su cara brillaba de emoci贸n y exclam贸: "¡Maestro! Mientras me contabas la vida, actividades, virtudes y encanto de Rama, la personificaci贸n del Dharma, ¡eso me produjo una Bienaventuranza (Ananda) de tal magnitud que me pregunt茅 cu谩nta mayor Bienaventuranza podr铆a yo experimentar cuando me describieras la vida de Krishna! ¡Sus travesuras, sus aventuras infantiles, sus divinos lilas, sus divinos balbuceos! Elevo mis oraciones para que pueda estar inmerso en el pensamiento y contemplaci贸n del poder, la magnificencia, la belleza y el encanto del propio Krishna durante los d铆as que yo a煤n tengo de vida. Ruego para que con esto pueda salvarme del ciclo de nacimientos y muertes".

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CAPITULO 34

 

 

 

LA BIENAVENTURANZA QUE OTORGA KRISHNA

 

 

Al o铆r esta plegaria, Suka le dijo: ¡Oh rey! Verdaderamente que los lilas de Krishna son como t煤 dijiste: asombrosos y maravillosos, pero, aun as铆, dulces y llenos de significado. No est谩n empa帽ados por el deseo de mostrar su naturaleza Divina. El hombre com煤n est谩 atra铆do por la pompa externa y los motivos aparentes, por lo cual juzga los lilas como comunes e incluso como vulgares. El prop贸sito y significado profundo no son f谩cilmente accesibles para todos. Sin embargo, el Se帽or nunca podr铆a inmiscuirse en actividades triviales y sin sentido. Su advenimiento tiene el fin de salvar al mundo de la maldad, la corrupci贸n y la confusi贸n, para la realizaci贸n de las necesidades de los que se dedican a 茅l, para el restablecimiento de la rectitud y la moral y para revivir los Vedas. El tiene que tomar en consideraci贸n los m茅ritos adquiridos por cada uno en sus vidas previas y derramar su gracia en forma congruente. El se vuelve 煤til cuando nos otorga sus dones; sus lilas o actividades divinas est谩n conformadas de tal manera que son adecuadas a la 茅poca, las personas, la aspiraci贸n y la compasi贸n que causa cada flujo de gracia. Por lo tanto, ¿qui茅n puede comprender e interpretar correctamente estos lilas?"

"Se dice que 'Los asombrosos lilas de Hari son comprendidos solamente por Hari'. El s贸lo puede ser interpretado por El mismo y no por otro; sin embargo, puede hacerse una observaci贸n con toda confianza. ¡Las encarnaciones manifiestas de Dios no se dedicar谩n en lo m谩s m铆nimo a su propio bienestar o para cumplir alg煤n gusto o deseo personal! Todas sus actividades ser谩n por el bien del mundo. A pesar de que sin ellos el mundo no podr铆a existir ni sobrevivir, act煤an y se mueven en el mundo como si no tuviera que ver con ellos. En cada una de sus palabras y sus obras uno puede observar la corriente interna de total renunciaci贸n. Pues, para ellos que sostienen a los mundos en las palmas de sus manos, ¿qu茅 puede otorgarles o darles este mundo? Ellos lo pueden moldear a su gusto. Los tontos, las personas sin fe, los que niegan a Dios, los atrapados en las redes de la ignorancia, aquellos que no comprenden ninguna cosa, podr铆an ver estos lilas de Dios como ego铆stas, o quiz谩 motivados por la ilusi贸n, como las acciones de los mortales comunes. Sin embargo, los genuinos devotos los aclamar谩n como significativos y sustentadores del ejemplo de la gracia. ¿C贸mo puede el "Tu" (ThatO ser comprendido por los que est谩n enfrascados en 'Eso' (Thwam)?"

"Rey, debes recordar que las acciones de Rama, emperador de Kosala, y de Krishna, son algo muy diferente. Cuando los malvados y crueles enemigos de la rectitud estaban a punto de vencer a los buenos, nacieron los dos hermanos Krishna y Balarama. Uno negro y el otro blanco (como una cabeza con cabellos blancos y negros) y con sus actos que trascend铆an la comprensi贸n del hombre asombraron al mundo. Los lilas de Krishna est谩n fuera de la comprensi贸n de cualquiera, no importa su erudici贸n o sabidur铆a. Sus actividades, su andar, su pl谩tica, su sonrisa, sus gestos, su voz, sus canciones, eran cada una de ellas encantadoras, con un arte 煤nico. Todo en El se ve铆a tan peculiar, tan extraord脥nario. Muy a menudo parec铆a arbitrario y notoriamente travieso. Mientras caminaba en direcci贸n al este, ¡su atenci贸n estaba fija en el oeste! Hablaba con su mirada; el destello de sus ojos hablaba de sus planes e intenciones. No se preocupaba de las limitaciones y disciplinas humanas; no hac铆a distinci贸n entre las nuevas y las viejas costumbres; las trataba igual a ambas. No se preocupaba por los lazos de la amistad o por las exigencias de los convencionalismos. A dondequiera que iba provocaba alguna u otra travesura. Al igual que un torbellino barriendo la tierra, en cada casa que visitaba dejaba tras de s铆 una serie de ri帽as, lamentos, desorden y l谩grimas".

"No era necesario invitarlo ceremoniosamente a una casa; pod铆a entrar sin invitaci贸n y sin anunciarse. Todas las cosas le pertenec铆an; sol铆a obtener y tomar cualquier cosa que deseaba, no importaba d贸nde estuviera escondida y com茅rsela para el contento de su coraz贸n. Era el m谩s querido amigo de todo el mundo, el m谩s diligente camarada. Por lo tanto, pod铆a tomar cualquier cosa de cualquier lugar impunemente. Sin embargo, no se conformaba con eso. Tomaba mucho m谩s de lo que necesitaba, porque tambi茅n lo regalaba en grandes cantidades a sus compa帽eros, y ¡ellos eran una gran cantidad! Los due帽os pod铆an lamentarse de la p茅rdida y condenar el robo, pero El no se preocupaba, ¡daba las cosas como si fueran propias! Nadie pod铆a sondear sus juegos, nadie pod铆a ir en contra de su palabra. ¡Si algunos se hubieran atrevido a oponerse o a amenazarlo, habr铆an ca铆do sobre sus cabezas sufrimientos que ser铆an indescriptibles! Pero a decir verdad, aun el m谩s peque帽o acto suyo estaba saturado con la dulzura suprema. Aun los sufrimientos que inflig铆a sobre aquellos que deseaba castigar eran dulces. Por esto nadie sent铆a el m谩s m铆nimo rencor hacia El, por el contrari贸, ansiaban encontrarse con El m谩s frecuentemente, jugar con El por m谩s tiempo, conversar y pasar con El el mayor tiempo posible. Cualquiera que fuera su travesura o sus bromas, las v铆ctimas nunca se sintieron molestos con El. La raz贸n era que el Amor (Prema) motivaba todas sus palabras y actos. Las j贸venes pastoras se abalanzaban sobre El con palos para golpearlo, pero cuando estaban cerca y posaban sus ojos sobre El sus corazones se llenaban con Amor y regresaban sobre sus pasos, con una oraci贸n en sus labios. Cualquier cosa que hac铆a se delataba como un juego Divino, un lila".

"¡Y su forma de hablar! Era tan encantadora y tan h谩bil. Estaba encaminada a confundir. ¡Pon铆a arena en su boca ante todos sus compa帽eros, pero cuando su madre lo obligaba a confesar lo negaba y sacaba su lengua para probar la falsedad! ¡El convert铆a en falsas las aseveraciones correctas y en correctas las falsas! Iba diariamente a Vrishabendrapura, la villa donde viv铆a Rada; mucha gente lo ve铆a en el camino, al ir y regresar. Pero aun as铆, cuando su madre lo acosaba y lo rega帽aba dici茅ndole: `¿Por qu茅 caminas diariamente esas distancias tan grandes? ¿No tienes amigos aqu铆 con quienes jugar?', contestaba: `Ni siquiera conozco esa carretera'. Provocaba confusi贸n en cada caso, creaba divisi贸n entre los suegros y nueras, los pon铆a en contra y se divert铆a con esto. Rara vez permanec铆a quieto en alg煤n lugar; desde que amanec铆a y se levantaba de la cama, hasta la hora en que iba a dormir. Este peque帽o costal de travesuras vagaba de casa en casa, sin descanso. ¡A pesar de todo esto, los habitantes del lugar no pod铆an soportar su ausencia ni siquiera por un instante! Si alg煤n d铆a no hac铆a acto de presencia, las pastoras esperaban su llegada atisbando el camino a trav茅s de las ventanas, o viendo a la distancia desde sus terrazas. As铆 era el encanto del Divino Amor que Krishna derramaba sobre ellos y el amor que la gente le ten铆a. Sus travesuras eran muy encantadoras, pues estaban llenas de inspiraci贸n y significado".

"El ni帽o azul era el maestro del subterfugio y la diplomacia. Ve铆a a trav茅s de cualquier artificio, no importaba cu谩n inteligentemente estuviera disfrazado. Cuando la hechicera Putana se acerc贸 a El como si fuera su madre, a fin de alimentarlo con su pecho, fingi贸 ser enga帽ado. Con esta estratagema, El le succion贸 la vida y aquella cay贸 muerta. Muchos Asuras (demonios) se le acercaron para destruirlo, algunos asumiendo formas que les eran familiares a los pastores de la aldea pero El descubr铆a sus identidades y los despachaba a la Ciudad de la Muerte. Un demonio tom贸 la forma de una ternera y se confundi贸 entre las dem谩s vacas y terneras que Krishna estaba cuidando, esperando una oportunidad para aniquilarlo. Pero el Divino ni帽o de tres a帽os lo vio a trav茅s de su disfraz; lo tom贸 de la cola, lo levant贸, lo hizo dar una vuelta y lo estrell贸 contra el suelo, con lo cual dio su 煤ltimo suspiro. Su habilidad y fuerza estaban fuera de toda proporci贸n con esa forma infantil; sin embargo, El demostr贸 su Divinidad en un mill贸n de formas, a fin de convencer y convertir a los hombres. Les ense帽贸 a todos, ya fueran mayores, mujeres, bandidos o a sus propios amigos y seguidores y les aconsejaba los buenos caminos. Confund铆a a algunos de ellos con dilemas. Su t铆o materno, Kamsa, estaba embriagado con el poder imperial y las haza帽as guerreras. ¡El lo tom贸 del pelo, lo tir贸 hacia abajo del trono, lo golpe贸 con los pu帽os hasta matarlo y arrastr贸 el cuerpo hasta la entrada principal que daba hacia las riberas del r铆o Yamuna! La poblaci贸n entera de la ciudad de Matura vio todos sus actos como una mezcla extraordinaria de lo asombroso, lo maravilloso, lo dulce, lo encantador, lo fascinante, lo bello y lo simple".

"Aun siendo un ni帽o, termin贸 con las vidas de Putana, Thrinavarta y Sakatasura; ¡en ese entonces El era un peque帽o ladronzuelo que iba en busca de mantequilla por todas las casas! Cuando su madre lo at贸 a un mortero de piedra, lo arrastr贸 detr谩s de El y con 茅ste derrib贸 dos enormes 谩rboles que crec铆an juntos. Domin贸 el orgullo y furia de la serpiente Kalinga, que hab铆a envenenado las aguas del r铆o Yamuna y las hab铆a hecho mort铆feras para los hombres y el ganado. Cuando su madre intent贸 atarlo con una cuerda alrededor de su cintura, 茅l le revel贸 su forma universal, la forma en la cual el universo entero no era sino una parte de El. Los padres y la gente de Gokula estaban pasmados ante la notable experiencia de su Divinidad. ¡Al bostezar les ense帽贸 en su boca tanto el macrocosmos como el microcosmos".

"El les mostr贸 a sus queridos compa帽eros pastores su para铆so, en el cual no se conocen el dolor ni la p茅rdida. El convenci贸 a Nanda de detener el culto (puja) usual para Indra y ofrecerlo en su lugar a la colina Govardana. ¡Cuando el dios de la lluvia, Indra, herido por ese abandono, derram贸 terribles lluvias sobre esa poblaci贸n, Krishna sostuvo en el aire sobre su peque帽o dedo a la colina del Govardana, invitando a toda la gente a tomar refugio debajo".

"El pon铆a en estado de 茅xtasis a los vaqueritos y jovencitas a trav茅s de sus juguetonas piller铆as y la melodiosa m煤sica de su flauta. Interpretar esto como bajo y sensual es un signo de ignorancia".

"Cuando Krishna bail贸 a la luz de la luna con las doncellas, cada una de ellas ten铆a una forma concreta de Krishna a su lado; esto fue interpretado por la gente de mente baja como una relajaci贸n de la moralidad y un pasatiempo vulgar. No hay ninguna base para tal interpretaci贸n. Krishna ten铆a solamente cinco o seis a帽os cuando tuvieron lugar estos milagrosos incidentes; ¿c贸mo puede entonces condenarse esa experiencia como lujuriosa? El Se帽or no tiene atributos ni cualidades. El Rasa Krida (la danza de Krishna con las pastoras), como se le llama a este suceso, no fue sino una forma de darles a las gopis (vaqueras devotas) una valiosa gracia, un ejemplo de su devoci贸n y el fruto de la devoci贸n y dedicaci贸n. El Se帽or derram贸 sobre ellas la gracia que hab铆an ganado a trav茅s de sus actos meritorios; fue un don, una bendici贸n".

"Cuando se considera como simplemente humana esa manifestaci贸n suprahumana Divina, entonces podr铆an atribuirseles lujuria y piller铆a; sin embargo, considera: ¿Qu茅 ser humano puede lograr siquiera un fragmento de lo que El hizo? El salv贸 al mundo de ser desolado por monstruos malhechores como Pralamba, Denuka, Kesi, Banasura, Arishta, Mushtika, Kuvalayapida, Kamsa, haraka, Poundraka, Dwivida, Jarasanda, Dantavakra, Sambara, Kamboja, Kuru, Matsya, Kaikaya y muchos otros poderosos guerreros. ¿Puede decirse acaso que esto est谩 dentro de la capacidad de un simple hombre?"

"En este avatar 煤nico, cada acto es un asombroso milagro. Aun cuando estaba enojado, no pod铆a dar sino evidencias de su desbordante Amor (Prema). Con este Amor su compasi贸n flu铆a abiertamente. A trav茅s de su visi贸n Divina, su contacto Divino y su conversaci贸n uno pod铆a obtener la Liberaci贸n. El les concedi贸 la inmortalidad a aquellos que se acordaron de su nombre. Los pastores entre los cuales se desenvolvi贸 y vivi贸 probaron el n茅ctar del 茅xtasis cada vez que presenciaban sus actividades o las recordaban".

"¡Oh rey! El Bhagavata no es la simple narraci贸n de la historia del Se帽or sobre el escenario de Matura, Brindavan, Gokula, las riberas del r铆o Yamuna, con Wanda, Yashoda, Vasudeva, Devaki y otros personajes. El Bhagavata incluye todas las narraciones de todos los advenimientos de Bhagavan o el Se帽or. Todas las encarnaciones fueron las manifestaciones del mismo ser de Gopala Krishna, de Go loka o Vaikunta. La historia de cada uno de ellos no es sino la historia de Vasudeva surgiendo de El y fundi茅ndose en El. Ese poder Divino es el factor que sostiene a todas las encarnaciones al igual que a todos los seres vivientes".

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CAPITULO 35

 

 

 

EL AVATAR KRISHNA

 

 

"Escucha, oh rey, Dios es Omnipotente, El no conoce la distinci贸n entre lo posible y lo imposible. Su magia, su juego y sus proezas no pueden ser descritas con el vocabulario que usa el hombre. Aunque El no tiene Forma, puede asumir la Forma de la Persona Universal, conteniendo toda la creaci贸n en su Forma. El es uno, pero se convierte en muchos: Matsya, Varaha, lNarasimha, Vamana, Parasurama, Rama, Krishna, Buda, Kalki; la gente le relata a los dem谩s que 茅stas son las formas divinas que El ha asumido. Pero esto no lo describe en su vasta magnificencia. Tenemos que visualizar todas las formas como suyas. Su aliento es la vitalidad de cada ser. En pocas palabras, cada fragmento de su creaci贸n es El mismo, la manifestaci贸n de su voluntad. No existe algo distinto o separado de El. Pero para la protecci贸n del mundo, el restablecimiento del Dharma, para el cumplimiento de los anhelos de los devotos, El act煤a especialmente y toma una forma especial para desplazarse en el mundo; les otorga gran alegr铆a a sus devotos con sus divinos actos, con lo cual los convence de su advenimiento. As铆 les reafirma su fe y los impulsa a dedicar sus actividades a Dios para que en esta forma se salven y se liberen por s铆 mismos. De aqu铆 que la gente considere que las formas antes mencionadas fueron asumidas con este prop贸sito y como especialmente sagradas y veneren estas formas encarnadas de Dios. En ciertos momentos, para resolver ciertas crisis urgentes, Dios ha encarnado en formas que conten铆an parte de su Divinidad, con algunos poderes y potencialidades Divinos. Los ejemplos de dichas encarnaciones para la protecci贸n del mundo son muchos".

Cuando Suka hablaba as铆, Parikshit levant贸 su cara, iluminada con una extra帽a alegr铆a, y exclam贸: "Ah, ¿el encantador Se帽or asumi贸 dichas formas con s贸lo una parte de El mismo? Claro que todo es un juego para El. Cu茅ntame acerca de esas formas tomadas por El para la preservaci贸n del mundo; hazme feliz dejando que escuche esas narraciones". Implorando de esta forma se arrodill贸 ante su preceptor.

Suka continu贸: "Escucha rey; Kapila, Datatreya, Sanaka, Sananda, Sanatkumara, Sanatsujata y otros sabios; Rshaba, para Narayana, Vishn煤, Druva, Hayagriva, Pritu, Kachapa, Danvantari, Hamsa, Manu, Balarama, Vyasa y muchos otros personajes divinos, no son sino formas y nombres asumidos por el Se帽or para otorgar favores divinos a los devotos, para salvar al mundo de la ruina, para establecer los c贸digos de moralidad y comportamiento correcto para la humanidad y la restauraci贸n de los bien establecidos ideales tradicionales y costumbres entre la humanidad. Hay muchos otros m谩s Amsa Avataras (encarnaciones divinas parciales), pero no tenemos tiempo para una descripci贸n detallada de cada uno. M谩s aun, no son tan importantes como para merecer una consideraci贸n detallada. He respondido a tu pregunta porque sent铆 que una peque帽a revisi贸n era suficiente".

Sin embargo, Parikshit intervino dici茅ndole: "Maestro, cuando menos cu茅ntame en forma muy resumida las razones por las cuales el Se帽or se encarn贸 as铆, aunque s贸lo una parte de El haya encarnado como Kapila, Druva, Datatreya, Hayagriva, Danvantari, etc茅tera. Cu茅ntame acerca de sus logros y el significado de cada advenimiento. Esto me traer谩 una purificaci贸n iluminadora".

A esto Suka respondi贸: "Devahuti, la esposa de Kardama Prajapati tuvo nueve hijas y como su d茅cimo ni帽o naci贸 la Forma de Kapila. ¡Al nacer como Kapila, el Se帽or se convirti贸 en el preceptor y gu铆a espiritual de su propia madre, Devahuti! El le ense帽贸 el secreto de la obtenci贸n de la Liberaci贸n y le otorg贸 la ense帽anza que conduce a la Liberaci贸n final. La esposa del sabio Atri, de nombre Anasuya, le or贸 al Se帽or para que El naciera como su hijo, en su matriz, y el Se帽or le contest贸: `Concedido' (Data). Como el nombre del padre era Atri, a El se le llam贸 Data atreya, Datatreya. El verti贸 el gran tesoro de la sabidur铆a v茅dica sobre los emperadores de gran renombre y provistos con toda la gloria: Kartaviryarjuna y Yadu. Fue en esta forma como en el principio de este Kalpa o era, Dios se desenvolvi贸 en la forma de los cuatro ni帽os sabios: Sanaka, Sanandana, Sanatkumara y Sanatana. A la edad de cinco a帽os eran tan inocentes que no usaban ropa y tan Divinos que esparc铆an sabidur铆a y paz a su alrededor".

"El Se帽or naci贸 como los gemelos para y Narayana, quienes vivieron en los bosques alrededor de Badri, en los Himalayas, practicando austeridades y tuvieron a Murtidevi como a su madre. El Se帽or apreci贸 la intensidad de las austeridades del ni帽o Druva y le concedi贸 la bendici贸n de la visi贸n de su Forma concreta, santific贸 las vidas de los padres de Druva, lo coron贸 como el se帽or de las regiones boreales y lo situ贸 en el cielo como la estrella polar. El decadente y malvado Vena fue maldecido y destruido por los sabios; cuando su cuerpo era molido surgi贸 el primer soberano de la tierra; pues el Se帽or tom贸 esa Forma, la de Pritu, el primer Ishwara (Se帽or) de la tierra, Pritvi. Por medio de sus austeridades ybuena conducta, Pritu salv贸 a su padre del infierno. El restaur贸 la prosperidad y moralidad en el mundo entero. Construy贸 ciudades, pueblos y aldeas sobre la tierra y orden贸 que el hombre habitara en paz de ah铆 en adelante, cada uno trabajando en cooperaci贸n amorosa con el resto, en las labores asignadas a cada uno".

"El Se帽or naci贸 de nuevo como el hijo de Nabi y Sudevi; El se manifest贸 como un sabio realizado (Paramahamsa), y predic贸 que el supremo remedio para todos los males era la renunciaci贸n y ense帽贸 las formas para cultivarla. M谩s tarde, el Se帽or tom贸 la Forma de un sacrificio (yajna), en un Sacrificio a Dios (Brahma Yajna) y como ten铆a la forma de un caballo del cuello para arriba, fue llamado Haya (caballo) Griva (cabeza). El aliento de Hayagriva se manifest贸 como los Vedas. Cuando el feroz ogro Somaka rob贸 los Vedas y los escondi贸 en las crecientes inundaciones del Pralaya (la gran disoluci贸n), el Se帽or tuvo que asumir la Forma de un pez, buscar a los Vedas en medio de las profundidades del mar, destruir al ogro y rescatar a los vedas para

que fueran retornados a Brahma y as铆 reinstaurar en la tierra las maneras de vivir que se establecen en los Vedas, al igual que las metas de la vida se帽aladas en 茅stos. De esta manera el Se帽or ha tomado muchas formas adecuadas a cada necesidad, manifest谩ndose en innumerables ocasiones cr铆ticas y vertiendo su gracia sobre el mundo. El ha destruido el miedo y la agon铆a de la humanidad; 茅l ha rescatado lo bueno y lo Divino, son incontables. las narraciones de dichos advenimientos. Su voluntad genera su encarnaci贸n; por lo cual es tonto el investigar las razones que lo inducen a encarnarse".

"Aquellos que buscan conocer o establecer las causas por las cuales el Se帽or dese贸 una forma y no otra, son realmente unos ilusos

al involucrarse en una aventura tan impertinente; tambi茅n lo son aquellos que aseguran que su poder y sus planes tienen tales caracter铆sticas, cualidades y l铆mites, o aquellos que proclaman saber que el Se帽or actuar谩 solamente en alguna forma en particular, o quienes afirman que el principio divino es de una cierta naturaleza y no de otra forma. No puede haber l铆mite u obst谩culo a su voluntad. No pueden

existir limitaciones a las manifestaciones de su poder y gloria. El hace fructificar todo lo que desea, 茅l puede manifestarse en cualquier forma que desee. El es 煤nico, incomparable, s贸lo igual a s铆 mismo. El es su propia medida, testigo y autoridad".

"En una ocasi贸n el Se帽or se conmovi贸 tanto por la sinceridad de la devoci贸n de Narada hacia El que asumi贸 la Forma de un Hamsa (cisne celestial) y le detall贸 la naturaleza del devoto, de Bhagavan y de la relaci贸n entre ellos, para que los aspirantes pudieran ser conducidos y liberados. El coloc贸 la sabidur铆a y el camino sobre una base suficientemente fuerte para que sobreviviera hasta el t茅rmino de esta edad presente, sin ning煤n temor de que declinaran. El produjo los siete mundos brillantes de pureza, a trav茅s del esplendor de su renombre sin tacha. Durante el gran batido del Oc茅ano de Leche, el Se帽or tom贸 la Forma de una tortuga para sostener la cima de la monta帽a Mandara, la cual era el rodillo batidor. En ese preciso instante el Se帽or tom贸 otra Forma tambi茅n, como Danvantari, para traer la Divina vasija llena con amrita (el n茅ctar que concede la inmortalidad). Como Danvantari, El ense帽贸 los medios para dominar la enfermedad y hacer capaz al hombre de curar sus padecimientos f铆sicos. El form贸 a muchos doctores y m茅dicos famosos, expertos en diagn贸sticos y tratamientos".

"Oh rey, El hizo mucho m谩s; hasta ese entonces los m茅dicos y doctores no estaban autorizados para recibir una parte de las ofrendas hechas a Dios en los sacrificios. Danvantari estableci贸 que ellos deber铆an recibir su parte y de esta manera elev贸 su condici贸n en la sociedad. ¿Te das cuenta del juego inescrutable del Se帽or que est谩 evidente en estas manifestaciones? ¡Dios! S贸lo Dios conoce los designios de Dios. ¿C贸mo pueden los dem谩s medir su grandeza y su gloria? ¿C贸mo pueden ellos medirlas con 茅xito, con su pobre dotaci贸n de inteligencia e imaginaci贸n? Debido a que el hombre est谩 atado por los grilletes de la ignorancia 茅l discute, habla mucho en voz alta acerca de Dios y sus atributos y se debate en el pecado del sacrilegio. En vez de esto, el hombre puede ganar la gracia de Dios si solamente descarta sus dudas cuando ve las manifestaciones Divinas, si su imagen de Dios no se mancha por el paso de las disposiciones y acontecimientos, y si transmuta sus propios estados de 谩nimo y acciones, de conformidad con las manifestaciones de Dios que ha tenido el privilegio de presenciar. Si 茅l act煤a en otra forma no puede esperar ganar la gracia o saborearla Bienaventuranza".

"Y despu茅s, ¡el misterio de la encarnaci贸n de Krishna, esa encarnaci贸n de la dulzura, es lo m谩s cautivador! Encanto exquisito, dulzura sin rival, Amor incomparable. ¡La Forma de Krishna fue la concretizaci贸n de todos estos. Esa Forma fue la mansi贸n del tesoro de la Bienaventuranza; fue el oc茅ano de virtudes. ¡Ah, qu茅 inocencia! ¡Qu茅 excelencia suprahumana! ¡Su simple visi贸n es suficiente, basta con s贸lo escuchar sus palabras; el simple acto de tocarlo hace que la vida de una persona encuentre su realizaci贸n! Todos los rituales, todos los sacrificios, todas las ceremonias de las escrituras tienen como su meta s贸lo esto, esta visi贸n, esta percepci贸n, este contacto. Los logros obtenidos por los rituales y otros medios no son nada cuando se les compara con los logros de verlo, tocarlo y escuchar su voz. No, aquellas no son realmente nada. ¡Ah! ¡Qu茅 dulzura tan inconmensurable!"

Al contemplar esa Forma, al recordar el encanto y su adorable imagen, el santo empez贸 a derramar abundantes l谩grimas de alegr铆a; estaba tan lleno de Bienaventuranza interna que interrumpi贸 su narraci贸n y perdi贸 toda la conciencia de s铆 mismo y sus oyentes. Los ascetas que lo rodeaban y el rey mismo estaban impresionados por la maravilla de la rara imagen del samadi (estado de Bienaventuranza) del santo. La luminosidad de su cara ten铆a un impacto avasallador sobre todos ellos. Se sentaron como estatuas, temerosos de molestar al santo y se sumergieron en su propio asombro y regocijo.

Despu茅s de un tiempo, Suka abri贸 sus ojos y exclam贸: "¡Cu谩n afortunados fueron los gopas y las gopis (los pastores y sus mujeres) que viv铆an entonces, c贸mo habr谩n brillado sus cuerpos con la Divina alegr铆a que ellos experimentaron cuando se movieron en su compa帽铆a, jugaron, hablaron y cantaron con El y compartieron la Bienaventuranza Suprema con El! Los dioses envidiaban la suerte de ellos, porque esto era una oportunidad que ellos no pudieron tener. Esas personas simples e ignorantes pudieron obtener esa singular buena fortuna, como consecuencia de los m茅ritos adquiridos por ellos en muchas vidas anteriores. Estos gopas y gopis no eran solamente hombres y mujeres comunes. No, a simple vista ellos daban la impresi贸n de gente iletrada y simple, eso era todo; pero ellos ten铆an dentro de s铆 un vasto tesoro de sabidur铆a revelada, la cual solamente unos pocos pudieron apreciar y entender. ¿O de qu茅 otra forma pudieron ellos haber obtenido las bendiciones del contacto con el Se帽or, que aun Rukmini y Sathyabama no pudieron lograr tan f谩cilmente? ¡Debe decirse que los gopas y las gopis son m谩s afortunados que esas reinas. Su buena fortuna fue el fruto de sus buenas acciones realizadas no durante una vida, sino en tres vidas previas!"

Los ojos del santo se cerraron de nuevo. Estaba en samadi (estado de Bienaventuranza) probando la dulzura de la encarnaci贸n de Krishna; hab铆a una hermosa sonrisa brillando en sus labios. Parikshit estaba asombrado por la imagen de las oleadas de gozo que envolv铆an al gran santo, a cada uno de los momentos en que 茅l hac铆a que su mente recorriera la Divina vida de Krishna. El tambi茅n ansiaba con entusiasta impaciencia escuchar esos cautivadores incidentes y actividades del Se帽or.

Cuando Suka se recobr贸, Parikshit tambi茅n perdi贸 toda la conciencia de lo que lo rodeaba; ¡estaba tan impresionado por el prodigio que dudaba que alguno de estos sucesos hubiera ocurrido alguna vez! Esto le produjo un inmenso dolor y le caus贸 una angustia insoportable al pensar en su propia inconstancia. Debido a esto puso su problema ante el santo y gan贸 la paz mental, despu茅s de o铆r sus explicaciones y detalles. En un momento, durante el curso del relato, el rey empez贸 a tener serias dudas acerca de la devoci贸n de las gopis; el discut铆a dentro de si mismo y buscaba afirmaciones tranquilizantes a trav茅s de su propio entendimiento y fe. Pero las dudas no se desvanec铆an, tampoco ten铆a el valor de preguntarle al santo, pues podr铆a considerarlas como muy infantiles. Y por lo tanto sufr铆a y a la vez reprim铆a su sufrimiento. Esto no pas贸 inadvertido para el santo, por lo que le dijo con una sonrisa: "Es evidente que alguna idea malsana te est谩 distrayendo. En estas crisis no es ben茅fico sufrir de emociones reprimidas. Si alguna duda te est谩 atormentando o est谩s ansioso de saber algo acerca de la duda que te est谩 lastimando, no vaciles en preguntarme; yo la resolver茅, yo aliviar茅 tu sed y procurar茅 la alegr铆a y contento de tu mente". Cuando el santo anim贸 al rey de esta forma, 茅ste le dijo: "Maestro, t煤 conoces el pasado, el presente y el futuro. T煤 tienes la visi贸n y la capacidad para resolver la duda que me est谩 perturbando. Por favor, no me malinterpretes; esc煤chame y aclara mi duda, c煤rame de la ansiedad que tengo a causa de ella. Restaura la paz que ten铆a mi mente antes de que la duda entrara en mi coraz贸n". El rey cay贸 a los pies del santo y continu贸 as铆: "Maestro, he o铆do mucho, en varias versiones, de los juegos y haza帽as de la Rasakrida (la danza Rosa) de Krishna con las j贸venes pastoras de Brindavan. Estos parecen ser pasatiempos sensuales de los mortales comunes. Si estos incidentes sucedieron de verdad, ¿c贸mo pueden ser interpretados como Divinos? ¿No son desaprobados por el mundo? Estos incidentes en Brindavan, en las playas del r铆o Yamuna, donde se realizaron estos juegos lascivos, sensuales y libertinos, empa帽an la naturaleza Divina de Krishna; estoy asustado. Se dice que la 煤ltima Liberaci贸n puede ser obtenida s贸lo por aquellos que han trascendido los gunas o cualidades. Estas gopis estaban afligidas por las cualidades y los deseos nacidos de 茅stas, principalmente sensuales y materiales. Cuando se dice que las gopis fueron capaces de obtener Liberaci贸n, esto me causa asombro; de verdad esto me parece m谩s bien rid铆culo. Sin embargo, si estas actividades inmorales tienen alg煤n significado interno que las justifique como para ser aceptadas como dignas de alabanza, ilum铆name, por favor".

Cuando Parikshit suplicaba as铆, Suka ri贸 de buena gana y le dijo: "Oh rey, no pienses que est谩s afligido por una duda; no, es algo mucho peor. Porque aquellos que han comprendido que Krishna es el Se帽or mismo no admitir谩n esa clase de dudas. Este es el per铆odo final de la era de Dwapara. La edad de Kali empezar谩 pronto. Es el esp铆ritu de Kali, el esp铆ritu de la era de la maldad, el que ha entrado en ti, que te ha impulsado a alojar tales ideas en tu mente. ¿O acaso no tienes t煤 una fe inquebrantable en que Krishna es el supremo Dios soberano?

Cada incidente en su carrera brilla en tu coraz贸n con luminosidad Divina. En el momento que recuerdas su Nombre te inundas de alegr铆a y tus pensamientos se funden en El. ¡Por lo tanto, estas dudas no pueden surgir en alguien como t煤! Est谩s manchando tu .personalidad con ellas. Por otro lado, considera qu茅 clase de persona soy yo. T煤 sabes que no hay lugar en mi coraz贸n para actividades nacidas de los gunas o de los impulsos creados por esas cualidades. ¡Simplemente considera c贸mo alguien como yo es abrumado por la suprema alegr铆a cuando contemplo el Divino juego de Krishna con las gopis! Considera c贸mo alabo la buena fortuna de las gopis que tuvieron esa preciosa compa帽铆a. ¿Pueden ser 茅stos simples juegos sensuales? ¿O son puras y genuinas efusiones de la embriaguez Divina? Piensa un poco. La euforia sensual y el 茅xtasis Divino pueden parecer iguales en sus manifestaciones externas para el ojo no entrenado, pero cuando se trascienden los sentidos, cuando el individuo y lo universal se han fundido en un solo pensamiento y conciencia, cuando toda la conciencia del cuerpo ha sido suprimida el interpretar estas actividades como materiales y sensuales es, por decir lo menos, una verdadera estupidez".

" 眉n cuchillo en las manos de un asesino est谩 lleno de peligro para todos; un bistur铆 en las manos de un cirujano confiere la liberaci贸n del dolor, a pesar de que en ambos casos exista una mano que sostiene un instrumento punzocortante. De igual forma, los actos de quienes tienen su ser centrado en el cuerpo tienen que ser condenados pero los de las gentes que tienen su ser centrado en el Alma o realidad interior son altamente ben茅ficos y dignos de alabanza".

"Ded铆quense a m铆 y reciban poder de m铆. En la medida que intensifiquen entusiastamente y aceleren este proceso de dar y tomar, en esa medida ustedes ser谩n felices y tendr谩n 茅xito. D茅jenme todas sus ansiedades, problemas, penalidades y deseos y a cambio reciban de m铆 alegr铆a, paz y fortaleza de mente. Durante este advenimiento, solamente los aspirantes espirituales y personas rectas son parientes, amigos y recipientes de mi gracia".

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CAPITULO 36

 

 

 

EL NI脩O PASTOR

 

 

"¡Maharaja, Parikshit! ¿Qui茅n puede describir el supremo encanto de Krishna, cuya adorable imagen era la mism铆sima personificaci贸n de la dulzura? ¿C贸mo podr铆a alguien describirla con palabras? T煤 deseas que te relate las historias de Krishna, pero 茅stas pertenecen a un reino que est谩 m谩s all谩 del alcance del vocabulario humano. Dios ha encarnado frecuentemente y durante cada advenimiento ha demostrado muchos milagros supraterrenales; sin embargo, en esta encarnaci贸n de Krishna el exhibi贸 una atracci贸n 煤nica. No ten铆a sino que sonre铆r una sola vez, mostrando su aperlada l铆nea de dientes, para que todos aquellos que ten铆an el manantial del amor y el calor de la devoci贸n en sus corazones y hasta los que hab铆an logrado el control de los sentidos y hab铆an vencido sus reacciones interiores sintieran la creciente emoci贸n surgiendo de ellos, como un torrente de amorosa adoraci贸n. ¡S贸lo le bastaba tocarlos suavemente con su tierna mano para que perdieran el conocimiento y se hundieran tanto en la Bienaventuranza, que a partir de ese momento viv铆an en armon铆a con 茅l! En todas partes acostumbraba regocijarlos cont谩ndoles relatos humor铆sticos. ¡En esas ocasiones los escuchas sent铆an que hab铆a muy pocas gentes m谩s afortunadas que ellos, muy pocas gentes superiores a ellos en el mundo entero!"

"Los gopas y las gopis, los hombres y las mujeres de Vraja, pod铆an estar ocupados en sus labores diarias pero no hac铆an sino ver a Krishna una vez y por su adorable encanto quedaban pasmados, como clavados en el lugar, como estatuas esculpidas en piedra. Las mujeres de Vraja hab铆an rendido sus mentes y su propio aliento a Krishna, a quien reconoc铆an como el Amor y la compasi贸n encarnados. Ning煤n erudito, por muy elevados que fueran sus logros, puede encontrar el lenguaje adecuado para describir su naturaleza y experiencias. De hecho el lenguaje es torpe, no puede sino fallar".

"La devoci贸n y dedicaci贸n de los gopas y las gopis, llenas de sublimes emociones, no conoc铆an l铆mites. Aun el propio Udava exclam贸 al verlos: '¡Oh Dios! He desperdiciado todos estos a帽os de mi vida, ¿no es cierto? Estando tanto tiempo ante la refrescante y reconfortante presencia de Krishna chandra, de hecho tan cerca de El, no he ganado el acceso a su amor y su gloria. Mi coraz贸n a煤n no esta iluminado siquiera por una fracci贸n de la devoci贸n y el amor que estas gopis tienen por el Se帽or. Verdaderamente, si uno tiene que nacer de nuevo, ¡uno debe nacer como gopa o gopi! ¿Para qu茅 nacer en otra forma y llevar una vida sin sentido, sin significado? Si no tengo la suerte de nacer como un gopa o una gopi, d茅jame convertirme en una verde enramada de flores o en una planta de jazm铆n en Brindavan; o, si ni siquiera merezco esa fortuna, cuando menos nacer como una brizna de pasto en los jardines frecuentados por las gopis, los gopas y Krishna'. Udava se lamentaba as铆, implorando con sincera angustia y un coraz贸n lleno de ansiedad; de hecho se salv贸 a causa de esa misma angustia".

"La persona que afirma que esta relaci贸n entre Krishna y las gopis era vulgar y lujuriosa s贸lo revela que es f谩cilmente conducida a falsas conclusiones. Por lo tanto, estas afirmaciones no son dignas de atenci贸n. Maharaja, nadie sino el coraz贸n puro puede comprender los juegos de Krishna".

Parikshit estaba muy contento de o铆r esto y le pregunt贸 al santo con una sonrisa en los labios: "Maestro, ¿cu谩ndo se dirigi贸 Udava a Brindavan? ¿Por qu茅 fue 茅l all谩? ¿Qu茅 raz贸n lo impuls贸 a abandonar la presencia de Krishna e ir all谩? Por favor, expl铆came este incidente".

Suka empez贸 la descripci贸n tal como se lo pidi贸: "¡Oh rey! Udava no pod铆a nunca estar lejos de Krishna, ni por un solo momento, nunca abandonaba su presencia, sino que el propio Krishna lo envi贸 a Brindavan a fin de que les comunicara a las gopis su mensaje; por lo cual 茅l no tuvo otra opci贸n sino ir all谩. La separaci贸n se volvi贸 inevitable. Sin embargo, Krishna le dio un solo d铆a para cumplir con su misi贸n; le recomend贸 que no permaneciera ah铆 por m谩s de un d铆a. A pesar de esto, ese solo d铆a de separaci贸n le pareci贸 una era a Udava cuando se dirig铆a a Brindavan".

"Sin embargo, al llegar a Brindavan, Udava estaba triste de que las horas volaran tan de prisa y que tuviera que abandonar pronto ese lugar. '¡Oh Dios! ¡Tengo que alejarme de esta gente tan pronto! ¡Cu谩n feliz podr铆a ser yo si pasara toda mi vida en su compa帽铆a! Desafortunadamente no he podido lograr ese m茅rito'. Estos eran los tristes pensamientos que preocupaban a Udava".

"¿Te das cuenta, maharaja, de que no hay realmente diferencia entre el Se帽or y el devoto? ¡Udava se sent铆a m谩s angustiado cuando tuvo que abandonar la presencia de las gopis que cuando tuvo que abandonar la presencia del propio Krishna! Su Bienaventuranza era la misma en ambas partes. Realmente no hay distinci贸n entre gopi y gopala, entre el devoto y Bhagavan. Los corazones de las gopis se hab铆an transformado en altares en donde El se hab铆a instalado. Sus ansias interiores estaban saciadas al beber el n茅ctar del dulce Krishna. Udava fue capaz de percatarse del sufrimiento de ellas ante la separaci贸n de Krishna, la sinceridad de su amoroso apego hacia El, su anhelo de o铆r algo acerca de El, su ansiedad acerca de El y su firmeza y obediencia para escuchar y obedecer su mensaje. Los gopas y las gopis no permitieron que su atenci贸n se distrajera por un solo instante de las historias de Krishna, de la descripci贸n de los juegos de Krishna y de las narraciones de sus actividades y haza帽as. ¡El esplendor de la dulzura de Krishna ejerci贸 una influencia tan poderosa sobre Vraja que lo viviente parec铆a inerte y lo inerte parec铆a vivir! Udava vio con sus propios ojos las piedras de Govardanagiri deshacerse en l谩grimas de gozo. Vio tambi茅n a las gopis transformarse en figuras como hechas de piedra cuando sus corazones fueron colmados con el gozo Divino. Estas experiencias le parecieron maravillosas e iluminadoras".

Al describir estas caracter铆sticas devocionales de las gopis, el santo Suka estaba tan abrumado por la alegr铆a que las l谩grimas ca铆an de sus p谩rpados y perdi贸 la conciencia de todas las cosas que lo rodeaban y entraba en estado de Bienaventuranza tan frecuentemente que los ascetas y sabios que lo escuchaban y lo observaban estaban impregnados con el 茅xtasis y el incontrolable anhelo de visualizar a Krishna chandra, quien extasiaba tan profundamente a Suka.

Tiempo despu茅s, Suka abri贸 los ojos y exclam贸: "Maharaja, ¡cu谩n afortunado fue este Udava! Al mismo tiempo que le mostraban los lugares en donde ellas jugaron con Krishna, las gopis lo condujeron al Govardanagiri tambi茅n. Cuando Udava lleg贸 al lugar y lo vio, su asombro se increment贸 aun m谩s, porque pudo ver sobre las rocas y en la tierra dura las huellas de los pies de Krishna, de las gopis y de los gopas tan claramente como cuando ellos caminaban en esa 谩rea largo tiempo atr谩s. Cuando se acercaron al Govardanagiri, las gopis sintieron el agobio de la separaci贸n de Krishna en una forma tan dolorosa que rompieron en sollozos. Ellas solamente estaban atentas a El, fund铆an sus pensamientos solamente en El. Cuando todas exclamaban al un铆sono '¡Krishna!', los 谩rboles que se ergu铆an por ah铆 se llenaron de una horrible angustia. Estos mec铆an sus ramas y empezaron a quejarse de tristeza. Udava observ贸 con sus propios ojos c贸mo la separaci贸n de Krishna hab铆a afectado y afligido no solamente a las gopis y los gopas de Brindavan, sino tambi茅n a sus colinas y 谩rboles. Maharaja, ¿qu茅 m谩s puedo decirte? Udava presenci贸 escenas que sobrepasan la raz贸n, estaba abrumado de asombro y sent铆a tambi茅n una gran humildad".

En ese momento, el rey estaba ansioso de saber m谩s y le dijo: "Maestro, ¿c贸mo sucedi贸 eso? Si no tienes objeci贸n, por favor ilum铆name acerca de esto tambi茅n". Cuando 茅l le implor贸 de este modo, Suka le respondi贸: "Raj谩, la conciencia de las gopis se hab铆a convertido en una con la conciencia de Krishna, por lo que ellas no percib铆an nada, ninguna otra cosa m谩s. Cada piedra, cada 谩rbol que ellas ve铆an lo ve铆an como a Krishna, y ellas permanec铆an llam谩ndolo: 'Krishna Krishna'. Eso hizo que las piedras y los 谩rboles sintieran la agon铆a de la separaci贸n de Krishna y ellos tambi茅n se ablandaron con el calor de ese sufrimiento a tal grado que ca铆an l谩grimas de las puntas de las hojas. Las piedras se conmov铆an con las l谩grimas que ellas derramaron. ¡Ve cu谩n asombrosas tuvieron que haber sido estas escenas! De esta manera El comprob贸 que el axioma 'Todo est谩 vivo' era cierto. Las piedras y los 谩rboles de Brindavan le demostraron a Udava que no hab铆a nada que estuviera desprovisto de conciencia y vida".

"Aquellos que son incapaces de captar la gloria de las gopis, la devota que ablandaba las rocas y arrancaba sollozos de tristeza de los 谩rboles, no tienen derecho a juzgar y pronunciar un veredicto. Si lo hicieran s贸lo revelar谩n que su inteligencia es m谩s inerte que las rocas y piedras. Las mentes obtusas no podr谩n nunca comprender el esplendor de Krishna chandra, quien es el soberano del universo, quien cautiva al universo con su belleza y poder. S贸lo la m谩s clara y pura inteligencia puede comprender esto".

"En forma similar, esa tarde en Brindavan, Udava se dio cuenta de una peculiaridad novedosa. Al igual que los brahmines y los otros dos veces nacidos que se dedican a una ceremonia ritual de adoraci贸n al fuego durante la puesta del sol, las gopis encend铆an los hornos de sus casas trayendo brasas o llamas vivas desde las casas vecinas en cuencos de barro. Sin embargo, Udava se dio cuenta de que la primera casa en encender una l谩mpara y el horno era la casa de panda, el hogar donde Krishna creci贸 y jug贸; observ贸 tambi茅n que tan pronto brillaba la luz en la casa de panda, las gopis acud铆an a ese lugar, una tras otra, con las l谩mparas en sus manos, para prenderlas auspiciosamente ah铆, y llevaban sus l谩mparas encendidas de esta manera hacia sus casas. Udava se sentaba en la escalinata del templo de la villa y observaba el movimiento de las l谩mparas".

"Una vez, una gopi estaba tomando demasiado tiempo en encender su l谩mpara en la casa de Krishna; las dem谩s que estaban detr谩s empezaron a impacientarse, pues no hab铆an tenido todav铆a la oportunidad de encender sus l谩mparas. Yashoda, que estaba en las habitaciones interiores, sali贸 y al verla, grit贸: '¡Oh, qu茅 calamidad es 茅sta!', y trat贸 de despertarla con palmadas en la espalda. Sin embargo, ella no abr铆a sus ojos. Las gopis que estaban alrededor de ella la llevaron cuidadosamente lejos de la l谩mpara y la recostaron para que pudiera descansar por un momento. Sus dedos se hab铆an quemado terriblemente. Con un gran esfuerzo se le hizo recobrar el conocimiento. Al interrogarla, ella les revel贸 que vio a Krishna en la llama de la l谩mpara y que estando en esa gloriosa experiencia no se dio cuenta de que sus dedos estaban quem谩ndose en la llama y no sinti贸 dolor alguno".

"Udava estaba pasmado por este suceso, el cual era otra fabulosa prueba de la devoci贸n de las gopis".

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CAPITULO 37

 

 

 

CAMARADA Y REY

 

 

"¡Maestro! Estoy ansioso de o铆rte hablar acerca de los juegos, travesuras y aventuras de Krishna a las que se dedicaba cuando era un ni帽o vaquero (gopala), junto con sus compa帽eros en la comunidad de Vraja, entre los sembrad铆os y en la selva, durante los once a帽os que pas贸 en Brindavan, despu茅s de haber llegado ah铆 proveniente de la prisi贸n de Matura, en donde El escogi贸 nacer".

Cuando Parikshit hablaba as铆, Suka se sinti贸 muy contento y sonri茅ndole le dijo: "No es posible para m铆 describirte todos los lilas que realiz贸 ese Divino Gopala, que impregnan la mente de dulzura. Los vaqueritos de Vraja que compartieron esa alegr铆a fueron ciertamente benditos. El Se帽or no hace distinci贸n en las diferencias externas, el nombre del individuo, su nacionalidad, su casta, su profesi贸n o sus aptitudes. No importa la actitud en la cual una persona se acerca a El. El siempre la recibir谩, la acercar谩 a El, le cumplir谩 sus deseos y les brindar谩 felicidad. Esa era la naturaleza de Gopala".

"Desde que su padre Vaasudeva lo dej贸 en la casa de Nanda, Krishna le otorg贸 una gran alegr铆a a 茅ste, adem谩s de los agradables gritos de `Victoria' que sonaron y resonaron en ese lugar como resultado de la Divina prestancia de ese ni帽o. Este crec铆a d铆as tras d铆a con un encanto cada vez mayor; brillaba como el m谩s querido tesoro de la madre cuando jugaba en su regazo. Tambale谩ndose cruzaba el umbral de la puerta y se sosten铆a del dedo de su padre o de su madre y osadamente caminaba unos cuantos pasos. A pesar de que sus padres hicieron su mejor esfuerzo por mantenerlo fuera de la vista de los extra帽os para que los m煤ltiples mensajeros de la muerte que Kamsa hab铆a enviado sin interrupci贸n no pudieran atraparlo, de alguna forma u otra El mismo se pon铆a al alcance".

"El acostumbraba avanzar hacia ellos para enfrentarlos, ¡y presentarse El mismo! ¿Qui茅n pod铆a mantener oculto y en qu茅 lugar a Gopala, el proveedor y protector del universo? ¿Qui茅n pod铆a y c贸mo? ¡Oh Parikshit, todo esto es su juego Divino!"

"Creciendo d铆as tras d铆a, comenz贸 a ir a los sagrados bancos de arena del r铆o Yamuna para jugar junto con los ni帽os de las casas de las gopis que eran de su edad. Los padres se esforzaban en detenerlo, pero no pod铆an. Al igual que sus compa帽eros, El conduc铆a las vacas hacia los pastizales. Verdaderamente era una escena fascinante ver a Gopala en medio de la manada de mansas, limpias y felices vacas y terneras. ¡Visual铆zala t煤 mismo, oh rey! La inmaculada manada blanca de vacas y terneras y el Divino ni帽o oscuro. Ellas estaban muy atra铆das hacia El, muy cerca de El, sin permitir que las dejara o se perdiera. Tampoco Krishna lo hac铆a, ¡pues las amaba como a sus propios hermanos y hermanas o como a sus propios hijos! No hac铆a sino tocar muy levemente sus lomos y las terneras y sus madres olvidaban todo acerca de s铆 mismas, abr铆an sus bocas, levantaban sus colas, sacaban sus lenguas y amorosamente lam铆an su cara y sus manos. Gopala frecuentemente las abrazaba del cuello y se mec铆a de un lado al otro con gran regocijo, con sus ojos cerrados y su cara reluciente con una radiante sonrisa. Las terneras presionaban juguetonamente su suave cuerpo con sus apenas incipientes cuernos. El acostumbraba a jugar graciosa y alegremente con sus amigos, las terneras y los vaqueritos sobre las siempre frescas y primaverales arenas del r铆o Yamuna sin importarle si era de d铆a o de noche. Los padres ten铆an que enviar a los mozos para buscarlo y llevarlo a rega帽adientes junto con sus amigos a sus casas".

"Conforme pasaban los d铆as, tanto en su casa como afuera, El se convert铆a en un cautivador ni帽o. A pesar de que su padre no quer铆a que lo hiciera, soltaba a las vacas y terneras del establo y las conduc铆a hacia el camino que usualmente tomaba el ganado del pueblo y las guiaba tambi茅n sobre este camino com煤n hacia la verde pradera que hab铆a m谩s adelante. Al igual que otros ni帽os, El usaba un bast贸n apoyado sobre su hombro y una tela enrollada alrededor de su cabeza. Al caminar lleno de suprema seguridad, parec铆a un magn铆fico cachorro de le贸n real. Se divert铆a con sus compa帽eros, cantaba en voz alta las m谩s dulces canciones, con su mano izquierda cubriendo su oreja del mismo lado. Al hacer esto, las vacas que estaban masticando vorazmente el verde pasto se deten铆an como si estuvieran demasiado embelesadas para continuar comiendo y lo contemplaban deleitadas, escuchando su Divina melod铆a. Permanec铆an inm贸viles, con sus orejas alertas para no perder el mensaje que las llamaba a la Bienaventuranza, ¡con los ojos semicerrados, como si estuvieran absortas en las profundidades de la meditaci贸n! Las terneritas que estaban pegadas a las ubres, 谩vidas de llenar sus est贸magos, beb铆an en su lugar los Divinos pasajes de las canciones de Krishna. Era una escena electrizante para todos los que la presenciaban".

"¡Oh Rey! No puedo contarte acerca de la cantidad y naturaleza de los lilas (Juegos Divinos) de Gopala. Todos son maravillosos y asombrosos, todos est谩n llenos de Bienaventuranza y producen Bienaventuranza. Algunas veces sol铆a retar a sus amigos a girar el bast贸n, ¡y su mano era tan r谩pida que el ojo no pod铆a ver el bast贸n! En esos instantes, sus compa帽eros se reun铆an alrededor de El y le suplicaban que les ense帽ara a girarlo as铆. Para El que hace girar al universo entero con todo lo que contiene a tal velocidad, girar un bast贸n no era ninguna haza帽a especial, es una proeza que ninguna ense帽anza puede impartir. Los pobres ni帽os no comprend铆an la realidad que hab铆a detr谩s de su compa帽ero de juegos".

"Muchas veces jugaba sobre los 谩rboles al juego de cazar al ladr贸n. Cuando los que lo persegu铆an trepaban detr谩s de El se refugiaba en la m谩s alta de las ramas, en una rama tan delgada y fr谩gil que se hubiera doblado aun si una ardilla se hubiera posado en ella. ¡El no pod铆a ser atrapado en ninguna forma! ¡Por supuesto! ¿C贸mo podr铆a ser atrapado por alguien o todos? ¡Solamente el coraz贸n puro puede capturarlo".

"En ocasiones, cuando Gopala estaba con sus camaradas en los bosques y huertos, pod铆a estar jugando con ellos, haci茅ndolos felices con muchos trucos graciosos y divertidos juegos, pod铆a andar entre ellos con sus manos cari帽osamente sobre sus hombros, pero en un momento pod铆a desaparecer y perderse de vista. Mientras tanto, sol铆a ponerse ante sus compa帽eros en un h谩bil disfraz, tan perfecto que ellos cre铆an que era un extra帽o a quien no deber铆an hablarle. Pero El los tomaba por sorpresa con una explosi贸n de carcajadas y la exclamaci贸n: `¡Soy yo, soy yo, no pudieron descubrirme!' Esto asombraba a los ni帽os y en ocasiones hasta se atemorizaban".

"As铆 pasaban los d铆as; cuando ca铆a la oscuridad, regresaba a la villa con sus amigos, tan inocentemente como si nada hubiera pasado para perturbar su ecuanimidad. En ciertos d铆as, su mam谩 insist铆a en que El deber铆a permanecer en casa y no ir a los campos de pastoreo. Esos d铆as, los vaqueritos, las vacas y las terneras caminaban lenta y pesadamente, con tristeza, hacia los pastizales: permanec铆an bajo los 谩rboles desanimados y solitarios, sin deseos de comer o beber, pero con sus ojos expectantes a  la llegada de Krishna, quien era el 煤nico que pod铆a darles vida".

"Muchas veces en el d铆a, el malvado t铆o Kamsa enviaba sus emisarios, los ogros disfrazados, llevando consigo juguetes y dulces deliciosos. Los ni帽os se reun铆an alrededor del vendedor ambulante y preguntaban el precio de las cosas que deseaban. Pero los ogros estaban buscando la oportunidad de pescar a Krishna, esperaban el momento en el cual El estuviera cerca. Krishna no pon铆a su vista sobre los juguetes o dulces. El sol铆a esperar hasta la tarde y entonces aproximarse a los mal茅volos hombres, haci茅ndoles creer que hab铆a ca铆do en la trampa, ¡pero solamente para caer sobre ellos y hacerlos pedazos y tirar los restos lejos de ah铆! Estas aventuras llenaron de asombro, miedo y maravilla a la gente de la aldea, adem谩s de deleitarlos por el feliz escape del peligro".

"Un d铆a, la villa estaba llena de carretas repletas de mangos. Krishna sab铆a que esto era otro sucio plan de los ogros, los emisarios de Kamsa. As铆 que mat贸 a aquellos que hab铆an tra铆do las frutas y se qued贸 con 茅stas, pues sinti贸 que no era propio rechazar las frutas que su t铆o hab铆a enviado; as铆 que las acept贸 pero no dej贸 que nadie regresara vivo a informarle de lo sucedido. Este fue el destino de todos aquellos que fueron enviados por el t铆o en sus mal茅volas misiones".

"¡Oh rey! Desde el d铆a en que el Se帽or tom贸 residencia en la regi贸n de Vraja, el lugar se convirti贸 en una casa de tesoros de Lakshmi, la diosa de la fortuna y el bienestar. Parec铆a como si ella estuviera esparciendo sus gratas sonrisas sobre toda la regi贸n. Hab铆a miles y miles de vacas; no exist铆a escasez de yogurt, leche o mantequilla. De hecho, hab铆a tal abundancia que no sab铆an c贸mo consumirla o c贸mo conservarla para su consumo posterior".

"Gopala amaba tanto a las vacas que no pod铆a soportar la simple idea de que se desperdiciaran sus preciosos regalos. Esta es la raz贸n por la cual El estaba muy complacido en recibirlos en su propio est贸mago. Estos actos de gracia fueron la base para el apelativo de `el ladronzuelo de leche y mantequilla'. Cuando Indra observ贸 que se refer铆an a Krishna en esta forma, decidi贸 mostrarle al mundo que El era verdaderamente el mism铆simo Dios venido a la tierra; as铆 Indra manej贸 la situaci贸n cuando el ritual en su honor fue cancelado por la gente de Vajra, lo que fue respondido con densos torrentes de lluvia, ¡y Krishna tuvo que alzar el monte Govardana con el fin de resguardar a los pastores y a las vacas de la cat谩strofe del diluvio! Todo fue parte de una actuaci贸n. Indra no ten铆a ira, ni pas贸 por su mente la idea de venganza o desquite. Tampoco Kr¡shna le aconsej贸 a la gente abandonar el ritual. Estos milagros estaban ya decididos, con el fin de hacerlos identificar a la Divinidad que estaba ya entre ellos. Dichos incidentes confirman el punto de vista de que nada puede suceder sin un prop贸sito subyacente".

En ese instante, Parikshit lo interrumpi贸 con una regocijante exclamaci贸n y le dijo: "¡Oh, cu谩n dulces son los lilas, los juegos y las travesuras del Divino ni帽o Gopala! ¡Cuanto m谩s escuchamos, tanto m谩s crece nuestro apetito! Maestro, perm铆teme escuchar un poco m谩s y alcanzar el estado de Liberaci贸n".

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CAPITULO 38

 

 

 

EL DESTINO DE LOS DEMONIOS

 

 

¡Verdaderamente que el recordar las travesuras infantiles de Krishna y permitirle a otros escuchar el relato de esas piller铆as eran tareas que le daban un gran deleite a Suka! Era por esto que tan pronto como se le ped铆a, 茅l empezaba. "¡Oh rey! Ido existe un cauce superior para ti durante los d铆as que te quedan de vida, que dedicarte a la contemplaci贸n de Dios. ¿No es as铆? Los hechos del Se帽or son gotas de n茅ctar. Cada una de ellas es una fuente de Bienaventuranza. Dime cu谩les deseas escuchar, yo te contar茅 la verdad y gloria de cada una de las que yo presenci茅".

En ese instante el rey Parikshit dijo: "Maestro, deseo escuchar acerca de la maravillosa forma en la cual Gopala se comportaba entre los ni帽os vaqueros; eso me dar谩 una alegr铆a tal que podr茅 librarme de las ataduras de la vida y la muerte".

En vista de esto Suka dijo: "Rey, Gopala despertaba temprano, durante las horas propicias a Dios (entre las 4 y 6 en la ma帽ana), terminaba de lavarse r谩pidamente y se iba hacia el establo para seleccionar y separar las vacas y terneras que ten铆an que ser llevadas a los pastizales durante ese d铆a y para darles agua. Amontonaba pasto ante los animales que ten铆an que quedarse en la villa para que pudieran comer hasta llenarse; aflojaba de los postes las cuerdas de las vacas que estaban atadas y las cuales deseaba llevar con. El y las conduc铆a fuera del establo, hacia el frente de su casa; despu茅s, entraba a su casa y tomaba su paquete de arroz fr铆o y yogurt con una pizca de pepinos en vinagre y le avisaba a su hermano mayor que era tiempo de empezar; 茅ste, par谩ndose en el camino, tocaba una caracola a fin de avisarles a sus amigos que estuvieran listos para unirse a ellos. Al escuchar el llamado los vaqueritos se mov铆an r谩pidamente, terminaban sus obligaciones en casa a toda prisa, hac铆an sus bultos con los paquetes de comida para el mediod铆a y se apresuraban a llegar a la casa de Yashoda (la madre de Krishna), listos para la actividad para la cual los hab铆a llamado Krishna".

"Despu茅s los ni帽os iniciaban su camino, tocando sus flautas, cantando melodiosas canciones. Algunos de ellos respond铆an con canciones a los kokils que cantaban en los 谩rboles. Otros corr铆an tras las sombras de los p谩jaros que volaban arriba. Otros m谩s se acostaban sobre los lomos de las vacas y cantaban alegremente sus canciones favoritas, mientras observaban ansiosamente d贸nde estaba Gopala y qu茅 hac铆a. De este modo se desplazaban en la vegetaci贸n".

"Despu茅s Gopala colocaba su flauta firmemente en su cintura, deteniendo el paquete del almuerzo en la mano izquierda y, elevando su adorable voz, entonaba alguna cautivadora canci贸n al tiempo que caminaba lentamente. Las vacas tambi茅n caminaban al comp谩s de la melod铆a, como si se deleitaran en llevar el ritmo con sus patas. Tambi茅n aguzaban sus orejas para o铆r la Divina melod铆a, levantaban sus cabezas en silenciosa admiraci贸n y adoraci贸n; finalmente llegaban a las orillas del estanque".

"Para estos momentos ya era hora de tomar el almuerzo. Se sentaban bajo los 谩rboles y desataban los bultos de tela que conten铆an arroz mezclado con yogurt, crema y leche y algunos otros ingredientes de acuerdo al gusto y necesidades de cada uno. Los ni帽os, antes de tomar el primer bocado, esperaban hasta que Gopala abr铆a su paquete y empezaba a comer. Tan pronto como El tomaba un bocado completo, todos los ni帽os empezaban a comer. ¡Algunas veces Gopala sol铆a dar a sus compa帽eros un poco de comida de su paquete y recibir de cada uno de ellos un pu帽ado de su propia raci贸n! ¡El se dirig铆a a cada uno de ellos y les ped铆a compartir sus almuerzos! Los ni帽os estaban renuentes y hasta temerosos de darle a Gopala un pu帽ado de la comida que 茅l les ped铆a de sus paquetes, porque hab铆a perdido su pureza ceremonial, ya que ellos hab铆a comido antes. Al ver esto Gopala les aseguraba que el Uno resid铆a en cada uno de ellos, por lo cual no deber铆an sentir que estaban separados de El, y les preguntaba c贸mo pod铆a surgir una impureza ceremonial si todos eran uno. Entonces 茅l tomaba una porci贸n y com铆a un pepino mordido que ellos hab铆an puesto a un lado. ¿C贸mo iba a desistir el Se帽or de comer las sobras de sus amigos pastores si cuando fue la encarnaci贸n de Rama 茅l comi贸 con gusto las migas del plato de Sabari? Todos ellos estaban 铆ntimamente ligados a El".

"眉n d铆a estaban sentados sobre las rocas a la sombra de las colinas, hab铆an comido sus almuerzos y lavaban sus manos cuando Gopala corri贸 hacia un grupo de vacas que pastaban en el campo abierto. Sus compa帽eros se preguntaron qu茅 era lo que suced铆a y notaron una enorme vaca muy hermosa entre la manada. Gopala se dirigi贸 directamente hacia ese animal y tom谩ndolo de las dos patas traseras, lo levant贸, le dio varias vueltas por encima de su cabeza y lo estrell贸 pesadamente sobre una roca para aplastarla; sin embargo, 茅sta hizo un terrible ruido y se convirti贸 en un Rakshasa (ogro) que vomitaba sangre, y expir贸. Los ni帽os estaban asombrados de esto; despu茅s corrieron con gran prisa hacia Gopala y le pidieron que les dijera cu谩l era el misterio de esto. Gopala brillaba con una radiante sonrisa en sus labios y les dijo: 'Un perverso ogro asumi贸 esta forma y vino ac谩 mandado por Kamsa para matarme. Se mezcl贸 entre nuestra manada de vacas y estaba actuando el papel en la obra que 茅l hab铆a planeado, y por eso le di su merecido castigo'. A1 o铆r esto los ni帽os alabaron la clarividencia: '¡Gopala! T煤 le diste lo que se merec铆a', y brincaron con gusto y regocijo alrededor de El. Despu茅s buscaron entre la manada alguna otra vaca o ternera extra帽a, sospechando que los ogros pod铆an haber ido con ese disfraz. Tambi茅n ten铆an miedo de que sus propias vacas pudieran ser da帽adas o tragadas vivas por alg煤n malvado ogro en alguna forma; as铆 que examinaron cuidadosamente sus vacas para descubrir si hab铆a alg煤n indicio de peligro, antes de que fuera muy tarde".

"Mientras tanto llegaron, al mediod铆a, a una colina muy rica en pastura. Condujeron a las vacas hacia la sombra de las rocas m谩s altas para protegerlas del quemante sol; los ni帽os tambi茅n descansaron un rato acost谩ndose sobre el pasto. Pronto lleg贸 la tarde y cuando se aproximaba la puesta del sol, un ni帽o se levant贸 y se aproxim贸 al ganado para reunir a las vacas para el retorno a la villa; entonces vio a una gigantesca garza picando y engullendo a los animales completos hacia su cavernoso est贸mago y grit贸: '¡Krishna, Gopala!' Al escuchar sus desesperados gritos de auxilio, Gopala lleg贸 ah铆 en un instante, tom贸 por el pico a la garza (la cual El sab铆a que era un ogro disfrazado llamado Bakasura) y separando la parte superior e inferior, parti贸 a la garza en dos. Las vacas que hab铆a en el interior quedaron libres".

"De esta forma, Gopala destru铆a a los mensajeros enviados por Kamsa, ¡cada d铆a un nuevo milagro, una nueva maravilla! Los ni帽os vaqueros empezaron a sentir esto como un juego supremo. Ya no se asombraban m谩s, sus corazones se dieron cuenta profundamente de que sus poderes y habilidades eran sobrehumanos e incomprensibles. Por lo cual siempre estaban listos a cualquier hora para acompa帽arlo a cualquier lugar sin ning煤n miedo".

"Cuando el hermano de Bakasura escuch贸 que Gopala hab铆a matado a su hermano, quien hab铆a planeado acercarse a El y engull铆rselo completo, se puso tan furioso que jur贸 venganza y fue a la selva en donde hab铆a pastizales y se convirti贸 en un pit贸n. Se puso en un sendero de la selva con su enorme boca abierta, esperando engullirse a todas las vacas con los vaqueros, as铆 como a Balarama y Krishna. Toda su apariencia simulaba ser una gran caverna y, sin percatarse del hecho de que era una trampa, las vacas y vaqueritos entraron en ella.

Gopala reconoci贸 que era otro mal茅volo ogro y tambi茅n entr贸 en el cuerpo del pit贸n, solamente para abrirla desgarr谩ndola y salvar as铆 la vida de los que hab铆an sido atrapados. Todos ellos perdieron el miedo y se desplazaban desde o hacia sus hogares sinti茅ndose seguros bajo la protecci贸n de Gopala".

"A partir de ese d铆a, los vaqueritos no ten铆an la menor pizca de miedo, confiaban en que Gopala los resguardar铆a con toda seguridad de cualquier peligro, porque El era Omnipotente. Debido a esto no se preocupaban de nada en el camino, nunca se volv铆an a ver los lados del camino, sino que caminaban confiadamente en la direcci贸n que Krishna tomaba".

"Las diversiones del ni帽o Krishna eran a cada momento una maravilla, un milagro, un hecho asombroso, una heroica aventura. ¿Qu茅 puedo decir acerca de ellos? ¿Pueden los mortales comunes realizar tales maravillas? Aquellos que no tienen fe, a pesar de haber visto esos sucesos, no son sino carga para la tierra, son frutos que no tienen sabor ni uso alguno".

Suka ten铆a la cara iluminada con una sonrisa interna y profunda cuando hablaba de esto; cuando fijaba sus ojos en un punto, 茅stos brillaban intensamente por largo tiempo como si tuvieran la visi贸n del resplandeciente Uno. Parikshit le pregunt贸: "Maestro, si a煤n los Danavas (monstruos subhumanos) desarrollan fe hacia Dios y lo adoran, ¿c贸mo es que los seres humanos se olvidan de El y se niegan a adorarlo? Le dan m谩s cr茅dito a sus o铆dos que oyen que a sus ojos que ven. Considero que esto es una consecuencia de alg煤n gran pecado que han cometido, o quiz谩 sea efecto de alguna maldici贸n".

En ese instante Suka dijo: "Oh rey, tus palabras son ciertas. Individuos monstruosos como Kamsa, Jarasanda, Salya y Sisupala, vieron con sus propios ojos la evidencia de los poderes suprahumanos de Krishna, sin embargo, la apariencia de que era solamente un ni帽o vaquero era tan poderosa y les resonaba tanto en sus o铆dos que ellos s贸lo estaban atentos al or谩culo que escuchaban del cielo, en lugar de lo que ve铆an con sus ojos. Como consecuencia de ello perdieron sus vidas ignominiosamente. Ignoraron los milagros, los hechos maravillosos, las asombrosas proezas que presenciaron, las continuas derrotas que infligi贸 a sus enviados y abandonaron el deber hacia el Dios que estaba entre ellos. ¿Qu茅 otra explicaci贸n podemos darle a todo esto? Excepto que ellos fueron malditos para comportarse as铆 y que ese hechizo debi贸 haber ca铆do sobre ellos como resultado del pecado".

"Gopala es Lokapala, no un peque帽o pastor (Go significa vaca; pala quiere decir aquel que nutre y protege. Loka significa mundo). La forma humana que El asumi贸 era la de un ni帽o vaquero y nada m谩s.

Pero realmente hablando, El es la Forma m谩s auspiciosa que libera de la esclavitud la cual tiene en sus manos al poder, los medios de realizaci贸n y la liberaci贸n de las ataduras".

Parikshit estaba sumamente encantado por las palabras del santo y dijo: "Mis abuelos tuvieron la singular buena fortuna de estar en la divina compa帽铆a de Gopala; ellos jugaron y hablaron con El, recibieron la bendici贸n de su presencia y su compa帽铆a. Bueno, estoy listo para escuchar la descripci贸n de cuando menos una fracci贸n de su gloria y regocijarme en esa Bienaventuranza. Esto tambi茅n es una gran buena fortuna. Esta oportunidad de escucharlas de un santo tan famoso como t煤 es tambi茅n debido a las bendiciones de mis abuelos. ¿Puede ganarse una oportunidad as铆 sin una especial铆sima buena suerte?" dijo Parikshit, con los ojos llenos de l谩grimas que escurr铆an por sus mejillas.

Despu茅s exclam贸: "Maestro, he o铆do que Gopala danz贸 sobre la serpiente Kaliya y humill贸 su orgullo. ¿Cu谩l es el significado interior de ese juego? ¿Qu茅 grandiosa verdad yace detr谩s de ese milagro? ¿Por qu茅 se le consider贸 como una asombrosa se帽al de su gloria? Por favor, d铆melo y quita de m铆 la duda que me inquieta", le imploraba.

 

 

 

 

 

CAPITULO 39

 

 

 

LA SERPIENTE KALIYA

 

 

Suka dijo: "Escucha, oh rey, este maravilloso incidente: El Divino ni帽o Gopala no era sino Dios que hab铆a tomado una forma humana como un mero juego. Nadie puede saber el significado de sus acciones. Nunca acostumbraba comunicarle a los dem谩s el motivo de sus juegos o lilas, ni antes ni despu茅s; uno ten铆a solamente que observar y obedecer; nadie pod铆a adivinar su naturaleza o sondear sus significados, no importe cu谩les fueran sus aptitudes. Un d铆a, cuando ten铆a cinco a帽os reuni贸 secretamente el ganado, sin que sus padres y hermanos lo supieran. Todos los d铆as su hermano mayor sol铆a cuando menos saberlo y tambi茅n acompa帽arlo, pero ese d铆a, ni aun El se dio cuenta de sus maniobras. Krishna reuni贸 a sus amigos de las casas de las pastoras y se dirigi贸 con el ganado hacia las riberas del r铆o Yamuna. Los llev贸 a una profunda poza del r铆o, la cual generalmente la gente evitaba".

"Esa poza ten铆a una siniestra historia. Ese tipo de pozas ten铆an por naturaleza agua turbia y estancada, sin embargo, la de esta poza era de color azul e hirviente; el agua burbujeaba emitiendo vapores que se elevaban por el aire. Como resultado hab铆a siempre una nube encima de 茅sta. Cualquiera que respirara la atm贸sfera contaminada por estos humos mor铆a ante la consternaci贸n y asombro de todos. Los p谩jaros que volaban inocentemente sobre esa poza eran fatalmente envenenados, por lo que aleteaban violentamente en su desesperaci贸n y ca铆an muertos hacia sus profundidades".

"Toda la gente de Gokula conoc铆a muy bien esta mortal trampa. La gente evitaba cuidadosamente acercarse a ella, preven铆an a sus ni帽os en contra de 茅sta y evitaban cuidadosamente que su ganado pastara en alg煤n lugar cercano. Por supuesto, sus compa帽eros protestaron desesperadamente y le suplicaron a Krishna que no se acercara a ese lugar. Le rogaron mucho y por largo tiempo, pero todo fue en vano. El les afirm贸 que ten铆a que ir justamente a esa poza, que 茅sa era su predeterminaci贸n en ese d铆a. Los ni帽os tiraban hacia atr谩s y hac铆an grandes esfuerzos para prevenir el inevitable 'desastre'. Se solt贸 de los ni帽os y, quit谩ndose sus ropas, les anunci贸 que se deleitar铆a nadando dentro de esa poza venenosa. Los ni帽os no pudieron armarse de suficiente valor para prevenirlo en contra de los terrores de esa poza, El ignor贸 sus d茅biles protestas. Por su propia voluntad, aparentemente maligna, se subi贸 a un 谩rbol de la orilla y se zambull贸 en esa horrible poza, a un lado de la ribera. No sali贸 a la superficie durante un largo tiempo; los pastorcitos, para quienes Krishna era el mismo aliento de sus vidas, estaban dominados por el miedo, se amontonaron alrededor de la poza y empezaron a llamarlo con una insoportable angustia, sollozando y derramando l谩grimas en un intenso sufrimiento".

"Despu茅s de un rato, Gopala apareci贸 sobre las aguas, agitando la poza con sus brazos mientras nadaba, como si un terremoto la estremeciera. Repentinamente vieron que una enorme serpiente lo persegu铆a, escupiendo veneno y arrojando fuego por sus centelleantes ojos, como un volc谩n. Los ni帽os no pod铆an ver esta escena tan terrible sin aullar en incontrolable angustia: 'iKrishna, regresa a la orilla, ven ac谩, ven a la playa!' Krishna nadaba como si no escuchara sus ruegos. Estaba feliz en la poza, deleitado con la emoci贸n y excitaci贸n. Finalmente la serpiente tuvo 茅xito en la persecuci贸n de Krishna dentro de la poza a trav茅s de las enormes y turbulentas olas; se enrosc贸 alrededor de su cuerpo, apret谩ndolo m谩s y m谩s. Al ver esto, algunos ni帽os corrieron tan r谩pido como pudieron hacia Gokula y les gritaron estas noticias a Nanda y Yashoda, el padre y la madre de Krishna, quienes lloraron a viva voz cuando les contaban lo ocurrido. Inmediatamente, junto con todas las gopis y los gopas y la poblaci贸n completa de Gokula, corrieron en direcci贸n a la poza envenenada, apurados por el miedo de que alguna terrible desgracia fuera a sucederle a Krishna. Balarama, su hermano mayor, tambi茅n estaba entre ellos. El conoc铆a la fuerza y habilidad de Krishna, as铆 que calm贸 la ansiedad de sus padres y les asegur贸 que no pod铆a sucederle ninguna calamidad a Krishna. Los consol贸 y les dio confianza en muchas formas. En poco tiempo, la orilla del r铆o qued贸 repleta de gente. Por todos lados resonaba en cada garganta el grito de desesperaci贸n: 'iKrishna, Krishnal' Aterrados por la angustia, muchos se desmayaron cuando vieron a Krishna atrapado por aquel poderoso monstruo y luchando valientemente con 茅l. Cuando volvieron en s铆 lloraban conmovedoramente y llamaban por su nombre a su amado Krishna. 'Mi querido hijo, ¿d贸nde estuvo escondida esa horrible serpiente durante todo este tiempo? ¿Por qu茅 tuvo que salir ahora?', se lamentaba Yashoda en su desesperaci贸n. Algunos de sus compa帽eros sollozaban: '¿No puede la serpiente clavar sus colmillos sobre nosotros en lugar de herir a Krishna? ¿No puede soltar a Gopala?' Algunas pastoras y doncellas se prepararon para lanzarse a la poza, para que la serpiente las atacara y soltara a Krishna, y dec铆an: 'Daremos nuestras vidas para que Krishna pueda salvarse'. Pero Balarama las detuvo en sus intentos y les asegur贸 que Krishna saldr铆a ileso, pues ning煤n da帽o pod铆a ocurrirle, y empez贸 a llamarlo para que regresara pronto, despu茅s de derrotar al monstruo".

`Muchas gopis oraban fervientemente por la victoria de Krishna, porque `la seguridad de Krishna es la seguridad de todos los mundos. Nuestro Krishna es el 煤nico soberano de todos los mundos. Por eso oramos para que Krishna se libere r谩pidamente del sofocante apret贸n de la serpiente'. Sus oraciones estaban dirigidas al propio Krishna, a quien deseaban salvar por medio de la oraci贸n. Ellas abr铆an los ojos mientras oraban para ver si El mismo se hab铆a librado ya. La gran muchedumbre que estaba sobre la orilla del r铆o miraba atentamente, sin parpadear, esperando el instante en el cual Krishna pudiera librarse, lo cual podr铆a suceder de un momento a otro. Estaban abrumados por el miedo y la ansiedad, por la esperanza y la fe. En ese momento... ¡oh rey! ¿C贸mo puedo contemplar y describirte esa escena?" Suka no pudo continuar, pues no pudo contener el torrente de Bienaventuranza (Ananda), sufrimiento, maravilla y adoraci贸n que surgi贸 de su coraz贸n. Estaba tan embargado por esto que se cubri贸 la cara con las manos en un esfuerzo por contener sus l谩grimas.

Parikshit, al ver esto, exclam贸: "¡Maestro, maestro! ¿Qu茅 maravilla fue esa? ¿Qu茅 sucedi贸 despu茅s? ¿Qu茅 desgracia sucedi贸 que te afliges as铆? ¡Por favor, d铆melo pronto!"

Suka recobr贸 su compostura, sec谩ndose sus hilos de l谩grimas con una punta de su t煤nica ocre, y dijo: "¡Maharaja! No sucedi贸 ninguna calamidad, sino que sucedi贸 esta maravilla: Krishna creci贸 tan grande, tan alto y tan r谩pidamente, que en un instante la serpiente tuvo que soltar una tras otra sus espirales que lo envolv铆an. Cuando los gopas y las gopis vieron al peque帽o ni帽o crecer ante sus propios ojos, se petrificaron de asombro y alegr铆a. Finalmente la serpiente tuvo que soltarlo. Estaba demasiado exhausta para hacerle ning煤n da帽o, pero aun as铆 su furia no estaba dominada, por lo que vomit贸 veneno sobre las aguas y el aire. Levantaba sus cabezas a cada cierto tiempo y fijaba su mirada sobre Krishna, como si su deseo de terminar con El estuviera a煤n sin satisfacer".

"En ese instante, Krishna la agarr贸 por la cola y la hizo girar a toda velocidad y golpe贸 la superficie del agua con su cuerpo. Esto oblig贸 a la serpiente a doblar sus cabezas; sin embargo, con gran esfuerzo forcejeaba para mantenerlas erectas sobre las aguas. ¡Entonces Krishna salt贸 sobre ella y sosteniendo la cola en una mano decidi贸 danzar sobre la hilera de sus cabezas! La serpiente no pudo soportar el peso del Se帽or, quien brincaba alegremente de cabeza en cabeza; sangraba profusamente por las narices y fauces; se quejaba lastimeramente a causa del dolor y la verg眉enza. Apenas pod铆a respirar y estaba a punto de fallecer. Al ver esto, la gente que estaba reunida sobre la orilla gritaba con gozo y confianza: '¡Krishna! Ven ahora a la orilla. T煤 nos has salvado de este monstruo. El peligro termin贸. Has obtenido la victoria, nuestras oraciones han sido o铆das. Hemos obtenido el fruto de nuestras buenas acciones'. Mientras los vaqueros alababan de esta manera el asombroso giro de los acontecimientos, salieron de las profundidades de la poza unas serpientes hembras que eran las consortes de ese monstruo, sollozando fuertemente con gran angustia y se postraron a los pies de Krishna suplic谩ndole: `¡Se帽or! T煤 has encarnado con el claro prop贸sito de castigar a los malvados y viciosos, has pisoteado a este monstruo domando su orgullo, lo cual no s贸lo es correcto, sino tambi茅n justo. T煤 simplemente has realizado tu tarea y tu misi贸n. Sin embargo, a pesar de lo cruel que haya sido nuestro esposo, nosotras estamos seguras que su naturaleza fue transformada cuando tus pies se posaron sobre sus cabezas. ¡Perd贸nalo, oh Se帽or! y regr茅sanos a nuestro se帽or con tus gratas bendiciones. S谩lvalo y bend铆celo para que ya no cause ning煤n da帽o m谩s a alg煤n ser viviente".

"El Se帽or accedi贸 a sus ruegos, perdon贸 al monstruo Kaliya y lo solt贸 con la siguiente advertencia: `De aqu铆 en adelante, no hagas ning煤n da帽o a nadie sin provocaci贸n, s茅 s谩tvico de naturaleza. Te bendigo para que nadie te da帽e ni provoque tu venganza. Ahora llevas sobre tus cabezas las huellas de mis pies y debido a esto, aun tu enemigo natural, el 谩guila Garuda, ya no te har谩 m谩s da帽o; ve y vive en paz".

 

 

 

 

 

CAPITULO 40

 

 

 

LOS ESTUDIANTES OMNISCIENTES

 

 

°¡Gran maestro! No estoy satisfecho; no importa si oigo muchas historias acerca de las diversiones de la ni帽ez de Krishna, realmente este adorable ni帽o Krishna es la Divinidad, quien ten铆a dentro de s铆 todo lo que existe, pero que, sin embargo, jugueteaba como si fuera un ni帽o com煤n. ¡Oh qu茅 buena fortuna la m铆a! Cuando pienso acerca de ella, siento que me ha sido otorgada no como el resultado de los m茅ritos obtenidos en esta vida. ¡Ah! Estoy pasando estos 煤ltimos d铆as escuchando las haza帽as de El, quien tiene a la serpiente Sesha como lecho! ¡La maldici贸n de ese ermita帽o me ha ayudado a purificarme de los pecados de esta forma! ¡Yo le ofrezco una vez m谩s un millar de postraciones a la ira del monje por haberme concedido esta ben茅fica oportunidad! Conforme se acerca el momento final, cada vez m谩s, as铆 se centra mi anhelo en la regocijante inmersi贸n dentro de las narraciones de los juegos de Krishna. Estos me embriagan, me enloquecen. Este deseo me est谩 consumiendo, dame esa refrescante bebida a lo largo de las pocas horas que le restan todav铆a a la vida que se me ha permitido tener".

Parikshit se postr贸 a los pies de Suka, embargado por el c煤mulo de la devoci贸n de su coraz贸n y le rog贸 que le contara m谩s historias del ni帽o Krishna. El manantial de la compasi贸n del santo brotaba al o铆r estas plegarias, y le pregunt贸: "¡Oh rey! Entre los incontables y deliciosos incidentes Divinos, ¡cu谩les desear铆as escuchar? Su n煤mero es tan grande que aunque fueran narrados continuamente por milenios, muchos quedar铆an a煤n por contar. Nadie, por muy eficiente que sea, puede abreviar las narraciones en unas cuantas horas".

En ese instante Parikshit contest贸: "Maestro, he o铆do que nuestro amado y adorado Se帽or aprendi贸 muchas destrezas y ense帽anzas junto con Balarama de acompa帽ante, de boca de un muy afortunado preceptor, Sandipani. ¿Quiere decir esto que era necesario que un hombre ignorante instruyera a aquel que es el maestro y soberano de todo? Esto debe de haber sido un juego. Solamente ese director de escena, Gopala, sab铆a qui茅n ten铆a que ser bendecido y salvado, por qu茅 medios y cu谩ndo. El debe de haber actuado este papel a fin de salvar a Sandipani de las cadenas del nacimiento y la muerte, a trav茅s de la gracia de la compa帽铆a del Se帽or. D茅jame escuchar los incidentes de la obra centrada alrededor de Sandipani; me salvar谩 al escucharla".

Suka dijo: "¡Oh rey! Lo que t煤 dijiste es la verdad irrefutable; s铆, todo es su juego Divino. El universo es el escenario de la obra que Krishna dirige, en el cual los hombres son los actores para actuar varios papeles dise帽ados para salvar y librarlos. En vista de que el propicio destino de Sandipani hab铆a madurado, 脡l le dio esa gran oportunidad y lo bendijo en esa forma. Escucha, te relatar茅 ese Divino drama".

"Balarama y Krishna, los hermanos Divinos, crecieron como el sol hacia el cenit y brillaron con creciente esplendor. Sus padres, panda y Yashoda, estaban preocupados del futuro de ellos, ya que estaban confundidos por la ilusi贸n natural. Decidieron que los ni帽os deber铆an ser educados en las artes y ciencias, las habilidades y virtudes adecuadas a su posici贸n y condiciones. Garga, el sacerdote de la familia, fue llamado y al consultarlo se fij贸 una hora y d铆a propicios para celebrar los rituales necesarios. Despu茅s se celebr贸 con gran pompa y ceremonia el rito de iniciaci贸n en la sabidur铆a brahm谩nica, llamado Upanayana o el 'rito de conducir al alumno hacia el preceptor'. Ese d铆a se hicieron muchos actos de caridad y se regalaron muchas cosas valiosas, de acuerdo con las recomendaciones sh谩stricas. La gente de Gokula se sinti贸 feliz con los juegos folkl贸ricos que se les ofrecieron".

"En dicha ocasi贸n, los padres invitaron a muchos eruditos y les encomendaron, junto con Garga, la misi贸n de encontrar al preceptor que fuera m谩s eficiente y deseable para la educaci贸n de los ni帽os. Garga pens贸 por unos instantes y declar贸 que lo mejor era enviar a los ni帽os con el gran Sandipani, un fil贸sofo de Avanti, que viv铆a en Kasi, la ciudad santa sobre el sagrado r铆o Ganges. Dec铆a que Sandipani era una persona santa, pero los padres no pod铆an enviar a sus queridos hijos a un lugar tan distante; sin embargo estaban conscientes de la verdad de que 'el aprendizaje sin preceptor era solamente un aprendizaje a ciegas', por lo que estuvieron de acuerdo en esto y ellos mismos viajaron a Kasi con Balarama y Krishna. Cuando llegaron al sagrado lugar, le encomendaron a Sandipani el cuidado de los peque帽os hermanos e hicieron todos los arreglos para su estancia con el famoso preceptor. Despu茅s retornaron r谩pidamente hacia Gokula con el coraz贸n apesadumbrado".

"Desde aquel d铆a, Balarama y Krishna estudiaron bajo el cuidado de Sandipani, ofreci茅ndole el tributo del respeto y la veneraci贸n. Oh rey, existen miles, cientos de miles, millones de ni帽os que estudian con maestros, pero estudiantes que se comportaban de esa manera, que le daban satisfacci贸n y alegr铆a al maestro, son muy raros. ¡Ni siquiera uno en cada ciento! El deber de un estudiante es satisfacer al maestro estudiando bien lo que le ha sido ense帽ado, evitando la persecuci贸n de los placeres sensuales y apeg谩ndose solamente al prop贸sito del conocimiento, siempre con la conciencia de que el estudio es la tarea y el deber. Esto era lo que Balarama y Krishna hac铆an".

"Ellos nunca, ni en una sola ocasi贸n, interrumpieron el discurso del preceptor o interpusieron su voluntad en contra de 茅l. Nunca pasaban sobre su voluntad o direcci贸n bajo ninguna circunstancia. Nunca desafiaban su autoridad o se atrev铆an a desobedecer sus instrucciones. A pesar de que ellos eran los depositarios de la suprema autoridad sobre la tierra y los cielos, siempre le dieron a su preceptor el respeto y la obediencia digna de su posici贸n y eminencia. Estaban siempre llenos de diligencia y devoci贸n; no permit铆an que alguna cosa los distrajera de su lecci贸n. Sandipani sent铆a brotar una gran alegr铆a en su coraz贸n al observar la disciplina y el entusiasmo por aprender que ellos demostraban. Cuando los ve铆a, sent铆a un deseo incontrolable de instruirlos en muchas ramas del conocimiento. Los hizo maestros en los cuatro Vedas, los Vedantas, la ciencia de la l贸gica, gram谩tica, jurisprudencia y econom铆a. Les ense帽贸 todo lo que conoc铆a. Rey, ¿qu茅 puedo decir? ¿C贸mo puedo describirlos? El mundo pod铆a haber sabido de genios que pudieron dominar una materia en cinco a帽os, en un a帽o o en un solo mes, pero, escucha: ¡Balarama y Krishna estuvieron solamente sesenta y cuatro d铆as con Sandipani y en ese corto per铆odo dominaron las sesenta y cuatro artes y ciencias! As铆 fue como actuaron este papel de estudiantes; 茅ste era s贸lo un juego para ellos. ¿C贸mo puedo explicar este asombroso, convincente, Divino y teatral lila? ¿Puede un mortal com煤n aprender tan r谩pido? ¿Podr铆an 茅stos dominar tanto en tan pocos d铆as?"

"Mientras alababa la humildad y lealtad de los hermanos, aceptando al mismo tiempo sus reverencias y saludos ofrecidos tan sinceramente y se enfrascaba en la deleitante conversaci贸n con ellos, Sandipani sol铆a derramar l谩grimas, a pesar de sus reiterados esfuerzos por controlar la emoci贸n que brotaba en 茅l. Balarama y Krishna observaron esto por largo tiempo y parec铆an dudar en preguntarle acerca de los motivos. Finalmente, un d铆a Krishna se par贸 ante su preceptor con las palmas de sus manos juntas en actitud de plegaria y se dirigi贸 a 茅l as铆: `¡Saludos al m谩s grande de los maestros! Cuando hemos estado conversando contigo, hemos visto ocasionalmente que tus ojos se llenan de l谩grimas. ¿Puedes decirnos las razones de este sufrimiento? Si ¡o consideras apropiado, por favor, d铆noslo".

"Cuando Sandipani oy贸 esta s煤plica, la angustia reprimida de su coraz贸n se desbord贸. Agobiado por un tremendo sufrimiento abraz贸 a Krishna con ambas manos y llor贸 con angustia incontrolable. Krishna sab铆a toda la historia, pero pretendi贸 no saberla y dijo: `¡Guruji! (Maestro querido) Dinos la raz贸n de este sufrimiento. Nosotros trataremos de hacer nuestro mejor esfuerzo con toda nuestra energ铆a y habilidad para remediarlo. Ninguna misi贸n puede ser tan sagrada ni tan importante para nosotros que restaurar la alegr铆a en el coraz贸n de nuestro gur煤. D铆noslo, no tengas ninguna duda. No nos consideres como ni帽os, ni titubees'. Cuando Krishna se mostr贸 as铆 ante 茅l, Sandipani se sinti贸 muy aliviado. Se recobr贸 y se acerc贸 a los hermanos, haci茅ndolos sentar junto a 茅l a su izquierda y a su derecha. Despu茅s les dijo: `¡Queridos! Verdaderamente es una gran fortuna que los haya tenido a ustedes. Adem谩s, estoy obteniendo el gozo de realizar mi deseo, con sus palabras. Mi conciencia me dice que ustedes no son ni帽os comunes. Siento que puede ser posible para ustedes realizar esta misi贸n; esta fe me impulsa, a veces me estremecen las dudas. No s茅 qu茅 hay reservado para m铆'. Al terminar esto, call贸 y las l谩grimas fluyeron una vez m谩s. En ese instante Balarama se postr贸 de nuevo a sus pies dici茅ndole: `Guruji, ¿por qu茅 dudas y te resistes a creer en nosotros? Nosotros somos como tus propios hijos. Con tal de darte Bienaventuranza estamos preparados a sacrificar nuestras propias vidas'. La disposici贸n de los ni帽os y la firmeza de sus resoluciones le causaron un sent¡miento de veig>>',e:,za al preceptor, que lo reprim铆a de darles la raz贸n de su srrfrirniento, '¡Hijos! Tuve un descendiente despu茅s de muchos a帽os de •,,ida de casado. Lo cri茅 amorosamente con muchos cuidados, .o proteg铆a como a mi propia vida. Un d铆a 茅l fue al Prabakshetra, carea piel arar, y mientras realizaba la sagrada zambullida en las oa. S  ahog贸 Yo esiaba obtc:r:endo un gran consuelo y gozo al verlos :Ist~es dos, ',, al ~•bservar su humildad y sentido de la disciplina, c,7.~. ~:ii::~r esta p茅 rc~d.3, pero ustedes han aprendido todo lo que yCl que ?nserr:arles muy r谩pidamente y ahora ni siquiera ustedes p~ie_r~ permanecer conmigo m谩s tiempo. ¿A qui茅n voy a cuidar y amar despu茅s de que ustedes se vayan?' E! preceptor rompi贸 en inconso¡ables sollozos"

`Krisiina se irguio ante 茅l, muerte y derecho, y le dijo: ¡Oh t煤 el mejor de los maestros! Nosotros tenemos que ofrecerte nuestra gratirud por las ense帽anzas que nos diste en una forma incomparable acerca de todas esas 煤nicas artes y ciencias. Este es nuestro 煤nico Dharma, ¿no es cierto? Perm铆tenos partir inmediatamente y lucharemos contra e¡ mar que se trag贸 a tu preciado hijo y lo recobraremos. Nosotros te lo regresaremos para darte la felicidad. D茅janos dedicarte este acto como nuestro Gurudakshina (obsequios ceremoniales que le hacen los alumnos al maestro). Bend铆cenos para que podamos iniciar esta expedici贸n. Danos tus bendiciones y perm铆tenos partir y empezar'. Despu茅s de decir esto, se postraron en el suelo ante sus pies se levantaron y permanecieron expectantes. Sandipani ten铆a la seguridad de que los ni帽os no eran de una hechura com煤n; ten铆a fe en que ellos pod铆an tener 茅xito. Los abraz贸, acarici贸 sus cabellos y los bendijo".

El rey exclam贸: "¡Maestro! ¡Cu谩n afortunados fueron mis abuelos de haber podido presenciar estas cosas! Krishna era la Divinidad que actuaba en su papel de ser humano, a pesar de que ten铆a inmanente dentro de El todo lo que existe y lo que existir谩!"

Suka dijo: "Oh rey, habiendo recibido la aprobaci贸n y bendiciones del preceptor, Balarama y Krishna se apresuraron hacia el mar y par谩ndose ambos majestuosamente en la playa, le ordenaron con voz de mando! '¡Oc茅ano, regresa al hijo de nuestro gur煤! Hazlo inmediatamente o sufrir谩s el castigo que pensamos darte'. El oc茅ano se estremeci贸 de miedo cuando escuch贸 estas palabras, toc贸 los pies de Balarama y Krishna y les dijo: `¡Perd贸n! ¡No fue culpa m铆a! Cuando el ni帽o estaba ba帽谩ndose el destino lo llev贸 hacia un remolino y lo arrastr贸 hacia las profundidades. En ese entonces el ogro Panchajana, que estaba viviendo en esas cavernas, se lo trag贸 y lo tiene en su est贸mago. Esta es la verdad de lo que pas贸. Les dejo el resto a ustedes".

"Cuando el mar les habl贸 en esta forma, Krishna asinti贸: `Bueno, he escuchado tu historia', y se zambull贸 en las profundidades del mar, hacia la caverna del ogro. Lo atac贸 y en el mortal combate, el ogro le dio el ni帽o al dios de la muerte antes de morir, para que Krishna no lo pudiera recuperar cuando le desgarraba el est贸mago. Cuando buscaba con gran furia en los intestinos para descubrir en qu茅 lugar estaba el ni帽o, un enorme caracol lleg贸 a sus manos. Asegur谩ndolo firmemente, Krishna sali贸 del mar y fue derecho a la Ciudad de la Muerte. Par谩ndose en la entrada, Krishna toc贸 la caracola que hab铆a obtenido dentro de Panchajana. El sonido que produjo era como un trueno para los o铆dos. Yama, el dios de la muerte, se abalanz贸 hacia la entrada aterrorizado; vio a Balarama y Krishna y les pregunt贸 cort茅smente la raz贸n por la cual hab铆an venido tan lejos. Los ni帽os le ordenaron traer al hijo de su gur煤 y que se los dejara a su custodia. Con las manos en son de reverencia, Yama les respondi贸: `Como ustedes ordenen'. Despu茅s le dio 贸rdenes a sus subordinados y en segundos el consagrado hijo de su preceptor fue puesto en sus Divinas manos. Lo llevaron de inmediato a la ermita y lo pusieron al lado de Sandipani y par谩ndose junto a 茅l, Krishna le dijo: `Este es nuestro Gurudakshina, por favor, acepta este acto como ta!".

"El gozo de los padres estaba m谩s all谩 de las palabras; estaban embargados con el repentino brote de felicidad. Nadie que hubiera contemplado tal logro Divino como el de traer ala vida al hijo del gur煤, quien estaba en los brazos de la muerte, y milagros sirnilares, puede tener la creencia de que ellos son mortales y no Divinos. Entonces, ¿qu茅 decir de Sandipani? El sab铆a, tuvo conciencia de que ellos eran los gemelos Nara Narayana. Estaba desbordado por la emoci贸n cuando se acordaba de que hab铆a tenido la inmensa fortuna de tener a esos Divinos seres como sus disc铆pulos y que ellos mismos lo hubieran llamado `su gur煤'. Se postr贸 mentalmente ante ellos y con l谩grimas fluyendo sobre sus mejillas los abraz贸 e hizo los arreglos para que partieran del ashram".

"Despu茅s de despedirse de su gur煤 y su esposa, Balarama y Krishna se marcharon en su carruaje y llegaron a la ciudad de Matura. Cuando los habitantes de esa ciudad se enteraron de c贸mo los hermanos hab铆an demostrado su gratitud a su gur煤, los alabaron por su Divina compasi贸n y sus haza帽as. Todos se sintieron inmensamente felices de que hubieran llegado a estar con ellos".

°¡Oh rey! Reflexiona por un momento cu谩n inspirador fue el ejemplo de Gopala Krishna cuando estaba recibiendo su educaci贸n y cu谩nto contribuy贸 a la alegr铆a de sus mayores con su conducta y diligencia. Cada acto de Krishna, aunque aparentemente insignificante y sin importancia, ten铆a un profundo significado y sentido. Los tontos no pueden descubrirlo, por lo cual consideran estos actos insignificantes. ¿Existe alguien en el mundo que pueda afirmar que puede ense帽arles a los peces el arte de nadar? En forma similar, ¿qui茅n podr铆a ense帽arle y convertirse en el preceptor de Dios? A pesar de que todas las ense帽anzas emanan de El y deben ser ganadas a trav茅s de su gracia, El jugaba el papel de un alumno, como el prototipo del alumno ideal, a fin de mostrar al mundo, con su propio ejemplo, la forma en la cual se debe escoger y servir a un gur煤, la cualidad de la humildad que la educaci贸n debe inculcar, y la gratitud y respeto que los alumnos tienen que ofrecer al maestro. El propio Krishna pas贸 a trav茅s del proceso educativo y encarn贸 un ideal con la finalidad de guiar e impulsar a los estudiantes de la actualidad. ¡Date cuenta cu谩n sutil es el misterio de Dios y sus lilas!" Mientras Suka repet铆a estas palabras, flu铆an sobre sus mejillas profusas l谩grimas de alegr铆a.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CAPITULO 41

 

 

 

EL DESHACE LOS MALEFICIOS

 

 

El rey, que escuchaba la emocionante narraci贸n de la gratitud de Krishna hacia su gur煤, repentinamente abri贸 sus ojos y viendo al santo ante 茅l, le dijo: °¡Ah, los lilas de Krishna! Sus actos, plenos de admiraci贸n, superan cualquier milagro y misterio. Dios est谩 preparado a asumir cualquier carga a fin de corregir y mejorar el mundo; en esta forma El proclama su genuina grandeza y poder. No obstante, el oscuro humo de maya se asienta firmemente sobre los ojos del hombre y lo hace incapaz de reconocer a la Divinidad. Por lo tanto, 茅ste ignora el significado interno de estos lilas".

Suka entendi贸 el trabajo de la mente del rey y le contest贸: "Rey, la enga帽osa influencia de maya es la consecuencia de actividades acumuladas en vidas previas. Uno puede escapar de maya a trav茅s de buenas acciones; uno sucumbe a ella si los actos son perniciosos. Si las buenas obras han caracterizado las vidas previas, cualquier tendencia pecaminosa en esta vida ser谩 superada por las tendencias virtuosas y se obtendr谩 la fe en Dios y en la Divinidad; uno se apegar谩 a la Divinidad y vivir谩 tomando como base a la Divinidad. Por otro lado, aquellos que han cometido cr铆menes horribles en sus vidas pasadas tienen terriblemente oscurecida la visi贸n, lo cual les impide ver a la Divinidad. Dicha gente nunca recuerda a Dios y su obra, nunca !o anhela para su propio bien y el bien de !os dem谩s; 茅l ve !as cosas en falsa perspectiva: se regocija en la maldad y se enfrasca en actos viciosos. I a fe en Dios es la cosecha de las semillas plantadas en vicias previas; no puede ser sembrada y cosechada repentinamente, en un momento".

A! escuchar estas palabras el rey se puso ansioso de saber aun rri谩s cerca de m茅ritos adquiridos por medio de !as buenas acciones, e! dem茅rito adquirido por medio de malas actividades y su impacto en la vida de los hombres, por !o cual le suplic贸 al santo Suka que le contara un incidente m谩s en la vida de Krishna, que tratara sobe una maldici贸n y su expiaci贸n, ilustrando el principio del destino.

Suka ri贸 con esta pregunta y dijo: "Rey, son innumerables las curas que Krishna efectu贸 sobre aquellos afectados por maleficios. Los Rakshasas que mat贸 cuando a煤n era un ni帽o y despu茅s, cuando era un muchacho, tal como te lo he contado, fueron maldecidos para nacer como tales como un castigo debido a sus malas acciones, y cuando encontraron la muerte a manos de El fueron liberados de la maldici贸n". El rey sugiri贸 algo en ese momento: "He escuchado que el desarraigamiento de dos 谩rboles fue un asombroso incidente de enorme importancia; si pudieras narr谩rmelo me dar铆as una profunda alegr铆a". En ese momento Suka inici贸 la historia, pues siempre estaba dispuesto a complacerlo.

"Rey, a pesar de que no hab铆a escasez de sirvientes, Yashoda era el ama de casa, quien, de acuerdo con la costumbre tradicional, hac铆a todos los quehaceres y labores de la casa. Ella personalmente hac铆a todas las actividades de hervir la leche, cuajarla, batirla y preparar la mantequilla. Un d铆a, se despert贸 como de costumbre al inicio de las horas propicias (4:30 de la ma帽ana), tom贸 su ba帽o y se puso a trabajar en sus quehaceres de la madrugada y m谩s tarde puso la vasija de la leche delante de ella y empez贸 a batir el contenido vigorosamente, tirando de las cuerdas que manten铆an firme sobre el l铆quido al rodillo batidor, todo esto mientras cantaba himnos a Dios. En esos instantes, Gopala se acerc贸 al lugar con pasos lentos pero firmes y se coloc贸 donde su madre estaba batiendo y cantando y le dio un fuerte tir贸n a una punta de su sari; Yashoda se sorprendi贸 ante este tir贸n inesperado, volvi贸 su cabeza y fue muy gratamente sorprendida al encontrar que era el travieso ni帽o Krishna. Dej贸 de batir y tom贸 a Krishna entre sus brazos y lo acarici贸: 'Querido hijito, todav铆a no ha amanecido, ¿por qu茅 te has levantado de la cama tan temprano? Vete a dormir un poco m谩s, querido m铆o'. Sin embargo, el Divino ni帽o empez贸 a balbucear m谩s cautivadora mente que ten铆a hambre y empez贸 a sollozar conmovedora mente, para confirmar su ansia de ser alimentado. El coraz贸n de la madre se enterneci贸 ante esto, puso a un lado el rodillo batidor, cubri贸 el recipiente, y coloc贸 despu茅s a Krishna en su regazo, permaneciendo en el mismo lugar en donde estaba. Mientras le daba el pecho, suave y tiernamente le daba palmaditas en su cabeza. En esos precisos instantes escuch贸 el ruido de una olla cay茅ndose del fuego, en el interior de la cocina; ella pens贸 que se trataba de las travesuras del gato. Levant贸 al ni帽o de su regazo y lo dej贸 en el suelo para poder correr a ver lo que hab铆a sucedido. Cuando Yashoda desapareci贸 en la habitaci贸n contigua, Krishna se enoj贸 por el abandono de ella, pues lo hab铆a dejado a la mitad de su comida. Vio la olla ante sus ojos y desquit贸 su enojo con ella. Le dio un gran golpe con el rodillo de batir y cuando la leche cuajada se esparci贸 en el suelo, recogi贸 la mantequilla, se la introdujo en la boca y corri贸 fuera del cuarto para evitar el rega帽o. Cuando Yashoda regres贸 al cuarto, vio la olla rota, la leche cuajada en el suelo, que ya no hab铆a mantequilla y que Krishna ya hab铆a huido. Sabiendo que esto era obra de Krishna, lo busc贸 en cada rinc贸n y escondrijo, pero no lo encontraba por ning煤n lugar. Fue a las casas vecinas y pregunt贸 si alguien lo hab铆a encontrado. Todos le dijeron que no lo hab铆an visto y que no sab铆an d贸nde podr铆a estar. Yashoda estaba en verdad asustada. Se dec铆a dentro de s铆: `Debe haber huido temiendo el castigo por haber roto la olla y tirado su contenido. ¡Pobre ni帽o, ha corrido en la oscuridad!' Busc贸 casa tras casa en la calle; finalmente lo sorprendi贸 en el acto de bajar una olla de mantequilla del colgajo donde el ama de casa hab铆a puesto una serie de ollas de leche, yogurt y mantequilla. ¡Krishna hab铆a puesto boca abajo un mortero para poder alcanzar la olla de mantequilla, bajarla en forma segura y compartirla con sus compa帽eros!"

"Al ver esto Yashoda grit贸: `¡Oh, t煤 ladronzuelo! ¿Te has estado comportando as铆 en todas las casas? Cuando las pobres gopis se quejaban conmigo de tus hurtos, yo sol铆a rega帽arlas sin comprobar sus acusaciones y las mandaba de regreso a sus casas. ¡Pero ahora lo he visto con mis propios ojos! Apenas puedo creer lo que ellos ven. ¡Oh, cu谩n equivocada estuve todos estos d铆as! No puedo dejarte escapar de aqu铆 en adelante. No, si te dejara salir con la excusa de que eres un ni帽o, m谩s tarde esto podr铆a llevarte a fechor铆as peores. Ahora tengo que castigarte en forma efectiva y no perdonarte de ninguna manera. Cuando el ni帽o de una gran familia se convierte en ladr贸n, es una desgracia para todo el clan. La mala fama no puede borrarse f谩cilmente, y la reputaci贸n de nuestra familia sufrir谩'. Su sufrimiento estaba m谩s all谩 de cualquier descripci贸n. Nunca antes ella hab铆a pasado por una verg眉enza mayor y se dej贸 llevar por un fuerte sentimiento de ira. Trajo una larga y gruesa cuerda y se aproxim贸 a El con el prop贸sito de atarlo a un pesado mortero. Sabiendo sus intenciones, Gopala se escurri贸 por todas las puertas y hac铆a fallar todos los intentos por atraparlo. La madre corri贸 detr谩s de El por todas las calles y caminos. Como nunca antes hab铆a corrido tan r谩pido, pronto qued贸 exhausta, en poco tiempo sus zancadas se hicieron muy lentas y empez贸 a jadear al respirar. Los hombres, mujeres y ni帽os que ve铆an esto empezaron a re铆rse de los vanos intentos de su persecuci贸n tras el ni帽o. Disfrutaban esa graciosa escena y tuvieron tanta diversi贸n de la travesura de Krishna como del fallido intento de su madre por atarlo".

"Gopala es Omnisciente, nada est谩 escondido para El. As铆 que se dio cuenta de que su madre estaba demasiado cansada para continuar y El mismo se dej贸 atrapar. ¡Yashoda no pudo ni levantar su mano para pegarle! Ella lo tom贸 firmemente de la mano y le dec铆a: `¡Vamos a casa, ladr贸n! No ser铆a propio si te castigara en la calle, te dar茅 una lecci贸n pero en casa".

"Lo llev贸 hasta su casa y de ah铆 lo llev贸 hasta un enorme mortero de piedra, para poder atarlo con una fuerte cuerda. Pero la cuerda que ella hab铆a tra铆do result贸 ser demasiado corta, por lo cual fue en busca de otra para a帽adirla a la primera. Ella tuvo que hacer esto una y otra vez pues, no importara el largo de la cuerda, Krishna parec铆a crecer tanto que 茅sta no alcanzaba a darle la vuelta. Siempre hac铆a falta justamente un poco m谩s de largo para poder atarlo. La madre estaba maravillada ante este asombroso fen贸meno. ¿A qu茅 se le pod铆a atribuir este milagro? Ella no lo sab铆a. Finalmente, de alguna forma se las arregl贸 para hacerle un nudo, dej谩ndolo atado al mortero. Yashoda se fue al interior de su casa y se dedic贸 a sus acostumbrados deberes de ama de casa".

"Mientras tanto, Krishna arrastr贸 el mortero y lleg贸 al jard铆n con el mortero rodando detr谩s de El. En aquel lugar hab铆a crecido un gran 谩rbol con troncos gemelos muy cerca el uno del otro. El mortero se atasc贸 entre los dos troncos y cuando el ni帽o Divino le dio un ligero tir贸n para salvar el obst谩culo, ¡arranc贸 de cuajo el 谩rbol! el cual cay贸 con un fuerte y retumbante estruendo. El ruido atrajo a todos hacia la casa de Yashoda, en donde hab铆a ca铆do el 谩rbol, pues no hab铆a lluvia ni tormenta. Yashoda corri贸 para ver qu茅 pasaba y se qued贸 at贸nita de lo que vio. Gopala estaba en medio del follaje ca铆do entre las enmara帽adas ramas. Dio un fuerte chillido y se acerc贸 al ni帽o. Afloj贸 la cuerda, carg贸 al ni帽o y se sinti贸 muy aliviada de que El hubiera escapado de otra terrible desgracia. `¿Te asustaste, hijo m铆o? ¡Qu茅 mala he sido!', se lamentaba la madre a viva voz. Pero, mientras se quejaba as铆, surgieron del 谩rbol dos Formas Divinas, ambas masculinas, que cayeron a los pies de Gopala, despu茅s permanecieron de pie con las manos juntas en actitud de plegaria y le dijeron: `¡Oh Se帽or! Nosotros somos los hijos de Kubera, somos hermanos gemelos, Nalakubara y Manigriva. A causa de una maldici贸n del santo Narada nos convertimos en este 谩rbol y exist铆amos como tal. Este d铆a la maldici贸n ha visto su fin a trav茅s de tu gracia. Si nos lo permites, nos iremos a nuestros respectivos hogares'. Al terminar de decir esto, las dos Formas Divinas desaparecieron. La gente de Gokula qued贸 desconcertada ante esta visi贸n, pero despu茅s se llenaron de gran gozo".

"A pesar de que ellos escucharon la glorificaci贸n de Gopala como Dios, a pesar de que tuvieron una evidencia concreta de su Divinidad, regresaron a la maya, concluyendo sus conversaciones de Gopala como el ni帽o que era hijo de Nanda y Yashoda y sintieron que El era su amiguito pastor. Fueron atrapados en las espirales de la ilusi贸n".

Cuando Suka dijo esto, el rey interrumpi贸 con una pregunta: "Maestro, ¿c贸mo le hizo esta maya para adquirir un poder tan avasallador? ¿Qui茅n dot贸 a maya con la capacidad de esconder la gloria del propio Madhava (Dios)? ¿Cu谩l es exactamente la verdadera naturaleza de maya? Por favor, d铆melo". Entonces Suka le explic贸: "Oh rey, esta maya no es algo separado de su propia Forma. Dios es comprensible s贸lo a trav茅s de la envoltura de maya; se hace evidente al usar las vestiduras de maya. La maya obstruye la realidad y es su naturaleza encubrir la realidad y hacerla aparecer como irreal. Solamente aquel que la elimina, la destruye, la destierra, la desgarra, podr谩 tener una visi贸n de Dios, solamente 茅l podr谩 alcanzar a Dios. Maya los hace sentir que lo inexistente existe. Muestra agua en el espejismo, les hacer ver como verdadero lo que imaginan o desean. El enga帽o de la ilusi贸n no puede afectar al hombre si 茅ste es capaz de renunciar a los deseos, a la imaginaci贸n y la proyecci贸n".

"¿O de qu茅 otra manera podr铆a explicarse que Yashoda, que hab铆a visto con sus propios ojos y en muchas ocasiones la Divinidad de Krishna, retornara a la creencia de que El era su hijo? La imaginaci贸n y el deseo eran las causas de este enga帽o. Los cuerpos eran los del hijo y de la madre; pero el verdadero Ser, el Dehi, el que tom贸 al cuerpo, 茅se no es madre ni hijo tampoco. ¡La madre cuerpo est谩 relacionada con el hijo cuerpo, pero no existe madre Dehi o hijo Dehi! Si uno adquiere esta fe firme en s铆 mismo no podr谩 haber m谩s deseos por los placeres externos. Cuesti贸nense e investiguen, ustedes sabr谩n esta verdad. Sin este cuestionamiento, el enga帽o crecer谩 y el intelecto ser谩 lentamente dominado."

"¡Ah! El rol al que se somete la misma Divinidad produce resultados que son de gran relevancia en verdad. El Vedanta inculca que uno debe penetrar detr谩s de las manifestaciones: 茅ste es el significado interno. Enga帽ado por su papel, el hombre persigue los deseos; creyendo que el cuerpo que adopta es real y verdadero, el hombre cae en maya. Para aquellos cuya atenci贸n est谩 concentrada en el cuerpo, el ser interior no ser谩 visible, ¿no es cierto? Las rojas brasas no ser谩n visibles si las cenizas las cubren. Cuando las nubes se hacen densas, no puede verse a la luna ni al sol. El denso musgo que flota sobre un lago dar谩 la impresi贸n de que es tierra firme, sobre la cual hay vegetaci贸n. Cuando el ojo tiene cataratas sobre la pupila, no se puede ver nada. De igual manera, cuando la noci贸n del cuerpo predomina como la realidad, el residente del cuerpo no se percibe".

"¡Maestro! En verdad que en este d铆a ha ca铆do el velo de mi mente. Tus ense帽anzas, al igual que una r谩faga de viento, sacudieron las cenizas de las brasas vivas. La ilusi贸n de que este compuesto de cinco elementos llamado cuerpo es la realidad ha sido totalmente desechada y exterminada. Estoy bendecido, he sido realmente bendecido".

Con estas palabras, el Maharaja Parikshit cay贸 a los pies del gur煤 Suka.

Mientras tanto, los sabios ascetas y ciudadanos comunes que se hab铆an congregado ah铆 entraron en una animada conversaci贸n. Cuando el tiempo marcha aceleradamente hacia el final, el cuerpo tambi茅n tiene que estar listo para su eliminaci贸n, ¿no es cierto? El cuerpo se derrumba cuando los aires vitales dejan de fluir en 茅l, pero la mente no lo abandonar谩. Esta es la raz贸n por la cual m谩s y m谩s nuevos cuerpos tienen que ser asumidos hasta que la mente se quede vac铆a, desprovista de contenidos, libre de deseos. "Este d铆a nuestro Maharaja ha diferenciado su mente de su cuerpo. Ahora 茅l est谩 en una Bienaventuranza tal que ni siquiera los aires vitales pueden hacerle ninguna mella. Cuando la mente se funde para siempre en Madhava (Dios) el cuerpo se vuelve todo Divinidad; no puede identificarse su aspecto humano", dec铆an.

"Las ense帽anzas impartidas por Suka este d铆a no est谩n dirigidas solamente a Parikshit; son para todos nosotros, son para todos los afligidos por la ilusi贸n de que son el cuerpo en el cual est谩n encerrados. Este tipo de ilusi贸n es la causa de la esclavitud; sin embargo, la otra creencia, la de que somos el Alma, es el m茅todo para la Liberaci贸n. Esto es lo que los Vedas y los Shastras declaran. I a mente, que le da la bienvenida a la ilusi贸n o que mantiene la idea de la realidad, es a la vez el instrumento para la Liberaci贸n o para la esclavitud. Esta afirmaci贸n del Sruti es la verdad." Cavilando acerca de esto por alg煤n tiempo, la gente se sent贸 con los ojos cerrados, absorta en sus oraciones. Cuando el sol estaba a punto de ponerse, los ascetas caminaron hacia las arenas dei sagrado Ganges, sosteniendo sus ollas de agua y sus bastones en sus manos, para poder ejecutar los rituales de la tarde.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CAPITULO 42

 

 

 

EL MENSAJE DEL ADVENIMIENTO DE KRISHNA

 

 

El rey, que hab铆a logrado ya la destrucci贸n de las agitaciones causadas por el deseo y hab铆a obtenido as铆 el 茅xito en la eliminaci贸n de la mente, junt贸 las palmas de sus manos y le suplic贸 a Suka con un solo 煤ltimo deseo que lo inquietaba: "Maestro, el tiempo est谩 llegando r谩pidamente a su fin, en lo que a este cuerpo se refiere. La culminaci贸n de la maldici贸n del asceta se precipita velozmente hacia m铆. Por supuesto que estoy preparado en todas formas para darle la bienvenida con toda mi alegr铆a. Sin embargo, en tanto yo sea el residente de esta habitaci贸n f铆sica, jur茅 que me dedicar铆a s贸lo al pensamiento Divino, recuerdos de lo Divino, escuchar lo Divino. No permitas que este juramento se rompa en lo m谩s m铆nimo. Que el poco tiempo que me resta sea consumido en imprimir en mi coraz贸n la cautivadora faz de loto de 1`landanandana, el adorable ni帽o Divino que ilumin贸 la casa de Nanda, para que esa juguetona Forma llene mi conciencia y se desborde produci茅ndome una inmensurable Bienaventuranza (Ananda). Descr铆beme el torrente de buenos auspicios que debieron manifestarse en la hora en la cual El naci贸. ¿Cu谩les fueron los hechos y sucesos milagrosos que le revelaron al mundo el momento en que Dios vino a la Tierra? ¿C贸mo desarroll贸 Kamsa esa cruel determinaci贸n de matar al ni帽o Divino y c贸mo fue que esa determinaci贸n se aviv贸 como una furiosa llamarada conforme pasaban los d铆as? Cu茅ntamela historia del nacimiento de Krishna y de ese tal Kamsa. Que las 煤ltimas horas sean bendecidas por esta sagrada historia. Seguramente esto har谩 mi aliento tan sagrado, que encontrar茅 la consumaci贸n en Gopala".

En ese momento Suka se puso aun m谩s feliz y le dijo: "Maharaja, yo tambi茅n estoy lleno de j煤bilo ante la perspectiva de pasar las pocas horas que quedan describi茅ndote el maravilloso nacimiento y los Divinos juegos de Gopala. Gopala naci贸 por el bien del establecimiento de la Rectitud o el Dharma. Este advenimiento est谩 impregnado con gran misterio. Solamente aquellos que han madurado su sabidur铆a a trav茅s del proceso purificador de las actividades santificadoras pueden descubrir ese misterio y comprender su significado. Para otros, el mundo en s铆 es un torbellino de viles pecados; se regodean en sus profundidades, se hunden y flotan y finalmente se disuelven en 茅l. Nosotros tenemos la tendencia a no dedicar pensamientos a dichas personas. Meharaja, mucho tiempo atr谩s el mundo estaba gobernado por un rey de la dinast铆a Yadu llamado Ahuka. Una gran corte de vasallos rodeaban su trono, esperaban sus 贸rdenes y le rend铆an respetuosos homenajes, en busca de paz y prosperidad a trav茅s de su ben茅fico mandato real. El tuvo dos hijos, Devaka y Ugrasena. Cuando crecieron lo suficiente para asumir las responsabilidades de la administraci贸n, el rey los cas贸 y puso sobre sus cabezas una parte de sus propios deberes'. Pasaron los a帽os y Devaka tuvo siete hijas y Ugrasena tuvo nueve hijos. Devak¡ era la mayor de las hijas de Devaka y Kamsa fue el mayor de los hijos de Ugrasena. Ellos dos jugaron papeles vitales en la historia en la cual nosotros dos estamos interesados. En tiempos pasados, Matura era la ciudad capital de la dinast铆a Yadu. Dentro de los recintos de esta ciudad viv铆a un gobernador tributario, el pr铆ncipe Yadu llamado Surasena. El ten铆a diez hijos y cinco hijas; el mayor de sus hijos se llamaba Vasudeva, Kunti era su hija mayor. Estas familias de pr铆ncipes viv铆an unidas, por lo cual los ni帽os crecieron juntos. El tiempo pas贸 r谩pidamente y, urgido por la fuerza de la causa hist贸rica, produjo resultados que establecieron una 茅poca".

"Devaki, la hija del t铆o paterno de Kamsa, fue dada en matrimonio a Vasudeva; el casamiento fue celebrado con gran pompa. Gobernantes, reyes, emperadores, eruditos, ascetas y sabios se reunieron en grandes cantidades para el acontecimiento. La ciudad estaba repleta con distinguidos pr铆ncipes y personajes. Kamsa tom贸 un especial inter茅s en brindar una abundante y suntuosa hospitalidad para todos. Ya que no ten铆a hermanas propias, quer铆a a Devaki como a su propio ser, por lo cual le obsequi贸 costosos vestidos, joyas preciosas y todos los implementos de la  pompa real. Todos estaban complacidos con la grandiosidad del festejo. Durante el tercer d铆a la novia ten铆a que ser enviada a la casa del novio con todos los presentes y regalos tradicionales. Por este motivo el propio Kamsa condujo a los reci茅n casados en un hermoso carruaje. Cuando desfilaban en una colorida procesi贸n a trav茅s de las calles decoradas de la ciudad, se produjo repentinamente un rel谩mpago sobre el carruaje, junto con un terror铆fico estruendo, el cual parec铆a ser el fin del mundo a causa de un diluvio que los engull铆a por completo. El rel谩mpago y el trueno dejaron a los pr铆ncipes y ciudadanos inm贸viles como pilares. En ese instante toda la m煤sica ces贸, unos momentos despu茅s el silencio fue roto por unas cuantas palabras muy claras que atronaron en el cielo. Las palabras fueron: '¡Oh, emperador Kamsa! Te comportas como un tonto, ignorando los sucesos venideros. Tu propia hermana, a quien amas corno a tu propio ser, a quien llevas ahora tan afectuosamente en ese carruaje, con tanta fastuosidad y placer, con su octavo hijo dar谩 a luz a la persona que te dar谩 la muerte. Reflexiona acerca de esta calamidad que se acerca'. La brillante figura que pronunci贸 estas aterrorizantes palabras desapareci贸 en el cielo; los campesinos, los pr铆ncipes y los eruditos que hab铆an o铆do los pavorosos augurios del destino perdieron todo indicio de alegr铆a. Sobre el carruaje, Kamsa se llen贸 con la furia del fuego. Perdi贸 el control de s铆 mismo, estaba avasallado por la confusi贸n, las riendas cayeron de sus manos. Su coraz贸n estaba ardiendo de odio. Sus pensamientos volaron r谩pidamente hacia temores m谩s y m谩s fieros; finalmente tomaron un giro decisivo. Si su hermana estaba viva, el asesino tendr铆a que nacer; si cortaba la vida de su hermana, ella no podr铆a crear a la persona que le dar铆a muerte. Pensando de esta manera, levant贸 a su hermana del asiento trasero del carruaje, agarr谩ndola de su cabello trenzado. La forz贸 a ponerse de pie y sac贸 la filosa espada de su vaina con la perversa intenci贸n de cortarle la cabeza".

"Hasta el m谩s duro de los corazones se sobrecogi贸 ante la terrible escena. ¡Qu茅 escalofriante era aquello! Kamsa intentaba asesinar a su propia hermana, a quien tanto y tan profundamente quer铆a, a quien escoltaba con tanto gusto; el contraste era pasmoso, nadie pod铆a hacer nada para evitar el desastre. En ese instante Vasudeva, el novio, sujet贸 ambas manos de Kamsa agarr谩ndolo firmemente con sus pu帽os y le dijo: 'Querido cu帽ado, yo tambi茅n o铆 la voz del cielo. S铆 te sucediera alg煤n da帽o, nosotros tambi茅n ser铆amos afectados; no deseamos que ning煤n mal te da帽e. Nosotros oran pos sin cesar por tu bienestar. Nunca buscaremos infligirte ning煤n da帽o. No es propio que un hermano como t煤 se deje llevar por presagios fatalistas cuando todos est谩n disfrutando de alegr铆a. Suelta a tu hermana. S铆 tienes una fe tan ciega en la voz que declar贸 que morir谩s a manos del ni帽o que va a nacer, yo te prometo solemnemente que entregar茅 en tus rrlanos a todos los ni帽os que nazcan de ella. Juro que as铆 lo har茅. Perm铆terne decirte que esto disipar谩 tus temores. Adem谩s, si a pesar de que teniendo aqu铆 mismo mis ofrecimientos, conviertes la fiesta de tu germana en una masacre, esto acarrear谩 un desastre sobre ti y tu reino como consecuencia de este monstruoso pecado'. Cuando Vasudeva le suplicaba en esta forma tan conmovedora, Kamsa sinti贸 un poco de alivio, pues se hab铆a dado cuenta de que hab铆a algo de validez en lo que dec铆a su cu帽ado. Afloj贸 su pu帽o y dej贸 caer a Devaki en su asiento y dijo: `Bien. Mant茅n la palabra que me has dado ahora, te lo advierto'. Despu茅s le orden贸 a su hermano menor que tomara las riendas y regres贸 a su palacio. S铆, regres贸, pero estaba torturado entre el afecto a su hermana y un miedo mortal. A pesar de que su cama era un suave lecho de plumas, sufr铆a como si estuviera acostado sobre una cama de brasas calientes. No ten铆a apetito ni sue帽o. Estaba hundido en el terror de la muerte. Pas贸 un a帽o completo en este estado. Los cu帽ados estaban en continuo contacto el uno con el otro. Mientras tanto, Devaki qued贸 encinta, los nueve meses se cumplieron y ella tuvo un hijo. 'He dado mi palabra para salvar tu vida', le dijo Vasudeva a Devaki cuando tom贸 de ella al ni帽o reci茅n nacido envuelto en tibios cobertores para ponerlo en las manos de Kamsa".

"Sin embargo, Kamsa no ten铆a en mente matar a la tierna criatura; estaba complacido de que su cu帽ado hubiera cumplido su palabra y le dijo: 'Querido cu帽ado, este beb茅 no puede causarme da帽o, la voz del cielo me previno solamente en contra del octavo hijo. Por lo tanto, ll茅vate de regreso a este ni帽o'. Despu茅s, Vasudeva tom贸 el beb茅 y lo puso en manos de Devaki. La madre estaba feliz de que su primer hijo le fuera devuelto; volc贸 su coraz贸n en gratitud hacia Dios por esta bendici贸n. Ella concibi贸 de nuevo y ambos esposos estaban afligidos por el temor y la pena de lo que pudiera hacer Kamsa con el ni帽o; deseaban ni帽os pero tem铆an el destino que pod铆an sufrir. En ese entonces el sabio Narada, quien deambula de mundo en mundo cantando las alabanzas al Se帽or, apareci贸 en la corte de Kamsa y le pregunt贸 al emperador si estaba bien y si su reino estaba en paz y prosperando. Durante la conversaci贸n, Narada le revel贸 que los Yadavas eran los dioses que hab铆an encarnado como hombres y que Kamsa era una encarnaci贸n de Kalanemi, un famoso Asura (demonio). Tambi茅n le coment贸 que el octavo hijo de Devaki arrasar铆a con la raza de los Asuras y ser铆a la causa de la muerte del propio Kamsa. Esto fue como poner combustible en el fuego. No contento con esto, al despedirse de Kamsa le dijo: 'Toma cada d铆a que logres vivir como si fuera una d茅cada o m谩s, no menosprecies a la muerte como a una contingencia distante'. Al escuchar esta advertencia, Kamsa se hundi贸 en una ansiedad aun m谩s intensa. Tem铆a que incluso los peque帽os beb茅s pudieran provocarle la muerte y mand贸 un mensaje para que Vasudeva fuera a verlo. El pobre Vasudeva lleg贸 temblando con un miedo mortal por el temor de que una terrible desgracia pudiera caer sobre su cabeza. Cuando lleg贸 a su presencia, Kamsa explot贸 de furia y le hizo una pregunta, gru帽endo ante su cara: '¿Cu谩ntos ni帽os tienes ahora?' Vasudeva no ten铆a palabras para hablar, lo abrumaba el miedo de que algo terrible pod铆a pasar si contestaba; cuando respondi贸 sus labios temblaban. 'Tengo seis ahora'. Kamsa grit贸: '¡Bien! Ma帽ana al amanecer debes traer a los seis y ponerlos en mis manos".

"Vasudeva no dijo ni una sola palabra como respuesta. El ten铆a que cumplir con su palabra. Sin embargo, el apego a sus reto帽os lo hac铆a titubear. Caminaba como un cad谩ver que hubiera podido levantarse. Lleg贸 despu茅s adonde estaba Devaki, quien acariciaba a los seis ni帽os que se sentaban en su regazo. Cuando le dijo que Kamsa le hab铆a pedido que le llevara a sus hijos, ella los abraz贸 fuertemente y sufri贸 una tortura que sobrepasa a la imaginaci贸n".

"¡Maharaj谩! ¡Ve cu谩ntas vidas inocentes fueron sacrificadas con el af谩n de prolongar una sola vida! Quiz谩 te preguntes el por qu茅 de este horripilante pecado. Pero, ¿qui茅n puede descifrar el misterio de lo Divino? Desde un punto de vista solamente externo, esto parece un imperdonable infanticidio ¡El ojo interno podr铆a percibir en esto el resultado de pecados cometidos en el pasado por esos mismos ni帽os, o por la culminaci贸n de alguna maldici贸n que fue pronunciada contra ellos. Bien puede ser tambi茅n su paso hacia un nivel superior de vida o nacimiento. ¿Qui茅n puede saber lo que yace en los recovecos de sus pasados, o en las cavernas de sus futuros? ¿Qui茅n podr铆a saber por qu茅 ellos nacieron, vivieron y murieron? Todos observan solamente el intervalo entre el nacimiento y la muerte; el hombre se preocupa solamente de ese limitado per铆odo, pero el maestro y soberano de todos los mundos, pasado, presente y futuro, no lo hace as铆. El tiene m谩s compasi贸n que todos los hombres. El derrama su gracia ponderando las tres etapas del tiempo, las tres dimensiones del espacio y las tres cualidades del car谩cter. El lo sabe mejor, m谩s que ning煤n hombre; por lo tanto, el 煤nico recurso para el hombre es confiar en que todo es su voluntad y estar en paz, absorto dentro de s铆 mismo en la contemplaci贸n de su gloria y su gracia".

"Maharaja, al d铆a siguiente, tan pronto como sali贸 el sol por el horizonte, Vasudeva llev贸 a los ni帽os totalmente en contra de su voluntad, con la ayuda de sus servidores, y con los ojos cerrados firmemente se los entreg贸 a Kamsa y rompi贸 en llanto. El egoc茅ntrico mani谩tico tom贸 a cada uno de ellos por una pierna y los estrell贸 en forma brutal contra el duro suelo. Incapaz de interferir y evitar esto, el infortunado Vasudeva camin贸 de regreso a casa, con el coraz贸n apesadumbrado, lament谩ndose del monstruoso pecado que le hab铆a ocasionado esta deplorable recompensa. La pareja real sufr铆a una terrible agon铆a a causa de los terribles sufrimientos que juntos llevaron y soportaron en silencio. Ellos sent铆an que cada momento de sus vidas era como una insoportable carga. Pero se consolaban mutuamente diciendo: `Que se haga la voluntad de Dios, tenemos que vivir hasta que nuestras vidas se terminen'. Fortalecidos con este sentimiento, fueron disolviendo sus fuerzas en los torrentes de l谩grimas que el dolor les hac铆a brotar".

"Mientras tanto, ¡lleg贸 el s茅ptimo embarazo! Pero, sorpresivamente, 茅ste fue abortado en el s茅ptimo mes ¿era necesario informarle esto a Kamsa? Si ten铆a que ser as铆, ¿c贸mo? Ellos no encontraban la respuesta. Cuando Kamsa se enter贸 de esto, sospech贸 que su hermana pod铆a ser capaz de alguna estratagema para enga帽arlo, por lo cual la puso junto con su esposo en una prisi贸n cuidadosamente vigilada".

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CAPITULO 43

 

 

 

LA CONSUMACION EN MANDA NANDANA

 

 

"Devaki y Vasudeva, quienes pasaban sus d铆as en prisi贸n, permanec铆an sentados con sus cabellos desarreglados, flacos y l谩nguidos a causa de la falta de apetito y los medios para alimentar sus cuerpos. No ten铆an deseos de comer o dormir. Se consum铆an lentamente por el dolor de la p茅rdida de los ni帽os. Cuando su vida en la prisi贸n entr贸 en su segundo a帽o, Devaki concibi贸 por octava ocasi贸n. ;Oh! ¡Aquello fue maravilloso! ¡Qu茅 transformaci贸n les trajo esto a ellos! ¡Las caras de Devaki y Vasudeva, que se hab铆an ajado y secado, florecieron repentinamente como los lotos en plena floraci贸n y brillaban con un extra帽o esplendor! Sus cuerpos, que se hab铆an reducido casi a huesos y piel, ahora se llenaban de carnes y se volvieron redondos y suaves y brillaban con un encantador tono dorado. La celda en la que permanec铆a Devaki estaba impregnada de fragantes arorfias, emit铆a una maravillosa luz y estaba llena de inexplicable m煤sica y el cascabeleo de pies que danzaban. ¡Verdaderamente eran visiones y sonidos asombrosos! Devaki y Vasudeva se percataron de los fen贸menos, pero estaban aterrorizados de informarlo a Kamsa, pues en su furioso delirio de venganza podr铆a destrozar la matriz de Devaki. Estaban ansiosos acerca del extra帽o futuro de su hijo que deber铆a nacer y estaban inquietos con t茅tricos presagios".

"¿Y qu茅 decir de Kamsa? El sab铆a que su tiempo volaba r谩pidamente hacia su fin, estaba consternado por la ambici贸n de continuar como emperador incuestionable de esos dominios; estaba avasallado por el impulso de la conspiraci贸n, y de esta forma invadi贸 los territorios de los principados de los Yadus, Vrishni, Boja y Andaka, y los anex贸 a sus dominios; estaba tan ansioso de establecer su r茅gimen tir谩nico que mand贸 a Ungrasena, su propio padre, ya anciano, a un calabozo, despu茅s de lo cual se proclam贸 soberano".

Cuando Suka relataba esta historia, Parikshit lo interrumpi贸 con las siguientes palabras: "¡Oh Dios! ¿Qu茅 insensatez es esa? Sabiendo plenamente que su fin se acercaba, sabiendo que en el octavo embarazo la persona que iba a destruirlo estaba creciendo r谩pidamente, sabiendo que la voz del cielo que le hab铆a hablado no pod铆a mentir, ¿se decidi贸 aun as铆 Kamsa a efectuar estos actos de ambici贸n desmedida y de perversidad sin nombre? Esto es verdaderamente inconcebible".

Al escuchar estas palabras, Suka solt贸 una carcajada y le dijo: "¡Maharaja! ¡Evidentemente t煤 piensas que todos los que saben que su fin se acerca, al igual que t煤, utilizar谩n el tiempo que les queda en la b煤squeda de la realizaci贸n de la visi贸n de El, quien es la encarnaci贸n del tiempo! Sin embargo, este tipo de anhelos, como el tuyo, solamente pueden surgir en la mente como resultado de un balance favorable de m茅ritos adquiridos en vidas previas. Este no puede surgir repentinamente. ¡Considera la gran diferencia entre las acciones a las que t煤 te has dedicado cuando supiste que la vida otorgada para ti se precipitaba hacia su final y las actividades en las cuales se involucr贸 Kamsa cuando supo que su final estaba cerca! Estas dos actitudes son denominadas como Deva y Asura, Divina y demon铆aca. Para aquellos que est谩n provistos del Devi o virtudes Divinas de disposici贸n para realizar buenas acciones y tener buenos pensamientos, fe en Dios, compasi贸n hacia todos los seres, arrepentimiento por desviarse del camino Recto, Verdad, No Violencia y Amor, durante sus 煤ltimos d铆as solamente tendr谩n pensamientos en Dios o urgencia de hacer buenos actos. Por el contrario, aquellos que est谩n sumergidos en el ego铆smo, la autosuficiencia, la ambici贸n, los vicios, la violencia y la corrupci贸n, durante sus 煤ltimos d铆as sufrir谩n de urgencias malignas, y se destruir谩n ellos mismos. Los primeros obtienen beatitud; los 煤ltimos adquieren solamente el infierno".

"A los ojos de un observador, s贸lo habr谩 una misma consumaci贸n, la muerte. Pero la meta alcanzada por cada uno de ellos es distinta; es invisible para los que est谩n alrededor de ellos. La meta est谩 determinada por los pensamientos que surgen en la mente del que est谩 muriendo. La destrucci贸n de la vida es algo com煤n; la Visi贸n Divina de Dios es algo que debe ser ganado y merecido. Esto es 煤nico. De aqu铆 el proverbio `Cuando el desastre es inminente, el intelecto se vuelve en contra' ¡Solamente aquellos que est谩n a punto de ser destruidos har谩n y consentir谩n semejantes intenciones perversas! Aquellos que est谩n propensos a ser bendecidos con la visi贸n de Dios se aferrar谩n a lo puro y elevado en sus 煤ltimos pensamientos".

Cuando Suka habl贸 as铆, el Maharaja Parikshit dijo con toda sinceridad: "¡No, esto no es el resultado de mi esfuerzo o la consecuencia de los m茅ritos adquiridos por m铆 en vidas previas! Es el fruto de la bondad de mis abuelos y mi padre la que me dirige a lo largo del camino correcto y m谩s que todo la iluminaci贸n irradiada por gemas de la sabidur铆a como t煤, y el efecto consagrante de la Gracia de Krishna. Todos ellos est谩n elevando la devoci贸n y la dedicaci贸n que surge en m铆; por supuesto que las compa帽铆as que uno tiene el privilegio o impulso de compartir, tienen un efecto promotor o adverso. Pero, afortunadamente, desde el momento de mi nacimiento, la Gracia de Dios ha sido la gu铆a y el guardi谩n para m铆. Yo he sido formado y sostenido por la asociaci贸n con los hombres buenos, la amistad con los justos y morales; las relaciones con grandes eruditos y la inspiraci贸n y los actos magn谩nimos de mis ilustres abuelos. Yo debo tambi茅n reconocer la ayuda proporcionada por los sabios ministros, que me sirvieron como mi mano derecha y que ganaron y disfrutaron del amor y reverencia de mis ciudadanos. Todo esto no pudo ser nunca el resultado de mis esfuerzos. A pesar de que la semilla fuera excelente, si el campo es est茅ril, ¿se podr铆a acaso tener una cosecha abundante? Aun si mis ideales fueran sublimes, si mi reino no tuviera una elevada tradici贸n establecida por mis ancestros, ni eruditos y sabios para instruir e inspirar, ni ministros para elaborar y efectuar acciones, ni ciudadanos que apreciaran y actuaran estos ideales, 茅stos ser铆an s贸lo como las vasijas de leche arruinadas por las gotas de yogurt 谩cido; ¿no es cierto?"

"¡Si no hubiera sido por ellos, mis ideales se pod铆an haber evaporado y podr铆a haberme embebido en los vicios de la gente que me adulara y convertirme en otro coraz贸n endurecido como Kamsa! Es por esto que mi conclusi贸n es que los pecaminosos actos de Kamsa tienen que ser atribuidos en una cierta medida a los vicios inherentes en los eruditos, ancianos, ministros y s煤bditos del reino de Kamsa. Por supuesto que t煤 eres el m谩s competente para opinar sobre la exactitud de esta conclusi贸n. Bueno, pero ¿para qu茅 gastar las pocas horas restantes de mi vida buscando las faltas de los dem谩s o analizando sus causas y consecuencias? Es mejor si yo santifico cada segundo; cu茅ntame, maestro, acerca del sagrado momento del nacimiento de Krishna, cuando el mism铆simo aliento de mi vida, Gopala, apareci贸 sobre esta tierra". Suplicando de esta manera, Parikshit se postr贸 a los pies de Suka y se sent贸 con los ojos cerrados, 谩vido de escuchar. Estaba anhelando con jubilosa expectaci贸n saber de parte de Suka el asombroso misterio del nacimiento de Krishna. Suka continu贸 la historia as铆:

"Maharaja, el feto del s茅ptimo embarazo fue tomado y transferido a la matriz de la esposa de Vasudeva, llamada Rohini, quien estaba en Gokula bajo la protecci贸n de Nada. Esto fue hecho con el fin de que el ni帽o pudiera crecer como un compa帽ero y ayudante de Gopala. Rohini dio a luz un ni帽o, quien fue nombrado Balarama por Garga, el preceptor de la familia, ya que era extraordinariamente fuerte de cuerpo y cautivaba a todo el mundo por su inocencia y su inteligencia. Como hab铆a sido transferido de la matriz de Devaki a la de Rohini, tambi茅n fue llamado Samkarshana (Aquel que fue atra铆do)".

"Mientras tanto, el octavo embarazo complet贸 sus nueve meses; Devaki y Vasudeva sent铆an sus vidas pendiendo de un hilo, pues estaban torturados por el pensamiento de lo que pod铆a suceder en cualquier momento, cuando llegara el nacimiento, ¡pues Kamsa podr铆a castigarlos o destruir al enemigo al que tem铆a! Se sent铆an indefensos, con gran angustia, sin apetito ni sue帽o. Cuando Kamsa supo que los nueve meses hab铆an transcurrido, tom贸 precauciones adicionales para evitar que el ni帽o se le escapara. Orden贸 que se pusieran grilletes con cadenas en los pies y manos a Vasudeva y Devaki, mand贸 cerrar las puertas de la prisi贸n con artefactos aun m谩s complicados, coloc贸 alrededor de la prisi贸n un mayor n煤mero de guardias que tambi茅n eran m谩s capaces y alertas, orden贸 tambi茅n que cada cinco minutos los guardias deber铆an examinar y convencerse de que los prisioneros estaban dentro de las paredes de la prisi贸n. Kamsa estaba incesantemente preocupado y ansioso por el nacimiento y lo que pod铆a sucederle a 茅l despu茅s".

"Pero, ¿qui茅n puede sondear la inescrutable operaci贸n de la voluntad Divina? ¿Puede penetrarse y revelarse el misterio Divino? Los tontos que no pueden comprender la verdad, que no pueden reconocer la Divinidad ni medir el poder de Dios, que no tienen fe en Dios, vivir谩n en el enga帽o de que sus insignificantes planes los salvar谩n y que pueden triunfar a trav茅s de sus propios esfuerzos. El hecho es que ni siquiera el m谩s peque帽o 茅xito puede obtenerse sin la Gracia de Dios. A pesar de que esto es verdad, no debemos sentarnos con las manos en actitud de plegaria, creyendo que una cosa se realizar谩 por s铆 sola y cuando Dios desee. El esfuerzo humano es esencial y el hombre mismo debe hacer el intento. Debe usar la fuerza y habilidades con las cuales ha sido dotado y decidirse a continuar con el trabajo, dejando la responsabilidad del 茅xito a Dios. Porque sin la Gracia de Dios, todo esfuerzo se volver谩 infructuoso".

"Una noche, estando acostada sobre el piso de la prisi贸n, Devaki sinti贸 los dolores del parto; fij贸 su mente en Dios y ve铆a atentamente hacia la llama de la peque帽a l谩mpara de aceite, pregunt谩ndose ansiosamente: `¿Qu茅 suceder谩 conmigo? ¿Qu茅 me depara el destino?' Repentinamente la llama se extingui贸 y la oscuridad invadi贸 la celda. En ese preciso instante ella vio una resplandeciente figura que emanaba un extra帽o resplandor y que permanec铆a frente a ella. Se preguntaba qu茅 pod铆a ser; llam贸 a Vasudeva temiendo que pudiera ser Karnsa en esa forma; estaba perdida en la confusi贸n y la duda acerca de la identidad del fen贸meno que estaba ante ella. Repentinamente, la figura se volvi贸 clara. Estaba armada con la concha, el disco, la maza y la cuarta mano colocada en el gesto de Abaya (la posici贸n que indica que uno no debe temer). Aquella figura habl贸 suave y dulcemente: `No se aflijan, soy Narayana. Voy a nacer en unos instantes m谩s como tu hijo con la intenci贸n de aliviar todas tus aflicciones, en respuesta a la promesa que te hice cuando me visualizaste como resultado de tu intenso ascetismo. No se preocupen por m铆. Sean simplemente testigos del drama que est谩 a punto de representarse. En todos los catorce mundos no existe alguien ya nacido o por nacer que me pueda infligir el m谩s peque帽o da帽o; est茅n seguros de esto. Aun cuando les afecten algunas peque帽as ansiedades, como consecuencia del afecto hacia el ni帽o que ustedes tendr谩n, y la ilusi贸n nuble sus mentes, podr谩n ser capaces de atestiguar inmediatamente milagros que les revelar谩n mi naturaleza. Tan pronto como Yo nazca, los grilletes caer谩n de sus manos y pies y las puertas de la prisi贸n se abrir谩n por s铆 solas. S谩came de aqu铆 sin que nadie se d茅 cuenta y ll茅vame a la casa de Nanda en Gokula, despu茅s col贸came al lado de su esposa Yashoda, que en estos precisos momentos tiene dolores de parto. Toma de su lado a la bebita que ella habr谩 dado a luz en esos momentos y tr谩ela a esta prisi贸n y mant茅nganla con ustedes. Despu茅s env铆a el mensaje a Kamsa. Mientras 茅l recibe la noticia, nadie en Matura ni en Gokula se dar谩 cuenta de ti ni te aprehender谩; yo lo arreglar茅 todo de esta forma'. El brillaba con una Divina irradiaci贸n y bendiciendo a Devaki y Vasudeva, entr贸 en la matriz de ella como una esfera luminosa. En pocos minutos Devaki daba a luz".

"Eran las 3.30 de la madrugada, la hora auspiciosa del Brahmamuhurtan. El Poder Divino de la Ilusi贸n (Vishnu Maya) produjo un sue帽o repentino sobre todos los guardias y centinelas, quienes cayeron como troncos en sus lugares y entraron en un profundo sue帽o. Las gruesas cadenas de hierro que ataban las manos y pies de Vasudeva cayeron al suelo en un instante. Las puertas y los p贸rticos se abrieron de golpe. A pesar de que era la hora m谩s oscura de la noche, los cucos cantaban con un espont谩neo brote de j煤bilo, los pericos anunciaban la celestial felicidad que sent铆an. Las estrellas titilaban porque cada una de ellas estaba sonriendo con gran regocijo interior. El Dios de la lluvia derramaba una llovizna de gotas con forma de flores sobre la tierra. Alrededor de la prisi贸n se arremolinaban parvadas de pajaritos trinando las dulces melod铆as de sus alegres cantos".

"Vasudeva se percataba de todas estas manifestaciones del encanto de Dios volvi贸 los ojos hacia donde estaba el reci茅n nacido y se qued贸 maravillado por lo que vio. `¿Es esto realidad?', se preguntaba dentro de s铆. `¿O ser谩 esto una ilusi贸n mental?', Maharaja, 茅l estaba como clavado a ese lugar, como una columna, pues hab铆a un brillante halo de luz que circundaba al beb茅, quien ri贸 abiertamente al ver al padre y a la madre. ¡Daba la impresi贸n de que estaba a punto de decir algo! ¡Y efectivamente, ellos escucharon sus palabras: `Ahora, sin demora, ll茅vame a Gokula!"

"Vasudeva no titube贸, extendi贸 un viejo doti sobre una esterilla de bamb煤 y coloc贸 al beb茅 sobre ella, despu茅s tom贸 un viejo sari de Devaki y cubri贸 con 茅l al beb茅. Finalmente, sali贸 a trav茅s de las puertas y portones abiertos, y entre los guardias dormidos. O'bserv 贸 que ca铆an del cielo peque帽as gotas de lluvia y estaba triste de que e¡ ni帽o reci茅n nacido pudiera empaparse r谩pidamente. Sin embargo, cuando mir贸 hacia atr谩s, encontr贸 que la serpiente Adi sesha segu铆a sus pasos y evitaba que la lluvia mojara al beb茅 manteniendo una ribeteada sombrilla formada por las amplias caperuzas de sus cabezas. A cada paso a lo largo del camino Vasudeva notaba se帽ales favorables y auspiciosas. A pesar de que el sol no hab铆a salido a煤n, los lotos se hab铆an abierto dentro de todos los estanques y se inclinaban hacia El cuando pasaba. A pesar de que era de noche y no hab铆a esperanzas de luz de luna, tal vez por el anhelo de tener una visi贸n del Divino beb茅, la Luna llena espiaba a trav茅s de las nubes, y durante todo el camino ilumin贸 con sus frescos rayos de luz solamente la esterilla de bamb煤 en la cual estaba acostado el beb茅. El ni帽o que atra铆a todos estos buenos augurios fue colocado en la casa de Nanda y la ni帽a que hab铆a nacido en ese preciso instante fue llevada y colocada en las manos de Devaki. Tan pronto como hizo esto, Vasudeva explot贸 en l谩grimas; no pod铆a contener su llanto".

En los precisos instantes en que Suka expresaba este paip',ras, Parikshit grit贸: "¡Krishna, Krishna!" ¡Toda la gente mir贸 hacia C; rey y se apresur贸 a llegar hacia 茅l y vieron a una serpiente que se alejaba zigzagueando r谩pidamente, despu茅s de haber mordido el pie derecho del Maharaja! Fue evidente para todos que el final hab铆a lleg眉do. Te

dos hicieron eco a las palabras de Parikshit y repet铆an: "¡Krishna, Krishna!" y "¡Oh Dwarakavasa! ¡Brindavanavihara." La vasta congregaci贸n no ten铆a otro pensamiento que el de Dios, ninguna otra palabra que el nombre de Dios. El Maharaja cay贸 al sucio s obrc la tierra repitiendo: "¡Krishna, Krishna!" Los eruditos en el Vedanta recitaban hinnnos v茅dicos. Los devotos cantaban la gloria de Dios en coro, los ascetas y sabios estaban absortos en la repetici贸n del Nombre (Japa) y meditaci贸n (Dhyana). Suka derram贸 l谩grimas de Bienaventuranza interior; les anunci贸: "¡El Maharaja ha alcanzado a Gopala!" Orden贸 que los rituales funerarios fueran celebrados y se alej贸 de ah铆 sin que nadie lo notara.

La palabra Suka quiere decir guacamaya; s铆, 茅l fue la guacamaya que cort贸 del 谩rbol de los Vedas la madura fruta llena de n茅ctar llamada Bhagavata y le permiti贸 al mundo probarla y ser nutrido por ella. ¡Que el mundo disfrute de esa fruta y a trav茅s de ella se fortalezca y obtenga la Bienaventuranza que ella puede conferir! ¡Que la humanidad alcance el Nanda nandana!