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viernes, 17 de marzo de 2023

DISCURSOS DIVINOS SOBRE EL BHAGAVAD GITA por Sri Sathya Sai Baba – Llegan a Dios sólo a través del Amor

DISCURSOS DIVINOS SOBRE EL BHAGAVAD GITA por Sri Sathya Sai Baba – Llegan a Dios sólo a través del Amor

DISCURSOS DIVINOS SOBRE EL BHAGAVAD GITA

por Sri Sathya Sai Baba

Llegan a Dios sólo a través del Amor

Gita Acharya ha dicho: "A todo aquel que Me recuerde amorosamente y Me adore, lo llevaré Conmigo y le otorgaré Buddhi Yoga, el Yoga de la Inteligencia. Esta es Mi promesa".

El Buddhi Yoga se refiere a aquella facultad de la discriminación que es capaz de distinguir Atma de Anatma, el Yo del No-Yo, lo que es permanente de lo que es transitorio y cambiante. Esta facultad discriminatoria llega a adquirirla únicamente la gente que ha desarrollado la devoción sagrada y que está llena de amor por el Señor.También para alcanzar la Sabiduría, el camino principal lo representa la devoción; en verdad, esta es la única senda hacia el más alto conocimiento espiritual. El Señor ha proclamado, en el Capítulo 12 del Gita, que: "Aquel que es devoto Mío, Me es caro". ¿Qué es la devoción? Ella es el permanente fluir del amor hacia el Señor. Cuando el amor fluye hacia cosas pasajeras, no es devoción, sino una forma de apego. Mas, cuando fluye hacia la entidad permanente, se transforma en devoción. La devoción se inicia con una actitud en la que uno siente que es el servidor de Dios, Dasoham, y va progresando hacia el principio según el cual se identifica directamente con el Señor, lo que constituye la etapa de Soham, 'Yo soy El, yo y el Señor somos Uno.

En la práctica, la devoción puede asumir dos formas principales. Una, representa el tipo de devoción que se refiere a ciertas actividades de culto y a rituales que llevan a cabo los devotos, como el adorar al Señor con diferentes tipos de ofrendas, el visitar lugares importantes de peregrinación, el bañarse en los ríos sagrados y otros por el estilo.Todos estos son ejemplos del tipo de devoción común. Gita Acharya, sin embargo, no acepta esto como la única senda de la devoción. Hay aún una forma superior de devoción que podría denominarse en realidad 'la verdadera devoción', la que se asocia con el desarrollar un carácter inmaculado y con estar constantemente inmerso en un amor total por el Señor. Ella es Parabhakti, la devoción trascendental.Y es así que debemos distinguir entre Bhakti, la devoción común y Parabhakti, la devoción trascendental o suprema.

La devoción común hace uso de cosas y artículos del mundo fenoménico para el culto al Señor, como flores y hojas, por ejemplo. ¿De dónde provienen estas cosas? ¿Han creado ustedes estas flores? ¿Han sido capaces de fabricarlas? No.Todas han sido creadas por el Señor, son Su Creación. ¿Dónde está, entonces, el sacrificio, si le ofrecen al Señor cosas que Él mismo ha creado? El Gita ha mostrado que el tomar las cosas creadas por el Señor y ofrecérselas a Él mismo, no puede sino ser considerado como una forma muy común de devoción. Mas el ofrecerle al Señor la sagrada flor del corazón, que no guarda relación con el mundo, y hacerlo con amorosa adoración, ello constituye Parabhakti, la más elevada devoción. Esta es la devoción que deben anhelar.

En este contexto necesitamos inquirir también en la diferencia que existe entre Jnanam, conocimiento, y Dhyanam, meditación. Sin la meditación no es posible adquirir conocimiento verdadero. Sin embargo, al mismo tiempo, sin habernos dado cuenta primero de la existencia del Conocimiento superior, tampoco podemos entrar en verdad a la etapa de la meditación. Y en una situación así, ¿cómo podemos comenzar? En la concepción popular de la palabra 'meditación', significa concentrarse en algún objeto y, a través de ese objeto, alcanzar la fase final. Mas, este no es el enfoque correcto de la meditación. Hablando etimológicamente, la palabra Tvayi Chinthãyam explica el origen de Dhyanam o meditación.Tvayi Chinthãyam se refiere al meditar en Dios Mismo, lo que también podría llamarse devoción. De modo que meditación y devoción son realmente lo mismo; ambas implican el proceso de concentrarse en el Señor y de pensar solamente en Él. Sin este tipo de meditación o devoción resultará imposible llegar a alcanzar alguna vez el ilimitado esplendor del Señor.

Anhelamos obtener los frutos, y estos son ciertamente importantes, pero no podremos tener frutos si antes no tenemos la flor. Primero brotará la flor y luego viene el fruto. De manera similar, la devoción podría compararse con la flor. Sin desarrollar primero nuestra devoción y permitirle que florezca, será imposible que adquiramos el fruto del conocimiento espiritual o sabiduría. En la etapa de la flor, el devoto ha de considerarse a sí mismo como Dasoham: 'Soy tu servidor, oh Señor …' De ahí ha de seguir hacia la etapa de Soham: 'Yo soy Él , soy Brahman, soy Eso'. Este fue el camino por el que el gran sabio Vidyaranya comenzó su Sadhana, teniendo como punto de partida el Dasoham, 'yo soy el servidor del Señor'. Gradualmente, al ir pasando el tiempo, su Sadhana progresó de Dasoham a Soham, 'Yo soy Él, ¡Soy el Señor Mismo!' Una vez, cuando Vidyaranya discutía sobre el Sadhana con sus discípulos, éstos le preguntaron: "Swami, nos has enseñado a decir siempre 'soy el servidor del Señor, Dasoham, Dasoham', pero ahora tú repites únicamente 'Soham, Soham, yo soy Aquello' y 'Shivoham, soy Shiva, soy el Señor'.

¿Cuál es la razón para este cambio? ¿Se trata de una etapa diferente de devoción? El Gurú replicó: "Queridos hijos.Toda mi vida repetía orando 'Dasoham, oh Señor yo soy tu servidor, soy tu servidor', mas un buen día, Chittachora, el ladrón de corazones, vino y se robó el 'Da', entró en mi corazón y se llevó consigo el 'Da' de Dasoham, dejándome sólo Soham. Más adelante vino a mí en un sueño y me dijo: 'Para empezar, tuviste que comenzar tu Sadhana con Dasoham; pero a medida que has progresado, fuiste acercándote cada vez más a Mí. Ahora has llegado a ser muy querido y cercano a Mí, de modo que puedes utilizar Soham. Simplemente, repite constantemente Soham, porque tú y Yo hemos llegado a ser Uno ahora".

Otro ejemplo de este Sadhana es el caso de dos devotos de Ramakrishna Paramhamsa. Uno era un Grihastha, un devoto que llevaba una vida familiar, y el otro era un Sannyasi. Nagamahãsaya era el devoto con familia, y Vivekananda era el Sannyasi. Nagamahãsaya practicaba siempre el principio de Dasoham. Cualquier devoto que comience desde la etapa de Dasoham, verá que su egoísmo desaparece rápidamente. En tanto se mantenga el egoísmo, ninguna persona podrá aspirar al sagrado conocimiento del Atma. Incluso fue asi para Arjuna. Aunque Krishna estuvo como su amigo a su lado y lo estimuló durante toda su vida, no fue sino hasta que Arjuna arrojara su arco Gãndiva, renunciara a su Ahamkara, su egoísmo, y se entregara por completo al Señor, diciendo 'Ordena, oh Señor, que haré todo lo que Tú digas', que Krishna le entregó el Gita y le enseñó la más elevada Sabiduría. Mientras quede alguna traza de egoísmo, uno no puede alcanzar el nivel del Atma ni puede realizar el Paramatma Swarupa, la Realidad Suprema. Una vez que se ha obtenido la Gracia del Señor, se hace imposible seguir guardando egoísmo, porque ¿cómo podrían coexistir la luz y la oscuridad en un mismo lugar y al mismo tiempo? Ello es imposible.

Fue así que Nagamahãsaya comenzó desde el humilde inicio que se asocia con 'Dasoham, Dasoham, yo soy Tu servidor, soy Tu servidor'. Por otra parte, Vivekananda expandió grandemente su mente por medio de la constante repetición de 'Shivoham, Shivoham, yo soy Shiva, yo soy Eso'. Vidyaranya Swami ha dicho que Nagamahãsaya y Vivekananda adoptaron sendas diferentes para sobreponerse al poder de la ilusión, debido a las circunstancias de sus vidas y experiencias. Nagamahãsaya, el jefe de familia, siguió la senda de Dasoham, se fue empequeñeciendo y empequeñeciendo, hasta que se hizo tan diminuto que se liberó por completo de las garras del tigre de Mãyã que lo había tomado. De esta manera, se liberó perdiendo su ego.
En el caso de Vivekananda, los grilletes de Mãyã que lo atenazaban se rompieron, luego que se expandiera tan enormemente con su 'Shivoham, Shivoham, yo soy Shiva, yo soy Shiva'.

Cualquier persona que desarrolle dentro de sí la sagrada y excelsa idea de 'Yo soy Dios, soy Dios', no será importunada por ninguna cosa, nada podrá interponerse en su camino. Es obvio que de nada vale el simplemente enunciar esto en palabras, ellas deben provenir de la experiencia real. Uno debería llegar a sobrepasar la conciencia corporal y mantener bajo un control firme a los sentidos. Luego, al identificarse de manera continua con el Señor, podrá, con el tiempo, adquirir la Sabiduría Suprema. O, como hemos visto, también puede seguir la senda de Dasoham, mediante la cual remueve el egoísmo de su corazón, con lo que podrá llenarse de bienaventuranza.

Existen tres caminos sucesivos en el sendero hacia la realización de Dios. Ellos son Dvaita, Dualismo; Vishistadvaita, No-Dualismo Calificado; y Advaita, No-dualismo. Inicialmente, el devoto declara 'yo soy un devoto del Señor'. Aquí nos encontramos con dos entidades, una es Dios y la otra es el devoto. Respecto a Dios se cree que está lejos en algún lugar, en tanto que la actitud y el enfoque del devoto es tratar de encontrarLe, de aproximarse a Él y de llegar a estar muy cerca de Él. Esto representa la etapa de Dvaita. El devoto va progresando paulatinamente por esta senda, hasta que, a su debido tiempo, llega a encontrarse cara a cara con Dios; entonces le dirá: 'Señor, soy Tu devoto'. En esta segunda etapa, se para frente al Señor y declara que es Su devoto. Mas en la tercera etapa, la de Advaita, puede declarar: 'Yo soy Tú y Tú eres yo mismo. Ambos somos Uno'.

De modo que comenzamos nuestro trayecto en la etapa del dualismo y terminamos, finalmente, en la etapa del no-dualismo. Emprendemos nuestro sadhana con el tipo más común de devoción, rindiéndole culto al Señor con forma y atributos, haciendo uso de rituales y formas exteriorizadas de culto. Empero, a menos que empecemos con los aspectos Sakara y Saguna de Dios, vale decir con forma y atributos, jamás podremos llegar a realizar el Nirakara y el Nirguna, el aspecto Absoluto y Sin Forma de la Divinidad. Es por ello que, inicialmente, nos desarrollamos espiritualmente haciéndonos servidores del Señor.Y entonces, eventualmente, podremos llegar a identificarnos completamente con Él.

Piensen, por un instante, en un círculo muy grande y que, a su lado y separado de él , hay otro círculo, uno mucho más pequeño. Podemos imaginar que el círculo grande es Dios y que el pequeño es el Jiva, el alma individual. Aquí el Jiva es algo separado y diferente de Dios: esto es Dvaita, dualismo. Si corremos el círculo pequeño como para sobreponerlo al mayor, tenemos Vishistadvaita, No-Dualismo Calificado: ahora el Jiva es parte de la Divinidad, existe en Dios. ¿Y qué significaría entonces que el Jiva llegue a fusionarse por completo con el Señor? El pequeño círculo debe ampliarse y hacerse cada vez más grande hasta que se haya expandido plenamente al tamaño del círculo mayor. Llegado a ese punto, ambos círculos resultan indistinguibles el uno del otro: Jiva y Deva son Uno, el hombre se ha fundido en Dios. Esto es Advaita, el no-dualismo pleno.

En la senda de la devoción, es Prapatti, la rendición absoluta, lo que hace que el Jiva Tattva se expanda y se fusione en el Deva Tattva, el Principio de Dios. Será únicamente cuando reconozcamos y entendamos este Principio de la Divinidad que le es inherente al hombre, que nuestras flaquezas nos abandonarán y que desarrollaremos la amplitud mental que culmine en la fusión en el Señor. ¿Cómo podemos lograr este entendimiento de nuestra naturaleza divina? ¿Cómo podemos reconocer la Divinidad dentro de nosotros? Solamente a través de una práctica constante, a través del Abhyasa llegaremos a esa realización. Para llegar a adquirir hasta la más mínima habilidad en el mundo, debemos dedicarnos a una práctica constante con el objeto de perfeccionarnos.Ya sea para leer o escribir, para aprender a caminar o a comer … todo esto requiere más que nada de práctica. Si comenzamos nuestra práctica en la etapa inicial, podremos, eventualmente, llegar a la final.Y en este caso, el último paso significará la adquisición del conocimiento supremo que nos hará libres.

Existen dos tipos de conocimiento. Uno se refiere a lo espiritual y el otro al del mundo físico. El inquirir en las diversas propiedades de un objeto representa el conocimiento común asociado con el mundo. Mas el entender los principios internos y el significado de cada objeto que existe o haya existido en el mundo representa el conocimiento espiritual, ello es lo que podríamos denominar sabiduría. Sin esta sabiduría, sin este entendimiento espiritual como base, no nos es posible lograr un verdadero conocimiento del mundo. De modo que, incluso para llegar al conocimiento del mundo requeriremos del conocimiento espiritual.
Y bien, sin este cuerpo no es posible realizar actividad alguna. Para todos los tipos de trabajo y para todas las actividades se necesita del cuerpo, él constituye la base de toda práctica. El cuerpo debe usarse con el propósito de alcanzar nuestra meta y para llevar a cabo aquellas actividades que sean de utilidad para otros. Para que los niños presentes puedan entender fácilmente estos conceptos, imaginemos por un momento que hemos ido a un picnic a un bosque y que hemos llevado todos los artículos necesarios para cocinar y preparar nuestro alimento. Antes de comenzar los preparativos, reunimos tres piedras y las arreglamos como para darle una base a las vasijas para cocinar. Despues ponemos algo de agua en las vasijas y luego agregamos el arroz. Debajo de la vasija, entre las piedras, encendemos un fuego. ¿Cuál es el propósito del fuego debajo de la vasija? Con su calor coceremos el arroz que hay en ella. Si no tenemos la vasija y tuviéramos que poner el arroz directamente en el fuego, no obtendriamos la comida que deseamos. El calor del fuego se transmite a la vasija, de ella al agua y del agua actúa sobre el arroz. De este modo se cocerá el arroz y podremos degustar nuestra comida.

En esta jungla de la vida buscamos la felicidad, la que puede ser comparada con la comida que estábamos preparando. Las tres piedras representan las cualidades de Satva, Rajas y Tamas. Nuestro cuerpo puede ser considerado como la vasija. Nuestros sentimientos y deseos son el agua y nuestros anhelos y aspiraciones espirituales, el arroz. El fuego que hemos encendido entre las tres piedras es el Sadhana purificador que se usa para adquirir la sabiduría. Este fuego purificador debe serle aplicado al cuerpo y, a través del cuerpo, a los sentimientos y deseos; a su vez, estos serán cocinados y transmutados en el más alto anhelo espiritual que, finalmente, desembocará en el producto cocinado, el alimento espiritual, el Atma Jnana, que ha sido nuestra aspiración. No nos es posible llegar a esta sabiduría espiritual de manera directa, en el corazón, sin pasar primero por este proceso del cocido. A través del cuerpo y de nuestros buenos sentimientos debemos calcinar los deseos, transformarlos en anhelos espirituales que son los que conducen a la realización del más elevado conocimiento.

La aplicación correcta de la práctica de la meditación es el gradual, lento y seguro control de todos nuestros deseos. Mediante el control de nuestros órganos sensoriales y de nuestros deseos, se hace posible llevar a cabo todas nuestras actividades de manera natural y espontánea, sin esperar cosechar los frutos de nuestro trabajo. En la actualidad, resulta imposible realizar un trabajo sin frutos; cada vez que emprendemos alguna actividad, la seguirá necesariamente alguna consecuencia o fruto. Se ha dicho " ma-phalesu y no na-paleshu" lo que significa, no pienses en ello como 'sin frutos', sino como 'desinterés en los frutos'. Siempre habrá frutos, pero no trabajamos para obtenerlos, consideramos que es nuestro deber el trabajar. Mientras cumplimos con nuestro deber, se producirán incidentalmente algunos deseos y también algunos resultados, en otras palabras, algunos frutos. Nada de malo hay en ello. Simplemente, seguimos cumpliendo con nuestro deber. El Gita no ha enseñado que las acciones carecerán de frutos. Mas hay gente que, por no haber comprendido correctamente el sentido de desechar los frutos de la acción, ha procedido a renunciar a la acción misma. No obstante es necesario seguir emprendiendo acciones. Hasta que se haya cocido el alimento, se requiere del fuego. Hasta que no hayamos entendido el secreto interior del trabajo y el del renunciar a los frutos de este, deberemos continuar sumidos en actividades y en el cumplimiento de nuestros deberes.

Ya sea respecto del trabajo, del sacrificio de los frutos del trabajo o del adquirir sabiduría, la base y raíz de todo es el amor. Un carácter noble y un comportamiento correcto revelan la verdad interior de una persona, y esta verdad se basa en el amor. La verdad, la paz, la rectitud y la no violencia – Sathya, Shanti, Dharma y Ahimsa- no existen por separado.Todas dependen esencialmente del amor. Cuando el amor penetra en nuestros pensamientos, se convierte en verdad.

Cuando el amor se manifiesta en forma de acción, se convierte en rectitud o justicia, Dharma. Cuando nuestros sentimientos se saturan de amor, ello se manifiesta automáticamente como paz. El significado mismo de la palabra paz, es amor. Cuando llenamos nuestro entendimiento de amor, se vuelve Ahimsa. El practicar el amor es Dharma, el pensar en el amor es Sathya, el sentir el amor es Shanti y el comprender plenamente el amor es Ahimsa. Respecto de todos estos valores, es el amor el que fluye como corriente subterránea, uniendolos. En el Buddhi Yoga que ha sido enseñado en el capítulo de Bhakti Yoga, se dice: 'Haz uso de este amor para alcanzarMe .Y, para hacer uso de este amor, debes llenarte de amor tú mismo, y de ese modo desarrollarás la cercanía a Mí'.

Queridos devotos, vuestras manos son muy pequeñas, mas con esas diminutas manos Me están sirviendo a Mí. Vuestros ojos son pequeños y Mi creación es muy vasta, mas con vuestros ojos están tratando de ver todo este vasto universo. Vuestros oídos son pequeños, mas con esos oídos escuchan Mis palabras y Mis sonidos.Vuestros pequeños pies recorren el camino hasta Mi presencia. Sin embargo, el sólo llegar hasta Mi no responde plenamente a vuestro propósito. El meramente servirme con vuestras dos manos no alcanzará para mucho. El solo mirar a Mi vasto mundo con vuestros dos ojos, no servirá de mucho.Y el escuchar Mis Divinas palabras con vuestros oídos no les llevará muy lejos. Mas hay algo que pueden hacer que puede producir un gran impacto, un efecto verdaderamente significativo: ello es que Me instalen permanentemente en vuestro corazón. Una vez que Me hayan llevado a vuestro corazón, todas las demás actividades dejarán de ser importantes.

Y bien, sean cuales fueren las actividades que hayan emprendido como culto, usando vuestras ojos, oídos, manos y pies, ellas habrán servido únicamente para controlar la mente. Mas, cuando inviten al Señor a entrar en vuestro corazón, se hará fácil el control de la mente y de los sentidos.Tanto la mente como los sentidos se calmarán por sí mismos. No se requerirá de esfuerzos especiales para sacrificar el fruto de la acción. Una vez que comiencen a pensar en Mí y a centrar sus pensamientos sólo en Mí, Yo me haré cargo, automáticamente, de todo lo demás. Para llegar a este estado, deben tomar una firme determinación. Si no llegan a tener una fe inconmovible y plena, les será imposible alcanzar la dicha que se deriva de esto.

Dios es siempre pleno y completo, y para alcanzar a un Señor tal deben tener una fe plena. Si Él es pleno y completo y ustedes no lo son, no se puede desarrollar la fuerza ligadora que los mantenga unidos a Él. Para alcanzar ese amor pleno y completo que es el Señor, también tienen que tener un corazón pleno, lleno de fe y lleno de amor. En cambio, si están llenos de dudas, estarían traicionando a este puro principio del amor y vuestras dudas mancharían al Señor mismo, que es omnisciente, omnipotente y omnipresente y que sabe de cada pensamiento vuestro.Todo pensamiento que tengan, llénenlo con Él. Piensen en Él, con un corazón saturado de amor y de fe, y, entonces, ciertamente Lo alcanzarán. En el Gita, Él ha dicho que llegarán a serle caros cuando lo adoren plenamente, con todo el corazón.Y ello significa el verle en todas partes y en todo. El Gita proclama "Adveshta Sarva Bhutanam", No odies a nadie y a nada en la Creación, porque Él está en cada nombre y cada forma.

La persona que ha llegado a dominar todos los tipos de educación con este sentimiento de amor impregnando todo su ser, Me es muy querida.Todas las cualidades nobles se encuentran en plenitud en el hombre, sin embargo, no hacemos esfuerzo alguno para llegar a ser conscientes de ellas. Ocupamos todo nuestro tiempo solamente en actividades seculares. No obstante, debemos emprender aquellas actividades que nos ayuden a alcanzar nuestra meta. Cualquiera sea el culto que llevemos a cabo exteriormente, también tendremos que realizarlo interiormente. Así se logrará la unidad entre lo interior y lo exterior y llegaremos a experimentar la armonía y la plenitud. Una vez que comprendamos esto, nuestra vida será santificada.

En el Bhakti Yoga, el Yoga de la Devoción, se ha enseñado que el amor es la base de todo; él es, aisladamente, la más importante de las cualidades que han de ser desarrolladas.Todos nuestros pensamientos deberán llegar a estar inmersos en esta cualidad del amor, ya que así se establecerá, naturalmente, la verdad en nuestro corazón.Todos nuestros actos han de estar saturados de amor, y así se manifestará, naturalmente, el Dharma en todas nuestras empresas.Todos nuestros sentimientos han de estar empapados de amor, pues de este modo hemos de gozar de inmensa paz.Todo nuestro entendimiento ha de estar lleno de amor, y no podremos odiar ni lastimar a nadie ni a nada. De modo que el amor es la base misma de la paz mental. El amor es la cuna misma de la Verdad. El amor es el cimiento mismo del Dharma y el Ahimsa.Y es por ello, que Swami repite a menudo que 'El Amor es Dios y Dios es Amor'. La esencia de las enseñanzas del Bhakti Yoga consiste en desarrollar y practicar este amor; al practicar el amor, nuestra mente se expandirá y, de este modo, llegará a desarrollar plenamente toda la grandeza que nos es inherente.

Fuente: Del Discurso Divino pronunciado el 10/8/1984.

domingo, 12 de marzo de 2023

EL PRINCIPIO DEL 'YO SOY' EL CRISTO INTERNO - Rev. P. Charles Ogada

          

 

el principio del 'yo soy'

El Cristo interNo

 

Rev. P. Charles Ogada

 

Editado por María Jory

 

 

Alguien le preguntó a Jesús:

"¿Cuándo vendrá el Reino de Dios?"

y Jesús les dijo:

"El Reino de Dios no vendrá con muestras de aparato.

Ni se dirá, '¡Vele aquí o vele allí!' Antes tened por cierto

que el reino de Dios está dentro de vosotros."

 

Lucas 17: 20 – 21

 

El buscar a Dios es como buscar sus propios ojos.

Lo encontrarán cuando dejen de buscar. Ustedes son aquello.

 

 

 

 

 

 

 

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Traducción de Herta Pfeifer

Santiago, mayo 2011

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A los Espiritanos

 

 

... Quienes encarnan al Espíritu

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ÍNDICE

 

PRÓLOGO                                                                                                             4

 

NOTA DEL EDITOR                                                                                               5

 

AGRADECIMIENTOS                                         6                                                                                        

INTRODUCCIÓN                                                                                         7         

 

PARTE I: EL CRISTO                                                                                 15

          1. El Principio del 'YO SOY'                                                                       

           ... El 'Cristo' Interno                                                                          16

          2. El Conocimiento de Uno Mismo

           ... es el Reino de Dios                                                                      19

 

PARTE II: LA LEY                                                                                        21

          3. Sólo el Uno Mismo Existe

           ... No Hay Nadie Aparte de Él                                                         22

          4. Allende las Imágenes

           ... Se Conoce al Uno Mismo                                                  24

          5. Ustedes son el 'Yo Soy'

           ... El Potencial Infinito                                                                       26

          6. La Esencia del Sabbath

           ... es Silencio                                                                                     27

 

PARTE III: LA NEGACIÓN DE LOS CONTRARIOS                                29

          7. Su Verdadero 'Sí Mismo'

           ... está Más Allá de la Reencarnación                                            30

          8. Más Allá de Bien y Mal

           ... Destino y Libre Albedrío                                                              33

          9. La Vida Eterna

           ... Allende el Sufrimiento y la Muerte                                              35

         

PARTE IV: EL SILENCIO                                                                           38

          10. Allende los Sentidos

           ... al Silencio del 'Yo Soy'                                                                 39

          11. Auto – Servicio

           ... Deber Sin Volición                                                                        41

          12. Recordando a Dios

           ... En Todo Momento                                                                        44

          13. Observen Sus Pensamientos

           ... Sean un Testigo                                                                           47

          14. La Senda Desconocida

           ... Hacia el Conocimiento de Uno Mismo                                       50

          15. Quédate Quieto y Conoce

           ... Que 'Yo Soy' Dios                                                                        52                                                                    

PARTE V: LA CREACIÓN                                                                          54

          16. Antes del Principio del Tiempo

           ... Cosa alguna fue Creada                                                             55                                                                              

          17. El Universo es Mi Cuerpo

           ... La Corriente Vital, Mi Sangre                                                      57

          18. Dios de Dios

           ... Engendrado, no Hecho                                                               60

 

PARTE VI: LA CRUZ                                                                                  62

          19. Hacerse el Muerto

           ... El Sermón de la Montaña                                                  63

          20. El Camino de la Cruz - Vía Crucis                                                     

           ... La Negación del Ego                                                                   65

 

EPÍLOGO: LA RESURRECCIÓN                                                              68

          21. El Sepulcro Vacío

           ... De Vuelta a Donde Estábamos                                                  69

 

NOTAS                                                                                                         70

 

 

 

 

 

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PRÓLOGO

 

          No cabe duda alguna que este es uno de los más importantes libros jamás escritos sobre el tema de la Fe Cristiana. Por primera vez se proyecta una luz fuerte, clara y poderosa sobre aquello que muchos cristianos y otros ya sabían intuitivamente, pero que les resultaba difícil de probar, ¡que el Señor Jesucristo era en todo respecto un verdadero No-Dualista!

          Tradicionalmente las Iglesias Cristianas han visto siempre a Jesús como el Hijo de Dios que viniera a traer su mensaje evangélico, mas nunca convinieron plenamente, ni siguieron estas declaraciones no-dualistas hasta su sentido último, con sus radicales declaraciones como "El Reino del Cielo está dentro de ustedes", "Yo y Mi Padre somos Uno" y "Yo soy el Camino, la Verdad y la Luz" y así sucesivamente. Estos elevados pronunciamientos concuerdan con las enseñanzas místicas no-dualistas de todas las Religiones Superiores, que enseñan que Dios debiera ser conocido y visto como totalmente inmanente en el corazón, más que como una Deidad trascendente allá afuera, por así decirlo; y que no existe división alguna entre él y su Padre, la Divinidad, ¡que son absolutamente Uno! Y que, además, ese mismo Dios le es inmanente a cada alma inmortal y que la Luz, la Verdad y el Camino, son medios para encontrar la salvación del alma de su separación respecto de su propia y Real Naturaleza, lo Divino residente dentro de su corazón mismo.

          Podrá argüirse fácilmente que una de las causas principales de la eventual crucifixión del Cristo fue la sospecha por parte de Saduceos y Fariseos, debido a sus declaraciones No-Dualistas, que blasfemaba en contra del trascendentalismo ortodoxo del Judaísmo y, por ello, no interfirieron en el juicio de las autoridades romanas, las que pensaban que él podía constituir una amenaza política para el Estado.

          En este maravilloso libro, y no hay palabras adecuadas para elogiar sus virtudes, el Padre Charles Ogada comprueba, con referencias exactas, la indudable certidumbre del absoluto No-Dualismo de Jesucristo, y entrega muchas claves para entender este hecho a través de precisas referencias escriturales y de su propio conocimiento basado en una extensa indagación espiritual.

          Gracias a su hondo asentamiento, tanto en el Cristianismo tradicional como en un profundo estudio de las tradiciones místicas del Advaita Vedanta del Hinduismo, del Sufismo del Islam y de la Cábala del Judaismo, es capaz de señalar, con absoluta claridad, el camino hacia el entendimiento práctico y las plenas implicaciones de esta Verdad esencial.

          Explica sucintamente todas las implicaciones teológicas y las viabilidades del Gran PRINCIPIO 'YO SOY' que le fuera revelado primero a Moisés, por la Divinidad hablando directamente desde la zarza ardiente, con las inmortales palabras que Su Nombre era "YO SOY EL QUE SOY" y que fuera seguido en la práctica por el Señor Jesucristo.

          El PRINCIPIO 'YO SOY' es el núcleo esencial del libro y, por ende, su título. En sus lúcidos capítulos, el autor explica gráficamente su propia búsqueda de la verdad, su dura lucha con la Ortodoxia Cristiana y su llegar a comprender que las Enseñanzas No Dualistas del Cristo concuerdan con las demás tradiciones místicas y los postulados de las Grandes Religiones.

          Este maravilloso libro es fácil de leer, porque el Padre Ogada tiene un fácil manejo del inglés. Todas sus declaraciones son plenamente apoyadas por las citas de las escrituras cada vez que es posible.

          Estoy absolutamente seguro que este libro constituirá una revelación para todo devoto cristiano que busque el más profundo y más elevado sentido de su credo, ¡y su infalible camino a la Salvación!

 

 

Alan Jacobs

Presidente de la Fundación Sri Ramana Maharshi, Reino Unido

 

 

 

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NOTA DEL EDITOR

 

          El trabajar con el Padre Charles Ogada en este libro del "Principio del 'Yo Soy'" ha constituido una experiencia viva del 'Cristo' interno. La miríada de eventos que ocurrieran mientras llegaba a manifestarse este libro, son demasiadas como para mencionarlas. De algo sí estoy cierta, que este 'instrumento' llamado María Jory no tenía control alguno sobre ninguno de los eventos desplegados en la parte que ella desempeñó en hacer que este libro 'se produjera'. Nunca dejaré de sentir asombro al ver como se revelaba 'el plan divino', como se daban las sincronías y como el Divino Titiritero decide en qué forma representemos nuestros variados roles los meros títeres.

          Normalmente migro, como los pájaros, desde el invierno inglés, por cinco meses sabáticos, al sol de mi apartamento en Puttaparthi, India, lo que he estado haciendo por dieciocho años. Puttaparthi es una localidad sagrada en donde naciera Sri Sathya Sai Baba y en donde tiene su ashram. Buscadores espirituales de una variedad de naciones de todo el mundo realizan peregrinaciones hasta este santificado poblado, llegando por miles.

          El Padre Charles planeaba ofrecer una Misa después de Navidad en Puttaparthi, en diciembre del 2009. Necesitaba un organista para el evento y un mutuo amigo italiano me recomendó para desempeñar el rol. Después de discutir sobre la música para la Misa, el Padre Charles y yo hablamos largo y tendido. Escuchando su historia, hice una indicación casual acerca de que debiera escribir sobre sus experiencias espirituales. Respondió que estaba ya en vías de escribir un libro acerca de las enseñanzas Adváiticas de Jesús.

          El tema del Advaita (No-Dualismo) ha estado siempre muy cerca de mi corazón. Yo ya había transcrito, colacionado y editado un libro algunos años antes, sobre las enseñanzas Adváiticas del Sabio Nisargadatta Maharaj, titulado "Más Allá de la Libertad", y cuando oí acerca del tema del libro que el Padre Charles estaba escribiendo, ¡me vi a mi misma ofreciéndome para editarlo!

          Estando aún en la India, comencé a trabajar editando este libro y discutí viabilidades en numerosas conversaciones telefónicas entre nosotros, el Padre Charles en Nigeria y yo en la India. Ambos nos dimos cuenta que la distancia que nos separaba no era beneficiosa para trabajar eficazmente, ¡y entonces me encontré ofreciéndome para visitarle en Nigeria!

          Regresé a Inglaterra en la primavera del 2010 y de inmediato hice planes para visitar Nigeria. El conseguir una visa Nigeriana fue todo un desafío, con múltiples requerimientos. Las autoridades me informaron que la visa podría tomar hasta diez día laborables para ser entregada. Yo ya había reservado un vuelo antes de saber que requería de una visa y tuve que cambiarlo para el caso que no estuviera lista a tiempo. Entonces se produjo la erupción del volcán en Islandia y fueron suspendidos todos los vuelos de llegada y salida desde el Reino Unido. Cambié nuevamente mis planes.

          Finalmente pude partir hacia Nigeria. Llegué a Lagos, volé a Port Harcourt y después de un largo trayecto llegué al área rural y la parroquia de San Juan en Ebe, en donde reside el Padre Charles. Despertaba cada mañana con el canto del gallo residente y con el cántico de los sacerdotes en la parroquia. La paz y la quietud en Ebe eran apropiadas para trabajar en el libro.

          Yo provengo de un medio católico y estudié en el internado de un convento. Por el camino fui estudiando muchas religiones e incluso llegué a ser ordenada como Ministro Inter-confesional en 1998. Ha sido sumamente gratificante el trabajar junto al Padre Charles en 'Satsang'. Las profundas enseñanzas de Jesús en este libro compendian las enseñanzas Adváiticas de los diferentes Maestros de las varias tradiciones que había investigado a lo largo de los años y regresé, completando el círculo, a mis raíces católicas.

          Ha sido un privilegio el trabajar con el Padre Charles en un libro tan especial y he valorado cada momento del proceso creativo. Mis semanas aquí, enfrascada en la sabiduría de las enseñanzas de Jesús, refinando cada detalle y concepto en preparación de la publicación, han significado una gran ayuda al permitir que la enseñanza echara raíz y fuera integrada. Siento la certeza que este libro habrá de ser de gran ayuda para lectores de todos los credos en cuanto a entender el real significado de las enseñanzas de Jesús acerca del principio del 'Yo soy' y del 'Cristo' interno.

 

María Jory

Mayo 2010

 

 

 

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AGRADECIMIENTOS

 

          El Conocimiento de Sí Mismo es aquel Manantial Vivo que, cuando beben de él nunca volverán a sentir sed. (1) Muchos han ayudado en el proceso de dirigir y de redirigir estas aguas hacia un depósito de sabiduría que sostienen en su mano. Por ende, me doy cuenta que soy únicamente una gota en el océano de los eventos que se sucedieran a lo largo del proceso del libro. A través del 'Yo soy', agradezco a cada uno de los que el 'Cristo' ha usado como instrumentos para escribir este libro.

          A Ted y Jody en los EEUU, que son personificaciones del amor, les debo mi más profunda gratitud por su afectuoso apoyo e inspiración.

          A Karl Meissnitzer, Venkatesh Varan y Denise Breit quienes leyeran concienzudamente el manuscrito original, mi afectuoso aprecio.

          A todos quienes han estado a mi lado en solidaridad y amor, Hajia Funmi Bodunde, Juez Sra. Chinwe Emembolu, Jefe Okenzie Nwabuko, Sra. Uzoma Udoye, Dr. Jayaram Barathi, Dr. Anupata Roy, Sr. Harish Chulani, Kelechi Emeagi, Nooshin Mehrabani, Bishu Prusty, Mark Aspa, Ebele Ibada, Joy Arazu y Adaeze Iloeje; las Familias de la Prof. Sra. Adiele Nwosu, Prof. I.C. Iloeje, Sra. Mba Angela, Sr. Felix Onwudinjo, Sr. Tony Tabansi, Victor y Genoviva Kanu en Zambia, Denise BNreit y Rich Bombace, Ron y Su Farmer de Australia, Karl y Catherine Meissnitzer en Austria y Raguvir Kaur de Singapur, les estoy eternamente agradecido.

          Estoy en deuda con mis padres, Bernard y Bibianna quienes hicieran tanto impacto espiritual en mi vida temprana, a mis hermanos y hermanas, Chinyere, Chika, Ngozi, Ugonna, Udoka, Chidimma, Kelechi y Jane, quienes han sido una gran fuente de amor e inspiración, y a mi abuela Sra. Paulina Agu, quien es siempre cariñosa conmigo.

          Mis agradecimientos a María Jory, la 'leona' de la verdad. A través del proceso creativo, de borrar las repeticiones, corregir los tiempos verbales, perfeccionar las frases, aclarar los conceptos, eliminar las ambigüedades, hiciste que el libro brillara como un cristal. Ha sido una alegría el trabajar contigo, ¡en especial cuando hacías de abogado del diablo! Más que simplemente prepararlo para la publicación, tu profundo conocimiento del tema del no-dualismo fue de inestimable valor.

          Deseo agradecer el rol de los Espiritanos que han nutrido al Espíritu dentro de mí, mis maestros en el Seminario que me entregaran las herramientas para la indagación crítica, mis compañeros sacerdotes, en especial el Hno. Dom Nnoshiri, por proporcionarme el sagrado espacio en la parroquia que me era muy necesario para completar este libro.

          A la Iglesia Católica, la encarnación misma del principio del 'Cristo', este libro no podría haber nacido sin tí.

          A los maestros espirituales, Sri Ramana Maharshi, San Juan de la Cruz y Anthony de Mello, quienes fueran 'señalizadores' hacia la senda desconocida del 'Yo soy' 'sin Yo', ¡ofrezco mis humildes salutaciones!

          A Bhagavan Sri Sathya Sai Baba, quien me pusiera 'cara a cara' con el 'Cristo' interno, y me hiciera declarar sin más ni más, Yo soy el que soy. (2)

 

 

15 de Mayo, 2010

 

 

 

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INTRODUCCIÓN

 

          Desde mi niñez tuve el hábito de retirarme a la espesura de la jungla africana. Los árboles me hablaban. Su lenguaje llenaba mi corazón de una paz y un amor inexplicables. Durante uno de estos momentos de soledad tuve una experiencia inusual. Tenía 17 años por entonces.

          Estaba solo con los árboles, lleno con la calma de una presencia desconocida. Repentinamente una extraña fuerza me invadió. Mi corazón comenzó a expandirse mientras mi cuerpo se hacía cada vez más grande. Entonces escuché una voz. Esta voz llenó mi corazón con un amor inmenso. Me disolví en él. El sonido de la voz carecía de dirección. Perdí todo sentido de separación con las cosas que me rodeaban – como si los árboles, la tierra, el cielo formaran parte de mi cuerpo.

          La voz me dijo: "¿Qué te gustaría hacer con esta vida?", y respondí, "Que otra cosa Padre que entregarte esta vida a Tí." Uso la palabra 'respondí', porque no hay otra para describir mi experiencia, ya que no sentía diferencia alguna entre la voz y yo mismo. Me daba cuenta que esta voz era el sonido viviente que lo mantenía todo en existencia, sin embargo yo era uno con ella.

          La dulzura de esta voz se convirtió en mi alimento, mi dormir, mi soñar, mi pensar, mi aliento y mi todo. Era una conciencia viviente, que me hacía sentir el dolor o la alegría en todo, porque todo lo sentía en mi corazón. Todo era como un continuum de una energía de flujo vital. En un instante supe que no había nada fuera del Espíritu.

          El impacto de esta experiencia se mantuvo en mí alrededor de dos semanas. Entonces comencé a pensar acerca de la manera de entregarle esta vida al Padre. (1) Con anterioridad a este encuentro, me estaba preparando para estudiar medicina en la universidad. Había recién terminado la secundaria y estaba esperando los resultados. Entonces cambié de idea, porque sentí que la mejor forma de realizar mi experiencia mística era entrando en una orden religiosa. Entonces busqué la manera de ingresar a la congregación de los Padres y Hermanos del Espíritu Santo, conocida como los Espiritanos. En 1703, el Venerable Padre Caude Pourlat de Place, fundó en Francia esta orden misionera internacional con hombres que entregaban sus vidas al servicio de los pobres.

          Ingresé a la orden al año siguiente, 1989, como seminarista que estudiaría para llegar a ser un sacerdote católico. Inicialmente todo fue bello. Dios me llenó con mucho apoyo y dulzura espiritual. No obstante, por el camino la dicha de mi experiencia mística comenzó a abandonarme.

          Durante mi noveno año de estudios para el sacerdocio, mi mundo finalmente colapsó. El vacío que me envolvió era más oscuro que la muerte. Ya no podía encontrar al Uno que era la luz de mi ser. La vida se tornó árida y yerta. La débil llamita de resplandor Divino que mantenía viva a mi alma se había finalmente apagado, y todo se me ocultaba. Completamente perdido en el vacío del sin sentido, mi alma vagaba en la oscuridad de la existencia. Había desaparecido la voluntad de vivir. Como un cuerpo separado de su aliento vital, mi alma suspiraba en vano por la fuente eterna de su existencia. Llegué al final de mis fuerzas y decidí dejar el Seminario, ya que no podía seguir resistiendo la prueba. Sabía que esta decisión no iba a resolver mi problema, pero sabía también que no podía seguir soportando el peso de la tiniebla.

          Durante estos momentos, mi muy querido Papá enfermó gravemente y me hizo saber que debía volver de inmediato a casa. Volví para verle. Tenía por entonces cincuenta y ocho años y estaba muriendo de cáncer. Los dolores eran insoportables. No podía estar de pie, sentado ni acostado. Cada postura que tomaba le significaba un tormento, y ante sus dolores, yo me olvidé de los míos. Su oscuridad engulló la mía. Me sentía como alguien que olvida una leve cefalea debido a un fuerte dolor de muelas. Mi trayecto con él en su sufrimiento y su muerte se convirtió en un nuevo despertar para mí, un fuerte empujón que me arrastró a buscar las realidades más profundas de la vida. El encuentro con Papá me llevó hasta los límites de la mente humana y descubrí que allende la lógica de la razón, el sufrimiento nos empuja hacia ese vacío de la entrega, en donde el sufrimiento ya no nos toca.

          Mi padre pasó por este transformador poder del sufrimiento. Inicialmente rechazó la enfermedad preguntando, "¿Por qué yo, Señor?" Luego, gradualmente, este rechazo le abrió paso a la aceptación y la aceptación llevó a la rendición. Una vez me llamó junto a su lecho y dijo que iba camino al Calvario. El Calvario es el símbolo cristiano de la entrega total o la disolución del ego en la cruz. Me pidió solicitar que se rezara una Novena por él (nueve días de oraciones) rogándole a Dios por fortaleza y coraje para llegar al Calvario. Luego me dijo, "Estoy ofreciendo estos sufrimientos para la alegría del mundo, por las almas del Purgatorio y por la felicidad de la familia."

          Hacia el final, la actitud de entrega en el sufrimiento de nuestro Papá le puso en contacto con su Sí Mismo interno. En esa unión mística, aunque persistía el dolor, ya no había sufrimiento. Era como si hubiera descubierto el secreto de la muerte. Había luz y alegría en sus ojos y el constante entonar de la dulzura de los nombres de Dios ungía sus labios. Era inusual y muy raro para uno el saber la hora de su muerte, sin embargo, tres días antes de su muerte, nos llamó junto a su lecho (mi madre, el hermano menor que me seguía en edad y yo) y nos dijo que iba a dejar su cuerpo el miércoles siguiente. Esto fue el lunes 25 de agosto de 1997. Nos indicó estar preparados y prontos para lo que habría de suceder ese día. Por supuesto que no le tomamos en serio, porque no queríamos creer que iba a dejarnos. Ese miércoles, alrededor de las 15:45 hrs. nos llamó de nuevo a los tres a su lado, y dijo, "Llegó el momento". Me dio su mano y me indicó que cantara los nombres de Dios. Comenzamos a recitar la letanía de los sagrados "Nombres de Jesús". Fue mientras entonábamos estos santos nombres de Dios que abandonó su cuerpo, como quien se queda dormido.

          El sufrimiento y la muerte de Papá fue un duro golpe que me arrastró hacia adentro y reavivó las mortecinas brasas de mi búsqueda espiritual. Las palabras que pronunciara en su lecho de muerte se convirtieron en la sólida base desde la cual mi espíritu se remontó de nuevo hacia los misterios del Silencio. Me dijo que no abandonara el seminario, de modo que regresé obedeciendo a su mandato y para alegría de esta energía reencontrada, que encerraba el prospecto de reconectarme con mis antiguas raíces.

 

"Y nuestras almas fueron despertadas...

Desde las profundidades del Silencio

Como el aparecer de una estrella

Desde el vacío del espacio,

Su luz ya no podía seguir escondida

En la oscuridad del cielo nocturno.

Una Crisis en el Seminario

El nacimiento de un gran despertar Espiritual"

 

          La Escuela Internacional Espiritana de Teología [SIST en inglés – N. de la T.] fue en donde recibí mi preparación final en el sacerdocio. Estudiantes de diferentes países y antecedentes culturales africanos creaban un ambiente único para la fertilización cruzada de ideas y un profundo respeto y apertura hacia diferentes perspectivas de la Verdad. Era una comunidad de unidad en donde cada miembro era un Espiritano, significando Personificación del Espíritu. Nos empeñábamos en llevar una vida de transformación espiritual interna, según el llamado de nuestra vocación religiosa.

          La enseñanza teológica constituía la etapa final en los largos diez a once años de formación, antes que el Seminarista fuera finalmente ordenado sacerdote. A mediados de esta última etapa de formación, que abarcaba un período de cuatro años, se requería de nosotros un compromiso final con los tres votos evangélicos de Pobreza, Castidad y Obediencia. Nuestra vida como hermanos comunitarios giraba en torno a estos votos. Este compromiso final, expresado habitualmente en el octavo año de formación, era el más grande evento en la vida de la comunidad. Representaba un llamado radical a los Espiritanos para actuar y vivir como el Cristo, con absoluto desapego de las cosas materiales y del sentido del 'yo' y lo 'mío' (el voto de Pobreza); una vida de pureza y de unión mística con Dios (el voto de Castidad), y en completa entrega a la Voluntad del Padre (el voto de Obediencia). Era un llamado a una Vida Divina y la única meta de la formación de un Espiritano, de acuerdo a nuestra Norma de Vida Espiritana, era despertar esta Conciencia Crítica en el corazón de los estudiantes. (2)

          Uno no podía aspirar a nada más grande en la vida. No obstante, después de hacer mi compromiso final con esta sublime vida de santidad, supe que aún había algo que faltaba dentro de mí. No podía encontrar a Dios. Me sentía desconectado de la voz que me llamaba. Mi corazón estaba seco. Veía la misma aridez espiritual a mi alrededor y solía preguntarme si no era una proyección de mi estado interior. Mi espíritu se preguntaba, ¿era yo el único involucrado en este juego de fingimiento? No quería ser desleal conmigo mismo. No obstante, cuando Papá me había dicho que retornara al Seminario, sabía que algún día encontraría la fuente de mi ser. "¿Como me podía conectar con esa Fuente?" Este dilema entrampaba mi alma. "¿Quién podría mostrarme el camino?" se preguntaba la inexpresable angustia en mi corazón.

          Entonces sucedió algo. Fue la raíz de una crisis que envolvió al Seminario. Llegó un decreto del Concejo Directivo de la Escuela Internacional Espiritana de Teología, dirigido a los estudiantes a través de los Directores de formación. La carta y sus mandatos les brindaban a los estudiantes la oportunidad de entregar información sobre los resultados del modo en que estaban siendo formados. Los estudiantes lo vieron como el Momento de la Gracia Divina". (3) Puesto que este mandato provenía de la más alta autoridad del instituto, los estudiantes decidieron vaciar en el regazo de la Madre Suprema la carga de sus corazones, la angustia de sus esperanzas frustradas, la tensión de sus emociones reprimidas y, lo más importante, la aridez de sus aspiraciones espirituales. Los estudiantes abogaron, como un corazón y un alma, por una transformación radical en el proceso de su formación.

          No me había dado cuenta hasta entonces que los íntimos anhelos espirituales de mi corazón eran los deseos no expresados de muchos estudiantes. Mis frustraciones eran sus supresiones y mi estancamiento espiritual, su misma experiencia interna aunque en variados grados. Respondieron al desafío del momento con un ímpetu sin par.

          Para armonizar sus ideas, establecieron un comité constituido por siete estudiantes y fui elegido para ser uno de los miembros de este cuerpo. Este comité trabajó incansablemente cada día y hasta altas horas de la noche. Había de armonizar las ideas y deliberaciones de los estudiantes en un todo sistemático y coherente. Hubo reuniones generales de toda la comunidad estudiantil, en donde los temas fundamentales atingentes a los aspectos integrales de su formación fueron discutidos y deliberados. Al final de cada asamblea general, el comité especial se retiraba a trabajar, con el objeto de evaluar un resumen simple que entregara una representación precisa de las expresiones de los estudiantes. Por último, este resumen fue presentado, una vez más, al cuerpo estudiantil en pleno para correcciones, enmiendas y aprobación definitiva. Cada aspecto integral de formación pasó a través de este proceso purificador. Al final, los estudiantes presentaron un escrito titulado "El Documento Preparatorio de los Estudiantes para la Revisión Habitual de la Comunidad Espiritana", que llegó a ser conocido como el documento del "Momento de Gracia".

          Cuando llegó el momento acordado, el Concejo Directivo del SIST envió a un delegado para representarlo en las deliberaciones que se llevarían a cabo entre los Directores de formación, el Rector del Seminario y los representantes de los estudiantes. Los estudiantes habían elegido dos puestos en este comité y yo era uno de ellos. En el curso de las deliberaciones le presentamos al comité el documento preparatorio de los estudiantes. Le tomó al comité un día entero para digerir los contenidos de dicho documento, el cual en todo sentido era un 'opus magnum'.

          La reflexiones de los estudiantes sobre los usos de la comunidad, llamado en adelante el documento "Momento de Gracia", fue influido por cinco principios importantes.

          Primero estaba la necesidad de llenar el vacío entre las verdades espirituales codificadas en nuestra Regla de Vida Espiritana y su realización concreta en la Regla interna de la experiencia Espiritana vivida. Según los estudiantes, "Nuestra experiencia como 'Espiritanos' en la formación inicial es la de nostalgia: anhelamos con esperanza insatisfecha el llegar a vivir nuestra vocación religiosa profesada." (4) Por ende, el documento del "Momento de Gracia" desnudaba las cuestiones existenciales enfrentadas por los estudiantes en su esfuerzo por vivir de acuerdo a los tres votos apostólicos de Celibato, Pobreza y Obediencia, que configuraban el núcleo mismo de nuestra vocación religiosa.

          ¿Cómo podíamos arreglárnoslas con la soledad de la vida célibe sin esa experiencia mística en donde los principios masculino y femenino se hacen uno y lo interno se convierte en lo externo en el éxtasis de la unión Divina?

          ¿Cómo podíamos manejar el antiguo despertar de la serpiente de capuchón enroscada en la cintura, sin la flauta de música celestial que absorbía su veneno?

           ¿Cómo podía uno desprenderse del ropaje de pobreza del 'yo' y el 'mío' a falta de ese Divino fuego de sabiduría que consumía la simiente del deseo?

          ¿Cómo podía uno despojarse del imperativo de la voluntad propia en la cruz de su total abandono ante la Divina Omnivoluntad, sin acceder a esa antigua llave que abría el 'Vacío del Silencio' en donde no existía un segundo?

          Aunque el sistema en que nos encontrábamos guardaba en su visión los grandes ideales espirituales de la Vida Divina, no podía ofrecernos los pasos prácticos que pudieran unificar las trascendentales alturas del idealismo con el inmanente mundo del pragmatismo. (3)

          El documento del "Momento de Gracia" subrayaba además la necesidad de una relación maestro-discípulo como paradigma de formación; un ejemplo en donde la Formación asumiera el perfil de la transformación encontrado en un taller con herramientas prácticas de 'martillo' y 'clavos', 'cinceles' y 'brochas'; una Formación en donde la relación maestro-aprendiz le adjudicara primacía a la autoridad de la experiencia. (4) Más, ¿en dónde podíamos encontrar a un tal Maestro, cuyo pensamiento, palabra y acción fueran unificadas y cuya Presencia representara al Silencio que transformaba el Espíritu? Este era el angustiado clamor de los seminaristas a su Madre en la celestial cúpula de Roma.

          La Teología complica nuestro entendimiento de Dios. Ella almacena a Dios entre los volúmenes de una biblioteca. Recarga nuestras cabezas con imágenes, cuadros e ideas acerca de Dios y deja nuestros corazones en el secano de los anhelos. Estábamos cansados de ver retratos de Dios. Estábamos hastiados de leer acerca de Dios. Queríamos vivenciar, sentir a Dios.

          Debía existir una síntesis entre amor y disciplina. El amor podía ser muerto con la vara de la disciplina. Cierto que el Libro Sagrado dice, "El castigo y la reprensión acarrean sabiduría" (7) mas nunca dijo "Mata al niño con la vara". Un niño sin amor equivale a que esté muerto. Por lo cual el documento expresaba la opinión que la mano que disciplinara había de estar en sintética armonía con el corazón que ama. De lo contrario, la disciplina se convertiría en un ejercicio vacuo y momentáneo. Esta era la situación en el seminario. La mayoría de los estudiantes simplemente obedecía las reglas, pero nunca creía en ellas. Acataban las reglas para escaparle al castigo impuesto ante su quebranto. Adherían a las leyes con la sola meta de convertirse en sacerdotes. Una vez asegurado este objetivo, todas las reglas se lanzaban a los cuatro vientos. El documento del "Momento de Gracia" enfatizaba una formación que hiciera que los estudiantes llegaran a dominar a fondo la ley, en lugar de ser sus esclavos, ansiando siempre escaparle a su yugo a través de la ordenación. Dominar la ley era comprender ese cénit en donde todas las leyes se funden en una – la ley del amor. Esa ley era el inmortal conocimiento del Sí Mismo – aquel conocimiento que constituía la Verdad que liberaba a la gente de la servidumbre misma a la ley. (8)

          El documento del "Momento de Gracia" reconocía que la disciplina del amor tomaría tiempo, más allá de la vara de la disciplina que duraba mientras la vara estaba en la mano; la disciplina del amor era eterna, trascendía las barreras del espacio y las limitaciones del tiempo, porque su fuente viene del interior. Y el conectarse a esa fuente requería paciencia; ese poder que nos ayudaba a vivir en el presente; esa energía que actualizaba el potencial pleno del momento llevaba a nuestra energía a converger en un punto – el Ahora – sin las preocupaciones del futuro y sus resultados y sin los remordimientos del pasado y sus cargas. Con paciencia, la disciplina del amor puede transformar a los estudiantes y hacer que sus acciones emanen desde la Verdad de su convicción íntima, ese sagrado sonido de Dios resonando claramente en el sanctum de sus corazones.

          Por otra parte, la vara de la disciplina esperaba y conseguía resultados rápidos. Producía seminaristas 'Santos' de la noche a la mañana multiplicando leyes e imponiéndoselas como un yugo de carga. La vara de la disciplina convertía a los estudiantes en hipócritas, actuando y reaccionando siempre gracias a los estímulos externos, mas cuando la vara no estaba a la vista, el 'pecador' en el Seminarista mostraba su peor cara.

          Finalmente y lo más importante, el documento del "Momento de Gracia" constituía una oración por la intervención Divina. Rogaba por la Gracia Divina para el predicamento espiritual de los estudiantes, porque reconocía que "la obra de santidad en sí era la acción misma del Espíritu Santo." El documento no les echaba la culpa a los Formadores puesto que también eran productos del mismo sistema. El documento era más bien una genuina y sincera expresión de la situación existencial en que se encontraban los estudiantes. Conocíamos esta diferencia abismal. La sentíamos en la médula de nuestros huesos. A veces debíamos seguir la marea de lo mundano, y cuando la tensión se hacía muy fuerte, un estudiante solía soltar un chiste para hacer reír a quienes andaban con la cara larga: "¿Eres tú el que matara a Jesús?" ¿Para qué preocuparse acerca de cosas que no puedes cambiar?

          Los Seminaristas tenían buenos modales y los Sacerdotes que les formaban eran grandes almas de inmensa valía. Todos los que se habían unido a la sagrada hermandad habían tomado una opción fundamental en la vida: el seguir a Jesús en la totalidad de Su personalidad. Esta opción fundamental les había dotado de una inclinación hacia lo que era bueno, bello y verdadero.

          No obstante, en algún punto a lo largo del camino, el sistema había perdido ese 'Árbol de la Vida' que lo conectaba con las antiguas corrientes de santidad. Habíamos perdido la Tradición de Jesús en el cúmulo de la ortodoxia. Habíamos perdido la antigua llave al santuario del 'Uno', el 'Sanctum Sanctorum', porque no le habíamos prestado atención a las enseñanzas secretas que Jesús le entregara en privado a Sus discípulos. (9) Estábamos centrados en lo objetivo y habíamos perdido lo subjetivo. Sin embargo sabíamos que la Verdad estaba en lo subjetivo. Todas las cosas de las que nos dábamos cuenta no eran sino manifestaciones de una 'Realidad' de la que no teníamos consciencia. Calificábamos esta tradición como oculta y la archivábamos como no-canónica. Y luego retornábamos a levantar estructuras y superestructuras que carecían de una subestructura. Habíamos olvidado que las tradiciones Secretas de Jesús se ocultaban de los eruditos y los sabios, y les eran reveladas únicamente a los simples niños. (10) Los eruditos no eran capaces de entenderlas de libros puesto que se ubicaban allende las descripciones con letras y alfabetos. Trascendían las explicaciones con las palabras y el lenguaje.

          El documento "Momentos de Gracia" produjo un impacto en nuestros Formadores. Su poder despertador impuso desafíos de cambio en el nuevo enfoque dinámico de la formación. Recibió el pleno apoyo del Concejo Directivo del SIST, el cual, a su vez, le traspasó este desafío a nuestro equipo de Formación. Sin embargo hubo un asunto fundamental que apareció en forma vaga en la mente de nuestros Formadores. Era algo así como el dilema de una madre que sabe qué medicamento puede curar a su hijo, mas no imagina como puede conseguirlo. Todos conocíamos la verdad encarnada en nuestra Regla de Vida Espiritana, mas el cómo lograríamos presentar la Verdad que liberaba a la gente de la enfermedad, la muerte y la ignorancia, era el problema que eludía nuestro entendimiento.

          Esto creó pánico y verdadera angustia en los corazones de los Formadores. Sus interrogantes surgían de una genuina preocupación nacida de la experiencia humana. "¿Cómo podía uno desmantelar el destartalado techo de paja que le daba cobijo a los desamparados en base a una utopía que prometía una ciudad de mansiones?" "¿Cómo podía uno soltar al pájaro que lleva en la mano para ir en busca de un par desconocido en la floresta?" "¿Cómo podía uno dejar a los estudiantes tener la libertad que estaban buscando sin la garantía de esa responsabilidad interna que los hacía libres?"

          Tenían razón. Previeron una crisis dentro de los muros del seminario. Sintieron la amenazante revolución que podría producir una total disolución de las labores del pasado, o bien el renacer de una nueva vida. Inicialmente y por cerca de dos semanas, los estudiantes y los Formadores trabajaban bajo el vínculo de la hermandad, con entusiasmo renovado, día y noche, en conferencias y talleres, en grupos y subgrupos, para llevar a término un patrón común que plasmara las preocupaciones del documento. Todos sentíamos la mano del Espíritu Santo conduciéndonos a las alturas de nuestro sueño.

          Entonces algo sucedió. El tiempo se detuvo cuando estábamos en lo mejor. Todo se derrumbó. Una tarde fatal, recibí una carta del Director de Formación. Cuando la abrí, mi corazón se encogió. Leí que yo y otro estudiante que habíamos escrito el documento, no seguiríamos ya en el Seminario, y ello con efecto inmediato. Habíamos de abandonar el recinto dentro de las siguientes tres horas después de recibir las cartas de expulsión, y no podíamos regresar nunca ni ser admitidos en ninguna otra comunidad o grupo. Mi alma se deshizo en lamentaciones:

 

¡Oh Bienamada Madre!

Por nueve años me nutriste

en la calidez de tu seno

y me alimentaste con la leche de tu pecho.

Por nueve años, me diste cobijo

junto a los pilares de tu altar.

 

Con la fuerza de un águila poderosa

me protegiste

y con los ropajes de la salvación

me vestiste.

 

Ahora me lanzas lejos

cuando estaba a punto de nacer.

Condenado a vivir en el exilio

¿quién me podrá dar ahora el elixir?

 

          Dejé los confines del Seminario esa tarde, el 3 de marzo de 1998. No sabía a dónde ir. No tenía otro hogar que pudiera llamar mío ni lugar alguno en donde poder reclinar mi cabeza. No podía llevarle esta pesada carga a mi madre, puesto que ella se estaba recién recuperando de la pérdida de su amadísimo marido.

 

Mi mente estaba en blanco,

mis piernas me pesaban,

Sin dirección ni destino

estaba parado en medio de la nada,

sin saber hacia dónde ir.

 

¡Entonces apareció Jesús!

Y Él estaba a mi lado.

Por encima, por debajo, a mi alrededor y dentro de mí,

"¿Por qué temer –dijo– cuando ahora Yo estoy aquí?"

 

          Con su amor en mi corazón, me adentré en la soledad interior, por horas y horas seguidas, él me sumergió en la bienaventuranza de su amor. Abstraído del mundo a mi alrededor, mi bienamado me llevó hacia el interno mundo del Espíritu. Me alimentó con vigor Divino y mi frágil cuerpo no requirió de alimento físico.

          Atrás, en el Seminario, la vida se detuvo. El centro no pudo sustentarse. Como un fantasma del cementerio, el documento "Momento de Gracia" fue sepultado en la tumba del silencio y los estudiantes circulaban hablando en susurros, aturdidos ante el giro de los eventos. Las angustiadas expresiones de sus rostros silenciosos eran demasiado densas para describirlas con palabras: "Si les expulsaron a ellos, habrán de expulsarnos también a nosotros. Porque todos escribimos el documento. Todos lo firmamos con el sello de nuestra sangre y lo escribimos con las gotas de nuestra vida misma."

          Una quietud impenetrable descendió sobre el Seminario. Cuando se reunían para la comunión espiritual, reinaba un profundo silencio, interrumpido ocasionalmente por los sollozos de un corazón roto. Cuando se reunían para las comidas, no había apetito por los alimentos, y cuando era el momento para el recreo, deambulaban en silencio como si la vida hubiese perdido sabor.

          Entonces sucedió algo. Este fue el último compás que interrumpió la danza de los espíritus. Era evidente que el seminario iba rumbo al colapso si no se producía nada urgente ni drástico para salvar la situación. Surgió una idea en la congregación de los sacerdotes para expulsar a cualquier estudiante que no acatara el orden anterior, comenzando por los diáconos. (Los diáconos eran el grupo más antiguo de los seminaristas y algunos de ellos eran miembros del comité que redactara el documento "Momento de Gracia". Antes de nuestra expulsión éramos 17 diáconos en total).

          Cuando se tomó esta decisión, los diáconos restantes fueron citados individualmente ante un panel de los Padres. Parados en el centro y rodeados por la autoridad que sostenía la vocación, se le fue entregando a cada uno el "Anuncio de Expulsión". Tenía un intervalo de cinco minutos para ingerir y digerir cuidadosamente su contenido, después de lo cual se le pedía firmarlo o no, 'ser o no ser'. El firmar dicho anuncio significaba que uno aceptaba disociarse totalmente de cualquier cosa atingente al documento "Momento de Gracia" y, en adelante, acatar totalmente las antiguas reglas del Seminario. El no firmar, significaba la inmediata expulsión de éste.

          Uno no podría ni empezar a entender las implicaciones y el peso de la decisión que cada uno de los diáconos había de tomar dentro de un plazo de cinco minutos, si uno tomaba en consideración los impactos religiosos, sociales, económicos y culturales que sufriría el Seminarista. Aquí estaba un diácono que había pasado diecisiete años completos de su vida y juventud (si se incluyeran los seis años de formación en el seminario menor) por una visión que estaba a punto de ser quebrada. ¡Una mera firma disolvería la visión y el sueño de toda una vida! Ocho diáconos firmaron el documento. Siete no lo hicieron. Estos siete tuvieron que abandonar el Seminario ese mismo día. Más adelante, más estudiantes, incluyendo al resto de los siete miembros del comité que produjera el documento "Momento de Gracia", tuvieron que irse. Finalmente hubo cordura en el Seminario.

          La "Casa Matriz" en Roma llegó a saber acerca de la crisis que había envuelto al Seminario por causa del documento "Momento de Gracia". Muchos estudiantes habían clamado por su intervención a la Madre en Roma – "¿No te importa el que perezcamos?" (11) Cuando supe del predicamento de los otros estudiantes, también me sentí impulsado a escribir una epístola de amor a Roma, rogándole que salvara a sus hijos. Esa carta, de cerca de 40 carillas, no fue escrita con algún deseo de ser llamado a regresar al seminario, sino por el bien de los estudiantes que estaban sufriendo debido a su íntima búsqueda de la Verdad.

          Después de enviar mi carta a Roma, me retiré a una oración en el desierto para tranquilizarme antes de comenzar un nuevo estilo de vida en el Monasterio Benedictino de Ewu, en el Estado de Edo. Esto quedaba a unos 800 km de distancia del Seminario. Me sentía secretamente feliz por poder buscar ahora la Verdad más allá de los confines de la iglesia. De hecho, mi Espíritu me estaba llamando al Oriente. Había leído tanto acerca de los maestros Orientales y mi corazón se aferraba a la expectativa de que poseyeran un elixir práctico para la indagación humana.

          Una tarde, mientras estaba en el Monasterio, recibí un llamado urgente del Seminario. El mensaje decía que el Superior General (la más alta autoridad en nuestra Orden) había venido desde Roma y quería verme inmediatamente. Mi espíritu estaba dividido, me sentía feliz que nuestra Madre hubiera venido a salvar a sus hijos. También me sentía apenado por si esto pudiera significar una demora para mi viaje a Oriente. Sin embargo, movido por la compasión hacia los seminaristas, dejé el Monasterio a la mañana siguiente y llegué al atardecer al Seminario.

          Cuando llegué, el Superior General me llamó para una audiencia privada y nos sentamos, como madre e hijo, hablando por cerca de una hora. Mostró una profunda comprensión por la angustia de los Seminaristas, su anhelo por más intimidad espiritual y la pobreza de la madre para satisfacer esta hambre espiritual. Expresó que la 'Casa Matriz' estaba profundamente preocupada por los asuntos planteados en nuestras cartas individuales a Roma y en el documento "Momento de Gracia".

          Gracias a su amorosa persuasión, todos los hermanos a los que se les había pedido dejar el seminario, fueron llamados de regreso. Su amor era abrumador. Inició un proceso de reconciliación y de sanación en el Seminario. Se sentaba por horas seguidas manteniendo audiencias personales con cada sacerdote y cada uno de los Formadores, y con muchos de los estudiantes que requerían del contacto curativo de su presencia. Después de las entrevistas personales, nos llamó y nos habló por grupos y subgrupos, creando y ampliando la solidaridad del compañerismo. Llenó de alegría y esperanza nuestros corazones y reanimó nuestros decaídos espíritus.

          Nos habló cada mañana cuando nos reuníamos en torno a la mesa de nuestro Padre Celestial y compartió el sacro Pan de la Vida, la Santa Comunión de la Presencia eterna. Se sentó con nosotros cada noche en torno a la mesa de nuestra madre terrenal mientras compartíamos la abundante esplendidez de sus riquezas, el Árbol de la Vida. Se quedó con nosotros por cerca de dos semanas. Cuando partió, su presencia siguió persistiendo en nuestros corazones.

          Él le impartió sus santas instrucciones en cuanto a que todos los diáconos que habían sido expulsados, fueran elevados ese mismo año a la sagrada orden del sacerdocio eterno (seis de los ocho que habían firmado el documento, ya habían sido ordenados como sacerdotes). Mientras estuvimos alejados, se llevaron a cabo los exámenes finales para nuestros Diplomas de Maestría en Teología. Con su tan amplio corazón, también hizo los arreglos para que, a aquellos de nosotros que habíamos perdido este examen, se nos diera la oportunidad de darlo por escrito. Este nuevo examen habría de ser preparado por la Universidad de Duquesne, Pittsburgh, EEUU. Dicha fue la amplitud del amor de la Madre General en Roma que pudimos experimentar.

          Fue así que el 4 de diciembre de 1999, uno de los Obispos de la congregación ordenó a los once hermanos sacerdotes en la orden Católica de Melchizedek, y fue así que me convertí en sacerdote.

          Además, se había cumplido la profecía de cuando, a los dos años de edad, le dije a mi padre, 'Yo soy tu Padre'. Por añadidura, a partir de entonces me llamaron 'Nna' (12) que significa 'Padre', puesto que el 'Padre' (Yahvé o Yo Soy) está en todos nosotros y somos uno con el 'Padre'. (13)

          Después de mi ordenación, despertó el indagador, el buscador en mí. ¿Quién es Jesús? ¿Quién soy yo? Estas eran las interrogantes básicas de mi vida. Mis diez largos años de estudio en el Seminario no las pudieron responder. Aunque hablaba y predicaba sobre Jesús, me dí cuenta que no Le conocía. No había descifrado el misterio del Cristo. Con todo, aún más frustrante resultaba el hecho de que sabía que no me conocía a mí mismo. Mi propia realidad representaba un misterio más decepcionante. Si no me conocía a mí mismo, ¿cómo podía esperar conocer a Dios? Estaba determinado a resolver estos misterios. Parecía como si ello hubiera sido el propósito mismo de mi nacimiento.

          Antes de la ordenación, a cada Espiritano se le permitía elegir en donde quería trabajar durante el período de su primera designación. Yo había elegido estudiar Religión Oriental, esperando que ello me diera la oportunidad de conseguir una destinación en aquel país del Este que era legendario en cuanto a revelar los secretos de los Maestros. No obstante, la Divinidad tenía otros planes y recibí, en cambio, un puesto para trabajar en mi país natal como pastor asociado en la Arquidiósesis de Lagos.

          Aunque mi cuerpo estaba en casa, mi espíritu estaba en la India. Solicité mis vacaciones anuales ese mismo año y corrí hacia la India, como un ciervo ansioso por llegar a un río. En esa sagrada tierra me encontré con Maestros que habían comprendido la esencia del Espíritu. Bendito era aquel que encontrara a un Maestro Viviente. Un viaje de mil años no me tomó sino algunos días.

          Conocí a Sri Sathya Sai Baba, un hombre Santo indio, el 2001. A través Suyo descubrí que el Cristo que buscaba en libros y clases, en iglesias y romerías, por valles y montañas, a través de mares y océanos y en medio de lágrimas y alegrías, estaba en realidad mucho más cerca de mí que mi aliento mismo. A través de 'entrevistas' (dualismo) Baba me condujo a 'intro-vistas' (No-dualismo Calificado), y desde 'intro-vistas' a 'no-vista' (Advaita o no-dualismo) ¡Fue un suspiro de alivio cuando descubrí que el buscador era Aquel Buscado! El adorador mismo era Aquel Adorado. El conocedor era el conocido. El Cristo no era diferente de lo que era Yo en esencia.

          Al año siguiente visité de nuevo la India. Para cuando regresara a la parroquia en la que trabajaba en Nigeria, las cosas habían caído en pedazos. Mi visita a la India fue mirada con grandes recelos por las autoridades eclesiásticas y fui despedido temporalmente de mis deberes sacerdotales. Repentinamente, no tenía empleo, ni hogar, ni tampoco una identidad socialmente definida. Esto era el despliegue del plan divino. Despojado de todas mis identificaciones, ¡estaba libre para ser!

          Visité la India, a veces dos veces cada año por diez años y me quedaba por el tiempo que me lo permitiera mi visa. En la morada de Prashanthi Nilayam en Puttaparthi y en la caverna de la sagrada Montaña de Arunachala en Tiruvanamalai, mi espíritu comenzó a develar sus asombrosos misterios. Me di cuenta que el misterio del Cristo se ocultaba dentro del misterio de Mí Mismo.

          Este libro representa la esencia de mis veinte años de búsqueda espiritual hasta donde pueda ser expresada en palabras. Ha sido escrito en un formato de preguntas y respuestas. Las preguntas representan las dudas con las que había batallado por años. Las respuestas llegaron como oleadas de dicha durante los profundos estados de consciencia del Cristo interno. Los nombres comunes en la Biblia, en especial los de los discípulos, se han usado para expresar las preguntas. Cada buscador espiritual es un discípulo. El Sí Mismo, a lo que los cristianos se refieren como 'el Cristo', es el Maestro. Cuando el buscador llega a tomar consciencia del Sí Mismo, todas las dudas desaparecen.

          El principio del 'Yo soy' es el verdadero sentido del cristianismo. El  'Cristo' interno. Es el misterio descifrado del 'Sí Mismo', que significa 'sólo el Sí Mismo existe'. Todo es Espíritu. Ustedes son aquello que están buscando. Ustedes son aquel que se ha multiplicado a sí mismo como los muchos. El libro que están leyendo es sobre las enseñanzas de Jesús acerca del misterio del 'Sí Mismo' y una de las infinitas vías hacia el Uno carente de senda conocida.

          El principio del 'Yo soy' también representa la esencia de todas las religiones. El Vedanta está en el corazón del Hinduismo. (14) Las enseñanzas Sufi están en lo nuclear del Islam. (5) La Kabala es la expresión fundamental del Judaismo. El Zen es el significado real del Budismo. Estas esencias representan un punto en donde todas las religiones se hacen una, y en donde todas las distinciones de credos, dogmas y rituales desaparecen. Para quienes hayan llegado a comprender al Uno, no existen diferencias religiosas. El principio del 'Yo soy' le es inherente a todas las tradiciones mencionadas antes y es la esencia de las enseñanzas de Jesús.

          Este libro contiene la clave hacia el poder del 'Yo soy' dentro de ustedes. No lean con la cabeza si quieren conectarse con su fuente interna. Permitan más bien que su corazón dance con la música de sus notas. La razón radica en que el Sí Mismo sólo puede experimentarse mas no explicarse. El objetivo de cada palabra y concepto en este libro es el de llevarles hacia una percepción vivencial interna. Tan pronto como tengan la experiencia, sabrán que las palabras no son sino señalizadores hacia el Sí Mismo.

          Si este libro cayera en sus manos, ello significa que están preparados para recibirlo. Dejen de lado las cosas que sean incapaces de entender. El Sí Mismo es la Fuente. Mientras más se esfuercen, más se alejarán de su Sí Mismo. El Cristo es su Sí Mismo. Él Cristo está dentro de ustedes. Este libro habrá cumplido su misión si les lleva hasta su Fuente-Crística que es el Uno Mismo.

          Al final de su búsqueda espiritual, deberán eliminar este libro y, en verdad, ¡eliminar todos los libros! Esto se debe a que no pueden encontrar al Sí Mismo en libros. Cuando una espina se les clava en el pie, usan otra espina para extraerla y, después de lograrlo, ambas son innecesarias. Las ideas, los conceptos, las imaginaciones y otro material mental constituyen el último obstáculo para la experiencia del Cristo interno. Las ideas en sus cabezas representan la primera espina. Las ideas en este libro son la segunda espina. Cuando la segunda espina elimina la primera, ¡recuerden de botarlas ambas!

 

 

 

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Parte I:

 

 

El Cristo

 

 

Pedro le dijo a Jesús:

 

"Tú eres el Cristo"

 

Mateo 16:16

 

 

 

"El Cristo es el principio del 'Yo soy'"

 

 

 

 

 

 

 

 


1

 

El Principio del 'Yo soy'

... El 'Cristo' Interno

 

Jesús les dijo:

 

"El Reino de Dios está dentro de ustedes."

 

Lucas 17:21

 

          Cuando Jesús llegó a la región de Caesarea Philippi, le planteó esta pregunta a sus discípulos: "¿Quién dice la gente que soy? (1)

          Andrés: Algunos dicen que eras Elías o alguno de los antiguos profetas que ha vuelto a la vida.

          Mas ustedes, ¿Quién dicen que 'yo soy'?

          Pedro: "Tú eres el Cristo".

          ¡Eres bendecido Simón hijo de Jonás! Tu declaración es el fundamento de la fe y la llave al Reino de Dios dentro de ti.

          No obstante han de guardar este conocimiento para sí mismos, puesto que las gentes aún no están preparadas para él.

          Mateo: Bienamado Señor, ¿cuál es la naturaleza del 'Cristo'?

          El 'Cristo' es el Principio del 'Yo soy'. Este 'Yo soy' es Dios. 'Yo soy' Dios. También ustedes son Dios. (2) Cada vez que digan 'Yo soy', conozcan al 'Yo soy' como Dios. En las Escrituras, cuando Moisés inquirió sobre la naturaleza de Dios, la comprendió como el 'Yo soy'. (3) 'Yo soy el que soy' resume toda la verdad.

          Tomás: Señor, Tú eres el 'Cristo' el único hijo engendrado. ¿Podría haber otro 'Cristo' fuera del 'Cristo' único?

          El Cristo dentro de todos. El 'Cristo' es tu 'Yo soy' y el 'Yo soy' en todo.

          Tomás: ¿Cuál es la diferencia entonces entre tu 'Yo soy' y mi 'Yo soy' puesto que no puedo hacer las cosas que haces?

          La diferencia es la Concienciación. Yo se que 'Yo soy el que soy'. Tú careces de esta concienciación. Yo se que 'Yo soy' el Cristo. Tú eres ignorante de tu Realidad. Tan pronto te conozcas, harás las mismas cosas que Yo hago.

          Felipe: ¿Mas, qué exactamente es este 'Yo soy'? Nadie puede verlo ni tocar al 'Yo soy'.

          El 'Yo soy' es Espíritu. Es por eso que no lo pueden ver ni tocar. Está más allá del alcance de los sentidos. Es la chispa Divina dentro de ustedes y el corazón de todo. Es lo que ustedes llaman el 'Sí Mismo', 'Espíritu', 'Dios', 'Cristo', 'Consciencia' o el nombre que puedan elegir para llamarlo. En esencia, es innominado.

          Juan: Señor, ¿cómo puedo conocer a este 'Cristo'?

          Están buscando a Cristo en donde no lo pueden encontrar, vale decir fuera de ustedes mismos. El Cristo es el 'Yo soy' en ustedes, mas fracasan en darse cuenta de ello. Ustedes son Dios, mas andan en busca de Dios. Una pequeña historia les aclarará esto.

          Una vez, diez hombres iban de viaje en busca que un tesoro escondido. (5) Por el camino tropezaron con muchas dificultades, mas fueron capaces de superar cada una de ellas porque eran unidos. Finalmente, llegaron a un lugar en el que habían de cruzar un río que estaba de crecida.

          Después de cruzarlo a nado y alcanzar la otra orilla, quisieron asegurarse que todos habían cruzado a salvo la riada. Para ello decidieron contarse. Uno de los diez comenzó a contar, mas aunque contó a los demás, se omitió él mismo. "No veo sino a nueve; es seguro que hemos perdido a uno. ¿Quién podrá ser?", dijo. "¿Contaste correctamente?" preguntó otro y contó de nuevo él mismo. Sin embargo, él también contó a nueve. Uno después del otro, cada uno de los diez no contó sino a nueve, olvidándose de sí mismo. "Somos solamente nueve", concordaron, ¿más quién es el que falta?" se preguntaban a sí mismos. Todos los esfuerzos que hicieron por descubrir al individuo 'faltante', fracasaron. "Quienquiera que sea, debe haberse ahogado", dijo el sentimental de entre los diez necios, "lo hemos perdido". Y diciendo esto estalló en llanto, y los demás le acompañaron.

           Un caminante empático les vio llorar a orillas del río y les preguntó por la causa de su pesar. Le relataron lo sucedido y le indicaron que aunque se habían contado varias veces, no podían sino encontrar a nueve. Al escuchar la historia, mas viendo que tenía a diez frente a él, el caminante supuso lo que había sucedido. Con el objeto de hacerles ver por sí mismos que eran en realidad diez, y que todos habían llegado a salvo del cruce, les dijo, "Dejen que cada uno cuente por sí mismo, uno después del otro. Entonces le daré un golpe a cada uno para que puedan estar seguros de haber sino incluidos en el conteo e incluidos una sola vez. Así se encontrará al 'décimo' hombre que falta." Oyéndole, se regocijaron ante la idea de encontrar a su camarada 'perdido' y aceptaron el método sugerido por el caminante. Mientras el bondadoso caminante les iba dando un golpe por turno a cada uno de los diez. El que recibía el golpe cantaba su número en voz alta. 'Diez' dijo el último hombre al recibir el último golpe cuando le tocó el turno. Asombrados se miraron unos a otros, "Somos diez" dijeron al unísono y le agradecieron al caminante por haberles quitado su pesar.

          Esta es una parábola sobre como miran por si mismos fuera de sí mismos. Es la raíz de todo su sufrimiento. Piensan que Dios falta, porque han fracasado en verlo como su Sí Mismo. Además, mientras más miran por sí mismos, más se separan a sí mismos de sí mismos, ignorándose a sí mismos. Cuenten a su 'Sí Mismo' primero Vale decir, busquen primero el Reino de Dios. (6) Está dentro de ustedes. Es ustedes. Lo es todo.

          Pedro: ¿Cómo me puedo conocer a mi mismo si yo soy al que estoy buscando?

          Deja de buscar. Quédate quieto. Tan pronto como dejes de buscar descubrirás que tú eres aquel que se ha reflejado él mismo como los muchos. Lo que ves no es sino un reflejo de lo que eres. Todo es un reflejo del Sí Mismo. Al igual que un perro confundido por su propia imagen en un espejo, eres engañado por la creación que no es otra cosa que el reflejo del 'Yo soy'. (7) El perro toma su propia imagen como otro perro y comienza a ladrarle. Mientras el perro no pueda entender que no hay un 'segundo' aparte de él (lo que ve no es más que su propio reflejo) continuará sintiendo temor de su propia sombra.

          Dios es tu Sí Mismo. Dios es tu 'Yo soy'. Cuando buscas a Dios, estás condenado a ver sombras. Por ende, todo lo que requiere para encontrar a Dios es quedarse quieto. El versículo, "Quédate quieto y sabe que Yo soy Dios" (8) es la esencia de todas las escrituras reunidas. Es la vía negativa. Encuentras a Dios únicamente cuando dejas de buscar. Conoces a Dios sólo cuando vas más allá del conocimiento. Eres Dios sólo cuando mueres para esta falsa idea de que no eres Dios. (9)

          Mateo: Señor, la escrituras nos dicen que nuestros primeros padres, Adán y Eva tuvieron que abandonar el Jardín del Edén, porque querían ser como Dios. (10) ¿Por qué tuvieron que irse si eran Dios en verdad?

          Adán y Eva querían ser como Dios. ¿Dónde está la necesidad de querer ser aquello que ya eres? Este 'querer' es el problema. Es el origen del 'deseo'. (11) El deseo es el engaño que les hace pensar que son algo separado del objeto de su deseo. Sin embargo, puesto que son todo lo que desean, vale decir el Sí Mismo, el deseo les lleva a buscar aquello que está siempre con ustedes. Creen que Dios está en todas partes, dentro de ustedes, por sobre ustedes, por debajo de ustedes y en torno a ustedes; no obstante, siguen buscándole. Si Dios es omnipresente, ¿cómo podría existir una presencia fuera de Dios? Y si cada presencia es la presencia de Dios, ¿cómo podrían estar separados de Dios? Adán y Eva nunca estuvieron separados del jardín de la consciencia del 'Yo soy'. (12) El deseo les hizo pensar eso.

          El principio de Adán y Eva está en cada cual. Adán y Eva, la serpiente y el fruto prohibido, son alegorías que se refieren a la persona humana. Adán representa al ego. Eva es la mente. La serpiente simboliza a los sentidos. El fruto representa al mundo o al objeto de la percepción sensorial. Sin el ego (Adán) no hay mente (Eva) (13) y sin la mente (Eva) no se da una objetivización (deseo por el fruto prohibido).

          Cuando la mente (Eva) se torna hacia adentro, el ego (Adán) encuentra descanso en el 'Sí Mismo' que es Dios. Cuando, por otra parte, la mente (Eva) se torna hacia afuera, hacia los objetos de la percepción sensorial, el ego (Adán) se siente 'separado' del Jardín del Sí Mismo. De ahí que la mente (Eva) sea la causa de la servidumbre o la liberación de Adán.

          Santiago: ¿Cómo vive uno sin deseos?

          Sabe que nunca hubo un tiempo en que no fueras aquello que quieras ser. El deseo es como el espejismo en el desierto que un hombre toma por ser agua, hasta que llega allá y se da cuenta que no existe. De ahí que el trascender al deseo se logra no con su satisfacción, sino entendiendo su naturaleza.

          Santiago: Entonces ¿es el deseo lo que nos separa de Dios?

          La idea de la separación no es real sino un engaño mental, porque no podrían estar separados aunque puedan pensar que lo están. La Divinidad es vuestra identidad y nada puede cambiar esto.

          Andrés: Señor, mi problema es el cómo encontrar a Dios. ¡Mi alma Le anhela igual que un pez fuera del agua!

          Había una vez una pececita que vivía en el poderoso océano. Se sentía perturbada. Toda su vida había intentado ver el océano. Viajaba por todas partes en esta búsqueda. Había leído volúmenes y más volúmenes sobre esta cosa llamada 'Océano'. Había consultado también a muchos sabios expertos en el tema, pero nadie podía resolver su dilema. Finalmente, se acercó un día a la ballena y le planteó esta pregunta. Dijo, "Por favor, hermano ballena responde a los ruegos de mi corazón. Mi alma suspira por el Océano. Toda mi vida he oído acerca de este misterio llamado 'Océano'. Tanta gente ha disertado y escrito sobre él. Sin embargo quisiera verlo, tocarlo y sentirlo por mí misma. Por favor, ¿podrías mostrarme en donde puedo encontrar a este 'Océano?"

          La gran ballena se rió para sí misma y le dijo a la pececita, "¡Hermana, mira! La realidad que estás tocando, en la que nadas, en la que vives "es" el Océano. Está por encima tuyo, por debajo, a tu alrededor, dentro de ti, por todos lados. De hecho, no podrías vivir ni un minuto sin él. Es tu verdadero principio vital." La pescadita no le podía creer a la ballena. Dijo, "Lo que me está tocando es agua, agua común. Yo quiero ver al océano." Y se alejó apenada.

          Tú eres como esta pececita en el Océano buscando al Océano. Estás en Dios, encima de Dios, debajo de Dios, en torno a Dios, dentro de Dios, como tu verdadera existencia. Todo el tiempo estás buscando a Dios. Un hombre que busca a Dios es como alguien que anduviera buscándose a sí mismo, buscando sus ojos. No sólo están siempre con él, sino que sin ellos no podría ver qué es lo que anda buscando. Además, puesto que los ojos no se pueden ver a sí mismos, salvo en un espejo, el hombre que los vea allí en su propio reflejo, tal vez crea que los ha encontrado. Sin embargo, no ha encontrado sus ojos. Los traía consigo. Tan pronto como sepas esta Verdad, que tú eres aquello que estás buscando, te quedarás tranquilo.

          Tomás: Señor, nos dijiste que pidamos y nos será concedido, que busquemos y encontraremos, que golpeemos a la puerta y nos será abierta. (15) ¿Cómo es que podemos buscar si nosotros somos aquello que buscamos?

          Busquen al Buscador. Descubran quien es el que busca. Golpeen a la puerta del Sí Mismo. Cuando descubran la realidad del cuestionador, vale decir el 'Yo soy', se darán cuenta que el conocimiento del 'Yo soy' es la solución para toda interrogante que jamás haya sido planteada o que alguna vez se plantée. La respuesta para toda indagación humana es el conocimiento de Uno Mismo.

          El día que comprendan que Dios no está separado de ustedes, en ese momento conocerán la esencia de todo, porque el 'Yo soy' es el corazón de todo lo que existe. Sin este conocimiento fundamental no es más que una pérdida de tiempo el intentar de captar la realidad de Dios. Cuando entiendan que son uno con Dios, se hace muy fácil entender todo lo demás. Cuando se les escapa este punto, ninguna otra cosa puede tener sentido. En verdad será un ejercicio fútil el que intentan conocer a Dios como una realidad externa a sí mismos. Podrán conocer a Dios únicamente el día que se conozcan a Sí Mismos y podrán conocerse a Sí Mismos únicamente en el momento en que se mantengan quietos.

          El Conocimiento de Uno Mismo es la Fuente Viviente de la que, una vez que beben de ella, nunca más volverán a sentir sed. (16)

 

 

 

 

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2

 

 

El Conocimiento de Uno Mismo

...es el Reino de Dios

 

Dios le dijo a Moisés:

 

"Yo soy el que soy"...

"Este será mi nombre eternamente;

siempre lo ha sido y con él se hará

memoria de mí en toda la serie de generaciones."

 

Éxodo 3:14 – 15

 

          Jesús les dijo a sus discípulos, 'Yo soy' el Camino, 'Yo soy' la Verdad y la Vida. Nadie puede conocer al Padre salvo a través del 'Yo soy'. (1)

          Felipe: Muéstranos al Padre y nos sentiremos satisfechos.

          He estado todo este tiempo con ustedes, Felipe, y no me conoces. Yo soy el Padre. El Padre es el 'Yo soy' en todos.

          Felipe: Señor, ¿parece que fuera diferente de quien pienso que soy?

          ¿Quién piensas que eres?

          Felipe: Soy Felipe.

          Eso no es más que un nombre. Es como una etiqueta. ¿Llegaste a este mundo con algún nombre?

          Felipe: Mis padres me dieron mi nombre.

          Sí, todos los nombres que llevan ahora les han sido dados después de su nacimiento. La gente te identifica por tu nombre. Sin embargo, tú no te identificas por tu nombre. Puede que estés descansando y un visitante pregunte, "¿Qué estás haciendo, Felipe?" No vas a decirle, "Felipe está descansando". Más bien responderías, "Yo estoy descansando". La razón radica en que tu verdadero nombre es 'Yo soy'. Intenta inquirir en la naturaleza de este 'Yo soy'.

          Cuando dices, "Mi Nombre" o "Mi pañuelo", significa que eres diferente del nombre o del pañuelo. Asimismo, cuando dices, "mi cuerpo" significa que eres distinto del cuerpo. (2) El 'Yo soy' está allende del nombre aunque se le llame por tantos nombres.

          Así también, el 'Yo soy' vive en el cuerpo, mas lo trasciende. Incluso cuando es amputada una parte del cuerpo, el 'Yo soy' sigue manteniendo su identidad como 'Yo soy'. ¿Quién es este 'Yo soy' que está más allá de nombre y forma?

          Felipe: Señor, resulta difícil definirlo.

          Cierto, no puedes definir ni confinar al 'Yo soy', porque no es finito y está allende tiempo y espacio. No puedes usar lo que es finito, o sea la mente humana, para comprender lo que es infinito, vale decir el Espíritu humano. La pregunta "¿quién soy yo?" es una búsqueda dentro de la realidad del interrogador. Es el final de todas las preguntas. No puedes responder esta pregunta, ya que cualquier respuesta que puedas darle será errónea. Por lo tanto, el 'Yo soy' es aquel que provee las respuestas para cada interrogante. Otro fuera de él no puede resolver este misterio. Él es su propia solución. El 'Yo soy' entrega definiciones para todo, mas otro, fuera de él mismo, no puede definir su realidad. Él es su propia definición. Por ello, el Conocimiento de Uno Mismo se da no por el 'conocer', sino por el ser consciente; no por el 'interrogar' sino por el silencio.

           Tadeo: Señor, mientras le estabas enseñando a la multitud, dijiste que la entrada al Reino de Dios es angosta y que sólo unos pocos pueden pasar por ella. ¿Qué es esta puerta angosta? (3)

           El Reino de Dios se llega a comprender por la senda del medio, que es estrecha. Cuando llegas a la concienciación en el intervalo entre el estado de vigilia y el del dormir, entre dos ondas de pensamiento consecutivas, entre la inhalación y la exhalación del aliento, entre dos latidos sucesivos del corazón y entre dos 'tics' de tiempo consecutivos, conocerás la Verdad del Reino de Dios. Te conocerás a ti Mismo como aquello que está allende la vida y la muerte, allende hombre y mujer, allende luz y oscuridad, tiempo y espacio, conocimiento e ignorancia y todos los pares de la dualidad. Te conocerás a ti Mismo como aquello que carece de opuestos. Como lo diría Buda, "El Conocimiento se ubica en el medio". (4)

          Magdalena: Maestro, ¿cómo puede uno entrar a este reino?

          El Reino de Dios no es un lugar al que puedas entrar. No puede ser observado puesto que no existe un segundo fuera de él para decir, "¡Mira, aquí está!" (5) El Sí Mismo que es el Reino es todo lo que existe. Siendo que no existe algo fuera del Sí Mismo, ¿dónde estaría el otro para encontrarlo? Y puesto que no existe otro lugar fuera del Sí Mismo, ¿para qué ir de sitio en sitio en su busca? Quédate quieta y conócete a ti Misma. Esto es todo lo que se requiere para vivenciar el Reino de Dios. El silencio se produce tan pronto como el 'Yo soy' se mantiene únicamente como el 'Yo soy'.

          Tomás: ¿Cuál es la diferencia entre Espíritu y Materia?

          Cuando conoces al Sí Mismo, te darás cuenta que no hay una real diferencia entre Espíritu y materia. Cuando el 'Yo soy' permanece solo como el 'Yo soy', se le llama Espíritu. Esta es la quietud del silencio. Cuando el 'Yo soy' se proyecta como 'Yo soy esto o aquello', se le llama materia. El Espíritu es silencio. La Materia es sonido. Del mismo modo en que el sonido nace de la matriz del silencio y muere en la tumba del silencio, la materia nace, se sustenta y se disuelve de vuelta en el silencio. Al igual que el océano y sus olas, el silencio y el sonido no son diferentes. Ustedes son el profundo océano azul que no está separado de sus olas. Ustedes son el silencio que es la fuente de todo sonido. (6)

          Tomás: ¿Cómo se produjo la creación?

          La creación se produce a través de la Auto-proyección (u objetivación, exteriorización). La mente es el poder con el cual el Sí Mismo se objetivita como materia. La mente está constantemente ocupada creando al Sí Mismo como imágenes del Sí Mismo. No existe creación sin la mente. Lo que experimentan como creación no es otra cosa que el reflejo, la resonancia y la reacción del Sí Mismo. Sea lo que fuere que vean como un objeto es un reflejo del Sí Mismo. Sea lo que fuere que escuchen como sonido es una resonancia del Sí Mismo y todo lo que experimenten como acción es la reacción del Sí Mismo.

          Simón: Maestro, ¿cómo puede el conocimiento de Dios hacer que uno se convierta en Dios?

          No te conviertes en Dios. Ya lo eres ahora. Nunca hubo un momento en que no fueras Dios. El conocimiento divino te lleva a darte cuenta de lo que siempre has sido. El 'Yo soy' no es algo que se logre en el futuro. No es algo que llegue a comprenderse gracias a acciones e inacciones prescritas. Eres eso ya, sin necesidad alguna de hacer nada. Sólo has olvidado tu Divinidad cuando proyectaras tu Sí Mismo como imágenes de tu Si Mismo. En el instante en que abandones este impulso por 'llegar a ser', por 'proyectar', sabrás que nunca ha existido diferencia alguna entre el conocedor y lo conocido. El conocimiento Divino es la consciencia de que únicamente el 'Sí Mismo' existe.

 

 

 

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Parte II

 

 

La Ley

 

 

Imprimiré mi ley en sus entrañas y la grabaré

en sus corazones... Y no tendrá ya

nadie que hacer de maestro de su prójimo,

diciendo: 'Conoce al Señor'. Pues todos

me conocerán, desde el más pequeño al más grande.

 

Jeremías

31: 33 - 34

 

 

 

El Sí Mismo es la ley, el legislador y el guardián de la ley,

y no existe un segundo para quebrantar la ley.

 

 

 

 

 

 

 

 


3

 

Sólo el Sí Mismo existe

... No hay Nadie Aparte de Él

 

Jesús les dijo:

 

¡Escucha 'oh Israel!, el Señor Dios tuyo

es Él solo Dios.

 

Marcos 12: 29

 

          Uno de los maestros de la ley se puso de pie y le hizo esta pregunta a Jesús, "Maestro, ¿cuál es el primero de todos los Mandamientos?" Jesús le dijo, "Este es el primero: '¡Escucha Israel! Dios es uno, el único y deben amar al Señor su Dios con todo su corazón, con toda su alma, con toda su mente y con todas sus fuerzas. El segundo es como el primero, debes amar a tu prójimo como a ti mismo. No hay Mandamientos superiores a estos. (1)

          El escriba le dijo a Jesús, "Bien dicho, Maestro, has hablado con la verdad, porque no hay sino un Dios y no hay otro sino él. Y el amarle con todo el corazón y con todo el entendimiento, con toda el alma y con toda la fuerza, y el amar al prójimo como a uno mismo, vale mucho más que todas las ofrendas y los sacrificios quemados."

          Viendo lo sabiamente que había respondido, Jesús le dijo, "Estás tan lejos del Reino como lo estás de ti mismo." (2) Después de esto nadie más osó hacerle más preguntas.

          Después, cuando estuvo solo con sus discípulos, les enseñó en detalle el verdadero sentido de la ley. (3)

          Pedro: Señor, los escribas han hecho un yugo con la ley. Han retirado la llave hacia el Conocimiento de Uno Mismo, para no entrar ellos ni permitir que otros entren. (4)

          Yo he venido a restaurar la esencia de la ley. (5)

          Andrés: Señor, enséñanos el verdadero sentido de los Diez Mandamientos como le fueran entregados a Moisés en la montaña.

          ¿Cuál es el primer Mandamiento?

          Andrés: "Escucha, Israel, Yahvé nuestro Dios es Uno, el único. No adorarás a ningún otro Dios fuera de Yahvé." (6)

          La palabra 'Yahvé' significa 'Yo soy'. (7) Cada vez que dicen 'Yo soy', están invocando el nombre de Yahvé. Yahvé, Dios o 'Yo soy' es Existencia Pura. Si repiten el primer Mandamiento de otro modo, reemplazando Yahvé y Dios por el 'Yo soy', se vería así: Escucha oh Israel, 'Yo soy' su 'Yo soy' que es Uno y único. No adorarán a ningún otro 'Yo soy' aparte del 'Yo soy' " Esto significa que únicamente Dios es. (8) No hay nada aparte del 'Yo soy'. Tu 'Yo soy' es el 'Yo soy' en todos. El adorador es el adorado. Esta es la ley básica de Moisés.

          Cuando piensan que Dios está separado de ustedes, crean falsos dioses. Esos dioses son falsos porque son imaginarios y la mente es responsable de la imaginación. Esta es la razón por la cual el segundo Mandamiento les advierte que no harán imágenes del Sí Mismo. (9)

          La mente crea imágenes del Sí Mismo y les lleva a pensar que la imagen es la realidad. Por lo tanto, no pueden lograr una adoración verdadera con la mente, porque "Dios es Espíritu y aquellos que adoran a Dios deben adorar en Espíritu y en Verdad." (10)

          Felipe: ¿Es falsa la idea de cielo e infierno?

          El cielo es en donde está Dios y Dios está en todas partes. Lo opuesto es el infierno. La diferencia radica en la Concienciación y no en la localización. Cuando tienen consciencia que sólo Dios existe, eso es cielo. Cuando carecen de esta consciencia, eso es infierno.

          Pedro: ¡Yo solía pensar que Dios es una entidad que habita en alguna parte en los firmamentos!

          Hay tres posible malentendidos para la Verdad fundamental expresada tan poderosamente en el primero y más importante de los Mandamientos de la Biblia: "Escucha oh Israel, Dios es Uno y único. No habrás de adorar a ningún otro Dios aparte de 'Yo soy'." (11)

          El primer malentendido es pensar que el propio Dios de uno es el Dios verdadero, el Uno y único, y que los 'dioses' de otras gentes son falsos. No existen muchos dioses, ¡uno para cada religión de los pueblos! Dios es uno. Es Omnipresente. El Amor es uno; trasciende casta, color y credo. La Verdad es una; no puede haber dos, porque dos no pueden ser sino una, ocurriendo dos veces. La meta es una, porque todos los caminos deben conducir al Dios Uno. 'Yo soy' es Uno.

          Cuando cualquiera dice, "Tu Dios es diferente de mi Dios" o "tu religión es diferente de mi religión", esa persona no habrá entendido la Verdad fundamental del 'Yo soy'.

          El segundo malentendido es el ver a Dios como algo diferente de sus manifestaciones. Este malentendido nace de la ilusión que busca separar aquello que es inseparable. Como el sol y sus rayos, el océano y sus aguas, el árbol y sus ramas. Dios no es diferente de su creación, aunque Dios existe más allá de sus manifestaciones. Dios es la existencia desde la cual todas las cosas derivan la suya. Todo lo que es, está en Dios porque únicamente Dios es.

          'Yo soy' es lo primero y lo último, lo externo y lo interno. En el 'Yo soy' vive, se mueve y existe en todo. (12). Todo es Dios, no obstante Dios está más allá de la totalidad de todo.

          Tomás: Esto resulta difícil de creer, Señor. ¿Significa esto que la silla en que estoy sentado es Dios?

          La silla es Dios; sin embargo Dios está allende la silla. Lo que ves como 'silla', en realidad no es sino energía en vibración que emana de la matriz del 'Yo soy'. Es como una olita desde el corazón del Silencio. Emerge y se sumerge de vuelta como una onda de energía en el océano de la existencia. La ola es parte del océano, mas el océano es más grande que la ola. Sin embargo ambos son inseparables. Asimismo, la silla es una chispa del 'Yo soy' más el 'Yo soy' está allende la silla, aunque ambos son inseparables. Hasta donde existe la silla, ella existe en Dios y hasta donde exista en Dios, es Dios.

          La unidad del 'Yo soy' y la creación es como la unidad que existe entre el árbol y sus partes. 'Yo soy' es la parra y la creación es sus ramas, (13) hojas, raíces y frutos. Este gran árbol que tiene tantos componentes y tantas partes diferentes, es realmente uno en el sentido que la simiente es sólo una. (14) Así como no existe sino una simiente para el árbol entero, no existe sino un 'Yo soy' divino y todas las demás partes se relacionan esencialmente con esta fuente única.

          'Yo soy es el uno supremo, que lo contiene todo en el universo. 'Yo soy' es la simiente de todos los seres. Del mismo modo en que observan todas las diferentes formas y partes del árbol, aunque han surgido de la misma simiente, así también están vivenciando diferentes aspectos del Dios único. Dios es sólo uno; no existe nada fuera de él.

          El tercer malentendido del primer Mandamiento es el ver a Dios como diferente de uno mismo. Si Yahvé es el 'Yo soy', ¿cómo puede uno decir 'Yo soy' diferente de lo que 'Yo soy'? Además, es este sentir de la diferencia lo que crea lo que las escrituras llaman los 'falsos dioses'. (15) Cuando piensas, 'Yo soy' separado de 'Yo soy' creas una ilusión, que busca separar aquello que es inseparable y unir aquello que nunca fuera algo aparte.(16)

          Magdalena: ¿Estás diciendo, Señor, que no somos diferentes de Dios?

          Tan pronto como te das cuenta del 'Yo soy' dentro de tí, en ese instante sabrás que en verdad no existe nadie fuera del 'Yo soy'. Trata a todos como al tabernáculo del Cristo viviente. Mírate a ti misma en todos, porque tú eres el 'Yo' en todos. Esta óptica cambiará tu actitud hacia todos. Convertirá todo tu trabajo en adoración. Todo lo que hagas será hecho en el Cristo, a través del Cristo y para el Cristo. Esta es la adoración del Dios verdadero.

          Cuando adoras los objetos de tus creaciones mentales, como la fama, el dinero, el sexo, el alimento, el alcohol, las adicciones, la lista es interminable, estas creaciones se convierten en "falsos dioses" y te impiden conocer a tu verdadero 'Tu mismo'.

          Martha: ¿Cómo puede uno pasar más allá de este sentido de separación?

          Ve más allá de la imagen. Este es el significado de la segunda parte del primer mandamiento.

 

 

 

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4

 

Más allá de las Imágenes

... Se llega a Conocer al Sí Mismo

 

Jesús le dijo a la Samaritana:

"Dios es Espíritu, y aquellos que le adoran deben adorarle

en Espíritu y Verdad "

 

Juan 4:24

 

          Jesús estaba sentado solo junto al pozo de Jacob, ya que sus discípulos habían bajado al pueblo a comprar alimentos, cuando acertó a llegar una mujer samaritana a sacar agua. Jesús le dijo, "Dame algo de agua". La mujer vaciló, porque a los judíos no se les permitía el contacto con los samaritamos. (1) Jesús le dijo, "Si sólo supieras el don que Dios te está ofreciendo y quien es el que te está diciendo 'Dame algo de beber', tu habrías sido la que pidiera y él te habría dado esa agua de vida que, si la bebes nunca más tendrías sed." La mujer replicó, "Veo que eres un profeta. Nuestros padres adoraban en esta montaña, aunque ustedes dicen que Jerusalén es el lugar en donde uno debiera hacerlo." Jesús le dijo, "Ha llegado el tiempo en que no adorarás al Padre en esta montaña ni en Jerusalén. Dios es Espíritu, y aquellos que adoran deben adorar en Espíritu y Verdad." (2)

          A estas alturas sus discípulos habrían retornado y se sorprendieron al verle hablar con una samaritana.

          Tadeo: ¿Cómo puede adorar uno a Dios sólo en espíritu?

          Ve más allá de la imagen. Este es el significado de la segunda parte de la primera ley de Moisés que dice: "No harás imágenes de Yahvé (el 'Yo soy') (3) La ley declara además que: "No harán imagen alguna o representación de nada del cielo encima ni de la tierra abajo o de las aguas bajo la tierra." (4) Vale decir, que no deben hacer una imagen del 'Yo soy' en ninguno de los estados de la mente – vigilia, durmiendo o soñando. Para comprender la primera ley, deben ir más allá de la mente. No es posible cumplir la primera (es decir, la genuina adoración de Yahvé o el entendimiento que sólo Dios existe) sin la segunda (pasar más allá de las imágenes / mente)

          Tomás: ¿Por qué está prohibido hacer imágenes del 'Yo soy'? ¿No es acaso la creación misma la imagen de Dios?

          La creación es la imagen de Dios, sin embargo para conocer a Dios deben ir más allá de esta imagen. Por ejemplo, el bello retrato de su madre les hace recordarla cada vez que lo miran. Esta imagen también evoca sentimientos de amor y de nostalgia en su corazón por estar con su madre real. No obstante, sin que importe cuanto atesoren y amen ese retrato, él nunca les podrá dar la experiencia de su madre viviente. Confundir la realidad de su madre con su imagen, es idolatría, lo cual es lo que este mandamiento busca eliminar. La idolatría se produce cuando lo real les parece como irreal y cuando confunden lo irreal con lo real. De igual manera, lo que ven en los mundos denso y mental no son sino imágenes del 'Yo soy'. Para experimentar la verdad de sí mismos deben ir allende las imágenes físicas y mentales. Lo físico es un reflejo de lo mental y lo mental es un reflejo de lo espiritual. El Espíritu es la fuente.

           Bartolomé: Señor, ¿significa esto que debiéramos eliminar todos los ídolos y el uso de otros objetos rituales en nuestras oraciones?

          Resulta muy fácil prescindir de las imágenes físicas; empero, el real obstáculo en el conocimiento del Espíritu está en eliminar las imágenes de la mente. Sin eliminar las imágenes mentales, persistirán siempre las físicas. Esto se debe a que lo físico es un reflejo de lo mental.. Por mientras esté allí el espejo de la mente, serán inevitables las imágenes. Cuando la mente desaparece, lo que queda es el 'Yo soy', la realidad.

          Tomás: ¿Cómo es posible eliminar las imágenes de la mente?

          Un hombre que esté tratando de eliminar las imágenes de la mente es como un hombre luchando con sus propias sombras. Es un esfuerzo futil. Mientras más intenten 'eliminarlas', más las harán parecer reales. Por ende, todo lo que se requiere es conocer la verdadera naturaleza de la mente. Con esta consciencia, no hay nada que mover o remover. Más allá del esfuerzo o la ausencia de éste, se mantendrán en el estado de la quietud no comprometida. En el silencio, comprenderán la esencia del primer Mandamiento y la quintaesencia de los restantes nueve.

          Andrés: Maestro, ¿cómo es posible adorar a Dios sin imágenes? La religión misma es sinónimo con imágenes, ya sean físicas o mentales. El lenguaje o las palabras forman parte de la imaginación. ¿Cómo podemos comunicarnos con lo Divino sin estas ayudas esenciales?

          El segundo Mandamiento prohíbe las imágenes del 'Yo soy', porque no es posible comprenderlo a nivel de ellas. La mente es pura 'imagi-na-ción'. Para comprender a Dios deben pasar más allá de las imágenes bajo la forma de pensamientos, conceptos, ideas, memoria, lenguaje, inteligencia y voluntad. Para conocer a su Sí Mismo, deben entrar al Silencio absoluto.

          Sin embargo en las primeras etapas del crecimiento espiritual, es posible que las imágenes puedan ser indispensables. Supongan que quieren enseñarle la palabra 'mesa' a un niño pequeño. Si la pronunciaran simplemente a él no le quedaría en claro lo que es esta imagen. Le pueden mostrar una mesa y pedirle que la mire bien. Mientras lo está haciendo, ustedes repiten la palabra 'mesa'. La imagen de la mesa en particular que usaran para enseñarle el significado de la palabra podrá ser impermanente (esa mesa podría cambiar); mas la palabra 'mesa' y el objeto que representa permanecerán. Uno puede entender el elemento permanente a través del impermanente. Por eso, aunque la Divinidad carezca de imagen, en las primeras etapas de la religión habrán de asociarla con una imagen en particular para entenderla.

          Mateo: De modo que no es un pecado el usar imágenes.

          Los niños pequeños necesitan aprender mediante la ayuda de grandes letras garrapateadas sobre láminas o pizarras. Los templos, las iglesias, los dogmas, los credos, los ídolos, los rosarios, las estatuas, las flores, el incienso, los óleos, los cirios, los sacramentos y otros objetos rituales representan las pizarras y láminas para niños en el progreso espiritual. La palabra 'Espiritualidad' deriva de dos palabras, 'espíritu' y 'ritual'. Cuando remueven el ritual, lo que queda es el Espíritu puro. No obstante, no pueden llegar hasta el Espíritu puro sin pasar por los rituales.

          Las gentes pasan por la servidumbre, la filial y la de Deidad (5) para la suprema concienciación de la unicidad del Sí Mismo. La servidumbre es la etapa espiritual en donde uno ve a Dios como una realidad separada y aparte de uno mismo. Aquí, la actitud es la de 'Escucha Señor, tu servidor está hablando'. Debido a que el adorador es visto como siendo diferente del adorado, el uso de imágenes y rituales es predominante en esta etapa.

          La perfección de esta etapa llega cuando el adorador ve al adorado no sólo en las imágenes y el simbolismo particulares de su propia religión, sino también en toda otra forma en el universo. Cuando ve a Dios en las gentes, los animales, los árboles, el sol, la tierra, la lluvia, el río y en todo. Adora, ama y sirve a Dios en la creación. Esta adoración universal lo lleva a la segunda etapa, en donde comienza a ver a Dios dentro de sí mismo. Y comienza a verse a sí mismo también como una imagen de Dios.

          La segunda etapa es la 'filial'. Aquí el adorado está dentro del adorador. La relación es la de padre e hijo o la de madre e hija. Surge un fuerte sentido de intimidad, un vínculo inseparable en el corazón del adorador, que le hace darse cuenta que Dios está más cerca de él que su propio aliento. Siente fuertemente que "El Padre está en mí y 'Yo soy' en el Padre." Se dirige a Dios como "Abba – Padre" (6) Se ve a sí mismo como "Hijo de Dios" o "Criatura de Dios".

          En esta etapa se da un intenso anhelo por la unión mística. El único pensamiento en el corazón de adorador se centra en el bienamado. Todos sus deseos habrán sido sublimados en el deseo único por el Señor. Como la persona que se está ahogando y que lucha por respirar por última vez, su alma languidece en el dolor de la separación de su bienamado, por que no le satisfacen ya las palabras ni las imágenes. (7) La soledad se transforma en su único compañero y único refugio. No puede ya vivir un momento sin el pensamiento en el Señor. Esta listo para el nacimiento final.

          La última etapa es aquella en que el adorador se considera a sí mismo como el adorado. "El Padre y Yo somos Uno" (8) es el entendimiento final del 'Yo soy'. Este conocimiento llega en el absoluto silencio, allende las imágenes físicas y mentales, y entonces perciben el infinito potencial del principio del 'Yo soy'.

 

 

 

 

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5

 

Tu eres el 'Yo soy'

... El Potencial Infinito

 

Jesús les dijo:

"Todo lo que le hagan a alguien, me lo hacen a Mí."

 

Mateo 25: 40

 

          Los escribas y los fariseos trajeron a una mujer que había sido descubierta en el acto de cometer adulterio. La hicieron pararse en medio de todos y le dijeron a Jesús, "Maestro, esta mujer fue descubierta en el acto mismo de cometer adulterio, y la ley de Moisés ordena lapidar a una mujer así. ¿Qué nos dices tú?" Jesús que estaba escribiendo en la tierra con un dedo, se irguió y dijo, "Dejen que aquel de entre ustedes que esté libre de toda culpa, le lance la primera piedra." Luego se inclinó y siguió escribiendo en la tierra. Al oír esto, se fueron yendo uno tras otro, hasta que Jesús quedó solo con la mujer. Jesús se irguió nuevamente y dijo, "Mujer, ¿dónde están todos? No te ha condenado ninguno?" "Nadie, señor", replicó ella. "Tampoco yo te condeno", le dijo Jesús. (2)

          Cuando la mujer se hubo ido, los discípulos comenzaron a hacer preguntas concernientes a lo sucedido.

          Santiago: Señor, ¿por qué no condenaste a la mujer?

          Me veo a Mí Mismo en ella. Cuando condenas a 'otro', te condenas a ti mismo puesto que eres un Sí Mismo igual al del 'otro'.

          Judas: ¿Por qué comete pecados la gente?

          Porque ellas piensan que son pecadoras. Ustedes son todo lo que le atribuyen al 'Yo soy'. Esto es la esencia del segundo Mandamiento, que reza, "¡No usarás en vano el Nombre de Yahvé tu Dios!"(3)

          Emplean mal el Nombre de Yahvé, el 'Yo soy', cada vez que le atribuyen alguna infamia al 'Yo soy'. Por ejemplo, cada vez que dicen, "Soy débil", "soy estúpido", "estoy enfermo", "soy pecador", "estoy maldito" y cosas por el estilo, hacen un mal uso del Nombre de Yahvé. La escritura dice, "Yahvé ('Yo soy)' no considerará inocente a quien tome Su Nombre en vano". (4) Esto se debe porque al decir 'soy débil', se hacen débiles. La pobreza se torna en su propiedad cuando dicen 'soy pobre'. Nunca estarán libres de pecado si sintieran, 'soy un pecador'.

          El 'Yo soy' es el potencial infinito de todas las posibilidades y materializará lo que sea que le atribuyan. El 'Yo soy' no es positivo ni negativo, no es bueno ni malo. En cambio, el 'Yo soy' asume sus afirmaciones positivas o negativas. Si le atribuyen bondad, será la bondad suprema. Si le atribuyeran maldad, será el gran destructor. Elijan el bien y serán Dios o elijan el mal y serán el 'demonio'. Tanto Dios como el demonio residen dentro del 'Yo soy'. Lo que denominan 'demonio' o 'Satanás' se refiere a uno de los 'Hijos de Yahvé' (5) De modo que todos los poderes y fuerzas derivan del 'Yo soy' y ninguno puede operar por sobre o más allá del 'Yo soy'.

          Por ejemplo, el elemento fuego contiene en sí el poder tanto de la vida como de la muerte. No pueden decir que es un producto de Satán, porque puede destruir ciudades enteras y convertirlas en cenizas, debido a la mala voluntad del hombre. Esto vale para todos los elementos. Todo lleva dentro de sí la plenitud de la bendición y, al mismo tiempo, la plenitud de la maldición, dependiendo de su buen o mal uso.

          Queridos Hijos de la Inmortalidad, despierten los divinos poderes del 'Yo soy' dentro de ustedes. Afirmen, "el esplendor, la gloria, la majestad, el honor y la belleza del 'Yo soy' "y eso serán. Entiendan al 'Yo soy' como no diferente de Dios. '¡Yo soy Espíritu. Yo soy Verdad. Yo soy Amor. Yo soy Paz. Yo soy infinita abundancia. Yo soy justicia eterna. Yo soy libre. Yo soy intrépido. Yo soy existencia, conocimiento y bienaventuranza. Yo soy el potencial infinito de todas las posibilidades. Yo soy omnipotente, omnisciente y omnipresente. Yo estoy en todo. Todo está en mí. Yo saturo este universo. Yo soy el Cristo. Yo soy Krishna. Yo soy Buda. Yo soy Divino!'

          Nicodemo: ¿Qué quiere significar la escritura cuando dice, "No le hagas a nadie lo que no quisieras que te hagan a ti?"

          Significa "Todos son Uno. Sé igual a todos". Puesto que no existe 'otro' fuera de tu 'Sí mismo', todo lo que hagas hazlo sólo para ti mismo. Cuando le dices a alguien, 'eres un necio', te lo estás diciendo simplemente a ti mismo, 'yo soy un necio'. (6) Cuando bendices a alguien, te bendecirás a ti mismo. Cuando hagas algo, no sientas que lo están haciendo para alguien más, siente que lo haces para ti mismo. De este modo el sentir de la unicidad se hará espontáneo. Tratarás y amarás naturalmente a tu prójimo como a Ti Mismo, sólo cuando te veas en tu prójimo. (8) El amor al 'Sí Mismo' constituye la esencia de todos los mandamientos. Cuando comprendan esta esencia, conocerán el significado del Sabbath.

 

 

 

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6

 

La Esencia del Sabbath

... es el Silencio

 

Y Jesús les dijo:

"El Sabbath fue hecho para el hombre, no el hombre para el Sabbath.

De modo que el Hijo de Dios es el dueño también del Sabbath [sábado]."

 

Marcos 2: 27 - 28

 

          Mientras Jesús estaba enseñando en la sinagoga, había allí un hombre que tenía seca la mano derecha. Los escribas y fariseos le observaban para ver si curaría a alguien en sábado. Sabiendo de sus pensamientos, Jesús le dijo al hombre, "¡Levántate y párate al medio!" Y volviéndose hacia ellos, "Les preguntó, ¿está permitido el hacer el bien o el mal en sábado; salvar una vida o destruirla?" Luego, dirigiéndose al hombre, le dijo, "Extiende tu mano". Él lo hizo y su mano quedó sana. (1)

          Y cuando estuvo solo con sus discípulos, le hicieron preguntas concernientes al tercer mandamiento de Moisés.

          Andrés: Señor, parece como si los maestros de la ley no entendieran el verdadero significado del Sábado.

          ¿Qué es lo que dice la ley acerca del Sábado?

          Santiago: "Mantengan Sagrado al día Sábado. Porque el Señor hizo los cielos y la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos. Mas al séptimo día descansó, bendijo al Sábado y lo santificó." (2)

          El sábado es el estado de descanso. Los maestros de la ley pensaron que el acatar el sábado significaba abstenerse de la actividad (trabajo). Sin embargo, es imposible desistir de la acción, porque el complejo cuerpo–mente es un atado de actividades. Ya sea que uno esté en los estados de vigilia, de dormir o de soñar, uno está sumido en actividades: respirar, caminar, comer, pensar, soñar y así sucesivamente. El descansar de la actividad (vale decir, mantener la santidad de sábado) no significa abstenerse del trabajo, sino experimentar aquel 'silencio' que es la fuente de cada actividad, esa 'quietud' que es la causa de todo movimiento y esa 'nada' que es la simiente de todo. Ese 'descanso' es la paz del alma y el alma es inquieta hasta que comprende al Sábado.

          Aunque el Sábado es la fuente y sustento de cada actividad, es eternamente silente. Aunque está trabajando perpetuamente, está por siempre en descanso. Aunque es elocuencia perenne, es el testigo desde el trasfondo. Como la pantalla de la creación, el Sábado no es afectado por las actividades proyectadas sobre ella. No obstante, sin él, el total de la creación colapsaría. El Sábado significa Concienciación y está allende el complejo cuerpo–mente, tiempo y causalidad, ser y llegar a ser, esfuerzo y ausencia de esfuerzo. Aquel que está consciente del Sí Mismo es el dueño de Sábado.

          Cuando las escrituras afirman que Dios hizo el cosmos en seis días y descansó el séptimo, se están refiriendo a las seis modificaciones del Uno o a como el Uno se hizo seis y como los seis llevaron al Uno. En la sagrada Cábala, el Sábado es la séptima iglesia, el santuario del silencio, el sanctum sanctorum o santo de los santos en donde Dios reside en la oquedad del corazón. Solamente en la Séptima es que uno puede comprender al Sí Mismo. A través de estas seis modificaciones uno es conducido desde la creación al creador, desde el tiempo a la eternidad, desde el trabajo al descanso, desde el sonido al silencio y desde los muchos al Uno.

          En la religión hindú, el Sábado se relaciona con la clasificación Védica de los siete chakras o centros de energía, que tienen sus puntos de correspondencia a lo largo del sistema cerebro-espinal. (4) El primer chakra tiene su centro en la base de la columna vertebral. Es el asiento de Eva, o la energía cósmica latente, enrollada como la ancestral serpiente en el coccix, esperando ascender por la 'vara' de Moisés. (4)

          El segundo chakra tiene su puerta en el sacro, frente a los órganos reproductores. Es el arca del tesoro de la mente subconsciente.

          El tercero tiene su portal en la zona lumbar, en la región del ombligo. Es el asiento del principio vital dentro del cuerpo humano.

          El cuarto tiene su portal en el plexo solar frente al corazón. Es el asiento del aliento vital.

          El quinto tiene su centro situado en la región de la garganta. Es el asiento del Espíritu Santo o de la Palabra de Dios (el Verbo Creador).

          El sexto tiene su portal ubicado en el entrecejo, al centro de la frente. El el asiento de la Consciencia Crística.

          Finalmente, el séptimo, que es el Sabbath, tiene su asiento a la distancia del ancho de un dedo por encima de la coronilla de la cabeza. Es el asiento del 'Yo soy el que soy' o la consciencia de Dios. Cuando se rompe el sello del séptimo portal, uno experimentará el Silencio. (5) El reino del mundo se convertirá en el Reino de Dios. (6)

          Originalmente, a Moisés no se le entregó sino una ley – la ley del amor que declara que sólo existe el Sí Mismo. Esta ley fue grabada en las tablas del corazón humano. Es por ello que todos señalan hacia el corazón (el principio del amor) cuando se refieren a Sí Mismos.

          Cuando las gentes no pudieron acatar la ley original, Moisés la 'rompió' al pìe de la montaña. (6) El pueblo no podía entender la ley de la unicidad, porque aún vivía en el dualismo. Moisés regresó a la montaña y rogó por una modificación de la ley original. (8) Por ello, la Única fue cambiada por diez. En verdad, los Diez Mandamientos son comentarios sobre la ley del amor. Con el paso del tiempo, incluso estos diez fueron multiplicados en muchas leyes, cuando los escribas fueron amontonando comentarios sobre comentarios hasta que la ley se convirtió en un pesado fardo, que, en lugar de ayudar al conocimiento de Sí Mismo, lo impidió.

          El Cristo asumió esta forma para restaurar la ley original (9) que es simple y única. El nuevo Mandamiento que les doy – Ámense el uno al otro como yo les he amado (10) – en realidad no es nuevo.

Es antiguo y eterno. Representa el cimiento de la creación. El amor no sabe de nacimiento ni de muerte. Nada sabe de razones ni obedece a las estaciones. Si siguen la ley del amor (que sólo el Sí Mismo existe), no requieren de ninguna otra ley. Ustedes son la ley misma, puesto que son el Sí Mismo. Ha llegado el tiempo cuando "la tierra estará llena del Conocimiento del Señor (es decir el Conocimiento de Uno Mismo), así como el agua llena el mar." (11) Esta será la era de la consciencia del 'Yo soy' en la cual las gentes vivirán en la unidad de la Divinidad. No habrá nadie que quebrante la ley, porque no habrá nadie que no sea consciente del Sí Mismo.

          Tomás: Señor, ¿cómo es que los Diez Mandamientos son modificaciones de la primera ley?

          La ley es una: sólo el Sí Mismo existe. (12) los otros nueve, no harás imágenes del Sí Mismo, mantén santo al Sábado, honrarás a tu padre y a tu madre, no matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no levantarás falso testimonio, no codiciarás los bienes de tu prójimo, y no desearás a la mujer de tu prójimo, son derivados de la ley básica. (13)

          Por ejemplo, cuando comprenden la primera ley, que declara que sólo Dios existe, considerarán a padre y madre como Dios. El respeto de uno mismo es cuando honran a todos como al Sí Mismo. Además, la quinta ley les prohíbe herir a nadie en pensamiento, palabra o acto. Siendo que no existe sino uno, ¿quién está matando a quién? No hay un 'segundo' para herir a otro. Cuando se ven a sí mismos en todos, ¿cómo le podrían causar daño a alguien? Tan pronto como se den cuenta que están en todos y que todos están en ustedes como un solo Sí Mismo, amarán espontáneamente a todos como a sí mismos.

          El sexto mandamiento también deriva del primero. Uno que ha tomado consciencia de la unicidad del Sí Mismo, estará siempre establecido en la bienaventuranza de Sí Mismo. Estará casado con Él en una unión divina. Puede que él o ella no lleguen a las relaciones sexuales. Sin embargo, cuando lo hacen, se convierten en vivos ejemplos del poder de la castidad en la vida marital.

          El resto de las leyes también derivan de la primera. Uno sólo puede robar o codiciar cuando vive en el dualismo. Tan pronto como se dan cuenta que son el Uno, ¿quién le está robando a quién? La idea de robo, codicia, o falso testimonio sólo es posible cuando hay dos. No obstante, la ley básica dice que existe sólo Uno.

 

 

 

 

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PARTE III

 

 

La Negación de los

Opuestos

 

 

 

 

Jesús les dijo:

 

Desde el principio Dios hizo uno de dos. Ya no son dos

sino uno. Lo que Dios, pues, ha unido,

no lo desuna el hombre.

 

Mateo 19: 3 - 6

 

 

 

Mientras uno sienta que existe 'otro' aparte del 'Yo soy',

uno no le podrá escapar a la inmutable ley de la dualidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


7

 

Vuestro Verdadero Sí Mismo

... está Más Allá de la Reencarnación

 

Jesús le dijo a Pedro:

 

"Vuelve tu espada a la vaina; porque todo los que se sirvieren

de la espada, a espada morirán."

 

Mateo 26: 52

 

          Un día, ascendió con sus discípulos más cercanos, Pedro, Santiago y Juan a una elevada montaña. Allí les reveló un atisbo de Su Divino resplandor. Mientras los hombres observaban, Jesús se transfiguró. Su apariencia cambió y Su rostro resplandecía con el brillo de mil soles, y Sus ropas resplandecían con una blancura sin igual. De pronto aparecieron Moisés y Elías y comenzaron a hablar con Jesús. Pedro exclamó, "Señor, ¡esto es maravilloso! Si lo quieres, haré tres santuarios, uno para tí, uno para Moisés y uno para Elías." Esta Divina experiencia fue demasiado para Pedro y quiso que fuera permanente. Más, incluso mientras lo decía, fueron arrebatados en una nube de bienaventuranza. En este estado de supra-consciencia escucharon el Sonido Primordial del Silencio diciendo: "Este es Mi Hijo bienamado y el Él tengo Mi complacencia. Escúchenle." Esta sublime experiencia les produjo un shock espiritual a los discípulos. Cayeron de cara al suelo. Jesús, la todo compasiva Madre vino y les resucitó. "Levántense", les dijo, "No teman." Con Su gentil toque, los discípulos volvieron a su consciencia normal y cuando abrieron los ojos, vieron solamente a Jesús con ellos. (2)

          Jesús les dijo, "No le cuentan a nadie acerca de su experiencia hasta la resurrección, cuando el mundo sepa que tengo el poder para abandonar este cuerpo y para levantarlo de nuevo." (3)

          Esta Divina experiencia infundió en el corazón de los discípulos la verdad de la Divinidad de su Maestro. "Sí, él es el Mesías prometido, Aquel que había de venir." No obstante, una duda más persistía en sus mentes. Los profetas de antaño habían hablado de señales inconfundibles que anunciarían la llegada del Ungido. Una de ellas era que el gran profeta Elías, quien viviera 850 años antes, vendría de nuevo para preparar el camino para el Mesías. "Observen, yo les enviaré a Elías el Profeta antes de la llegada del gran día del Señor." (4) "Puesto que esta profecía no se ha cumplido", se preguntaban los discípulos en sus mentes, "¿por qué asevera Jesús ser el Mesías Prometido?" Y mientras descendían de la montaña, fueron acopiando valor para preguntárselo.

          Santiago: ¿Por qué insisten los maestros de la ley religiosa en que Elías debe regresar antes de que llegue el Mesías? (5)

          Elías vino en la persona de Juan el Bautista, mas las gentes no le reconocieron. (6)

          Tomás: ¿Por qué negó Juan el Bautista que él fuera Elías?

          La proyección del Sí Mismo como 'yo soy esto o aquello' (o su identificación con objetos) es la causa de la ignorancia. En tanto uno se identifique como el cuerpo, nunca le podrá escapar al ciclo del nacer y renacer. La reencarnación es una ilusión creada por la identificación corporal. Tu verdadero Sí Mismo está allende la reencarnación. El 'Yo soy' no va y viene, porque es omnipresente. Puesto que el 'Yo soy' nunca ha nacido, ¿cómo podría morir? Y si no puede morir, ¿cómo podría renacer?

          Felipe: Si el Sí Mismo no aparece ni desaparece, ¿qué es lo que reencarna – el cuerpo o el alma? Si fuera el cuerpo, ¿porqué es diferente el cuerpo de Juan del de Elías? Si fuera el alma, ¿cuál es la diferencia entre el Sí Mismo y ella?

          Los cuerpos están cambiando siempre. El cuerpo que llevas ahora no es el mismo que tenías cuando niño. Por ende, hasta en la vida presente tu cuerpo pasa por muchos nacimientos, vale decir que el cuerpo cambia. La reencarnación se refiere a los cambios del cuerpo. El alma es el Sí Mismo individualizado. No existe una diferencia esencial entre el aire dentro de un globo y el aire fuera de él. El Sí Mismo es como el viento universal. El alma es como el viento atrapado dentro de un globo. El complejo cuerpo–mente es el globo. Cuando el globo estalla, el viento de adentro se funde con el de afuera y desaparece todo sentido de separación. La reencarnación de produce cuando el Sí Mismo se identifica con el complejo cuerpo–mente. Mientras pienses que eres el cuerpo, el ciclo de nacimiento y renacimiento será inevitable. No obstante, tú no eres el cuerpo y, por lo tanto no hay reencarnación. El propósito del alma es el llegar a conocerse a sí misma como aquello que nunca naciera y que nunca morirá. Esta comprensión es llamada Conocimiento de Uno Mismo.

          Juana: Señor, ¿son obstáculos las consecuencias de las acciones pasadas para llegar a comprender al Sí Mismo?

          No te preocupes por las vidas pasadas. La presente es todo lo que necesitas porque el Sí Mismo se llega a comprender en el presente. La mente te aparta de este presente. Olvida el pasado. Es una ilusión nacida del engaño de la propia ignorancia. No te preocupes por el futuro, porque no existe. Vive en el ahora. La mente que es responsable por la reencarnación no puede resistir en el ahora. La mente vive en el pasado y en el futuro. El Sí Mismo vive en el ahora. Una vez que vivas en el presente, serás inmune al pasado. En el silencio, destruyes todas las consecuencias de las acciones pasadas.

          Joaquín: ¿Cómo puedes comprobarnos que Juan era verdaderamente Elías regresado a la vida? Esto podría ayudarnos a apreciar la enseñanza en cuanto a que la razón para el nacer es el llegar más allá del ciclo de nacimiento y renacimiento.

          ¿Por qué quieres enredarte en las complicaciones de destino y libre albedrío, acción y reacción, sufrimiento y muerte? No busques nacer de nuevo. Más bien, conócete a ti mismo como aquello que está allende nacimiento y muerte. "Busca primero el reino de Dios y todo lo demás te será dado por añadidura". (8) Todo lo que necesitas es conocer al Sí Mismo. Este es el propósito del nacimiento humano. Hasta que no sea comprendida esta finalidad, es seguro el renacimiento. Por esta razón, Elías el Tisbita nació de nuevo como Juan el Bautista.

          Si miran las vidas de Juan y de Elías desde la perspectiva de la dualidad (causa y efecto) verán con claridad como ambas vidas no fueron más que un mismo guión actuado en diferentes escenas. La concepción y el nacimiento de Juan fue un milagro. Su padre Zacarías, miembro de la orden sacerdotal de Abijah, era el Sumo Sacerdote del Templo cuando Herodes era rey de Judea. (9) Su Madre, Isabel, también pertenecía al linaje sacerdotal de Aaron. Ambos eran dignos a la vista de Dios. Sin embargo no tenían hijos, porque Isabel era estéril; y ambos tenían ya una edad avanzada.

          Un día en que Zacarías estaba dedicado a sus deberes sacerdotales en el templo, tuvo una experiencia inusual. El ángel Gabriel se le apareció con el siguiente mensaje: "Tu mujer Isabel te dará un hijo y habrás de darle el nombre de Juan. Él irá delante del Señor, en el espíritu y el poder de Elías, para hacer que los corazones de los padres se vuelvan hacia sus hijos y que los desobedientes se vuelvan hacia la sabiduría de los justos – para conformar un pueblo preparado para el Señor." (10)

          Fue así que fuera concebido Juan. El fue mi primer primo y pasó su vida en el desierto enseñándole a la gente acerca del 'Cristo' y su misión. (11) Las gentes llegaban hasta él en gran número y él les bautizaba en el río Jordán. Les hablaba acerca de otro bautismo, el bautismo del 'Cristo' que le dota a uno con el conocimiento del Sí Mismo. Juan bautizaba con agua, mas el 'Cristo' bautizaría con fuego y con el Espíritu Santo. El agua no podía sino purificar el exterior, en tanto que el agente espiritual del fuego, que representaba el bautismo del Cristo, aunaba lo interno con lo externo. Cuando todo es lanzado a las llamas del Espíritu Santo, la indestructible esencia que queda es el principio del 'Yo soy'.

          Cuando apareció finalmente en escena el 'Cristo', Juan le dijo a las gentes, "He aquí el Cordero de Dios". (12) Juan se sorprendió cuando llegué hasta él para ser bautizado en el rio Jordán. Sabía que yo era puro interna y externamente y no tenía necesidad del bautismo. No obstante, para enseñarle a la humanidad la necesidad de la iniciación espiritual en la senda de la liberación, le obligué a bautizarme.

          Después de mi bautismo, Juan consideró finalizada su labor. Persuadió a algunos de sus discípulos para seguirme a mí. De ahí en adelante, él se retiró de la escena. (13) Fue en esos momentos en que el rey Herodes le capturó y le envió a prisión. Herodes (14) odiaba a Juan con tanto veneno como el de una víbora, porque Juan le había dicho, "No es lícito tener la mujer de tu hermano" (15) Herodes había raptado a Herodías, la mujer de su hermano Felipe, mientras este vivía aún y con ello había violado la ley judía que prohibía el matrimonio de un hombre con la mujer de su hermano. (16) Juan denunció públicamente este matrimonio. Como resultado, Herodías albergó encono en contra de él y persuadió a Herodes de matarle. No obstante, Herodes vacilaba en matar a Juan, porque todo el pueblo creía que era un profeta. Y, a guisa de compromiso con su mujer, le hizo poner en prisión. (17)

           Mientras estaba en prisión, Juan se sentía sorprendido que el 'Cristo' se mantuviera callado ante su predicamento. Comenzó a sentir dudas y envió a quienes venían a visitarle en la prisión a preguntar si yo era el 'Cristo' o si tenían que seguir buscando por otro. (18) Fue así que el mismo Juan que le había dicho a las gentes "He aquí el 'Cristo'", dio un giro como para preguntarle a las gentes, "¿Es él realmente Aquel?"

          Un momento oportuno se le presentó a Herodías para cuando fuera el cumpleaños del Rey. Herodes había invitado a los oficiales superiores, los comandantes militares y a los hombres notables de Galilea a un banquete y Herodías había planeado hacer que su hija Salomé bailara frente a Herodes y sus invitados. La danza de Salomé complugo a Herodes y a sus huéspedes, y en un arrebato impulsivo le prometió bajo juramento concederle cualquier cosa que pidiera, hasta la mitad de su reino. La muchacha consultó a su madre, "¿Qué es lo que pediré?" La madre replicó, "La cabeza de Juan el Bautista". (19) Salomé fue de inmediato donde el rey con la petición, "Quiero que me des ahora mismo la cabeza de Juan el Bautista sobre una bandeja". Herodes lamentó entonces su impensada promesa, más debido a su juramento y porque no quería desdecirse frente a sus invitados, despachó las órdenes necesarias. Los soldados entraron intempestivamente a la prisión y decapitaron a Juan. Pusieron su cabeza sobre una bandeja y se la entregaron a la muchacha, la que se la llevó a su madre. Más tarde, los discípulos de Juan vinieron por su cuerpo decapìtado y lo sepultaron.

          Así termina la vida de Juan como el Bautista. Hasta donde lo puede percibir la mente fragmentada, es una muy triste historia. Sin embargo, nada sucede en el presente sin una causa en el pasado. Cogidos en las redes de la dualidad, nadie le puede escapar a las reacciones del pasado. Veamos ahora la historia de Elías y se nos aclarará como es que fue Juan el Bautista vuelto a la vida.

          Elías el Tisbita fue uno de los más grandes profetas que Israel jamás tuviera y vivió durante el reinado del Rey Acab. Una de las mayores confrontaciones que sufriera durante su ministerio fue la batalla por la libertad religiosa de Israel. Israel adoraba a Yahvé, el Dios de sus ancestros y observaba sus leyes que incluían los Diez Mandamientos, y una lista más extensa de leyes que fueran escritas en el "Libro de la Alianza".

          El Rey Acab contravino la ley (21) y desposó a una extranjera, Jezabel, la hija de Etbaal, el Rey de Sidón. Cuando Jezabel se mudó a Israel, trajo consigo a Baal (22), el Dios de su pueblo, a quien ella adoraba. Con el paso del tiempo, forzó a su marido a convertir a Baal en la religión del estado. Pronto casi todo Israel estaba adorando a Baal y ello violaba la libertad religiosa de Israel. La misión de Elías fue la de liberar a Israel del culto a Baal y la Reina Jezabel emprendió una guerra en contra de esta misión.

          Debido a que el culto religioso a Baal gozaba del apoyo del estado, floreció hasta que sus profetas alcanzaron el número de 450. Elías fue el único profeta de Yahvé que quedó. Finalmente, logró convencer al Rey de celebrar un duelo religioso entre los profetas de Baal y él mismo. Este había de llevarse a cabo en el Monte Carmelo.

          El Rey Acab reunió al pueblo y a los profetas de Baal en el Monte. Elías les dijo a los profetas de Baal frente a todo el pueblo, "Ustedes invocan el nombre de su Baal y yo invocaré el Nombre de Yahvé; y aquel que responda enviando fuego, dejen que Él sea el Dios para el pueblo de Israel." (23) Los profetas de Baal accedieron a este arreglo y todo el pueblo dijo, "muy buena proposición".

          Después que hubieron preparado su sacrificio a Baal, comenzaron a orar e invocar a Baal para que viniera y consumiera la ofrenda con fuego desde el cielo. Oraron desde la mañana hasta mediodía, danzando en torno al altar que habían montado, hasta quedar exhaustos. Elías se burló de ellos diciendo, "¡Griten más fuerte! Tal vez Baal esté sumido en sus pensamientos, o esté aseándose. O tal vez esté de viaje o durmiendo, y necesita ser despertado." (24) De manera que gritaron más fuerte y, como era su costumbre, se infirieron cortes con cuchillos para persuadir a Baal a responder a sus ruegos. Así pasó toda la tarde hasta la noche, mas sin recibir respuesta.

          Cuando fue el turno de Elías, éste levantó su altar de acuerdo a la tradición judía y puso el sacrificio sobre él. Instruyó a las gentes para cavar una zanja en torno a él y, una vez que lo hubieron hecho, les mandó verter galones de agua sobre el sacrificio hasta que el altar quedó empapado y el agua rebasó la zanja. Luego se acercó al altar y oró, "Oh Adonai, Dios de Abraham, Isaac y Jacob, prueba hoy que tu eres Dios en Israel y que yo soy tu servidor. Prueba que he hecho todo esto por mandato tuyo." ¡De inmediato cayó del cielo el fuego del Señor, calcinó el sacrificio, la madera, las piedras y el polvo, y secó toda el agua de la zanja! Cuando las gentes vieron esto, cayeron de cara al suelo y clamaron, "¡Yahvé es Dios! ¡Yaweh (Yo soy) es Dios!" (25)

          Elías, sin embargo, traspasó los límites y le dijo a la gente, "Prendan a todos los profetas de Baal. ¡No dejen que ninguno se escape!" La gente les apresó a todos, y Elías les hizo bajar al valle de Cisón y allí les degolló. (26) Este acto constituyó un rompimiento del acuerdo al que había llegado con los profetas de Baal. (27) Esto no respondía tampoco a la voluntad de Yahvé. Elías había sucumbido a las tentaciones del fanatismo religioso al recurrir a la violencia.

          Cuando la Reina Jezabel oyó acerca de lo que Elías había hecho a los profetas de Baal, juró ponerle fin a su vida. Jezabel envió un mensajero a Elías diciendo, "Trátenme los dioses con todo su rigor, si mañana a estas horas no te hiciese pagar con tu vida la que quitaste a cada uno de aquellos profetas." (28) Jezabel tenía este deseo grabado en su mente. De ahí en adelante persiguió a Elías para terminar con su vida. Elías le oró a Dios mientras huía de las manos de Jezabel. Huyó durante cuarenta días y cuarenta noches hacia el Monte Sinaí, la montaña de Dios, y allí tuvo una experiencia de la presencia de Dios. No había de morir a manos de la Reina Jezabel durante ese período de vida.

          Existen tres razones, que son responsables por el renacer. Una es la de los pecados de uno, la segunda es la de los deseos insatisfechos y la tercera es la de la ignorancia del Sí Mismo. La Reina Jezabel no pudo cumplir su deseo de matar a Elías en esa vida. Había de nacer de nuevo como Herodías para llevar a cabo su deseo. Por lo tanto, el odio que sentía Herodías por Juan el Bautista provenía de su pasado deseo de matarle. Los residuos de los deseos acumulados de las vidas pasadas producen un impacto en el carácter y la personalidad de uno. El Rey Acab también retornó como Herodes y tal como contraviniera la ley para desposar a Jezabel, una extranjera, fue en contra de la ley al casarse con Herodías, la mujer de su hermano Felipe.

          Mientras se sienta que existe 'otro' aparte del 'Yo soy', uno no le podrá escapar a la inmutable ley de la dualidad (acción y reacción). Esto es lo que quiere decir la Escritura cuando dice, "todo el que se sirve de la espada, por la espada morirá". (29) "Derramada será la sangre de cualquiera que derrame sangre humana" (30) "Cosecharán aquello que hayan sembrado" (31) Puede que los efectos de ciertas acciones tomen muchos períodos de vida en manifestarse. Sin embargo, uno habrá de pasar por su túnel purificador para aprender la lección de que no hay nadie fuera del Sí Mismo.

          Por mientras persista la ilusión de la identificación con el cuerpo, pensarán que hay 'otro' a quien matar. Al igual que el perro que le ladra a su propio reflejo en un espejo, se 'matan' a sí mismos pensando que están 'matando' a otro. ¿Desaparecerá la imagen del otro perro aunque este le ladre por cien años? Por otro lado, el perro dejará de ladrar en el momento en que se dé cuenta que lo que está viendo no es más que su propio reflejo. Asimismo, ustedes irán más allá de la reacción en el momento que comprendan que no existe sino el Sí Mismo. Entonces sabrán que no hay nadie más que ustedes mismos para "matar" o para "ser muertos". Más allá del bien y el mal, del destino y el libre albedrío, la acción y la reacción, del nacer y renacer, el Sí Mismo permanecerá en sí mismo como el Uno sin un segundo.

 

 

 

 

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8

 

 

Allende el Bien y el Mal

... Destino y Libre Albedrío

 

Jesús les dijo:

 

"Sed, pues, perfectos, como vuestro Padre celestial

es perfecto."

 

Mateo 5: 48

 

          Cuando iban por el camino, Jesús encontró a un hombre que era ciego de nacimiento. Escupió en el suelo e hizo una pasta con su saliva. La colocó entonces sobre los ojos del ciego y le indicó que fuera a lavarse en la piscina de Siloé. Cuando el hombre lo hizo, volvió a poder ver. (1)

          Tomás: Señor, ¿quién pecó, este hombre o sus padres, como para que naciera ciego?

          Ni él ni sus padres pecaron. Nació ciego como para que la Gloria de Dios le pudiera ser revelada. (2) Si hubiera sido por sus pecados, no se habría curado.

          Judas: ¿Son inevitables las consecuencias del pecado?

          La gracia de Dios puede neutralizar el efecto del pecado, mas esto puede suceder únicamente cuando el devoto se ha entregado por completo al Señor. Cuando esto sucede, el Señor asume su carga. Yo les otorgo descanso a aquellos que buscan refugio en mí. (3)

          María: ¿Cómo puede uno ir más allá del renacimiento?

          El árbol de la actividad es propagado por la semilla del deseo. El cuerpo nace del deseo. Sin deseo, no hay mente, sin la mente, no hay individuación y sin individuación, no hay nacimiento. Sin nacimiento, no hay muerte y sin muerte no hay renacer. Por ende, el deseo es la causa tanto del nacer como del renacer.

          Una vez nacido, la acción es inevitable. Cada acción tiene una reacción y cada reacción es impulsada por el deseo que es la raíz del renacimiento. Aunque la acción es ineludible, el deseo puede ser evitado. Por ende, la acción sin deseo es el secreto que destruye la cadena de acción y reacción, nacimiento y muerte. Tu acción será carente de deseo cuando renuncias a las siete circunstancias de la acción. Ellas son el 'quien', 'como', 'por qué', 'que', 'cuando', 'donde' y 'a quien' de la acción. Estas circunstancias representan las cuerdas del deseo que hacen que una acción sea buena o mala.

          Una acción en si misma está allende lo bueno y lo malo. La mente (las siete circunstancias) la determinan. Ellas son responsables por la 'moralidad' de cualquier acción. Por ejemplo, el acto de orinar no es, en sí mismo, ni bueno ni malo. Sin embargo, si uno orinara dentro del templo, todos gritarían ¡sacrilegio! En este caso no es el acto de orinar lo que constituye el problema, sino el 'dónde' se hace. Si fuera un bebé de un mes de vida el que hubiera llevado a cabo el acto, nadie frunciría el ceño ya que el 'quien' ha cambiado.

          Las 'buenas' acciones producirán buenos resultados y las 'malas' acciones producirán malos resultados. Puesto que la acción en sí misma no es ni 'buena' ni 'mala', salvo cuando va asociada a las siete circunstancias, cuando ellas (las circunstancias) se eliminan, la acción perderá su poder moral. Por ende, sin las siete circunstancias, estarán allende el alcance del destino y del libre albedrío, del bien y el mal, el nacimiento y la muerte y las dualidades de los opuestos.

          Judas: Señor, ¿cómo puede uno eliminar las siete circunstancias de la acción?

          Entréguenmelas. Habrán entregado el 'quien' cuando desechan el concepto del 'yo' (sentido de hacedor). Ya no sienten que son 'aquel' que hace que sucedan las cosas, sino el 'Yo soy' universal. Cuando el ego no está presente, ya no se aferran a los resultados de la acción. La idea de 'yo he entregado' también desaparece, puesto que no existe un 'yo' que entregue y tampoco un 'otro' al que podría hacer entrega. Esto constituye el experimentar al 'Cristo libre de Yo' – "Vivo, pero no yo, es Cristo quien vive en mí" (4) En este estado, las acciones se vuelven espontáneas;

 

Surgiendo del Sí Mismo

en bien del Sí Mismo

Sin compulsión por hacer

ni aversión para no hacer,

Sin una mirada sobre sus frutos

y sin sentido de 'yo' o mío'

Sin consciencia de un hacedor separado

y sin recuerdo de lo obrado

Así es la acción sin reacción

 

          Habrán entregado el 'como' cuando se dan cuenta que Dios es el medio a través del cual cada acción se lleva a cabo. ¡Dios es el gran proveedor! Con Dios, todas las cosas son posibles. Cuando dejen de pensar o de preocuparse sobre si una situación haya tenido o no el resultado deseado, habrán renunciado al 'como' de cada acción.

          Habrán entregado el 'por qué', cuando se dan cuenta que Dios es la razón tras de cada acción y que su razón es aquel amor que trasciende todo límite ¡Cualquier cosa que suceda, sucede! Acéptenlo como un don Divino de puro amor. Demuestran que no han renunciado al 'por qué' cada vez que sienten, "Por qué me está Dios haciendo esto a mí", "Esto es injusto" o "¿Por qué yo?"

          Habrán entregado el 'cuando', tan pronto se den cuenta que el momento de Dios es el mejor para cualquier acción, y que el tiempo de Dios es el ahora. Vivan en el ahora – sin las preocupaciones del pasado ni las angustias del futuro. Se habrán alejado del presente cuando se preguntan, "¿Cuándo sucederá esto?", "¿Por qué no ha sucedido ya?"

          Habrán entregado el 'qué' cuando se dan cuenta que Dios no es únicamente la causa eficiente de cada acción, sino también la causa material de ella. Dios es el Orfebre y el Oro, la sustancia y la esencia, la suma y el substrato. Dios es la totalidad y ustedes, en cuanto 'Yo soy', son esa plenitud que siempre ha sido perfecta. El ser se pierde en el llegar a ser. Sean como son – la perfección.

          Habrán entregado el 'donde' cuando se den cuenta que Dios es la Presencia en el trasfondo de cada acción. ¡Dondequiera está en Dios! Porque dentro de él vivimos, nos movemos y existimos. (5)

          Habrán entregado el 'a quien' cuando se den cuenta que Dios es el receptor de cada acto. Lo que sea que le hagan a cualquiera, se lo hacen al 'Yo soy'. (6) El 'Yo soy' es el Uno y único. Sean iguales a todos.

          Las siete circunstancias son el hilo con el cual uno teje la tela del deseo (la mente). Cuando estos hilos desaparecen, uno queda en el estado de ausencia de deseos (no mente). La Reencarnación

y el Karma existen tan sólo en tanto persista la mente. Son sueños mentales. El sueño se desarrolla mientras esté allí la mente. La verdad empero es que ustedes no son la mente. Por ende, realmente no existe una reencarnación (7), porque vuestra esencia, que es el 'Yo soy' nunca ha nacido y nunca morirá. El 'Yo soy' es vida eterna.

 

 

 

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9

 

 

La Vida Eterna

... Allende el Sufrimiento y la Muerte

 

Jesús les dijo:

 

"Tengo el poder para darla (la vida) por mi propia voluntad, y soy dueño

de darla y de recobrarla."

 

Juan 10: 18

 

          Mientras Jesús y sus discípulos venían bajando la montaña, Jesús comenzó a decirles claramente lo que le iba a suceder en Jerusalén. Les dijo, "Este cuerpo habrá de sufrir a manos de los ancianos, los príncipes de los sacerdotes y los maestros de la ley religiosa. Será muerto por crucifixión pero lo levantaré de nuevo después de tres días." (1)

          Cuando Pedro oyó esto, sintió una profunda tristeza. ¿Cómo podría el Señor sufrir una muerte tan vergonzosa? Su mente no lo aceptaba. Su cuerpo comenzó a temblar y se le secó la boca. Sentía que se le erizaba el pelo. Con un corazón desfalleciente, Pedro le rogó a Jesús, "¡De ningún modo, Señor, esto no habrá de verificarse en tí!" (2)

          Jesús se volvió hacia Pedro y dijo, "¡Quítate de delante, Satanás! Porque no tienes gusto por las cosas que son de Dios, sino por las de los hombres." Es mi voluntad el pasar por la crucifixión para enseñarles como no sufrir en el sufrimiento y como no morir en la muerte.

          Pedro: Señor, ¡No me puedo imaginar la vida sin tenerte a mi lado! Mi mente está confusa. Mi fervor ha desaparecido. ¿Cómo podrías permitirte pasar por una muerte tan terrible!

          No te descorazones, yo no puedo morir, esa es la verdad. Nadie muere. Nunca hubo un tiempo en que yo no existiera. Nunca habrá un tiempo en que cese de existir. 'Yo soy' eterno, la muerte se relaciona con mi cuerpo físico. Cambios como el nacimiento, el crecer, la madurez y la muerte le pertenecen al cuerpo y no al Espíritu. El engaño de la identificación con el cuerpo es la definición misma de Satán. Este engaño les hace confundir aquello que no es real con lo que sí lo es. Aquello que es real es eterno, invariable e indestructible.

          El cuerpo sufre incontables transformaciones (3), desde el pequeño feto en la matriz a un bebé en la cuna, desde el pequeñuelo que aprende a caminar al niño que juega con sus juguetes. Desde el niño o la niña que van a la escuela, al joven en la belleza de la adolescencia, del adulto maduro en la plenitud de la vida, al padre centrado en formar una familia; ¡desde el abuelo con las arrugas de la vejez al bisabuelo encorvado ante el llamado del sepulcro! Finalmente, el cuerpo se deshace. Entretanto, mientras el cuerpo sufre estos seis cambios del nacer, crecer, madurar, decaer, morir y descomponerse – las células que componen el cuerpo están muriendo constantemente y siendo reemplazadas por otras nuevas, como para que después de aproximadamente siete años, todo el cuerpo ha renovado sus células. Sin embargo, en medio de todos estos cambios, el Sí Mismo que es el 'Yo soy' dentro de ustedes, sigue siendo igual. Nada que sea impermanente tiene una verdadera realidad. Confundir el cuerpo que es impermanente con su verdadero Sí Mismo, que es Espíritu, es el engaño de ignorar lo que uno es. Es así que la ignorancia viene a ser la causa de su desánimo.

          Satán no es una figura histórica que viva en el submundo. Satán es la ilusión, que engaña a vuestra facultad del discernimiento. Les hace pensar que son mortales, siendo que quien son realmente es inmortal. Les hace identificarse con un cuerpo en particular, siendo que son el Espíritu absoluto. Es la causa de todos sus sufrimientos y miserias. Una vez que sean capaces de conquistar esta ilusión (Satán (4)) y de llegar al conocimiento de su verdadero Sí Mismo, se sentirán felices en cualquier circunstancia.

          Pedro: ¡Estoy apegado a tu presencia física y me resulta impensable estar un momento siquiera sin tí!

          'Yo no soy' este cuerpo. El cuerpo no es sino una burbuja de agua que surge del océano de la existencia y desaparece en menos de un parpadear del tiempo. 'Yo soy' es Espíritu eterno que reside en el cuerpo de cada uno. 'Y no soy' afectado por ninguno de todos los cambios mundanos y no puedo ser herido por arma alguna. 'Yo soy' omnipresente, y estoy allende las dimensiones de tiempo y espacio.

          Tu actual pesadumbre cesará tan pronto como te des cuenta que el Cristo no puede sufrir. El Cristo no puede morir. El Cristo está siempre contigo, en tí, en torno a tí, por sobre y por debajo de tí. Tu eres el Cristo.

          Santiago: Señor, si no podemos morir, ¿por qué le tenemos naturalmente miedo a la muerte?

          Porque identifican a su Sí Mismo con el cuerpo, cuya naturaleza es muerte. Este temor desaparecerá tan pronto como se den cuenta de su verdadero Sí Mismo. El Sí Mismo no puede morir, porque nunca ha nacido. Aquello que no puede morir no le teme a la muerte. Cualquiera que haya trascendido al cuerpo estará libre de temor. También estará más allá del sufrimiento y la muerte. No podrá sufrir aunque tenga que pasar por el 'sufrimiento'. Ni siquiera muere aunque pueda pasar por la 'muerte'.

          Pedro: Señor, por favor ayúdame. ¿Quieres decir que no puedes sentir ningún dolor físico?

          'Yo soy' consciente del dolor, no solamente en este cuerpo que ustedes llaman 'Jesús', sino también en todos. 'Yo soy' la Concienciación en cada ser. Aunque me doy cuenta del dolor, no lo sufro. Si tuviera que sufrir, mi alegría sería incompleta. Sin embargo, 'Yo soy' alegría total y no conozco lo que ustedes llaman pesar.

          Pedro: ¿Cuál es la diferencia entre dolor y sufrimiento?

          El sufrimiento se debe a la identificación con el cuerpo. Aunque 'Yo soy' en todos, no siento, sin embargo, apego por nadie. Porque 'Yo soy' en todos, conozco el dolor. Porque 'Yo soy' desapegado de todos, no sufro el dolor.

          En sueños, pueden soñar que su hijo hubiera estado enfermo y muriera. En el sueño se sienten abrumados por el pesar. Luego despiertan y descubren que no se trataba sino de un sueño y, repentinamente, sienten alivio y alegría. ¿Cuál fue la causa de su pesar en el estado del soñar y de su alegría en el de vigilia? El apego que sienten por su hijo. Después de todo, gente muere a diario. Sin embargo eso no les afecta, porque no tienen el sentir del 'yo' o el 'mío' hacia ellos. El sufrimiento desaparece tan pronto como pasan más allá de 'mi cuerpo', 'mi auto' o 'mi hijo' y así sucesivamente. Por ejemplo, en el sueño profundo, vale decir el dormir sin soñar, no experimentan placer ni dolor alguno. Aunque se hayan acostado con un fuerte dolor, una vez que caen en el sueño profundo el dolor desaparece. En el sueño profundo, un padre se olvida que es padre. El rey también se olvida que es rey, y el mísero se olvida que es un pobre. Todas las distinciones de clase, casta, credo y país y todas las identificaciones con nombre y forma desaparecen. Se debe a que en el sueño profundo no hay un sentir de 'yo', ya que la simiente del ego se retira temporalmente. Dado que no está el ego, no habrá apego y, debido a que no hay apego, no hay sufrimiento. No obstante, tan pronto como el ego despierta del estado del sueño profundo, retorna el sentido de identificación con un cuerpo en particular.

          Santiago: Señor, ¿cómo es que llega a producirse este ego?

          El ego es el reflejo, la resonancia y la reacción del Sí Mismo. El Sí Mismo es el 'Yo soy'. El ego es 'Yo soy esto o aquello'. En la declaración 'Yo soy Santiago', Santiago es el ego. Cuando quitas el ego, vale decir Santiago, lo que queda es 'Yo soy', vale decir, Dios. Nunca podrás experimentar sufrimiento si permaneces en el estado de 'Yo soy', puesto que es tu verdadero Si Mismo. Intenta distinguir entre 'lo que eres' y 'lo que tienes'. 'Lo que tienes' (Yo soy esto o aquello') es el ego. 'Lo que eres' (Yo soy el que soy) es el Sí Mismo. El ego confunde aquello que eres que es eterno, con lo que tienes, lo que está cambiando constantemente.

          Tan pronto como deseches el sentido de 'yo' y de 'mío', serás en verdad libre, allende el 'poseedor' y lo 'poseído'. 'Yo soy esto o aquello' son proyecciones del Sí Mismo como radiación, vibración y materialización. (5) La identificación del Sí Mismo con sus proyecciones constituye la raíz del sufrimiento. Cuando identificas al 'Yo soy' con un nombre, el pesar te abruma si tu nombre es difamado. Cuando identificas al 'Yo soy' con propiedades, caes en el dolor cuando éstas son robadas, incendiadas o confiscadas. Cuando identificas al 'Yo soy' con relaciones, sientes la angustia de la separación. Cuando identificas al 'Yo soy' con el cuerpo, la muerte será un tormento. Los verdaderamente sabios, no sufren por los vivos ni por los muertos, porque han pasado más allá de las barreras del 'yo' y el 'mío'.

          La auto-emancipación es un desplazamiento de consciencia, un cambio de actitud desde 'Yo soy esto o aquello' a 'Yo soy el que soy', desde lo externo a lo interno, desde el sonido al silencio, desde la actividad a la quietud y desde lo que tienen a lo que son.

          Juan: Señor, ¿es inevitable el sufrimiento en nuestro viaje hacia Dios?

          Puedes decidir ahora mismo no sufrir, eliminando el sentido del 'yo' y 'mio'. Entonces, el nacimiento del Sí Mismo no sabrá de dolores de parto. Cada vez que sufres se debe a que estás aferrado a algo en ese momento. El dolor que sientes es un llamado a soltarte. Es la advertencia del Sí Mismo, quien es el testigo eterno del juego de la vida. Cuando sientes, 'Sólo voy a ser feliz cuando consiga 'esto' o 'aquello' o cuando 'esto' o 'aquello' se me quite de encima', le das poder a esa condición para dominar tu vida y tú te conviertes en esclavo de eso. Él Si Mismo nunca podrá estar enfermo, triste o necesitado de algo. El Sí Mismo es alegría completa. Tan pronto como te identifiques con tu Sí Mismo, todas las condiciones limitantes como enfermedades, pobreza o pesar desaparecerán. Ten fe en tu Sí Mismo y desarrolla confianza en ti. Cree en él. Mantente en tu Si Mismo, compréndelo y disfrútalo.

          Puede que experimentes algo de alegría cuando adquieres el objeto que deseas. Sn embargo, esta alegría será refleja puesto que su fuente real es el Sí Mismo. El es el generador de alegría y esa alegría pasa por un transformador mental, el cual la refleja y transmite a través de los objetos del mundo. Por ende, las alegrías que experimentas cuando te pones en contacto con objetos, no proviene de los objetos como tales, sino son olitas del Sí Mismo. Tan pronto como experimentes la alegría del Sí Mismo, tu alegría será completa.(6) La alegría del Sí Mismo es una alegría sin objetos.

          Juan: Señor, enséñanos la manera más fácil de lograr la alegría del Sí Mismo.

          No hay nada que lograr. Vive en esta consciencia. Tu eres 'la alegría del Sí Mismo'. Esta es tu verdadera naturaleza. Siente que eres el Cristo porque eso es lo que eres. El alborear de la Concienciación Crística se produce espontáneamente y reconoces tu unicidad con lo eterno.

          Magdalena: ¿Cuál es el origen del deseo?

          Primero, registras un objeto en tu mente a través de los sentidos. Segundo, tu mente toma la forma del objeto como una impresión de pensamiento. Tercero, esta impresión se fortalece por un constante revolver de la misma forma pensada. Cuarto, el campo de energía del pensamiento se crea a sí mismo. Quinto, desarrollas 'agrados' y 'desagrados' como resultado de este campo de energía pensante. Un campo energético puede intensificarse y expandirse cuando la misma forma pensada se repite a sí misma.

          Cada campo energético de pensamiento tiene un efecto magnético. Esto es el poder de atracción o de repulsión. Cada campo energético de pensamiento que crees lleva en sí la simiente de la dualidad produciendo los polos negativo y positivo del campo. El poder de la polaridad depende de la intensidad de tu campo energético de pensamiento. Tu campo intensificado ya sea te atraerá o te repelerá del objeto de tu percepción sensorial.

          Este poder de atracción (agrados) o de repulsión (desagrados) (7) es el deseo. El deseo te vuelve inquieta al proyectar tu mente fuera del Sí Mismo. El deseo es el impulso que crea el engaño de que tu felicidad o pesar derivan de no-Sí Mismo. No obstante, más allá de la objetivización de los sentidos, tu verdadera felicidad radica en el silencio del 'Yo soy'.

 

 

 

         

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Parte IV

 

 

El Silencio

 

 

 

"Estad quietos en silencio y Sabed que Yo soy Dios."

 

Salmo 46: 10

 

 

 

 

 

El Silencio es aquella consciencia en que no existe el concepto del 'Yo'.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


10

 

Allende los Sentidos

... hacia el Silencio del 'Yo soy'.

 

Jesús les dijo:

 

"Amarás al Señor tu Dios con todas tus fuerzas."

 

Marcos 12: 30

 

          Mientras estaban sentados a la mesa, Jesús se levantó, se quitó la túnica, enrolló una toalla en torno a su cintura y vertió agua en una palangana. Luego comenzó a lavar los pies de los discípulos y a secarlos con la toalla que le envolvía. (1)

          Cuando llegó donde Simón Pedro, éste le preguntó, "Señor, ¿vas a lavar mis pies?" Jesús replicó, "No entiendes ahora por qué lo estoy haciendo; algún día lo entenderás?

          "No", protestó Pedro, "¡No lavarás mis pies!" Jesús replicó, "Pero si no te lavo, no tendrás nada en común conmigo." Simón Pedro exclamó, "¡Entonces lava también mis manos y mi cabeza, Señor, no solamente mis pies!" Jesús replicó, "Los Pies son el cimiento. Una vez que esté firme el pilar, todo el edificio será sólido." Después de lavar sus pies, volvió a ponerse su túnica, se sentó y preguntó, "Entendieron lo que estaba haciendo? Todos los pies son míos. Laven los pies de uno y no de otros. (2) Cualquier cosa que le hagan a cualquiera de estos, me lo hacen a mí. (3) puesto que el servicio al hombre es servicio a Dios. El Auto-servicio es la manera más fácil de darse cuenta de la Divinidad en la humanidad. El "Auto-servicio" es aquel servicio que se presta con la consciencia de que no existe nadie aparte del Sí Mismo (Dios).

          Bartolomé: Señor, ¿cómo puede uno amar a Dios con todas sus fuerzas?

          Amar a Dios con todas tus fuerzas significa dedicar todas las actividades del cuerpo al santo servicio del Señor. Significa unión con Dios a través de tus acciones. En la religión hindú, esta senda es llamada 'Karma Yoga' (4) es decir, unión con Dios por la senda del auto-servicio.

          Tomás: ¿Cómo es posible dedicarle todas las acciones del cuerpo al Señor?

          El cuerpo es un campo de acción. Fuerzas externas actúan sobre él por un lado y, por el otro, él entrega su propia potencia de entrada al medioambiente. La primera es acción pasiva y la otra, acción activa. El cuerpo recibe estímulos externos a través de los cinco sentidos (oído, piel, ojos, lengua y nariz) y responde a ellos a través de los cinco órganos de acción (la lengua, las manos, los pies, los órganos reproductores y generadores y el órgano de eliminación). De modo que, amar a Dios con todas tus fuerzas significa consciencia de Sí Mismo a través de los cinco sentidos y los cinco órganos de acción.

          La esencia de los sentidos es el ir allende los sentidos, puesto que el Conocimiento de uno Mismo se ubica más allá de la percepción sensorial. Pasan allende los sentidos cuando cada sonido, vista, toque, olor y sabor les arrastra hacia adentro, al silencio del 'Yo soy'. De esta manera, los sentidos les llevan allende los sentidos, vale decir, hacia la presencia 'Yo soy' que es la Omnipresencia. Esto sucede cuando cualquier cosa que vean les mueve más allá de lo visto y les conecta con El Que Ve, cuando cualquier cosa que oyen les arrastra al Silencio y cuando cualquier cosa que toquen les transporta al éxtasis del Espíritu infinito.

          Andrés: ¿Cómo es que nos lleva más allá del sonido el sentido de la audición?

          El Silencio es la fuente de cada sonido. El sentido de la audición les lleva más allá del sonido cuando son conscientes de la quietud de fondo tras de cada sonido. Escuchar el llamado del Sí Mismo en el canto de los pájaros, el silbido del viento, el rugir del océano, el llanto del bebé y así sucesivamente. Están conectados con el Silencio a través del sonido, con lo desconocido a través de lo conocido, con lo inexplicable a través de las palabras. Ya no juzgan si este sonido es bueno o malo; en cambio, perciben cada sonido con la resonancia del Silencio. Ya no reaccionan a las palabras. Más bien cada palabra hablada les lleva hasta aquella Fuente de donde emergiera en primer lugar.

          Pedro: ¿Cómo puede ir uno más allá del sentido del tacto?

          Trasciendes el sentido del tacto, cuando cada toque te lleva hacia la consciencia de la presencia viva de Dios. Sientes al 'Yo soy' en la caricia de la suave brisa fresca y en la tibieza del sol naciente. Sabes que el 'Yo soy' está allí contigo en el contacto de tus seres queridos, y cuando las gotas de la lluvia mañanera caen sobre tu rostro al caminar por la calle, sabes que 'Yo soy' quien te corteja. Cuando sientes al 'Yo soy' en todo lo que tocas y en todo lo que te toca, entonces serás el dueño del sentido del

tacto.

          El tercer sentido es el de la vista. Te elevas por sobre este sentido cuando cada cosa que ves te recuerda a Aquel que Ve. Te ves a ti mismo en cada forma, en cada rostro, en cada bestia y ave, en el sol, la luna y las estrellas, en los árboles, las flores y el césped. Dejas de condenar una vista como fea y alabar la otra como bella, sino que consideras cada escena como una manifestación del Sí Mismo.

          El sentido de la vista se relaciona con el principio de la luz. Si no hubiera luz en tí, ¿cómo podría haberla en el exterior? Aquellos que han dominado el sentido de la vista pueden controlar al principio del fuego. Pueden ver más allá de los ojos, porque ven con el ojo del 'Yo soy'. Al igual que Elías, el Profeta, pueden disponer de fuego desde dentro de sí y transfigurar la materia en energía pura y la energía de nuevo en materia. (5)

          El cuarto sentido es el del gusto. Su control significa que comen los alimentos adecuados y en su justa proporción. Sólo entonces estará saludable el cuerpo para servir al Espíritu interno. El alimento es Dios. El 'Yo soy' es el principio vital en todo lo que comen. 'Yo soy' es el pan de la vida. (6) 'Yo soy' el alimento viviente que les calma el hambre. 'Yo soy' el líquido viviente que elimina su sed. (7)

          Cada comida que se sirven es una 'santa comunión' de la presencia Divina, porque el Poder de Dios, la fuerza vital ingresa a su cuerpo por la comida. Cada vez que se sienten a la mesa del Señor, den las gracias y, lentamente, como una plegaria, mastiquen la comida en sus bocas. Esto es su santa ofrenda en el sacro templo que es su cuerpo. (8) Esta ofrenda es Dios, el acto de ofrendar es Dios ofrecido por Dios en el sacro fuego que es Dios. Únicamente aquel es Dios quien, en todas sus acciones, está totalmente absorto en Dios. (9)

          El alimento es la base de la vida espiritual. Los pensamientos son la energía que equivale al alimento que consuman. Esto significa que la parte sutil del alimento que ingieren es transformada en pensamientos. De modo que el tipo de pensamientos que alberguen es determinado en gran parte por el tipo de alimento que coman, y estos pensamientos desempeñan un rol indispensable en su percepción espiritual. El alimento consumido pasa por un largo proceso de digestión, asimilación y conversión en energía. Las partes densas del alimento son eliminadas y las menos densas fortalecen sus músculos y huesos. Las partes sutiles fortalecen los nervios y el cerebro, los que son responsables por sus estados de ánimo y sus pensamientos. De modo que son capaces de pensar basados en el equivalente energético del alimento que consumen.

          Los tipos de alimento consumidos determinan su pureza mental, el grado de concentración y el nivel de su auto-control. Según sea el alimento, será la cabeza (partículas del cerebro). Según sea la cabeza, será el pensamiento. Su pensamiento influye en sus estados de ánimo y éstos controlan los impulsos por actuar de cierta manera. (10) Su destino será afectado en gran medida por el tipo de alimento que consuman.

          Existen tres tipos de alimento: los que crean pensamientos embotados, los que crean pensamientos pasionales y los que crean pensamientos serenos. (11). Estos tres tipos de alimento se relacionan con los tres estados de ánimo o temperamentos mentales: inercia, agresión y tranquilidad. Quienes vayan por la senda de la espiritualidad debieran consumir los alimentos que creen pensamientos serenos y calmos.

          Los alimentos embotadores son los que les vuelven inertes, adormilados e inactivos. Son los que contienen mucha grasa y almidón. Estos contribuyen a generar predisposiciones mentales que aprecian sabores fríos, rancios y acres.

          Los alimentos que inflaman las pasiones son los que sean ácidos, salados o picantes. Son los que se basan en carnes, pescados y todos los intoxicantes como tabaco, alcohol, drogas y así sucesivamente. Debido a estos alimentos uno puede perder el control sobre sus emociones y pasiones, impulsos e instintos y el lenguaje y los movimientos. Al consumir carnes, uno podría desarrollar tendencias violentas y enfermedades animales.

          Los alimentos serenos son aquellos que apoyan una vida recta y les hacen sentir livianos aún después de comer. Estos son los vegetales, las frutas, los cereales, las hojas, las nueces y los que se encuentran en su estado natural. Cuando exageran la cocción del alimento, destruyen la mayor parte del valor alimenticio que tenga. Por ejemplo, cuando las semillas se fríen, no germinan. Esta es una prueba clara que ya no existe en ellas la 'fuerza vital'. El hombre es el único ser viviente al que le disgusta la comida cruda, encontrada en su estado natural.

          El quinto sentido es el del olfato. Estarán en control de este sentido cuando sean capaces de controlar la fuerza vital en el aliento de vida. Esta consiste de los cinco alientos vitales que activan su cuerpo, es decir los aires responsables por los sistemas respiratorio, circulatorio, digestivo y nervioso y el aire que desciende bajando por el canal de su ano.

          La quietud es el poder a través del cual se conectan con la fuente de la fuerza vital. El Silencio es el aliento absoluto. En el silencio pasan allende los cinco aires vitales y los cinco sentidos. Los sentidos son señalizadores que dirigen su focalización hacia el principio del 'Yo soy'. Cualquier cosa que vean, focalícense en el que ve, en lugar de lo visto. Cuando escuchen un sonido, indaguen en aquello que oye. Sea lo que fuere que suceda, les dirigirá entonces hacia la fuente, el silencio del 'Yo soy'.

 

 

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11

 

 

El Auto-Servicio

... Deber sin Volición

 

Jesús les dijo:

 

"Cuando sea que des limosna, tu mano izquierda no debe saber

lo que está haciendo tu mano derecha.

Tus limosnas han de ser secretas."

 

Mateo 6: 3

 

          Jesús les contó la siguiente historia a sus discípulos. El día del juicio, dos grupos de personas comparecerán a la presencia del Padre (el 'Yo soy'). Al primer grupo, el Padre le dirá, "Estaba hambriento y me dieron de comer; estaba sediento y me dieron de beber, era un extranjero y me hicieron sentir bienvenido, no tenía ropas y me vistieron, estaba enfermo y me visitaron, estaba en prisión y fueron a verme." Ellos replicaron, "Señor, ¿cuándo hicimos por ti todo eso que dices?" Y el Padre responderá, "Yo soy el Sí Mismo en todos. Todo lo que le hagan a cualquiera, me lo hacen a Mí." (1)

          Al segundo grupo, el Padre le dirá, "Estaba hambriento y nunca me dieron comida, estaba sediento y nada me dieron de beber, era un extranjero y nunca me hicieron sentir bienvenido, cuando estaba desnudo, nunca me vistieron, estando enfermo y en prisión nunca me visitaron." Y ellos responderían asombrados, "Señor profetizamos y realizamos muchos milagros en tu nombre. En tu nombre alimentamos a los hambrientos, dimos de beber a los sedientos y vestimos a los desnudos. Cuidamos de los enfermos y visitamos a quienes estaban en prisión." (2) Y el Padre responderá, "Si hubieran hecho todo eso por mí, no habrían estado conscientes de lo hecho. Mas, como llevaron un registro de sus buenas obras, las estaban haciendo en pro de una recompensa."

          Por eso les digo, den sin expectativas – ni pensando en el cielo ni por temor al infierno. Cuando hayan hecho todo lo que se les ha ordenado hacer, digan, "Somos servidores que no buscan provecho, hemos hecho todo lo que era nuestro deber llevar a cabo." (3) En estas historias, ambos grupos llevaron a cabo el mismo tipo de acciones, mas el primero no tenía expectativas respecto de sus buenas acciones. Por lo cual no se acordaban de ellas.

          Pedro: Señor, ¿es posible hacer algo bueno sin acordarse de ello?

          ¿Llevas un registro de las cosas que haces para ti mismo? Esto sucede, porque no esperas un reconocimiento por lo que haces por ti. Por ejemplo, cuando te compras algunas ropas, ¿esperas una compensación? No obstante, cuando compras la misma ropa par 'otro', esperas un montón de 'gracias'. Por mientras sientas que hay 'otro' fuera del Sí Mismo, tus acciones serán impulsadas por la recompensa. Y tan pronto como esperes recompensas, llevarás un registro igual que un mercader lleva el catastro de sus acreedores. Mas, si no existe sino el Sí Mismo, ¿dónde está el otro que recompense a otro?

          Esto fue por lo que el primer grupo no era consciente de sus buenos actos. No pensaban en 'otro' puesto que eran uno con el 'Yo soy'.

          Marta: Señor, ¿cómo podría no saber la mano izquierda lo que hace la derecha?

          Todo lo que hagas, siente que lo estás haciendo para ti y no para algún otro. Entonces todo se hará sin recuerdo del pasado ni las expectativas del futuro. Las expectativas sólo pueden surgir cuando sientes que has hecho algo para otra persona. Este falso sentir de 'otro' genera deseos los cuales, a su vez, te atan a la cadena de acción y reacción. Sacudida entre los giros gemelos de dolor y placer, ilusiones y desilusiones, éxitos y fracasos, exaltación y agotamiento, ¿cómo puedes escaparle a la ilusión de la dualidad?

          Judas: ¿Puede uno hacer el mal sin mantener a la vista los frutos que cosecharía?

          Tu acción puede ser 'buena' o 'mala' sólo si mantienes la mirada sobre sus frutos. De lo contrario, las acciones de quienes hayan renunciado al fruto de la acción no serán ni 'buenas' ni 'malas'. Quedarán más allá de cualquier evaluación moral. Puesto que sólo existe el Sí Mismo, ¿en dónde estaría quien juzgara a otro? Puedes herir o ayudar a 'otro' cuando sabes que no existe otro?.

          Marta: Señor, por favor enséñanos la manera más fácil de ir más allá del fruto de la acción.

          Los cinco órganos de la acción, la lengua, las manos, las piernas, los órganos de procreación y de excreción son los medios principales a través de los cuales llevan a cabo acciones. Estén presentes en cada acción que ejecuten. El estar presente significa permanecer en el ahora de la acción. El momento está lleno de 'momentum' debido a que es Omnipresente. Préstenle toda su atención a todo lo que hagan en cada momento. Si caminan, estén presentes en ese acto de caminar. Caminen sin pensar, vale decir caminen en silencio. Si están comiendo, estén presentes en el acto de comer. Coman sin pensamientos, vale decir, coman en silencio. Si se están escobillando los dientes, estén presentes durante el contacto que la escobilla hace con sus dientes, el sonido producido, el sabor de la pasta y así sucesivamente.

          Estarán presentes cuando su cuerpo y su mente estén en el mismo lugar al mismo tiempo. Pierden el poder del ahora cuando su mente está desconectada de su cuerpo, vale decir, cuando su cuerpo está en un lugar y su mente en otro. El cuerpo es el hogar de la mente. Cuando la mente no está en casa, quedan desconectados de la presencia del 'Yo soy'. Estén en el cuerpo y entonces serán capaces de ir allende el cuerpo. Uno no puede tomar consciencia del Sí Mismo si no está 'encarnado'. Será únicamente a través de la acción que puedan trascender la reacción.

          Marta: Bienamado, ¿cómo puede uno trascender el cuerpo a través de la acción?

          El cuerpo es un atado de actividades. Vas más allá de la reacción cuando llevas a cabo todas tus acciones sin apego alguno. Cuando tus acciones carecen de apegos, tu mano derecha no sabe lo que ha hecho la izquierda. Actúas, mas no sientes que estás actuando. Viene a ser como la acción espontánea del latido de tu corazón, tu respiración vital o tu sistema digestivo. Por ejemplo, tu corazón está latiendo contínuamente, mas tu no sientes que está latiendo. De hecho, te haces consciente del latido sólo cuando tienes algún problema cardíaco y desarrollas problemas cardíacos cuando mantienes apegos (preocupaciones). En otras palabras, el apego es una enfermedad de acción. Cuidado con este virus. La acción en silencio (Auto-servicio) es acción sin apego. Representa el bienestar del universo. El sol brilla sin ningún apego. Los árboles se donan a Si mismos. El aire simplemente sopla. Esto es Auto- servicio. No tiene intención alguna fuera de él mismo. Lo contrario es la acción trompeteada. ¡Hace sonar trompetas en las sinagogas y en las calles como los hipócritas, para llamar la atención hacia los actos de caridad de uno! (4) Cuando llevas a cabo cosas únicamente en pro del Sí Mismo, eres inmune a esta enfermedad. No eres apegado, porque careces del sentido de la separación. Ya seas elogiado o criticado, eres igual, el Sí Mismo.

          Pedro: ¿Qué es lo que hace vinculantes las acciones de uno?

          Tus acciones se vuelven vinculantes cuando están contaminadas con la sensación de hacedor (el virus del 'Yo-hice') y sientes que eres quien hace que las cosas sucedan. Es la sensación del hacedor lo que te lleva a exigir el mérito o demérito de la acción. Te vuelves apegado a los resultados de tus acciones. Cuando entiendes que no eres realmente responsable por la ocurrencia de ninguna acción, entonces no serás afectado por el virus del 'Yo hice'. Puede que pienses que eres responsable por lo que está sucediendo ahora. Sin embargo lo que está sucediendo ahora sólo ha sucedido debido a tantas otras cosas que han tenido lugar en el pasado, sobre las cuales no tienes control. Si no estás en control de las cosas que deben juntarse para hacer que una acción suceda, ¿cómo puedes exigir los frutos de dicha acción? Sólo cumple con tu deber y déjale el resto al Poder que gobierna las actividades de la creación. Ese Poder es tu Si Mismo verdadero. Cuando lo conozcas, comprenderás el secreto de la acción sin apego.

          Juan: ¿existen maneras prácticas por las que estos cinco órganos de la acción podrían ayudar en la consciencia del 'Yo soy'?

          El primer órgano de la acción, es el de la voz. La palabra hablada es la suma expresión del Espíritu encarnado. Cuando tus palabras surgen desde el Silencio del Sí Mismo, vibrarán con el poder de la Verdad y darán Vida. (5) La Verdad es la armonía entre el Espíritu, el pensamiento y la palabra. En dondequiera que los tres concuerden, encontrarás la plenitud de la vida.

          El corazón es el generador de energía espiritual y la colmena de cada revelación. El corazón es otro nombre para el silencio. Aprende a estar sintonizado con tu corazón. La voz de Dios puede ser oída sólo en el silencio. Cuando le prestas oídos al silencio (es decir, a tu Sí Mismo), escucharás la voz de la consciencia que es el resonar del 'Yo soy' dentro de cada corazón.

          El Sí Mismo (Silencio) es la encarnación de la verdad. El hablar desde el silencio constituye una elocuencia incesante. El silencio revela la verdad y le da poder a la palabra hablada. El silencio vuelve viva y activa tu palabra. Las palabras pronunciadas desde el silencio (el Sí Mismo o corazón) producen una transformación duradera en las vidas de quienes las escuchan. Por otra parte, las palabras habladas a través de la mente (la cabeza o el ego) no hacen sino entregar información a quienes las escuchan.

           Cuando están en sintonía con el corazón, el lenguaje del Silencio se manifestará en ustedes como energía sin forma. Esta energía puede ser transmitida de 'Corazón' a 'Corazón' sin ningún medio (complejo espacio-tiempo-cuerpo-mente). La inspiración del Silencio es transmisión espontánea. No obstante, la cabeza le puede dar forma a la energía del Silencio a través de la facultad de discernir (inteligencia) como 'información'.

          El segundo órgano de acción es la mano, la que está relacionada con el sentido del tacto. Por ejemplo, cuando una hormiga les camina por la piel, usan la mano para quitarla. De modo, que las manos responden al sentido del tacto. En la sensación del tacto, la mano representa al sentido activo en tanto que la piel es el pasivo. El Auto-servicio es la mejor manera para trascender a este órgano de la acción. El Auto-servicio es Acción Silenciosa.    

          El Auto-servicio se produce cuando el 'Yo soy' es despojado de los frutos de la acción, es decir nombre, fama, recompensas etc. y entienden que cada acto es llevado a cabo por el 'Sí Mismo', para el 'Sí Mismo' a través del 'Sí Mismo'. Sientan que únicamente el Sí Mismo existe. No existe un segundo. Sea lo que fuere que hagan, no sientan que lo están haciendo para 'otro'; sientan que lo hacen para su Sí Mismo.

          Pedro: Señor, ¡resulta difícil para la mente común el creer que quienes matan sólo se matan a sí mismos!

          Un hombre que piense que está matando a 'otro' es como el perro que salta al agua en persecución de su imagen y se ahoga como resultado. De ahí el dicho, "Todos los que se sirvan de la espada, por la espada morirán". (6) Cuando dañan a otros, sólo se estarán dañando a sí mismos, porque en verdad no existen 'otros'. Lo que sea que hagan se lo hacen sólo a sí mismos, porque todo es el reflejo del Sí Mismo. Cuando le ladran a su propia imagen en el espejo, ¿les ladrará su imagen de vuelta a ustedes? La ley, "No le hagas a otros lo que no quisieras que te hagan a tí" (7) será eficaz sólo cuando se den cuenta que no existen 'otros'.

          Estas son las tres categorías de la acción. (8) Primero están aquellos que se dedican a malas acciones. Segundo son aquellos que llevan a cabo buenas acciones, mas con la mirada puesta en los frutos que rindan. Por último están aquellos que emprender buenas acciones carentes de frutos. Cuando hacen cosas por bien del Sí Mismo, es natural que no esperen reconocimiento alguno. El Sí Mismo es su propia recompensa.

          Bartolomé: ¿Cuál es el tercer órgano de acción?

          Las piernas se relacionan con el sentido de la vista. Las piernas van hacia donde las dirigen los ojos. Es por ello que un ciego ha de ser dirigido hacia diferentes lugares por una persona que vea con claridad. De ahí proviene el dicho, "Y si un ciego se mete a guiar a otro ciego, ambos caerán en el socavón." (9)

          Caminen siempre en la compañía de Aquel con una buena 'visión del Yo'. Vale decir aquel cuyo tercer ojo se haya abierto. Ellos son los Maestros y Sabios que han llegado al Conocimiento del Sí Mismo. El caminar en su compañía es "caminar en la Luz de la Presencia de Dios". (10) Su mera compañía (12) encenderá en ustedes una consciencia constante del 'Yo soy'. En cada movimiento dense cuenta de la inamovible quietud del 'Yo soy'. El 'Yo soy' es el motor inmóvil de todo lo que se mueve. Mientras caminan, sientan el poder que mueve sus piernas. Sientan la quietud del 'Yo soy' y muévanse en la consciencia del Sí Mismo inamovible.

          El cuarto órgano de acción son los órganos urinario y reproductivo. Este órgano se relaciona con el sentido del gusto. La lengua es la antena que recibe el sabor del alimento y la bebida mediante los cuales es sustentado el cuerpo. El órgano urinario y reproductivo se asocia a la lengua, porque mientras le lengua recibe agua, el órgano urinario la expele; y mientras la lengua alimenta al cuerpo a través de la comida, el órgano generador produce nuevos cuerpos.

          La castidad es la consciencia del Sí Mismo en el principio macho y hembra, para que ambos se conviertan en Uno. (12) Cada relación debiera llevarles a la unión Divina. Si son casados, vean a Dios en el cónyuge y ámenlo o la en cuanto tal. Si eligen permanecer célibes, concentren toda su energía en el Sí Mismo.

          El ano se relaciona con el sentido del olfato. ¡Esto es evidente por razones obvias! Uno recibe el olor y el otro lo expele. El universo nunca desperdicia nada. Cada forma de energía es reciclada. Vean como la madre tierra transforma sus desperdicios, aquellos que ustedes botan en sus entrañas. Ella los transforma en abono. Observen como este abono vuelve a animar al árbol de la vida, el cual a su vez le entrega sustento a vuestro cuerpo.

          No desperdicien el alimento, porque el alimento es Dios. No desperdicien el agua, porque el agua es el principio vital. Cuando respetan al principio del agua en la naturaleza, la fuente espiritual viviente brotará dentro de ustedes. Esta es el agua viva que, cuando la beban, será un manantial que durará hasta la vida eterna. (13) Será el conocimiento del 'Yo soy'.

          Magdalena: A veces me siento culpable e indigna. Me resulta difícil perdonarme a mí misma.

          Siendo que no existe más que el Sí Mismo, ¿en dónde puede estar el 'otro' para perdonar a 'otro'? En verdad, el Sí Mismo no necesita de perdón. Son el 'Yo soy' y este 'Yo soy' nunca podrá ser afectado por el pecado, puesto que es siempre puro y perfecto. No asocien al 'Yo soy' con el pecado y nunca serán eslavos de éste. Cuando se condenan a sí mismos como pecadores, ¿quién les podría liberar? Puesto que son el único que guarda la llave de su propia prisión, ¿quién les puede liberar de sus propias cadenas? ¡El condenar al Sí Mismo o Espíritu Santo como pecador es en verdad el mayor pecado! (14)

          Tu inconsciencia negativa, el abrumador peso de la culpa, te vuelve inconsciente frente al Sí Mismo. Las verdad es, sin embargo, que el pecado no puede morar en el 'Yo soy' y eso es lo que eres tu. Cuando estás consciente de la ilimitada Luz del 'Cristo' interno, no podrá haber jamás alguna traza de oscuridad afuera. Ambas no pueden coexistir. El secreto radica en recordar a Dios en todo momento.

 

 

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12

 

 

Recordando a Dios

... en todo Momento

 

Jesús les dijo:

 

"Amarás pues al Señor tu Dios... con toda tu mente."

 

Marcos 12: 30

 

          Jesús fue con sus discípulos a la casa de Lázaro en Betania, a algunas millas de Jerusalén. Lázaro tenía dos hermanas, Marta y María. Ambas amaban tiernamente a Jesús. María se sentaba a los pies de Jesús con el alma transfigurada por las Palabras que él pronunciaba. Marta, la que estaba preocupada de servir, se acercó a Jesús y dijo, "Señor, no te preocupa el que María me deje todo el servicio a mí. Por favor, dile que me ayude." (1)

          Jesús le dijo, "Marta, Marta te ocupas y te distraes con muchas cosas. Mas se necesita sólo una cosa. María la ha elegido y nada puede apartarla de ella. Aunque te parezca que María no está haciendo nada, en verdad ella ha comprendido el secreto de todo. Por otra parte, aunque parezca que tu lo estás haciendo todo, en verdad nada ha sido hecho."

          Tomás: Señor, si todos se sentaran y te escucharan, ¿quién se ocuparía de cocinar?

          Puedes estar sentado a mis pies, mas estar muy lejos de mí porque tu mente no está conmigo.

Por otra parte, aunque puedas estar muy lejos, eres más amado que el más próximo, puesto que tu solo

pensamiento soy yo. Por eso, sea lo que fuere que hagas y en dondequiera que puedas estar, piensa en mí. Todo lo que haces olvidando al Sí Mismo, es una pérdida de tiempo y aunque puedan verte como no haciendo nada, la eternidad le será sumada al tiempo si recuerdas a Dios. De ahí que la esencia del trabajo y de la adoración, de la acción y la inacción, del espacio y el tiempo, del sonido y el silencio, es el recuerdo del Señor.

          El amar a Dios con toda tu mente (2) significa recordar a Dios todo el tiempo, mientras estás despierto, mientras sueñas y mientras duermes.

          Tomás: ¿Cómo es eso posible, Señor?

          Llena tu mente con amor. Atesoras cualquier cosa que ames, y siempre estarás pensando acerca de todo lo que atesores. Con el poder del amor, toda tu mente vibrará con el Nombre de Dios de modo que en los estados de vigilia, del soñar y del dormir, Dios será el único pensamiento en tu mente. Con amor, te harás consciente de Dios en toda circunstancia de tu vida diaria – en la pobreza y la prosperidad, en la enfermedad y la salud, en los éxitos y los fracasos. El nombre de Dios danzará en tu corazón tanto en tu trabajo como en casa, abierta o secretamente, en el mar, en la tierra o en el aire. La mente es la vibración del sonido. Cuando tu mente recoja el resonar del sonido primordial (el nombre de Dios), se disolverá automáticamente en el Sí Mismo y te darás cuenta de tu unicidad con el Uno.

          El nombre de Dios es el sonido raíz o la vibración primordial a través de la cual todo fuera hecho. (3) Todos los poderes derivan de él. (4) Representa el puente entre el sonido y el silencio, lo conocido y lo desconocido. Cuando la mente está completamente absorta en la sílaba sagrada, llegarán a darse cuenta de lo que está allende el sonido.

          María: Señor, ¿cómo puede uno pensar únicamente en Dios durante todo el día?

          El complejo cuerpo–mente es un atado de actividad. Cada actividad produce sonido y cada sonido es una resonancia del sonido del silencio. Por lo tanto, cada sonido producido por el movimiento de cualquier objeto es una reverberación del nombre de Dios. La sinfonía de sonidos producida por las actividades del complejo cuerpo–mente no hace sino repetir como eco del nombre de Dios. Estas actividades incluyen el sonido de tus ondas pensantes, el sonido del latir de tu corazón, el sonido de tu inhalación y exhalación al respirar, los sonidos producidos mientras comes, te bañas, caminas, te cepillas los dientes o, lo que es igual, mientras limpias la casa o llevas a cabo otras tarea domésticas como lavar la ropa, picar vegetales, cocinar, jardinear y así sucesivamente. De hecho, cada sonido que produce o recibe tu cuerpo es un llamado a la oración, una señal para recordar a Dios.

          El objetivo es el desarrollar el oído interno. Al escuchar, oirás la voz de Dios en cada sonido producido por cada actividad del complejo cuerpo–mente. Por ejemplo, el sonido producido por tus pisadas mientras caminas no es otra cosa sino la resonancia del 'Yo soy'. Toma consciencia del 'Sí Mismo' a través de este sonido. El sonido del 'So-ham' cuando inhalas y exhalas al respirar es en verdad el eco del 'Yo soy'. Cuando estás comiendo, los sonidos que produce el masticar, no es más que la resonancia del principio del 'Cristo'. Si pones atención, oirás el nombre en cada mascada, cada crujido y cada vez que tragues. Entonces, cada mordida te llevará más allá del sonido hacia el Uno que digiere el alimento dentro de tu cuerpo bajo la forma de fuego.

          Cuando cepillas tus dientes, escucha los sonidos del cepillo. Ellos pronuncian el sacro Nombre. Mientras te bañas, presta oído al llamado del agua al caer sobre tu cuerpo. Todo hace de eco del Divino Nombre. El canto de los pájaros es una reverberación del sonido primordial. El rugir del océano es resonancia de la primera palabra. Los sonidos de las gotas de lluvia son ecos de la palabra de Dios. El silbido del viento en los árboles son clarinadas de expresión Divina. De hecho, toda la creación no es sino el sonido de Dios.

          ¡Te podrías imaginar lo que sucederá cuando armonices e integres todas las actividades productoras de sonido de tu complejo cuerpo–mente durante la consciencia de la vigilia con el sonido del 'Yo soy'! ¡Tu baño dejará de ser un remojón común para convertirse en la caía de una Divina llovizna del sonido primordial! Tu caminar ya no será un mero ejercicio en transportar al cuerpo de un lugar a otro, sino será el ritmo de una danza del Nombre de Dios. Tus actividades diarias serán convertidas en un rosario del Nombre de Dios.

          Cuando cada asociación se convierta en un recuerdo del 'Yo soy', te rodeará un recuerdo espontáneo de la presencia de Dios, como una fragancia celestial que surja desde la nada. Cuando entres a tu baño recordarás automáticamente a Dios. Tu dormitorio se convertirá en un santuario de oración y tu comedor en la mesa de la Divina comunión. Un poder invisible te sostendrá haciéndote sentir como si pudieras volar si alas. Tu corazón se llenará de Divina música, oculta al oído de los mortales. En resumen, estarás completamente envuelta en un etéreo sonido que hará que la gente piense que estás ebria con el vino del amor Divino.

          Marta: Señor, los místicos dicen que los árboles conversan y que todo habla.

          Cuando tu corazón está consciente del sonido del silencio, se expandirá y se conectará con todo.

Todo te hablará. Los árboles, las montañas, el océano y el cielo conversarán contigo. Las bestias y las aves, los peces y reptiles y todas las criaturas reptantes y deslizantes hablarán contigo. Entenderás el lenguaje del silencio puesto que cada sonido te arrastrará hacia el vacío de la nada.

          Invoca el nombre de Dios con una pasión que sea irresistible, hasta que te des cuenta que quien llama es el llamado. Canta hasta que aquel a quien cantas comience a cantar él mismo dentro de tí. Entonces tu corazón resonará con el eco del Nombre Santo. Este es el poder de Uno Mismo como eco. (6) Las células de tu cuerpo cogerán la vibración del sonido primordial y cada cabello se armonizará como las cuerdas de un violín con la frecuencia Divina. Del mismo modo en que una copa se rompe en pedazos cuando las partículas de cristal comienzan a vibrar a la frecuencia de la voz de un cantante, la mente es trascendida cuando resuena a la frecuencia del nombre santo.

          Susana: Señor, estamos conscientes durante el estado de vigilia, pero no tenemos ningún control sobre lo que sucede durante nuestros sueños. ¿Cómo puede uno recordar a Dios en ese estado?  Lo importante no es el sueño; la meta está en tener consciencia del soñador. El soñador es la pantalla. Los sueños son como imágenes proyectadas sobre una pantalla. Mientras estén allí las imágenes, la pantalla no se ve. Cuando estas desaparecen, se ve la pantalla en cuanto la realidad inalterable. De igual manera, sólo podrás darte cuenta de tu Sí Mismo como el soñador, cuando los sueños se borren. El sueño es el almacén de la mente subconsciente. Es el registro de tus acciones, pensamientos, palabras y emociones pasadas y guarda la grabación de todos tus impulsos y tendencias, deseos pasados y predisposiciones futuras. Representa la simiente de la regeneración y la preservación de Adán, y del impulso propulsor de los gustos pasivos y activos de Eva. El objetivo es llegar más allá de la mente subconsciente.

          Quédate dormida con la Palabra sagrada. Cuando te duermes con el Nombre, divinizarás tus sueños. Esto significa que los vastos datos del subconsciente serán reemplazados por el Nombre Divino. Por ende, debes dormir con el Nombre Divino mediante la inyección del sonido primordial en tu mente subconsciente. Hay una pequeña brecha que separa los estados de vigilia de los del dormir. Es ese espacio entre ambos cuando no estás ni despierta ni dormida. Son pocos los que saben acerca de este intervalo que representa la puerta hacia el Sí Mismo inconsciente (o el 'portal' hacia el Reino de Dios). Si te sugieres el ir hacia esta apertura, la palabra Divina tejerá su milagro incluso mientras te adormeces. (7) Te harás consciente de aquello que no duerme ni vela. Si buscas saber en dónde está el 'Yo soy', busca por él en este portal. Únicamente los santos han observado este fenómeno.

          Aquello que se mantiene consciente entre los estados de vigilia y del dormir (8), entre la inhalación y la exhalación de la respiración, y entre dos pensamientos consecutivos, es el principio del 'Yo soy'.

          Tomás: Señor, ¿significa esto el invocar continuamente tu Nombre hasta que uno se duerma?

          No seas mecánico. Cuando no hay amor en lo que haces, esa acción está muerta y no trae beneficio. El Amor es el Espíritu que anima cada acción. Si amas a Dios, siempre querrás dormir con Dios, al igual que un bebé en los brazos de su madre. Piensa en Dios cuando te estés quedando dormido. Abraza el Nombre en la cavidad de tu corazón. Esto es como el abrazo del silencio. Es una cercanía viva que sientes con la realidad de Dios incluso cuando duermes. Aunque no puedas ver ni tocar al 'Yo soy', puedes sentir la presencia y abrazarla en tu dormir. Con la práctica, esta percepción se va haciendo más concreta que el colchón sobre el que descansa tu cuerpo.

          María (la Madre Divina): Hijo, es posible recordar a Dios mientras se está despierto. En el sueño profundo uno está inconsciente. ¿Cómo podría uno recordar cualquier cosa en el estado de inconsciencia?

          El estado del sueño profundo (vale decir el dormir sin soñar) se caracteriza por dos cualidades: inconsciencia y descanso. Primero, en el sueño profundo no eres consciente de ti misma. No sólo eres inconsciente del Sí Mismo, sino también eres inconsciente de tu inconsciencia. En el sueño profundo, todo se olvida incluso el 'yo' que lo ha olvidado todo. Es por esto que te das cuenta que has gozado de un profundo sueño sólo cuando despiertas.

          Segundo, en el sueño profundo estás en absoluto descanso. La razón es simple. Descanso es la ausencia de actividad. El complejo cuerpo–mente, responsable por la actividad, se ha retirado por completo en el sueño profundo y tú te mantienes en el estado del 'Yo soy'. El estado del sueño profundo es el del silencio. No obstante, este estado de silencio se te produce inconscientemente. El objetivo de la vida es el estar plenamente consciente en el estado de descanso. Cuando te das cuenta con total consciencia del estado del sueño profundo, estarás despierta mientras duermes. Cuando esto sucede, el silencio se convierte en el estado natural de uno y los tres estados mentales de la vigilia, el soñar y el dormir se unifican en uno solo. El Sí Mismo realizado está plenamente consciente en cada uno de los tres estados.

          Tomás: Maestro, ¿cómo puede uno estar despierto mientras duerme?

          Observa tus pensamientos.

 

 

 

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13

 

 

Observen Sus Pensamientos

... Sean un Testigo

 

 

Jesús les dijo a sus discípulos:

 

"Manténganse despiertos y velen."

 

Marcos 14: 38

 

          Jesús subió a una barca con sus discípulos y cruzó al otro lado del lago. Sucedió que mientras navegaban, se levantó un vendaval sobre el lago. Las olas rompían dentro de la embarcación hasta que casi la inundaban. Jesús, empero estaba dormido en la popa, con su cabeza sobre unos cojines. Los discípulos le despertaron diciendo, "Maestro, ¿no te importa si perecemos?" Jesús increpó al viento diciendo, "¡Tranquilízate! ¡Cálmate!" De inmediato las furiosas olas cesaron y se produjo una gran calma. (1)

          Los discípulos se decían unos a otros, "¿Quién es este hombre que hasta los vientos le obedecen?"

          Jesús les dijo, "El viento de la mente es más feroz que cualquier ventarrón. En verdad, la mente es el viento que se da internamente y el secreto del viento está oculto en la mente. Aquel que sea capaz de calmar la mente interna controlará al vendaval exterior."

          Pedro: Señor, la corriente de pensamientos surge dentro de mí como las olas de un océano, ¿cómo es posible detener estas oleadas?

          Cuando te identificas con las olas, serás lanzado de lado a lado igual que ellas. No eres el oleaje turbulento, tu eres la quietud del profundo océano del 'Yo soy'. Observa tus pensamientos y no te identifiques con ellos. Simplemente mira las olas mientras se alzan y caen. No intentes detenerlas, simplemente observa. Los pensamientos pierden su poder de control cuando observas. Este es el sagrado arte de la vigilancia interna. La senda hacia el Conocimiento de Uno Mismo requiere de una vigilancia interna constante de tus patrones pensantes.

          Obsérvate, vale decir, observa a quien está observando. Entonces descubrirás que los pensamientos carecen de existencia real. Sólo existe el Sí Mismo.

          Pedro: Señor, por favor enséñanos cómo podemos construir conscientemente un nuevo patrón energético de pensamiento.

          ¿Por qué quieres construir nuevos patrones pensantes? La mente representa un obstáculo para el Auto-conocimiento. El objetivo es el de trascender al pensamiento. Piensa menos, hasta que un pensamiento (es decir, el pensamiento de Dios o del 'Yo soy') ocupe tu espacio mental. Entonces es fácil ir allende el pensamiento. Cuando siembras un pensamiento en particular en tu mente y le das vueltas repetidamente, incrementas la intensidad de este patrón pensante. Tu mente no tiene una forma particular, mas asume la forma de tu pensamiento. La intensidad de tu pensamiento depende de tu poder de concentración. Cuando tus pensamientos son únicos y concentrados, tu mente se vuelve centrada e integrada. Para alguien así de integrado y tenaz, nada es imposible. El pensar integrado fortalece tu mente y sólo una mente fuerte puede morar en el silencio del Sí Mismo.

          No obstante, no basta construir una mente fuerte. Una mente fuerte es como una espada de doble filo. Puede cortar en dos sentidos – puede crear y puede destruir. Es por ello que debes levantar con amor el poder del pensamiento. Una mente saturada de amor no puede albergar pensamientos de violencia. Por el contrario, un mente fuerte sin amor será positivamente peligrosa, debido a su tendencia a usar esta fortaleza mental con propósitos destructivos.

          Por ello tienen tres grupos de individuos: personas cuyas mentes son fuertes y están saturadas de amor, personas que tienen mentes fuertes mas carecen de amor y personas mentalmente débiles. Una persona mentalmente débil tendrá un patrón energético pensante inestable. Su mente no es estable respecto de ninguna forma pensante en particular, sino que va tomando la configuración de una multitud de patrones pensantes cambiantes. Por ende, se vuelve muy débil la intensidad de su campo energético pensante.

          Dios es amor. Una mente fuerte será una mente con un pensamiento unidireccional. Cuando éste es de Dios, entonces su fortaleza mental se basará en el amor. Permitan que el objeto de su concentración mental sea el pensamiento en Dios y entonces su mente estará llena de amor. Pueden trascender a la mente sólo con el poder del amor.

          Tadeo: Señor, son tantos los pensamientos mundanos que interfieren con el pensamiento en Dios.

          Un discípulo llegó donde su maestro y le solicitó un ejercicio espiritual. El maestro le indicó el de pensar siempre en Dios Cuando se estaba yendo, el maestro le llamó de vuelta y le indicó que fuera cuidadoso y no permitiera que entrara en su mente la forma de un mono. Antes de reunirse con su maestro, al discípulo nunca se le había ocurrido pensar en un mono. Sin embargo, luego que el maestro le dijera de no pensar en monos, pensaba continuamente, "Nunca debo permitir que un mono entre a mi mente". De este modo todo el tiempo pensaba en un mono y nunca pensó en Dios. Después de un tiempo regresó sonde el maestro y se quejó de esta perturbadora situación. El maestro le dijo, "Te pedí que pensaras en Dios. ¿Qué significa la forma de Dios? Dios es omnipresente y si piensas en Dios pueden llegar varias cosas a tu mente y nada hay de malo en eso. Incluso si llega un mono a tu mente, simplemente significa que Dios es omnipresente. Ve a Dios en el mono." Por ende, el ver a Dios en cada forma representa el secreto de elevar cada pensamiento a la frecuencia Divina.

          Juan: Señor, enséñanos acerca de la naturaleza del pensamiento. ¿Por qué ejerce tanto poder?

          Al igual que la luna refleja la luz del sol, los pensamientos son reflejos del Sí Mismo. Con una mayor investigación descubrirás que la luna no tiene luz. De igual manera, los pensamientos carecen de realidad. Sólo el Sí Mismo existe y lo que experimentas como el poder del pensamiento no es más que un reflejo de Su omnipotencia.

          No obstante, la influencia del pensamiento es muy grande para quienes viven bajo la sombra de la 'luz' de la luna (el mundo de los pensamientos). El pensamiento es el equivalente energético de la materia. La creación es pensamiento solidificado. La primera cualidad del pensamiento es su efecto magnético. Tus pensamientos son la más poderosa fuerza magnética. Crean un aura en torno a tu forma, la que configura un campo magnético. Vives y te mueves dentro del campo de energía magnética de tus patrones pensantes. ¡Según pienses, es lo que eres!

          La energía magnética, que mantiene en movimiento al universo, no es otra cosa sino el pensamiento del 'Yo soy'. Es este poder magnético el que mantiene a los planetas rotando y girando en torno al sol y al sol en torno a su galaxia y a las galaxias dentro del universo en expansión. Cuando llenas tu mente con el pensamiento de Dios, te alineas a ti mismo con esta fuerza magnética universal del 'Yo soy'.

          En cuanto fuerza magnética, tus pensamientos tienen polaridades positivas y negativas. Cada cosa que te sucede o deja de sucederte habrá sido ya sea atraída o repelida por tu campo magnético de energía pensante. Por eso debes observar tus pensamientos, porque se manifestarán con seguridad en tu vida como reacción, reflejo o resonancia. (1)

          Todo lo que experimenten en la vida no es sino la resonancia de sus patrones de pensamientos. Todo este mundo es únicamente el reflejo de su pensar. Lo que ven no es sino la expresión de lo que son. Ustedes son la simiente que hiciera surgir este árbol cósmico. Ustedes crean su mundo. Además, cualquier cosa que hagan no será sino una reacción a sus propios patrones pensantes. Según sea el pensamiento, será la acción. Según sea la acción, será el hábito. Según sea el hábito será el carácter. Vuestro carácter define vuestro destino. Por ello vuestro destino radica en sus pensamientos. Siendo que vuestro destino es la Divinidad, debieran llenar sus mentes con el pensamiento de Dios.

           Si piensan, 'Soy diferente de Dios', se separan a sí mismos de sí mismos en una autolimitación. Si piensan, 'Yo soy Dios', cumplirían el infinito potencial del 'Yo soy'. Según lo que piensen será lo que sean, de modo que siempre piensen 'Yo soy Dios'. En este plano pensante, el 'Yo soy' hace surgir dentro de sí mismo todos los atributos de Dios: la opulencia, la riqueza, el bienestar, la felicidad, la alegría, la intrepidez, la sabiduría y así sucesivamente, Divinas.

          Mateo: ¿Cómo es que la creación es pensamiento solidificado?

          El pensamiento es el equivalente energético de la materia y ambos son convertibles. (3) El pensamiento es como materia gaseosa y la materia es como pensamiento sólido. La mente es el lado dinámico de la materia. La tasa vibracional es la que les lleva a pensar que la materia es diferente del pensamiento. No obstante, ambos son esencialmente uno como las moléculas de agua en los estados gaseoso y sólido. El calor aumenta la tasa vibracional y ésta determina el estado. El pensamiento es materializado cuando reducen la 'temperatura del pensar' al 'punto-cero-del pensar' a través del agente enfriante de la concentración. La concentración es la habilidad de de aferrarse al pensamiento de Dios (percepción consciente de Dios) por un período ininterrumpido de tiempo. Esto representa el arte de la canalización o focalización de la energía. La energía es materializada únicamente cuando es canalizada.

          Si desearan convertir energía en masa, habrán de sostener sólo un pensamiento por un período ininterrumpido que corresponda a un tiempo constante, que es el punto de quiebre (punto de materialización) del pensamiento. Esta constante es igual a 28.8 minutos. (4) Esta es la ciencia de la Encarnación Divina: "Y el Verbo se hizo carne." (5) o "El Pensamiento se hizo Materia".

          Por otro lado, podrán transfigurar la materia de vuelta al estado de pensamiento puro, elevando su tasa vibracional. El Profeta Elías usó este principio para transfigurar su cuerpo en un 'carro de fuego'. ((6)

          Felipe: Maestro, ¿Cómo puede uno sostener sólo un pensamiento por tanto tiempo?

          Por medio de la práctica desarrollas una atención unidireccional. Tu práctica se hará fácil y rápida con el poder del amor. Cuando amas algo, te resulta fácil mantenerlo en la mente por largo tiempo. Cuando saturas tu mente con amor a Dios, se hace muy fácil para ti mantener el pensamiento en Dios más allá de su punto de quiebre. Alguien que carezca de amor de seguro será débil mentalmente. Cuando la mente se expande bajo la forma de incontables pensamientos, cada uno de ellos se debilita. No obstante, cuando los pensamientos son resueltos en algún punto, la mente se torna fuerte y aguda.

Una persona con una mente así de fuerte, morará en el Sí Mismo.

          Bartolomé: ¿Significa esto que hemos de pensar siempre en Dios con Amor?

          El amor es el super-pegamento y el centro que mantiene todo unido. El amor es el núcleo de la concentración. Con amor, serán capaces de mantener el pensamiento del 'Yo soy' más allá del punto de quiebre del pensamiento. Con amor realizarán el punto Omega en donde no existe vibración pensante. El no pensar es el vacío de la nada y la negación de la nada (7) es el silencio. Cuando uno encuentra al silencio, se vuelve instantánea la habilidad para materializar pensamientos. Lo que sea su voluntad se materializa. Cuando dicen, "Que sea así", se cumple. (8) A través del silencio uno se conoce a sí mismo como la 'existencialidad' de todo lo que existe. Este es el destino del ser.

          ¡Los pensamientos tienen otra gran cualidad! Poseen un alcance o espectro igual que la energía física. (9) Este alcance es determinado por la tasa de vibración o amplitud de onda del pensamiento. Los pensamientos son como ondas electromagnéticas. No requieren de un medio material para su transmisión. Es así que la luz puede viajar a través del espacio interplanetario e interestelar desde el sol y las estrellas hasta la tierra.

          Sus pensamientos poseen el espectro pleno de las ondas electromagnéticas y mucho más. Con el poder del pensamiento pueden hacer todo lo que hace el científico con la energía física. La mente es más poderosa que la energía atómica y más potente que la fuerza nuclear. Sin embargo, esta total energía mental no es más que un reflejo del principio del 'Yo soy'. Así como la luz de la luna no proviene de ella sino del sol, la energía de la mente deriva del poder del 'Yo soy'. Una vez que tomen consciencia del 'Yo soy', el poder mental se volverá redundante.

          El 'Yo soy' se vivencia cuando la mente es capaz de morar en el 'Sí Mismo' por un período ininterrumpido. En ese estado, la longitud de onda mental se ve reducida al 'punto omega cero'. Denominado 'vibración absoluta del pensamiento'. Su tasa es tan rápida que parece estacionaria. Representa el punto de encuentro de mente y espíritu, sonido y silencio, acción e inacción, ser y no ser. Más allá de este punto se encuentra la senda sin huella que lleva hacia el Conocimiento de Uno Mismo.

 

 

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14

 

La Senda sin Huellas

... hacia el Conocimiento de Uno Mismo

 

Jesús les dijo:

 

"Deben amar al Señor su Dios... con toda su alma" (1)

 

Marcos 12: 30

 

          Andrés: Enséñanos como orar, tal como Juan le enseñara a sus discípulos. (2)

          No parloteen con muchas palabras cuando oren, como lo hacen los ignorantes, porque el Padre ('Yo soy') sabe lo que necesitan antes que lo pidan. (3) El silencio es la más elevada forma de rezar. La plegaria del silencio es la conciencia de que son lo que piden. (4) De modo que debieran orar así:

 

          Padre nuestro que 'Yo soy'

          Santificado sea tu Nombre

          Tu Reino está Dentro de mí

          porque Tú estás en mí como el 'Yo soy' en Ti

          'Yo soy' el Pan de la Vida

          'Yo soy' la Verdad, la Concienciación y la Bienaventuranza

          'Yo soy' el Reino, el Poder y la Gloria

          para siempre jamás, Amen

 

          Tomás: Señor, si nosotros somos lo que pedimos, ¿para qué orar?

          Tan pronto como te percibas a ti mismo como eso, no necesitas orar. ¿A quién habrías de orar puesto que no existe nadie fuera de tí?

          Felipe: Señor, ¿no le indicaste a la gente que orara sin cesar? (5)

          Ora por tu Sí Mismo. No hay nada fuera de eso.

          Juan: Señor, ¿Qué es lo que quiere significar la escritura cuando dice, "Amarás a Dios con tu alma entera"?

          ¿Qué es el alma?

          Juan: El alma es el Espíritu encarnado.

          ¿Qué es Espíritu?

          Juan: Dios es Espíritu. (6)

          Por lo tanto, el Alma es Dios viviendo en el cuerpo.

          Juan: Tus Palabras, Señor, son Verdad.

          Esto significa que el amar a Dios con toda tu Alma es, amar a Dios con Dios. Dios es Espíritu. Quienes le adoran deben adorarle en Espíritu. Vale decir: sólo el Espíritu puede conocer al Espíritu. Sólo Dios puede conocer a Dios. (7)

           Juan: ¿Requiere el Espíritu algún proceso de conocimiento para conocerse a sí mismo como Espíritu?

          En el conocimiento directo, el Espíritu permanece en el silencio de sí mismo, en cuanto 'Yo soy el que soy', pleno, absoluto, eterno e infinito.

          No existe un esfuerzo para ser, puesto que ya eres eso. No hay necesidad para requerir, puesto que eres la plenitud. No hay necesidad para entregarse, puesto que no hay otro fuera de tí. No existe una volición por alcanzar aquello, lo que siempre has sido. No existe el impulso por moverse, puesto que no hay lugar en que no estés. El mantenerse como 'Yo soy el que soy' es conocimiento directo. El ser como eres constituye la senda sin huellas hacia la Autorrealización.

          Juan: ¿Mas está siempre mi mente ubicada entre mi Si Mismo y yo?

          ¿Cuántos eres tú?

          Juan: ¡Pareciera haber dos personalidades guerreando dentro de mí!

          En realidad hay tres: aquel que tú piensas que eres (el cuerpo), aquel que otros piensan que eres (la mente) y aquel que en verdad eres (el Sí Mismo). (8) El Sí Mismo es la Realidad. La Mente es el Espejo. El cuerpo es el objeto reflejado. Cuando se retira el espejo de la mente, desaparece también la imagen del cuerpo. Lo que queda es la Realidad, tu verdadero Sí Mismo.

          Juan: ¿Cómo elimino este espejo?

          Quédate quieto. Sé tú mismo. Practica el 'ser', vale decir vive en la percepción consciente de que hay nada que ser. Vive como si fueras Dios. Y entonces elimina el 'si', porque tú eres Aquello.

          Juan: ¡Pero mi mente siempre me está alejando de esta quietud!

          La mente es como un globo. El aire dentro de él es amor limitado. El aire de afuera es el amor universal. Cuando llenas el globo de la mente con más amor, estallará y el aire dentro de él se fundirá con el de afuera. Te moverás desde el amor limitado al amor universal, desde el alma al Espíritu y desde el 'yo soy esto o aquello' al 'Yo soy el que soy'. Expande los límites infinitos del Sí Mismo. Esa es otra forma de tratar con la mente – el Amor.

          El corazón es amor. La cabeza es 'pensamiento'. Hunde tu cabeza en el corazón. Es decir, llena la mente de amor. Dios es amor, vive en el amor. (9) Cuando la mente está en el corazón, ella no existe como tal. Es como lo que sucede cuando el sonido encuentra el silencio. Desaparece. La mente es sonido. El corazón es silencio. El Sí Mismo puede comprenderse únicamente en el corazón. (10)

           Felipe: ¿Por qué le es imposible a la mente el comprender a Dios?

          ¿Quién puede comprender 'aquello' que no tiene fin o entender 'aquello' que no tiene un lugar en donde esté? El Sí Mismo está allende la mente. Para darse cuenta de lo que es uno ha de renunciar a este imperativo por entender y a la necesidad por comprender. Uno habrá de entrar a 'la nube de lo incógnito' despojando a la mente del deseo por conocer, por saber.

          Imagina a un niño tratando de recoger las aguas del océano en el pequeño cuenco de sus manos. (11) Es como intentar medir 'aquello' que carece de dimensiones.

          Quienes buscan el conocimiento del 'Yo soy' no tratan de resolver el misterio. Las verdades espirituales no se resuelven, antes bien se viven. Tu eres el 'Yo soy' que es el misterio sin principio ni final.

          Mateo: ¿Cómo podría haber conocimiento, si no existe un conocedor que sea separado de lo conocido?

          El Conocimiento de Uno Mismo es la percepción consciente de la unicidad. Puesto que no existe más que uno, ¿en dónde está el segundo por conocer? La Autorrealización está más allá del conocedor, el conocido y el proceso de conocer. Es simplemente 'Percepción consciente'. Es por eso que no necesitas hacer nada con el objeto de conocerlo. Tu ya eres eso – el Uno. Todo lo que se requiere es estar quieto. No puede haber nada más simple. La mente complica lo simple.

          Andrés: Señor, ¿cómo puede uno arreglárselas con las actividades cotidianas sin la mente?

          Tan pronto como te des cuenta del 'Sí Mismo', no necesitarás de la mente para arreglártelas con el mundo, porque no verás al mundo como separado del 'Sí Mismo'. Te sabrás a ti Mismo como el creador y lo creado. No necesitarás de ojos en particular para ver, porque verás con cada ojo. No necesitarás de un oído en particular para escuchar, porque escucharás con cada oído. Además, no necesitarás de piernas para ir a diferentes lugares, porque cualquier lugar estará en ti. ¡Más aún, podrás ver sin el ojo, escuchar sin el oído y prescindir de las piernas!

          Cuando el sol ha salido, ¿necesitas de la luz reflejada por la luna para ver? Asimismo, cuando el sol del 'Yo soy' universal resucite dentro de tí, la luz refleja de la mente se vuelve redundante. Sí, la mente es indispensable mientras uno no tenga consciencia del 'Yo soy'. Mientras persista la mente, el mundo es percibido como una entidad separada. Puesto que la mente crea los mundos, necesitarás de la mente para sustentar los mundos. Una vez que no esté la mente, la cuestión de cómo arreglártelas con el mundo desaparecerá, porque no existe un mundo sin la mente.

          Por ejemplo, las cosas que ves y que experimentas durante el día existen sólo porque la mente está despierta. También durante la noche, cuando estás soñando, tu mundo onírico es real mientras esté activa la mente. Sin embargo, cuando la mente se retira durante el estado del sueño profundo, o durante un desmayo, o en el silencio de la meditación, no hay mundo alguno ni actividades.

          Santiago: Señor hemos sido capaces de entender todo lo que nos enseñaste con ayuda de nuestras mentes. Si no hay una mente, ¿cómo te podemos entender?

          Si no hay una mente, no habrá necesidad para la enseñanza. Sin embargo, debido a que la mente de ustedes aún persiste, una mente le está diciendo a la otra, 'desecha la mente'. Tan pronto como decidan morar en la quietud, habrán de prescindir de todo lo que les he enseñado. Nadie puede entrar al río de la verdad con el ropaje de la mente. (12)

          Tadeo: Es un hecho que las maravillas del mundo han sido creadas por la mente.

          La maravilla real es el Sí Mismo. Sólo los Autorrealizados pueden generar reales maravillas. La mente les hace pensar que sus poderes son originales de ella y no podrán darse cuenta de este error mientras no eliminen la mente. Este es su poder engañador. Crea la impresión de que el Sí Mismo no es real, siendo que es la única realidad- Por otro lado, les hace pensar que el mundo está allá afuera, independiente y existiendo por sí mismo, siendo que el mundo es únicamente un reflejo del 'Yo soy'. De esta manera, la mente hace que la imagen parezca ser la realidad y les lleva a confundir la imagen como si fuera la realidad.

          Simón: ¿Cómo puedo vivir sin pensamientos'

          Has estado tan acostumbrado al "pensar" que piensas que existes porque piensas. (13) No obstante, no es este el caso. El pensar no es tu naturaleza real. De hecho, mientras más pienses, más te alejas de tu esencia 'Crística' que es el 'Yo soy' dentro de tí. Mientras más pienses, más te separas tu mismo de ti mismo en reflejos de ti mismo. Tu eres existencia pura. Tu verdadero Sí Mismo es el estado sin pensamiento. Los pensamientos son ruido mental. Cuando hay tanto ruido dentro de tí, ¿cómo podrías tomar consciencia de la quietud? Tan pronto como tu mente se aquiete, conocerás al 'Yo soy'.

 

 

 

 

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15

 

Quédate Quieto y Conoce

... que 'Yo soy' Dios

 

Jesús les dijo:

 

"Busquen primero el reino de Dios y todas estas cosas

se les darán por añadidura."

 

Lucas 12: 31

           

 

          Un joven subió corriendo y se arrodilló a los pies de Jesús y le preguntó, "Buen Maestro, ¿qué debo hacer para heredar la vida eterna?" Jesús le dijo, "Ve y vende todo lo que poseas, da el dinero a los pobres, ven y sígueme." Escuchando ésto, el joven se marchó muy triste, porque era un hombre de gran fortuna. (1)

          Jesús miró a su alrededor y les dijo a sus discípulos, "Cuán duro resulta para alguien que ha identificado al Sí Mismo con objetos el entrar al Reino de Dios. Es más fácil para un camello pasar por el ojo de una aguja que para alguien que se identifique con cosas (es decir la sensación de 'yo soy esto o aquello') entrar al reino de Dios." (2)

          Pedro: Señor, lo hemos dejado todo y te hemos seguido. ¿Cuál será nuestra recompensa?

          Si en verdad lo han dejado todo, no buscarán recompensas. Sin embargo, porque lo haces, aun se mantienen tus identificaciones. En verdad lo habrás abandonado todo cuando deseches este sentir de que estás entregando algo. Desecha esta sensación de separación. ¡Puesto que no existe más que el Sí Mismo, quién es el segundo para entregar? Tú eres el Sí Mismo que lleva dentro de sí la donación, al donante y al donado.

          Felipe: Señor, ¿qué hemos de hacer entonces para entrar al Reino?

          No hay necesidad de hacer nada para ser aquello que ya son. El Sí Mismo es el Reino de Dios. Puesto que el Sí Mismo es todo lo que existe, no puede haber un dentro ni un afuera, siendo que no existe nada salvo el Sí Mismo. Para aquellos que siguen aún cogidos en la ilusión de la dualidad, hablamos de 'entrar', 'darse cuenta', 'alcanzar', 'amar' y así sucesivamente. Sin embargo estos conceptos no expresan la verdad del 'Yo soy'. Quédense quietos y conozcan a ese 'Yo soy'. En la quietud no hay movimiento, porque están allende espacio y tiempo. En la quietud el total de la creación puede pasar por el ojo de una aguja, puesto que el Sí Mismo es lo más pequeño de lo pequeño y lo más grande de lo grande. (5)

          Tomás: ¿Por qué le dices una cosa a las gentes y a nosotros nos dices otra?

          A ustedes se les concede el secreto del Conocimiento de Dios, mas para los que están afuera (es

decir, que viven en la dualidad) todo viene en parábolas. (6) Como para que oigan aunque nunca entenderán, porque moran en la mente. (7) La mente quiere 'algo' para hacer y no puede morar en la quietud que está más allá del esfuerzo. Por eso, para los que viven todavía a la sombra del pensamiento, les hablamos acerca del esfuerzo hasta que se den cuenta que no se requiere de esfuerzo alguno. Esta comprensión se produce espontáneamente. Al final, después de un largo trayecto en busca del Reino, descubren que se han movido tan sólo desde sí mismos a su Sí Mismo.

          En la iniciación al misterio interno de nuestra antigua Cábala, el neófito es guiado a través de diferentes niveles de concienciación espiritual. En el último, se le dice, "Tu eres aquel al que estás buscando." Habrá de pasar a través de rigurosos niveles de disciplina espiritual con el objeto de darse cuenta que el buscador es aquel al que busca.

          Tomás: Sin esfuerzo, ¿cómo podría suceder algo?

          La quietud no es inactividad. La quietud es la ausencia del concepto el 'yo'. Cuando prestas servicio sin ego, estás quieto. Cuando comes sin ego, estás quieto. Cuando hablas sin ego, estás silencioso. Cuando el ego está ausente, aunque estés actuando, estás sin embargo en descanso.

          Por ejemplo, ¿qué es lo que haces con el objeto de que rote la tierra, para que el sol brille o para que el árbol crezca? Los procesos circulatorio, digestivo, respiratorio, excretor y nervioso de tu cuerpo, suceden espontáneamente. En el existir, está esta concienciación de que no hay por llegar a ser, que todo simplemente sucede. La quietud es la existencia de cada actividad.

          Mantente en esa concienciación en donde no existe nada a que aferrarse, nada que hacer y nada que llegar a ser. Mantente quieto.

          Felipe: Señor, nuestro problema es el cómo morar es esta quietud. La mente pareciera ser el mayor obstáculo.

          Tu mente quiere aferrarse a algo. Se comporta como el gusano, que no puede soltarse de una hoja hasta que no se aferre a otra. Entiende la naturaleza de la mente y entonces resulta fácil soltarse. Ella no tiene una realidad aparte del Sí Mismo. Tú eres ese 'Sí Mismo' y la mente no puede operar si no le das autoridad para hacerlo. Siendo que tu eres quien le diera a la mente el poder para regirte, todo lo que tienes que hacer es retirar estos poderes de la mente, siendo un testigo. Le confieres autoridad a la mente cuando 'intentas' dedicarte a pensar y cuando 'intentas' desprenderte del pensar. 'Tratar de pensar' es esfuerzo y 'tratar de no pensar' no requiere esfuerzo. Eres un testigo cuando pasas allende ambos. Tan pronto como seas un testigo, la mente dejará de preocuparte.

          El ser un testigo es observar. El arte de observar presupone que no te sientas afectado, ni vinculado ni involucrado. Esto significa que cuando observas, no juzgas, analizas, interpretas, describes, condenas ni alabas. Simplemente eres un testigo. Hay un vacío que se crea en el arte de observar. De pronto, no estás allí. La mente no está ahí. Todo desaparece en la nada, incluyendo la idea que uno es un testigo. Hay una asombrosa concienciación de la unicidad de ser.

          La raíz del pensamiento es el pensamiento del 'yo' o el ego. Sin él ningún pensamiento es posible porque crea otros pensamientos. Eres capaz de ir más allá del pensamiento simplemente observando la raíz. Tan pronto como observes al pensamiento 'yo', te quedas en el estado de silencio del 'yo–yo' o 'yo soy yo'. Cada vez que surge un pensamiento en tu mente, inquiere en su origen. Pregúntate, '¿a quién le surgen estos pensamientos? ' La respuesta es al 'yo'. Inquiere entonces, '¿quién soy yo?' y sabe que esta pregunta no tiene respuesta. Vale decir, "quédate quieto y sabe que 'Yo soy'."

 

 

 

 

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Parte V

 

La Creación

 

 

Jesús les dijo:

 

"En verdad, en verdad, antes que Abraham fuese, Yo soy."

 

Juan 8: 57

 

 

 

 

Si tan sólo el 'Yo soy' es, en verdad nada es creado, puesto que

nada le es agregado al 'Yo soy'. Antes, durante ni después del proceso creador, y como nada es eliminado, nada es disuelto.

 

 

 

 

 

 


16

 

Antes del Principio del Tiempo

... Cosa alguna fue Creada

 

"En el principio era el Verbo y el Verbo era con Dios

y el Verbo era Dios."

 

Juan 1: 1

 

          Jesús le dijo a quienes le seguían, "Llegarán a conocer la Verdad y la Verdad les hará libres. En verdad les digo que aquel que guarde mi palabra, nunca verá la muerte." (1)

          Barrabas (uno de los escribas): Abraham está muerto y los profetas están muertos, y sin embargo dices, "Quienquiera que guarde mi palabra nunca conocerá el sabor de la muerte". ¿Eres tu más grande que nuestro padre Abraham, quien está muerto?

          Vuestro padre Abraham se regocijó de ver mi día; lo vio y se llenó de gozo. (2)

          Barnabas: ¡Aún no cumples cincuenta años y has visto a Abraham!

          En verdad les digo, antes que Abraham naciese, Yo soy. (3)

          Cuando dijo eso, algunos de los que estaban entre la multitud recogieron piedras para lanzárselas. Jesús se apartó de ellos y se retiró a un lugar solitario con sus discípulos. Allí los discípulos le plantearon preguntas acerca de su aseveración de preexistencia.

          Mateo: Señor, no te entendimos cuando dijiste que Abraham vio tu día y que tu existías antes que él.

          Antes que naciera el tiempo 'Yo soy'. Entonces surgió dentro de mí un impulso primordial para separarme a mi mismo de mí mismo para que pudiese amarme a mí mismo. Fue así que el Uno se convirtió en tres y el tres se convirtió en cinco y los cinco se convirtieron en muchos. (4) Sin embargo, los muchos son el Uno, no existe un segundo. 'Yo soy' el Uno que está allende el tiempo, sin principio ni final. 'Yo soy' los tres que son la Santa Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo; los tres poderes creadores: pensamiento, palabra y acción; las tres categorías del tiempo: pasado, presente y futuro; y los tres estados de la mente: vigilia, soñar y dormir. 'Yo soy' los muchos, es decir la multiplicidad y variedad que encuentran en la creación. Así como el cuerpo humano es una combinación de los cinco elementos, todo lo que encuentran en el cosmos es una amalgama en variadas proporciones de los cinco elementos. Los cinco son el uno que se ha multiplicado a sí mismo en los muchos. La semilla dio lugar al árbol. Desde este árbol provinieron muchas semillas, las que dieron lugar a la floresta. No obstante, esta floresta con su cantidad de árboles. Surgió de una sola semilla. Siempre ha sido el 'Yo soy' el que se ha separado a sí mismo de si mismo con el objeto de amarse a sí mismo.

          El 'Yo soy' es atemporal. Antes de la creación, no había nadie fuera de él para decir qué era. No podrían decir que era 'existencia', 'inexistencia', 'luz' u 'oscuridad'. Si dijeran que era verdad, ¿quién estaba allí para saberlo? Si dijeran que era silencio, ¿quién era el testigo? Por lo demás, si dijeran que era amor, ¿quién era el amado?

          El impulso primordial que surgiera en el 'Yo soy' para re-crearse a sí mismo con el objeto de amarse a sí mismo, es el pensamiento raíz del 'yo' a través del cual el Sí Mismo se reflejaba sobre sí mismo como imágenes de sí mismo. Este reflejo es la luz del amor. En donde hay amor, hay luz y en donde hay luz, hay vida. Vivan en la luz del amor. Con la luz del amor perciben al Sí Mismo en todo. Expandan su corazón hacia el amor universal. Ámenlo todo. Amen hasta que perciban todo como el reflejo de sí mismos. Entonces conocerán la creación como su propia re-creación.

          La creación toda nació del amor y es sustentada por él. El amor es vida. Vivir es danzar y danzar es celebrar. Celebren el amor en la danza de la vida. Todo el universo está danzando, la luna en torno a la tierra, la tierra en torno al sol, el sol en torno a su galaxia y las galaxias en torno al espacio infinito del universo en continua expansión. Es el amor lo que lleva al macho a danzar en torno a la hembra, a la hembra en torno a sus crías, a las crías en torno a los viejos, a los viejos en torno a los muertos y a los muertos en torno a los vivos en el infinito círculo de la vida. Por otra parte, en el amor, el segundo danza en torno al minuto, el minuto en torno a la hora, la hora en torno al día, el día en torno al mes, el mes en torno al año y el año en torno a las eras, en la eterna rueda del tiempo. El 'Yo soy' es el centro de esta danza, su ritmo y sus pasos. La Creación es la danza del Sí Mismo.

 

          Desde el Sí Mismo hemos evolucionado

          A través del Sí Mismo, todos estamos girando

          Dentro del Sí Mismo, todo se disolverá

          Por lo tanto, nada ha evolucionado

          Nada está girando

          Y nada se disuelve

          Puesto que sólo el Sí Mismo existe.

 

          Lo que perciben como creación es como el movimiento de la tortuga asomando y metiéndose en su propia caparazón. En ambos procesos nada es agregado ni eliminado de la unidad de la tortuga. Esto vale para el Sí Mismo. La sensación de movimiento les hace pensar que algo nuevo está siendo creado, mas ha sido siempre el Sí Mismo.

          Pedro: Señor, ¿necesita el Sí Mismo crearse a sí mismo para conocerse?

          En el principio, el 'Yo soy' se reflejaba sobre sobre sí mismo con el objeto de conocerse, y fue así que el 'Yo soy' se convirtió en luz (5) – gracias de su propio reflejo. Así como pueden ver al sol gracias a los rayos del sol, se dan cuenta del Sí Mismo únicamente gracias a sus rayos. Así como pueden ver sus ojos gracias al reflejo en el espejo, el 'Yo soy' puede verse a sí mismo únicamente a través del espejo de la mente.

          El 'Yo soy' está allende el sonido. Antes de la creación no existía sonido, porque no había un segundo para oirlo. Entonces el 'Yo soy' se hizo resonar dentro de sí mismo para comunicarse consigo mismo. Por ello la creación es sólo la resonancia del Silencio. Todo el cosmos está compuesto del sonido primordial del 'Yo soy' emergiendo desde la matriz del Silencio. Todo es un continuum de radiación, vibración y materialización. De la Radiación del 'Yo soy' (silencio) nació la vibración del pensamiento (sonido) y a través de esta vibración, llegó a existir toda la creación (materia). El Espíritu, la mente y la materia son inseparables.

          La realidad es un océano de silencio y lo que ven en la superficie, vale decir las ondas del universo visible, no es sino la resonancia del 'Yo soy'. En lo profundo de la realidad hay una quietud sublime. Cuando encuentren esa brecha entre el surgimiento y el desvanecimiento del sonido, llegarán a conocer que el silencio (la nada – inexistencia) es la raíz de todo. En verdad, nada es creado, puesto que nada se le puede agregar al Uno y nada puede ser eliminado del Uno. Esto representa la sabiduría de Qoheleth quien dijo, "Existe Uno tan sólo y no existe un segundo. Cierto, no tiene ni hijo ni hermano: sin embargo no se le ve término a toda su labor." (6)

 

 

 

 

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17

 

El Universo es Mi Cuerpo

... La Corriente Vital, Mi Sangre

 

Jesús les dijo a sus discípulos:

 

"Tomen esto y coman. Esto es

Mi Cuerpo."

 

Lucas 22: 19

 

          Jesús cruzó el Mar de Galilea y una gran multitud le siguió. Cuando llegó la tarde, los discípulos le pidieron que despidiera a las gentes como para que pudieran ir a alguna aldea y comprar alimentos para ellos. Mas Jesús, lleno de compasión, les indicó para que hicieran que toda esa gente se sentara en el suelo. Tomó entonces siete hogazas y, luego de agradecer, las partió y les fue pasando los pedazos a sus discípulos quienes se los iban dando a la multitud. Todos comieron cuanto quisieron, hombres, mujeres y niños que llegaban a un total de más de cinco mil. (1)

          Al día siguiente, Jesús y sus discípulos se dirigieron a Cafarnaum. Una muchedumbre salió a buscarle. Cuando lo encontraron, le dijeron, "Maestro, ¿cuándo viniste hasta acá?" Jesús replicó, "La verdad es que ustedes me buscan no porque crean en mí, sino porque recibieran todo el pan que querían comer. No trabajen por el pan que se consume sino por el que dura hasta a vida eterna que es el que yo les daré." (2)

          Nicodemo: "Señor, danos siempre ese pan."

          "Yo soy el pan de vida. Quien coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne, para la vida del mundo." (3)

          Oyendo esto, las gentes se sintieron molestas.

          Barrabás: "Eso es un lenguaje intolerable. ¿Cómo nos vas a dar tu carne a comer?"

          Si no comieran mi carne ni bebieran mi sangre, no tendrán vida, porque mi carne es alimento real y mi sangre es bebida real. Quienquiera que coma mi carne y beba mi sangre vivirá en mí y yo viviré en esa persona. (4)

          Después de esto, muchos de sus discípulos se retiraron y dejaron de seguirle. (5) Durante la cena, mientras comía con los doce, Jesús tomó un pan y después de pronunciar la bendición lo partió y se los dió. 'Tomen y coman – dijo – este es mi cuerpo.' Entonces tomó una copa de vino y después de haber agradecido, se las pasó diciendo, 'esto es mi sangre'.(6)

          Juan: ¿Cómo es que el pan sea tu cuerpo y el vino, tu sangre?

          Cuando dije que el pan era mi carne y el vino, mi sangre, quise decir que todas las formas de vida con carne y sangre han de ser consideradas como 'Cristo'. (7) Todo el universo es el cuerpo del 'Cristo' y la corriente de vida que fluye en sus venas es la sangre del 'Cristo'. No existe sino un cuerpo, el cuerpo del 'Cristo', que es el Principio del 'Yo soy'. (8)

          Cuando sea que se sienten a la mesa, recuerden que 'Yo soy' el principio vital en la comida que ingieren. 'Yo soy' también el principio del fuego que digiere la comida en sus cuerpos y 'Yo soy' el principio del alma que reside en el templo del cuerpo.

          El cuerpo consiste de los alimentos que comen. 'Yo soy' el Pan de la Vida' (9) 'Yo soy' la vida en todos. Cuando reciben conscientemente al 'Cristo' en la comunión de la presencia eterna, sepan que son lo que reciben, la consciencia del 'Yo soy'.

          El universo entero es sustentado por este principio de dar y recibir. Está en el dar que reciben y en el morir el que nacen otra vez hacia la novedad de la vida. (10) Sin este intercambio de 'Santa Comunión', todo el cosmos colapsaría puesto que su vida consiste en este metabolismo. Es la conversión cósmica de materia en energía y de energía de nuevo en materia.

          Judas: Señor, ¿en qué forma es el universo tu cuerpo?

          No pueden comprender la vastedad del cuerpo del 'Cristo' con sus mentes limitadas. Cuando piensan que son un cuerpo individual, limitan al 'Yo soy' a las funciones del cerebro humano. ¿Cómo podrían captar entonces la vastedad de la Conciencia (Cósmica) del 'Yo soy' o del 'Cristo'?

          Cuando miran la tierra se darán cuenta cuan infinitesimal es con relación al sistema solar en el que está situada. (11) El sistema solar mismo es microscópico en relación a la galaxia que lo alberga, y esta galaxia no es sino una entre los billones de ellas en el universo en expansión. (12) En este cuadro resulta casi imposible situar al cuerpo físico. No obstante, este universo físico inconcebiblemente grande no es sino un punto en el cuerpo del 'Cristo'. Ahora podrán entender el cómo limitan al ilimitado 'Yo soy' cuando se identifican con su cuerpo físico.

          El 'Yo soy' es el latido del corazón de la creación y así como ustedes pueden mover cualquier parte de su cuerpo de un lugar a otro con el poder de su voluntad, así también el 'Yo soy' es responsable por el movimiento y las operaciones de los universos. Debido a que sus cuerpos están dentro del cuerpo del 'Cristo', eso a lo que a menudo se refieren como su voluntad individual no es otra cosa que la voluntad del 'Yo soy'. Se están moviendo dentro de la voluntad del Sí Mismo que, en sí mismo, está allende la libertad.

          El cuerpo del 'Cristo' es más de lo que conocen. Este universo físico denso, visible e invisible, que se ve tan inmenso e inconcebible, no es sino una pequeña célula dentro del cuerpo astral sutil del 'Cristo', el universo de las vibraciones del pensar. Este mundo le corresponde al estado del soñar. Una vez más, el universo mental sutil es como un átomo dentro del universo causal, que representa la esfera de luz ilimitada y que se relaciona con el estado del sueño profundo. Lo físico es como una célula dentro de lo mental y lo mental es como un átomo dentro de lo causal.(13) Estos tres mundos, denso, sutil y causal, están dentro del 'Cristo'. En el 'Cristo' se mueven, viven y existen.

          Siendo que el 'Cristo' es vuestro verdadero Sí Mismo, ¡los tres universos están dentro de ustedes!

El Cosmos entero, denso, sutil y causal está contenido en su 'Yo soy'. No obstante, el 'Yo soy' está allende los tres cuerpos. Cuando lo identifican con el cuerpo, se preocupan por nimiedades, si tienen alimento, bebidas y vestimentas suficientes. Cuán triviales son las cosas que les molestan. Se sienten enojados, deprimidos, envidiosos y celosos frente a detalles insignificantes que les roban su paz y felicidad. Las comodidades y cuidados del cuerpo les toman su tiempo y sus pensamientos. Sin embargo, son más que el alimento y la vestimenta. (14) ¡Son más que el cuerpo! Tan pronto como se preocupen del real propósito para el cual han nacido – vale decir el conocimiento del 'Yo soy' – el universo les proveerá de todas las necesidades corporales sin que lo pidan. (15)

          María: Señor, sólo nos damos cuenta del cuerpo físico en el universo material y no de las otras dimensiones.

          Tienen tres ojos: los ojos físicos, el ojo mental y el ojo espiritual. Son capaces de ver el mundo físico con ayuda de los ojos físicos. Ellos están activos durante el estado de vigilia y no pueden ver sino lo que está frente a ellos y características externas de los objetos como colores, figuras, apariencias y dimensiones.

          El ojo mental está operativo durante el estado onírico. Cuando están soñando, los ojos físicos están cerrados, pero ven un mundo absolutamente distinto que será real para ustedes mientras dure su sueño. Ven ciudades, estrellas, al sol y la luna, mares y océanos, gentes y árboles. Este mundo enteramente nuevo lo ven con el ojo mental. Este es el ojo de la imaginación. Es más penetrante que los ojos físicos, porque ve el significado interno y el propósito de una cosa. El ojo mental puede ver aunque estén cerrados o dañados los ojos físicos. Es por ello que un ciego puede decir, "¡Veo lo que quiere decir!" Es perspicacia mental.

          Aunque el ojo mental puede ver sin los físicos, éstos últimos no pueden ver sin el primero. Cuando está cerrado el ojo mental, el físico no puede ver. Por ende, lo físico depende totalmente de lo mental. Por ejemplo, cuando la mente está ausente, aunque puedan estar completamente abiertos los ojos físicos, no pueden ver nada. Alguien podría estar parado justo frente a ustedes, pero no le ven porque su mente no está ahí. Por ello, uno se las puede arreglar en el mundo físico sin los ojos físicos, mas es imposible hacerlo sin el ojo mental. De ahí que lo físico dependa de lo mental

          El ojo espiritual es el ojo del 'yo'. También se le llama el tercer ojo o el ojo único. 'Cuando tu ojo es único, todo tu cuerpo estará lleno de luz.' (16) Esta es la luz ilimitada del resplandor del 'Yo soy'. El tercer ojo está abierto cuando van allende el complejo cuerpo–mente. Esto es, cuando son capaces de cerrar tanto el ojo mental como los físicos. De nuevo, así como los ojos físicos son inoperantes sin el mental, el mental es inútil sin el espiritual. Además, el ojo espiritual puede ver sin los ojos mental o físicos.

          El ojo espiritual es la 'Yo-Visión' o la Uni-visión'. Percibe la verdad de todo desde adentro. Es el poder de la percepción intuitiva. Cuando el tercer ojo está abierto, uno se da cuenta del 'Uno en los muchos', de la 'Divinidad en la humanidad', del 'Espíritu en la materia', del 'Creador en lo creado' y del 'Silencio en el sonido'. Las tres categorías del tiempo, pasado, presente y futuro, desaparecen en el 'ahora'.

          El tercer ojo es el ojo del 'Yo soy'. Las escrituras declaran que, 'El ojo de Yahvé (es decir 'Yo soy') está en todo lugar'.(17) ¿A dónde habrá de ir uno para escapar del 'Yo soy'? ¿A dónde podrá huir uno de su presencia? Si descienden al lugar de los muertos, el 'Yo soy' está allí. Si se alejan con la velocidad del alba y se van allende el océano, hasta allá les estará guiando la mano del 'Yo soy'. Si dicen

 "Que me cubra la oscuridad y que la noche me envuelva", ni siquiera la oscuridad no es oscura para el 'Yo soy' y la noche será tan clara como el día. El 'Yo soy' les conoce por completo y vuestro ser no guarda secretos para él. (18) Quienes tengan abierto el tercer ojo, moran en la dimensión causal de la Luz Ilimitada.

          Tomás: Señor, ¿cómo está el Sí Mismo más allá de la libertad?

          Si únicamente Dios existe, resulta inconcebible la idea de la libertad. El concepto de libertad es aplicable por mientras pienses que existe algo separado de Dios. Mas siendo que Dios es uno y único, ¿dónde está el segundo donde elegir? Por ejemplo, puedes decidir de mover tu cuerpo de acá hasta allá. Por ende, concluyes que tienes libertad de movimiento. No obstante, si Dios está por doquier, no puedes decir que él es libre de moverse de acá para allá, porque simultáneamente él está tanto acá como allá.

          Tomás: Mas Dios nos creó libres.

          La creación es la re-creación de Dios. Lo que existe ha existido siempre y lo que será es lo que ha sido. No existe nada nuevo.(19) Siempre ha sido Dios (el Uno) separándose él de sí mismo con el objeto de re-crearse a sí mismo. En este proceso, nada se ha agregado jamás al uno ni nada es eliminado.

          La omnipresencia de Dios significa que sólo Dios existe. Él es la presencia de todo lo que está presente y está plenamente presente en su omnipresencia. Es decir, la presencia de Dios es continua, plena e integrada. Dios no está más presente en algunos lugares, planos o cosas de lo que está en otras. Por ejemplo, Dios no está más presente en el cielo de lo que lo está en la tierra. Por ende, Dios está plenamente arriba como lo está abajo, y es continuamente pleno en Su omnipresencia – en el cielo como en la tierra, en el hombre como en el animal, dentro y fuera. Dios es lo integral, la plenitud, y lo que ven como creación es la plenitud tomada de la plenitud de Dios que es las misma plenitud indivisa. No existe nada fuera de Dios.

          Felipe: Señor, ¿está Dios tan plenamente presente en la piedra como lo está en los humanos?

          La presencia de Dios no puede ser una presencia parcial, puesto que de lo contrario estaría dividido en sí mismo. Será ya sea que Dios está en la piedra o que no está allí. Si está en la piedra, tendrá que estar plenamente presente en ella. Si no está en la piedra, entonces estará plenamente ausente en ella. No obstante, si Dios estuviera ausente en ciertos objetos, entonces no sería omnipresente. Por otro lado, si crees que Dios es omnipresente, entonces tendrá que estar enteramente presente en la piedra.

          Felipe: ¿Es Dios la piedra?

          La piedra es inconsciente de sí misma como Dios. El hombre, en cuanto corona de la creación, ha desarrollado la capacidad de saberse Dios. Una vez que te hagas consciente del Sí Mismo, te darás cuenta de la completa presencia de Dios en todo. Toda la creación está gimiendo por que nazca este conocimiento. (20)

          María: ¿Por qué es sentida la presencia de Dios en algunos lugares más que en otros?

          Esto se debe a que has sido condicionada para creer que Dios está más presente en algunos lugares o cosas que en otros. De modo que le sientes más cuando vas a esos lugares o entras en contacto con esos objetos. Por ejemplo, crees que Dios mora en el Arca de la Alianza guardada en el sanctum del Templo. Mas, en verdad, Dios no está más presente en esas tablas de piedra que se guardan en el arca (21), de lo que está en otras piedras.

          María: Resulta difícil ver a Dios en todo.

          El 'Yo soy' está por entero presente en lo más pequeño de lo pequeño al igual que en lo más grande de lo grande. Si algo existe, ello existe en la existencia de Dios. Si algo es consciente, será consciente en la consciencia de Dios. Únicamente Dios es y cualquier cosa que sea, hasta donde sea, estará en este 'ser' de Dios. Este 'ser' es el 'Yo soy-ismo' en todos. En Dios vivimos y nos movemos y existimos todos y no existe nada aparte, (22)

          No existe un espacio ni célula ni átomo que no esté plenamente ocupado por el 'Yo soy'. Cada parte de ustedes está totalmente llena con la consciencia del Yo soy'. Cada espacio dentro de su cuerpo, cada pensamiento en su mente y cada alma dentro de su espíritu están completamente trasminados por este 'Yo soy-ismo'. Por ende, Dios está totalmente dentro de ustedes tal como ustedes están dentro de él.

          Si Dios está plenamente presente dentro y fuera de ustedes, es decir, si no hay presencia alguna dentro de ustedes que no sea la presencia de Dios, entonces, no pueden estar separados de Dios. Dios es omnipresente, lo cual significa que ustedes son Dios.

 

 

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18

 

 

Dios desde Dios

... Engendrado, No Hecho.

 

Jesús les dijo:

 

"¿No está escrito en vuestra ley que Dios dijo,

'Dioses sois'?

 

Juan 10: 34

 

          Jesús estaba en el Templo caminando de un lado para el otro en el Pórtico de Salomón. Era la Festividad de la Dedicación en Jerusalén. Alguien de entre la multitud le preguntó, "¿Eres tu el Cristo?" (1)

          Jesús replicó: "El Padre y yo somos uno". (2)

          Oyendo esto, algunos recogieron piedras para lanzárselas.

          Jesús les dijo, "He mostrado muchas buenas obras de mi Padre; ¿por cuál de ellas me lapidarían?"

          "No te lapidamos por hacer buenas obras", le respondieron, "sino por blasfemar; aunque no eres más que un hombre, aseveras ser Dios. (3)

          Jesús respondió, "No está escrito en vuestra ley; (4) Yo dije: Dioses sois. De modo que usa la palabra 'Dioses' para aquellos a quienes la palabra de Dios fuera dirigida – y la escritura no puede ser falsa. ¿Por qué dicen entonces, 'Estás blasfemando' porque dije, "Yo soy Dios"? (5) En verdad, yo soy Dios y ustedes también son Dios."

          Barrabás: ¿Cuántos dioses hay entonces si cada cual es dios?

          ¿Puedes contar las gotas que forman el océano? No obstante, el océano es uno. No hay sino un Dios. Él vive en todos como el 'Yo soy'. El 'Yo soy' en ti no es diferente del 'Yo soy' en todos. Si el 'Yo soy' es uno, entonces no existe sino un Dios que se manifiesta a través de diferentes formas.

          Barrabás: Dios es infinito, mas nosotros somos finitos.

          Un ser finito no puede venir de la infinitud. Tu eres un hijo de la infinitud, por lo tanto eres infinito. Si fueras separado de Dios, eso significaría que existes fuera de la existencia. Eso es una contradicción desde ese punto de vista.

          Simeon: ¿Por qué te refieres a tu Sí Mismo como el "único hijo de Dios"?

          Todos son Dios. En Dios no hay primogénito ni último nacido, porque Dios es Espíritu y aquello que proviene del Espíritu es eterno. Lo que es eterno no tiene principio ni fin. No tiene primero ni último, porque está más allá del tiempo y la separación espacial. En Dios nada es creado, porque nada puede existir fuera de Dios. Dios es la plenitud, la perfección, lo absoluto, a lo que nada se le puede agregar ni quitar. Tu, en cuando 'Yo soy' eres esa plenitud, que siempre ha sido y que siempre será – plenitud. En la quietud, Dios es como la tortuga dentro de su propio Sí Mismo. En la creación, el Sí Mismo se proyecta fuera de sí mismo. En esta Auto-proyección, siempre ha sido el Sí Mismo. En verdad, nada nuevo ha sido creado. La sensación de movimiento te hace pensar que algo está siendo creado.

          La 'palabra' creadora de Dios es Dios (7) Es el sonido primordial del silencio, la raíz del pensamiento (o sonido) 'Yo'. El pensamiento 'Yo' está en todos en cuanto el primer y único Hijo engendrado de Dios. Es la primera simiente de todo lo que es, el primogénito de toda creación (8). Sin este pensamiento del 'Yo'. no hay creación. Es la simiente que le diera origen al 'Árbol de la Vida'. Es también la única simiente de todo lo que existe, puesto que todas las demás provinieron de las variaciones de la primordial. Es el origen del tiempo y el principio de la creación. Es también el medio y el final, el interior y el exterior de cada manifestación. Tal como el sonido no está separado del silencio, la palabra no es diferente de Dios.

          "En el principio era el Verbo, y el Verbo estaba en Dios y el Verbo era Dios". (9)

         

          "Todas las cosas por él fueron hechas.

          Y sin él no se ha hecho cosa alguna

          de cuantas han sido hechas." (10)

          Diferentes religiones se refieren a este sonido primordial del silencio por diferentes nombres. El Mandukya Upanishad del Sanathana Dharma (la más antigua de las escrituras hindúes), dice:

 

          "Aum, la 'palabra' es todo esto, todo el universo,

          Todo lo que es pasado, presente y futuro en verdad es Aum

          Y lo que sea que exista más allá de la triple división del tiempo

          Eso también es Aum." (11)

 

          Cada átomo en el cosmos es una resonancia del sonido primordial conocido como 'Yo', 'Aum', 'Amen' o, simplemente la 'Palabra' o 'Verbo'. El corazón de la creación late con el sonido primordial. Cuando se dan cuenta de este sonido, se volverán uno con la música del ser y llegar a ser; uno con la omni-trasminante corriente sonora que carece de dimensiones. Son uno con la 'Palabra' de Dios y, al igual que los místicos, comenzarán a escuchar el eco de la divina 'Palabra' en el cielo, la tierra, la luna y el universo entero y sabrán que ustedes, en cuanto la 'Consciencia Crística', son en verdad el único 'Hijo de Dios'.

 

 

 

 

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Parte VI

 

La "Cruz"

 

 

 

Jesús les dijo:

 

"En verdad les digo que si el grano de trigo, después de echado

en tierra, no muere, queda infecundo;

pero si muere, produce una rica cosecha."

 

Juan 12: 24

 

 

 

 

¡A no ser que mueran, no vivirán!

 

Porque el Cristo es el 'Yo soy sin-yo'

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


19

 

Hacerse el Muerto

... El Sermón de la Montaña

 

Jesús les dijo:

 

"Todo aquel que quisiese salvar su vida, la perderá,

y quien la perdiere, la conservará."

 

Lucas 17: 33

 

          Viendo a las multitudes, Jesús subió una montaña y, se sentó, sus discípulos llegaron hasta él. Lleno de compasión, comenzó a enseñarles, diciendo:

 

                    Bienaventurados los pobres de espíritu: porque de ellos es el reino de los cielos.

Bienaventurados son los que lloran: porque ellos serán consolados.

Bienaventurados son los mansos: porque ellos heredarán la tierra.

Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia: porque ellos serán saciados.

Bienaventurados los misericordiosos: porque ellos alcanzarán misericordia.

Bienaventurados los puros de corazón: porque ellos verán a Dios.

Bienaventurados los pacíficos: porque ellos serán llamados hijos de Dios.

Bienaventurados los que son perseguidos por causa de la justicia:

porque de ellos es el reino de los cielos. (1)

 

          Quienquiera que busque salvar su vida, la perderá. y quienquiera que la pierda, la conservará.

          Una vez, cierto rey decidió renunciar a su reino y a todas las cosas mundanas y convertirse en discípulo de un maestro espiritual. Durante el tiempo probatorio, el maestro le puso a prueba. Habría de barrer la basura del monasterio a diario y llevarla hasta la aldea. Los otros discípulos intercedieron ante el maestro para relevarle de este deber, puesto que estaba acostumbrado a las comodidades del reino. El maestro sabiendo el objetivo que se proponía, dijo, "Realizaremos una prueba".

          Un día, mientras sacaba el cubo con basura hacia la aldea, alguien chocó en contra de él y toda la basura se desparramó por el suelo. El rey-discípulo miró hacia atrás y le dijo a la persona, "Agradece a tu buena estrella. No son los días de antes. ¿Qué te puedo decir?" Cuando esta noticia le fue llevada al maestro, este dijo, "¿No les dije que aún no había llegado el momento?"

          Después de algún tiempo, se volvió a hacer una prueba. Esta vez, el rey-discípulo miró al hombre que había chocado en contra de él y no dijo nada. Nuevamente esto le fue comunicado al maestro, quien dijo, "No les dije que no había llegado aún el momento?"

          Después de un largo período, fue sometido a prueba de nuevo por tercera vez. Esta vez, no miró al hombre que le había vaciado su canasto. Recogió todo el contenido y se lo llevó. Cuando le fue informado esto al maestro, dijo, "Llegó el momento, ahora puede hacerse el muerto."

          Cuando se hacen el muerto, estarán muertos para todas las cosas erróneas que les llegan, mas estarán vivos para cada cosa buena que pueda surgir de ustedes.

          Pedro: Señor, explícanos el significado de tu sermón en la montaña. ¿Qué es 'pobreza de espíritu'?

          Cuando el 'Yo soy' ha sido despojado del sentir de 'yo' y de 'mío', el Sí Mismo se hace consciente de sí mismo como Dios. Nada les falta a los que son pobres de Espíritu. Suyo es el reino y no existe nada afuera.

          Segundo, el proceso de despojar al 'Yo soy' de las vestimentas del 'yo' y del 'mío' lleva al 'llanto del duelo'. Por ende habrán de ser consolados quienes pasen por esta purificación.

          Bienaventurados sean los mansos. Los mansos son los humildes. Los humildes son quienes no tienen el concepto del 'yo'.

          Bienaventurados son los que tienen hambre y sed de justicia. Únicamente el Sí Mismo es justo, porque no queda nada más. En donde hay justicia o rectitud, habrá Verdad y en donde haya Verdad, está Dios. El Sí Mismo es la encarnación de la Verdad. Por ende, aquellos que sienten hambre y sed de justicia serán llenados con la Verdad del Sí Mismo.

          Sean misericordiosos consigo mismos. Cuando condenan a 'otros' se condenan a sí mismos, ya que ustedes son lo que ven y ven aquello que son. No existe 'otro' alguno aparte del 'Yo soy'.

          Y verdaderamente bienaventurados son los puros de corazón, ellos son uno con Dios. El corazón es el asiento del Sí Mismo. Dios reside en el corazón. Cuando el Sí Mismo está solo como 'Yo soy el que soy', el corazón brilla en su prístina pureza.

          Tomás: Señor, ¿tiene algo que ver este corazón con el cuerpo físico?

          El corazón no es ningún órgano fisiológico. No está dentro ni fuera del cuerpo. No puede darse un dentro ni un fuera para él, puesto que no existe sino él. El corazón es otra denominación para el Sí Mismo, el Silencio, el 'Yo soy', Dios o Amor. No obstante, en tanto se identifiquen con el cuerpo, el corazón estará allí en donde surja y vuelva a sumirse el ego. (10) Este es el asiento de tu Si Mismo Espiritual localizado a algunas pulgadas hacia la derecha de tu tórax. Esto es lo que significa la Escritura que dice, "El corazón de un hombre sabio está a su mano derecha; mas el necio piensa que está a su izquierda." (4) Cada vez que alguien dice, 'yo mismo' o 'yo', apuntará hacia ese punto. Esta es la experiencia de todos, sin que importe la edad, la cultura o el país. Incluso un niño pequeño apuntará hacia su centro cuando se refiera al principio del 'Sí Mismo'.

          Bienaventurados sean los pacíficos: porque ellos serán llamados hijos de Dios. La paz es la dicha de ser. Ser es esa percepción consciente en que no hay nada por llegar a ser. Cuando el Sí Mismo permanece en sí como Sí Mismo, eso es ser. Esto es la paz del 'Yo soy'. (5) Es alegría total. (6) Cuando el Sí Mismo se proyecta como 'esto' o 'aquello' eso es llegar a ser. Estas son las agitaciones mundanas. La presencia de quienes moran en la paz del Sí Mismo le instila paz al corazón de todos.

          Bienaventurados los que son perseguidos por causa de la justicia: porque suyo será el reino de los cielos. Eres bienaventurado o bendecido cuando haces todo por el bien del Sí Mismo. Los buscadores del Sí Mismo son no-violentos. Actúan desde la inspiración del 'Yo soy'. Nunca reaccionan ante las agitaciones del mundo (la mente). Establecidos en la quietud del Sí Mismo, son iguales ante elogios o críticas, ganancia o pérdida, éxito o fracaso, riqueza o pobreza, calor o frío.

          Es por esto que les digo: ama a tus enemigos, (7) porque no existe ninguno. Deshazte de todo lo que poseas (esto es el sentir de 'yo' y 'mío') y serás perfecto, sin que te falte nada. (8) Cuando alguien te golpee en la mejilla, preséntale la 'otra' (9) puesto que no hay otro. Cuando alguien te diga "camina una milla conmigo", camina dos (10), puesto que no existe un lugar en que no estés. Si algo te es arrebatado, no trates de recobrarlo (11), puesto que no existe nada que no sea tuyo. No esperes retribución alguna por tus buenas obras (12), puesto que no existe nadie para entregarla. Si alguien te pidiera tu abrigo, entrégale también tu camisa (13), puesto que tu Sí Mismo verdadero está desnudo. (14) No juzgues y no serás juzgado, puesto que te condenas tu mismo cuando juzgas. (15) La medida en que das es la medida en que recibes, puesto que eres ambas. (16) Sé igual a todos puesto que no existe sino uno. (17) Si quisieras ser el más grande, sé el menor (16) puesto que igualmente eres ambos. Si quieres ganar vida, entonces debes morir primero (18), puesto que el Sí Mismo nunca es afectado. Vive en el mundo como un loto, nacido y criado en el barro, sin ser afectado por el fango. (19) ¡Sí! Ven a mí y aprende el secreto de la muerte que es el Camino de la Cruz.

 

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20

 

 

El Camino de la Cruz

... La Negación del Ego

 

 

Jesús les dijo:

 

"Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo,

 lleve su cruz cada día y sígame,"

 

Lucas 9: 23

 

          Getsemaní era un terreno llano situado entre los pies del Monte de los Olivos y el riachuelo de Kidrón. Era un huerto cuidado, con un plantío de olivos y evocaba una belleza que hacía que las gentes lo compararan con el Jardín del Edén. Jesús partió con Pedro, Santiago y Juan y se internó en el huerto como era su costumbre (1) Sabía que había llegado el momento para restablecer la ancestral aunque viva tradición del Árbol del Conocimiento (2) Aquí comenzó a enseñar a sus discípulos más cercanos acerca del Camino de la Cruz que representa la Vía Negativa por la que uno es subido al Árbol del Conocimiento.

          Jesús les dijo, "Si alguno de los que me siguen no aborrece a su padre y a su madre, y a la mujer y a los hijos, y a los hermanos y hermanas, y aún a su vida misma, no puede ser mi discípulo. Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, lleve su cruz cada día y sígame." (3)

          Pedro: Señor, ¿cuál es el significado de la 'Cruz'?

          La 'Cruz' es el aniquilamiento del concepto del 'Yo' que constituye la raíz de todos los conceptos. Es la esencia del 'Cristo' o del principio del 'Yo soy' y la quintaesencia de todas las religiones. Cuando es crucificado tu ego, el 'Cristo' que es el Espíritu inmortal, resucitará. A menos que mueras, no vivirás. A menos que niegues al 'Yo', no puedes comprender al 'Yo soy'.

          Pedro: ¿Cómo tratar con el ego?

           El ego es la sombra del Sí Mismo. Por ende, intentar habérselas con el ego es como alguien que persiga a su propia sombra o como el ladrón intentando apresar al ladrón que es él mismo. Cuando buscas la raíz del ego, descubrirás que carece de existencia. ¡Imagina a un perro ladrándole a su propia imagen en un espejo! Él piensa que hay dos perros, siendo que hay sólo uno. La imagen será real mientras pienses que existe 'otro' separado de tí. Sin embargo, ese 'otro' es únicamente una proyección del Sí Mismo sobre la pantalla del Sí Mismo. El ego es una falsa sensación de separación, porque nada es separado.

          Santiago: ¿Son necesarios el sufrimiento y la muerte para comprender al Sí Mismo?

          ¿Por qué habrías de sufrir para conocer aquello que ya eres y por qué habrías de morir para saber que eres inmortal? La Cruz no es un símbolo de sufrimiento y muerte. La Cruz más bien te enseña a no sufrir, destruyendo la raíz del sufrimiento y como ir allende la muerte aniquilando la simiente misma del nacimiento. El ego, esta falsa sensación de separación, es la raíz del sufrimiento y la muerte.

El ego es la ignorancia del Sí Mismo (el que únicamente el Sí Mismo existe) (4) Es el ego el que dice, 'Yo no soy Dios'. Su contraparte es la humildad. Los humildes reconocen su unicidad con Dios. Los orgullosos sienten que son separados. (5)

          Santiago: Señor, el mundo no puede existir sin el ego y, no obstante, tu dices, "El ego no tiene existencia".

          Igual que un espejismo en el desierto, el ego es un fantasma del Sí Mismo. Supón que te duermes y en un sueño aterrador alguien estaba por matarte. Comienzas a correr por tu vida. De pronto, saltas de tu cama, jadeando. Con un suspiro de alivio descubres que no era más que un sueño. No era real. De inmediato, todo tu sufrimiento desaparece. Se desvanece, no porque 'mataras' a la persona que te perseguía en sueños, sino porque ahora sabes que esa 'persona' no es real. Siempre que sufras, es porque has identificado tu Sí Mismo con lo irreal, el ego. El sufrimiento por el que pasas no es más que un llamado 'a despertar'. Tan pronto como despiertas de tus sueños (de día o de noche) nunca podrás sufrir.

          Juan: Señor, ¿qué es este 'camino de la cruz' que debemos seguir?

          El 'Camino de la Cruz' es la senda negativa o la no-identificación del Sí Mismo con el no-sí mismo (fenómenos o apariencias). La 'Cruz' corrige tu identidad equivocada al arrancar todo tu condicionamiento, mental, social y religioso, además de tu identificación con lo fenoménico.

          Existen catorce falsas identificaciones que constituyen los principales hitos señalizadores en el camino de la cruz. (6) La primera identidad falsa es la idea, 'Yo soy el cuerpo'. Ella es la raíz de la ignorancia. La segunda es el 'nombre' con que etiquetan al cuerpo y la tercera es la idea de 'yo soy hombre' o 'yo soy mujer'. Aunque el 'Yo soy' que es tu verdadero Sí Mismo está más allá de cuerpo, nombre y género. En el 'Cristo' no hay hombre o mujer, blanco o negro, griego o hebreo, judío o gentil. (7)

          Aquellos que hayan comprendido el principio del 'Yo soy', conocen la unidad de hombre y mujer, es decir, el cómo Eva fue tomada desde Adan y como Adan se conoce a sí mismo a través de Eva. Ambos deben hacerse uno en el Jardín (unión) del Sí Mismo. (8)

          La cuarta identidad falsa es la sensación del 'hacedor'. Esta es la errónea noción de ser ustedes los que hacen que las cosas sucedan. La verdad es que las cosas simplemente suceden. No existe un hacedor separado de la obra; no hay un creador separado de lo creado. Cuando piensan que son el hacedor, asumen la responsabilidad del acto y debido a ello se atan a la cadena (dualidad) de acción y reacción, destino y libre albedrío, pecado y perdón, bien y mal y así sucesivamente.

          Pedro: Señor, ¿tiene cada cual un deber en la vida?

          Tu deber no es el ser esto o aquello. (9) Tu deber es estar quieto. Estar quieto y saber que 'Yo soy'. (10) En la 'quietud' se hace todo. En la 'quietud', es decir la consciencia de que no hay nada que llegar a ser, te alinearás con el 'Yo soy' universal. La gota de ego se fundirá en el océano del 'Yo soy'. Vale decir, no percibirás un 'Yo' separado como hacedor de la acción, sino al Yo soy universal. Cuando eres el Uno en todo, el concepto de 'otro' para quien una acción puede llevarse a cabo no puede surgir.

          La quinta identificación falsa es con la localización geográfica. Tan pronto como sientes, 'Yo vengo del África' o 'Yo vengo de Israel', vinculas al 'Yo soy' con las limitaciones de espacio y tiempo. Espacio y tiempo, empero, son categorías mentales. El tiempo no es otra cosa que el movimiento del pensamiento y este movimiento crea el espacio. Cuando detengas el flujo de pensamientos, te darás cuenta de la inexistencia de tiempo y espacio.

          La sexta falsa identidad está en el velo de la religión, los credos y los dogmas. Las declaraciones como 'soy un judío', 'soy un hindú', 'soy un adorador tradicional' o 'soy un ateo' provienen de la ignorancia básica del principio del 'Yo soy'. Cuando inquieres en este 'Yo soy' que le es común a todas las religiones, (incluyendo la de aquellos que no creen en ninguna religión) vas a saber que el 'Yo soy' se ubica allende creencia o descreimiento.

          Todas las religiones tienen igual validez en la verdad del 'Yo soy'. Por ejemplo, 'Yahvé' no es únicamente para los judíos, 'Cristo', 'Krishna' y el 'Buda' son el mismo y único principio del 'Yo soy' residente en el corazón de todos. Todos son la encarnación de Dios.

          La séptima falsa identificación se da con el lenguaje (hablar). Los humanos se han distinguido de otras especies por el uso de palabras. No obstante, esta capacidad puede convertirse en un obstáculo para la Auto-concienciación si les bloqueara del silencio, que representa el verdadero lenguaje del Sí Mismo. La creativa Auto-expresión se vería entonces limitada a las categorías de la mente y al uso de la lengua. Más allá de las palabras, el silencio habla en el lenguaje del corazón. En la quietud, son uno con el Sí Mismo en todos y son (conscientemente) la resonancia del sonido primordial en el corazón de todos. (12)

          Aprendan a hablar desde su corazón. Es el lenguaje del silencio (Unicidad, Amor o Concienciación). La creación entera habla en el lenguaje del silencio y éste es comprendido únicamente por quienes son silentes. Presten oídos al sol, a la luna, al cielo, a los árboles, al suelo.... Todo es una resonancia del silencio.

          La octava identidad falsa es la idea del 'yo' y el 'mío' o el concepto de 'posesión' que les ata a propiedades. La posesión es la objetivación del Sí Mismo. No sientan 'yo soy el creador' ni 'yo soy lo creado'. Su verdadera esencia está allende el creador, lo creado y su re-creación. Ustedes son el Uno más allá de la concepción.

          El Sí Mismo es todo lo que quieren. El 'Yo soy' es su verdadera propiedad. Su esencia es 'riqueza' no limitada por la riqueza, 'salud' que no está determinada por la salud y 'alegría' no coartada por su propia dicha.

          La novena identidad falsa es el orgullo del saber. La verdad es que el conocimiento del Sí Mismo está oculto de los eruditos ya que no lo pueden encontrar en libros. (13) El saber es útil solamente si les conduce a la humildad y la humildad es aquel estado en donde no existen trazas de ego. El ego (concepto del 'yo) es la raíz de todos los conceptos, del pensar, de las ideologías, las filosofías y así sucesivamente. Sin el concepto del 'yo' no hay conceptualización. Sin conceptos, no hay conocimiento.

El Sí Mismo es lo que está allende el conocimiento y es conocido por quienes saben que no saben. (14)

          La décima falsa identidad es el velo del pensar. El pensar no es su verdadera naturaleza. La identificación con los pensamientos evita la concienciación del Sí Mismo. Cuando observen sus pensamientos llegarán a conocer esa 'consciencia' que está allende ellos.

          La undécima, duodécima y décimotercera falsas identificaciones son los tres estados de la mente – el de vigilia, el del soñar y el del sueño profundo. Estos estados corresponden a la mente alerta (consciente), la mente onírica (subconsciente) y la mente en sueño profundo (inconsciente). Cada estado representa una identificación que abarca a una más sutil más allá de ella.

          La ensoñación de día (estado de 'vigilia') es rebatida por el sueño nocturno (estado onírico) y vice versa. Ambos sueños son reales mientras duran. Nunca se darán cuenta que están soñando (de día o de noche) hasta que no despierten del sueño. Cuando despiertan a la ensoñación de día, desaparece el sueño nocturno y cuando despiertan al sueño nocturno, desparece la ensoñación del día. Así también, el estado del sueño profundo contradice ambos sueños (día y noche).

          El dormir es la causa del soñar, ya que no podrían soñar sin estar dormidos. En verdad, siempre están dormidos y por ende están siempre soñando (de día o de noche). Lo que llaman 'despertar' es en realidad el "moverse de un sueño a otro". vale decir del sueño de día al sueño de noche y vice versa. En la noche sueñan con su cuerpo astral en tanto que duerme (vale decir, descansa) el cuerpo físico. En esto están 'muertos' para el mundo físico. Durante el día, sueñan con su cuerpo físico mientras está durmiendo el cuerpo astral. Entonces, están 'muertos' para el mundo astral. Es como cambiarse de un vehículo (astral) a otro (físico). La 'noche' del mundo astral es el 'día' del mundo físico y vice versa. La mente es la responsable para este dormir, los sueños y el 'despertar' (paso) de un estado al otro. Mientras perdure la mente, el sueño continúa.

          El Sí Mismo se encuentra allende estos tres estados de la mente. Cuando son negados estos estados mentales (la mente fragmentada), uno se da cuenta de la unidad de la consciencia (visión unitaria) y los tres estados vigilia, soñar y dormir, que se relacionan con los tres mundos, denso (físico), sutil (astral) y causal (espiritual), y con las tres categorías del tiempo, pasado, presente y futuro, se unificarán en uno. El silencio de-fragmenta la mente (es decir, la vuelve completa o única). El silencio es el único poder que puede despertar al durmiente. Ese es el significado de la escritura que dice:

 

          "Levántate (despierta) tu que duermes,

          y resucita de la muerte,

          y el Cristo te alumbrará" (15)

 

          Cuando el que duerme despierta, será concienciación absoluta.

          La identificación final (decimocuarta) es la con el concepto del 'yo'. La negación del 'yo' (yo no soy yo) es la negación 'del que niega'. Aunque es la negación última, es en realidad la primera y única, porque cuando es negada, es negado todo y sin su negación, nada es negado.

          Cada objeto (fenómeno) ha venido desde el sujeto 'yo'. Cuando el ego es despojado de toda objetivación, se queda desnudo en la Cruz del Silencio. (16) Desnudo, aunque ignorante de su desnudez, el 'yo' mora en el 'Yo soy' como 'Yo soy aquello'. La consciencia del 'aquello' es la resurrección. (17) Por ende, sin la 'Cruz' no hay resurrección puesto que el 'Cristo' es el 'Yo soy sin-yo'.         

 

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Epílogo:

 

La Resurrección

 

 

Y Jesús le dijo a Marta:

 

"Yo soy la Resurrección.

Quien cree en mí,

aunque hubiese muerto, vivirá,

y todo aquel que vive y cree en mí,

nunca morirá."

 

Juan 11: 25

 

 

Antes del principio, nada existe.

En el principio no hay nada

Después del principio, no hay nada

 

 

 

 

 

 

 

 


21

 

 

El Sepulcro Vacío

... De Vuelta a Donde Estábamos

 

 

"En el principio... había un vacío informe."

 

Génesis 1: 1 – 2

 

 

                    Cuando llegaron al sepulcro

                    Lo encontraron vacío (1)

                    No había nadie dentro de él.

 

 

          Si alguna vez llegaran a entender el pleno significado del 'sepulcro vacío' como 'evidencia' de la resurrección del espíritu inmortal, entonces no habría nada más que entender.

 

 

 

 

 

 

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NOTAS

 

Reconocimientos

1    Ver Juan 4:10

2    Este libro fue bendecido por Bhagavan Sri Sathya Sai Baba el Día de Navidad, el 25 de diciembre del 2009

 

Introducción

1    El 'Padre' en el cristianismo es el 'Yahvé' del judaismo. El 'Padre' es el principio del 'Yo soy'

2    Ver Regla de Vida Espiritana, Congregación del Espíritu Santo, 101 & 8

3    El primer párrafo del Documento Preparatorio de los Estudiantes dice, 'Nosotros los estudiantes de la Escuela Internacional de Teología Espiritana hemos estado intentando entender el significado pleno y las implicaciones de nuestro llamado Espiritano frente a nuestra diaria experiencia formativa. Este es el Momento de Gracia y la oportunidad, un raro momento otorgado a los estudiantes para tomar parte activa en su propia formación integral'.

4    Ver Documento Preparatorio de los Estudiantes para la revisión acostumbrada de la comunidad Espiritana (1998) por el comité nombrado por la junta directiva de la Escuela Internacional Espiritana de Teología, Attakwu, Enugu, Nigeria, P. 1

5    El documento preparatorio de los estudiantes dice, "Puesto que este vivir en comunidad Espiritana nunca se ha adquirido ni experimentado durante las formación inicial, se hace sumamente difícil si no imposible seguir adelante con esta vida en la formación progresiva. 'Uno no puede entregar aquello que no posee' " Ver el Documento Preparatorio de los Estudiantes para la revisión acostumbrada de la comunidad Espiritana, P.1

6    Ver documento 'Itaici' 1992, y el Maynooth 1998, Congregación del Espíritu Santo, Capítulo General 1998, Nº 2.25, p.104

7    Proverbios 29:15

8    Juan 8:32

9    En el Evangelio de Marcos, está escrito: Él (Jesús) usó muchas historias e ilustraciones así, para enseñarle a la gente tanto como eran capaces de entender. De hecho en su enseñanza pública enseñaba sólo con parábolas, mas después cuando estaba a solas con sus Discípulos, les explicaba el significado." (Mc. 4:33-34). Por ende es evidente que no explicó el sumo conocimiento de 'La Conciencia del Sí Mismo' ante el público, debido a su nivel de entendimiento espiritual. Los Evangelios recogen principalmente un relato de lo que Jesús enseñaba en público.

10  Lucas 10:21

11  Lucas 8:24

12  'Nna' es un dialecto Ibo de Nigeria Oriental

13  Jesús dijo una vez, 'El Padre y Yo somos Uno' – Juan 10:30

14  Ver las obras de Sri Sankaracharya, el celebrado filósofo del Vedanta no-dualista, y de Sri Ramana Maharshi (1879--1950) el apóstol desnudo del Conocimiento de Sí Mismo. Ver la obra clásica El Evangelio de Maharshi, Las Enseñanzas de Sri Ramana Maharshi (Tamilnadu: Sri Ramanasramam 2002)

15  Ver las obras de Rumi Jalaladin (1207—1273) en especial sus clásicos, Masnavi y Divan-I Shams /Tabriz

 

Capítulo 1

El Principio del 'Yo soy'

 

1    Mateo 16:13-22 y Lucas 9:18-21

2    Juan 10:34

3    Exodo 3:14

4    Juan 14:12 "En verdad, en verdad les digo, aquel que crea en mí, hará también las obras que yo hago."

5    Sri Ramana Maharshi, el Sabio de Arunachala relató muchas veces esta historia. Lucas 12:31

6    Mateo 6:33

7    La creación es la imagen de Dios o el Sí Mismo. Génesis 1:26

8    Salmo 46:10

9    "A menos que mueran nunca vivirán" – Mateo 10:39

10  Génesis 3:24

11  El deseo es el 'pecado original' en la tradición cristiana, porque es el origen de todos los pecados.

12  Génesis 3:5

13  Eva fue tomada desde Adán – Génesis 2:22

14  "La mujer que me dieras para estar conmigo, me la dió desde el árbol y yo comí." (Génesis 3:12)

Este concepto de Adán y Eva es similar al principio de Shiva–Shakthi en la tradición hindú. Así como Eva es el poder de Adán, a través de Shakthi, Shiva se manifiesta.

15  Lucas 11:9

16 Juan 4:10

 

Capítulo 2

Auto-conocimiento

 

1    Juan 14:5 – 9

2    Según Ramana Maharshi, 'todo el Vedanta se podría resumir en cuatro palabras, De'ham – Yo soy este cuerpo; Na'hma – Yo no soy; ko'ham – ¿quién soy yo?; So'ham – Yo soy Aquello. Ver ""Día a Día con Bhagavan", Ediciones Mudaliar, (Tamilnadu, 2002)

3    Mateo 7:13

4    Ver Primer Sermón de Buda en Benares

5    Lucas 17:20 -21

6    Juan 1:1 -- El versículo 'Y el Verbo era Dios' significa que el 'Sonido' (Verbo) y el 'Silencio' (Dios) son uno.

 

Capítulo 3

Sólo el Sí Mismo existe

 

1    Marcos 12:28-31, Mateo 24:34-40 y Deuteronomio 6:4-5

2    (Paráfrasis del autor)

3    La ley (tôrah) o Mandamiento (Micwah) significa a veces el total de las escrituras del Antiguo Testamento (ver Juan 10:34, Juan 12:34) A la ley se hace referencia también como "las Diez Palabras" (el Decálogo, ver Éxodo 34:28; Deuteronomio 4:13, 10:4) o simplemente como "la Palabra" dicha por Yahvé. En el hinduismo, Aum (que se pronuncia 'OM') – que es la Palabra Creadora de Dios – es la esencia de todos los Vedas, y si todos Vedas se perdieran, se podrían recobrar con esa sola Palabra 'OM'. En el Islam, todo el Corán es considerado como la "Palabra de Alá" y está codificado en el versículo, "La ilaha illah allah" (Dios solamente existe). El Profeta dijo que este único versículo (Qur'an 37:4) representa el alma de las revelaciones de Alá en el Santo Corán.

4    Lucas 11:46 y 52. Ver también Oseas 4:6 – "Mi pueblo perece por falta de (auto-conocimiento. Por haber tu mismo (los sacerdotes) desechado el conocimiento."

5    Mateo 5:17

6    Deuteronomio 6:4; Exodo 20:3

7    La palabra hebrea 'Yahvé' (Jehova) se explica cómo equivalente a 'ehyeh' que es la fórmula abreviada para 'ehyeh'asher'ehyeh' que en la versión del King James, se traduce como "Soy el que soy", Lo que significa "Auto-existencia" o "Pura Existencia".

8    La Unidad de Dios es muy fundamental y el núcleo de las revelaciones de Dios al Profeta Mahoma en el Corán. Esto se expresa en la primera Kalimah del Islam como "Sólo Dios existe" (La ilaha illah allah). Esta bella frase es la base de roca del Islam, su fundamento y esencia. Se considera como el primer pilar (la Shahada). El Profeta mismo dijo que este solo versículo (Qur'an 37:4) constituye un tercio del Corán y es la expresión de este credo lo que diferencia a un verdadero Musulmán de un kafir (no creyente)

      En Oriente, el Advaita, filosofía monista, constituye el alma del hinduismo.

9    Exodo 20:4. El Islam también prohíbe crear imágenes de Alá por las mismas razones. Si Dios es Uno y Único, ¿en donde habría un segundo para compararlo con él? (Surah 112)

10  Juan 4:24

11  Deuteronomio 6:4

12  Hechos 17:28

13  Juan 15:5

14  Lluvias de Verano en Brindavan (1974) 'Yo soy la simiente de toda Existencia' representa la base de la Filosofía India del Advaita.

15  Salmo 81:9

16  En el Islam, pensar que haya algo aparte de Alá constituye la señal del no-creyente que une 'dioses a Dios'. (Qur'an 3:57)

 

 

Capítulo 4

Más Allá de las Imágenes

 

1    Juan 4:9

2    Juan 4: 23

3    Éxodo 20:4

4    Deuteronomio 5:8

5    En la mayoría de las religiones tenemos estos niveles triples de Percepción Espiritual. En el cristianismo, Jesús dijo inicialmente, 'Yo soy el Servidor de Dios'. Más adelante afirmó, "Yo soy el Hijo de Dios' y, finalmente, declaró, "Yo y el Padre somos Uno'. En el zoroastrismo, se dice: "Yo estoy en la Luz", "La Luz está en Mí" y "Yo soy la Luz". En el hinduismo estos tres corresponden al Dvaita (Dualismo), Vishistadvaita (No Dualismo Calificado) y Advaita (No Dualismo o Monismo). Mientras los Vedas hablan de Dualismo, Los Upanishads predican el No-Dualismo Calificado basado en el concepto de la Unidad en la Diversidad, y el Vedanta explica claramente el principio del Advaita.

6    Marcos 14:36

7    Juan 11:4

8    Juan 10:30

 

Capítulo 5

Tú eres el 'Yo soy'

 

1    'Cuando se lo hacías al más pequeño de estos mis hermanos y hermanas, ¡me lo estabas haciendo a mí!' – New Living Translation

2    Juan 8:3-11

3    Éxodo 20:7

4    Deuteronomio   5:11

5    Job 1:6

6    Lucas 6:31

7    Mateo    5:22

8    Levítico 19:18, Lucas 10:27

 

Capítulo 6

La Esencia del Sábado

 

1    Lucas 6:6-10

2    Éxodo 20:8, 11

3    En la tradición hindú se habla de siete centros de energía psíquica sutil llamado chakras o puntos de concentración de energía, que vinculan al cuerpo denso con la fuerza vital en los cuerpos astral y causal. El Kundalini shakthi o la energía divina latente está enroscada en el chakra base. Su ascenso hasta el chakra coronario (el séptimo) a través de los centros intermedios, le lleva a uno a variados niveles de consciencia y de despertar espiritual.

4    Números 21:9 – Estando en el desierto, cuando el pueblo de Israel marchaba desde 'la tierra' de la dualidad o servidumbre (Yo soy esto o aquello) hacia la 'tierra' prometida de la liberación o la Unicidad ('Yo soy el que soy'), Dios le indicó a Moisés fabricar una serpiente de bronce y enroscarla sobre una vara, como símbolo de sanación y bienestar. Jesús se refería a este episodio cuando dijo, 'Así como Moisés levantó la serpiente de bronce sobre una vara en el desierto, así yo, el Hijo del Hombre, debo ser levantado sobre un poste, como para que todo aquel que crea en mí tenga vida eterna'. (Juan 3:14 – 15). En la tradición hindú, esto representa el despertar del 'Kundalini Shakthi' o el 'Poder de la Serpiente'.

5    Apocalipsis 8:1

6    Apocalipsis 11:15

7    Éxodo 32: 19

8    Éxodo 34: 1

9    'He venido no para abolir las leyes, sino para perfeccionarlas'. – Mateo 5:17

10  Juan 13: 34 - la Nueva Ley es el 'Yo soy'. Amor o Amor del Cristo.

11  Isaías 11: 9 "No dañarán ni matarán en todo mi monte santo; porque la tierra estará llena con el conocimiento del Señor, así como las aguas llenan el mar."

12  Jeremías 31: 33-34 "Y no tendrá ya el hombre que hacer de maestro de su prójimo, diciendo 'Conoce al Señor'. Pues todos me conocerán, desde el más pequeño hasta el más grande."

13  La Regla de Oro, "Trata a otros cómo quisieras que te traten a ti", deriva de la ley del amor, "Sólo existe el Sí Mismo". Ver Mateo 7:12 Puedes tratar a los demás como a ti Mismo sólo cuando te das cuenta que el Sí Mismo en ti es el mismo en todos.

14  Mateo 7:12. "El Sí Mismo es Uno, sé igual a todos" representa el total de la ley y los profetas.

 

Parte IV: La Negación de los Opuestos

 

1    La negación de los opuestos es el trascender la dualidad (hombre y mujer, vida y muerte, bien y mal) y el tomar consciencia del Uno sin un segundo.

 

Capítulo 7

Vuestro Verdadero 'Si Mismo'

 

1    Esta es la inmutable ley de la dualidad

2    Mateo 17: 1-9

3    Mateo 17:9 y Juan 10:18

4    Malaquías 4:5

5    El profeta Elías vivió 850 años antes del Cristo. La creencia popular judía era que Elías vendría antes del Cristo. Por ejemplo, en el libro de Malaquías está escrito, "He aquí que yo les enviaré al profeta Elías antes que venga el grande día del Señor." Malaquías 4:4

6    Mateo 11:14 y 17:12

7    Juan 1:21

8    Mateo 6:23

9    Año 37 al 4 A.C. Este no es Herodes Antipas (4 AC al 39 DC) el Tetrarca romano de Galilea quien hiciera decapitar a Juan.

10  Lucas 1:5 -13

11  Mateo 11:18

12  Juan 1:29

13  Juan 1:29

14  Herodes Antipas, el Tetrarca romano quien regía sobre Galilea y Pasea.

15  Marcos 6:18

16  Levítico 18: 16

17  Alrededor del año 30 o 31 A.C.

18  Lucas 7:18

19  Marcos 6: 4

20  Éxodo 21: 1–23

21  Deuteronomio 7: 3 – 5

22  Baal es el título para el Dios supremo entre los cananeos y el babilonio 'Belu' o 'Bel' que significa 'Señor'. El Bel-Merodach de los babilonios era el Dios Sol, y también lo era Can Baal, cuyo título completo era Baal-Shemaim o "Señor del Cielo".

23  1 Reyes 18: 24

24  1 Reyes 18: 27

25  1 Reyes 18: 38

26  1 Reyes 18: 40

27  1 Reyes 18: 24

28  1 Reyes 19: 2

30  Génesis 9: 6

31  Gálatas 6: 7

 

Capítulo 8

Allende el Bien y el Mal

 

1    Juan 9: 1-7

2    Juan 9:3

3    Mateo 11: 28 "Venid a mí todos los que anden agobiados y cargados, que yo les aliviaré."

4    Gálatas 2: 20

5    Hechos 17:28

6    Mateo 25:40

7    Evangelio de Maharishi (edición en inglés, Tiruvamalai, 2002) 30

 

Capítulo 9

La Vida Eterna

 

1    Mateo 16:21

2    Mateo 16: 22 El pesar de Pedro era como el desaliento de Arjuna antes de la batalla del Kurukshetra como se relata en el místico poema épico de la religión hindú, el Bhagavad Gita o "Canto de Dios". La vida del Señor Krishna, la figura clave en el Gita, y de su más cercano discípulo Arjuna, es una viva imagen de la vida de Jesús y su discípulo principal, Pedro. El Gita recoge las instrucciones del Señor Krishna (2.000 AC) a Arjuna durante la guerra del Mahabharatha. Era una batalla entre las fuerzas del bien y el mal librada en el Kurukshetra (que se refiere a la batalla interna entre el falso sí mismo (el ego) y el verdadero (el 'Yo soy').

      En esta guerra, Arjuna se sintió acongojado cundo vio a sus tíos, abuelos, maestros, hermanos, hijos y nietos, suegros, cuñados y parientes alineados en el bando contrario. Fue invadido por una extrema compasión y le dijo a Krishna que no consideraba para nada bueno el matar a sus parientes en la batalla, no por el bien de ningún reino. Del mismo modo, Pedro lleno de compasión, intentó evitar que Jesús muriese en la cruz, tampoco por el bien de ningún Reino.

      Simbólicamente, tanto Pedro como Arjuna no podían enfrentar la guerra por la Auto-emancipación debido a su identificación con el mundo fenoménico. El mensaje del Señor Krishna a Arjuna como el del Señor Jesús a Pedro fueron lo mismo, es decir: la necesidad de renunciación o de desapasionamiento (el yoga del desapego) en la ciencia de la Autorrealización.

      Jesús le dijo a Pedro, "Cualquiera que venga a mí sin odiar (vale decir, no-identificación con) padre, madre, mujer, hijos, hermanos, hermanas, sí y también su propia vida, no puede ser mi discípulo. Si cualquiera de ustedes quiere ser discípulo mío, debe renunciar a sí mismo, tomar su cruz y seguirme." (Lucas 14: 26-27)

      Krishna le dijo a Arjuna, "Aquel por el cual no se agita el mundo y que no pueda ser agitado por el mundo; aquel que carezca de expectativas, que no se regocija ni odia, que no lamenta ni desea, que ha renunciado al bien y al mal, aquel que sea igual frente al amigo como al enemigo, al honor como a la deshonra, al frío y al calor, al placer y al dolor, a la alabanza o la censura y que esté libre de apegos, es mi devoto que me es caro." (Gita 12:15-19)

3    Jack Hawley, El Bhagavad Gita: un Recorrido para Occidentales (Calif. New World, 2002) 13

4    En la tradición cristiana, 'Satán' es el 'impostor', 'el que engaña' (Apocalipsis 12:9); 'el tentador' (Mateo 4:5; 1 Tesalonienses 3:5); la causa del dolor, el pesar y la muerte (Juan 8:44); Satán es la contraparte del concepto de 'Maya' – (ilusión engañosa) en la tradición hindú.

5    Luz – Sonido – Materia o Reflejo – Resonancia – Reacción

6    Juan 15: 11

7    Los desagrados son apegos negativos. Estarán negativamente apegados a lo que renuncien.

 

Capítulo 10

Allende los Sentidos

 

1    Juan 13: 4-10

2    El término 'Unos a otros' significa en realidad 'uno y no a otro'.

3    Mateo 25:40 – El servicio al hombre es servicio a Dios.

4    Para una explicación del Karma Yoga ver Prabhavananda & Isherwood C., Bhagavadgita, Canto de Dios (Chennai: Sri Ramakrishna Math, 2008) 99-109

      La otras partes de este mandamiento: 'Amar a Dios con todo el corazón' y 'Amar a Dios con toda la mente' representan, en la religión hindú las sendas del 'Bakthi Yoga' y del 'Jnana Yoga' como se explica también en el Bhagavad Gita.

5    1 Reyes 18:38

6    Juan 6:35

7    Juan 7:38

8    1 Corintios 6:19

9    Esto es equivalente a la ofrenda de alimentos hindú: 'Brahmarpanam Brahma Havir Brahmagnau Brahmanahutam Brahmaiva Thena Ganthavyam Brahma Karma Samadhina. Aham Vaishvanaro Bhutva Praninam Dehamasritah Pranapana Samayiktah Pachamyannam Chaturvidham.'

10  Sathya Sai Discursos, Tomo 14 (Prasanthi Nilayam, SSS Publications Trust, 1999), P 195

11  En la clasificación hindú de los alimentos, estos corresponden a los Satwicos, Rajásicos y Tamásicos.

 

Capítulo 11

Auto-servicio

 

1    Mateo 25:31-43

2    Mateo 7:22-27

3    Lucas 17:10

4    Mateo 6: 2

5    Juan 6: 63

6    Mateo 26: 52 y Génesis 9: 6

7    Lucas 6: 31

8    En el hinduismo hay cuatro tipos de Karmas (acciones) (1) Karmaatheetha, allende el karma o no afectado por él; (2) Nishkama Karma Karma, Karma sin deseo alguno por sus frutos, no afectado por el ansia de resultados o frutos; (3) Sakaama Karma, karma con la ambición de cosechar y gozar de sus frutos y (4) Karmabhrashta, karma que no conoce restricción ni control.

9    Mateo 15:14

10  Salmos 89:15

11  Esto se denomina 'satsang' en la tradición védica.

12  Génesis 2:24

13  Juan 4:14

14  Esto es el pecado en contra del Sí Mismo o el Espíritu Santo. Es la raíz de todos los pecados. Ver Mateo 12: 31-32

 

Capítulo 12

Recordando a Dios

 

1    Lucas 10:38 – 42

2    Esta es la 'unión con Dios a través de la senda de la devoción' o el 'Bhakti Yoga' de la tradición hindú.

3    Juan 1: 3

4    Filipenses 2: 10

5    El término 'So-ham' es sánscrito y significa 'Yo soy Aquel'

6    El recuerdo constante del Nombre de Dios (Namasmarana) constituye el Poder de Hanuman en la historia épica del Señor Rama como se narra en el Santo Ramayana de la religión hindú. Hanuman había unificado su consciencia con el Nombre de Rama, a tal punto que cada pelo de su cuerpo vibraba con el sonido de 'Ram'.

      También en el Islam el recuerdo de Dios, Dhikr, es la meta del Salah (o plegaria) que constituye el segundo pilar del Islam. El Santo Corán contiene una cantidad de versículos que ilustran la importancia de Dhikr – "Mis Devotos son aquellos que recuerdan a su Señor ya sea que estén de pie, sentados o tendidos de costado." (Qur'an 3:191) "Porque quienes creen y cuyos corazones encuentran Descanso en el recuerdo de Alá, porque sin duda en el recuerdo de Alá los corazones encuentran Descanso." (Qur'an, 13:27-28)

7    Salmo 127:2

8    Sai Baba dice que el principio Átmico (Yo soy) es aquello que está consciente entre los estados de la vigilia y el dormir. Ver Cursos de Verano en Brindavan – Discurso de Baba del 29.5.1990)

      El Buda también habló acerca del conocimiento de la senda del medio, que concede la visión y el conocimiento y conduce a la iluminación (Nirvana). Ver los primeros sermones del Buda en Benares.

 

Capítulo 13

Observa Tus Pensamientos

 

1    Lucas 8:22-25; Marcos 4:35-39

2    Lucas 17:3

3    La convertibilidad de materia y pensamiento ha sido comprobada por la Ley de la Relatividad o la Equivalencia de Masa y Energía de Einstein. Ver Albert Einstein, Relativity: The Special and the General Theory. Robert W. Lawson (Ed) (Routledge 1920) P 48. En la ecuación E = mc2, E representa energía, m representa masa y c2 representa una constante que es la velocidad de la luz al cuadrado. En este caso, E representará la energía del pensamiento y mc2 es la materialización concreta de sus pensamientos. Esto significa que si quieren convertir una masa en particular en energía, habrán de hacerla vibrar al cuadrado de la velocidad de la luz. Además, si quieren convertir energía en masa, la ecuación variará a E/c2 = m. Para la materialización instantánea de la energía pensante, habrán de reducir (o dividir) la vibración de la energía del pensamiento por la velocidad de la luz al cuadrado. Este arte de reducción del pensamiento se llama concentración o focalización del pensar.

4    Discursos de Sathya Sai Baba, Tomo 22. (SSSB Publication trust, Prasanthi Nilayam) P. 148

5    Juan 1: 14

6    El cuerpo del Profeta Elías fue arrebatado, según se dice, como en un torbellino, en un carro de fuego (2 Reyes 2:11). Hay otros incidentes en la escritura que aluden a este fenómeno. Enoc se dice que se alejó caminando en la Luz, al final de su existencia corporal. Según las Escrituras 'desapareció de

pronto en la Luz de Dios' (Génesis 5: 24) El episodio de la Transfiguración es otro ejemplo (Mateo 5: 24). Muchos santos tienen el poder de aparecer de pronto en una habitación cerrada. Uno podría entender esto a la luz de la convertibilidad de materia y pensamiento, puesto que las paredes no son barreras para el pensamiento. Aquí el cuerpo es transformado instantáneamente en pensamiento y de nuevo en materia.

7    El Silencio es la doble negación de los objetos (cosificación) y del vacío (des-cosificación)

8    Génesis 1: 3

9    En el espectro de la energía física, tienen las ondas de luz visible, las ondas de radio, los rayos X, los Rayos Gamma, las radiaciones infrarrojas, las radiaciones ultravioletas etc. Hay ciertas cosas que no pueden hacer usando las ondas de luz visible. Por ejemplo, si quieren examinar el esqueleto de un cuerpo, deberán usar los Rayos X. Asimismo, cuando quieren conversar con un amigo al otro extremo del globo, deberán recurrir a la ayuda de las ondas de radio.

 

Capítulo 14

La Senda sin Huellas

 

1    "Amar a Dios con toda el Alma" corresponde a la senda hindú del 'Jnana Yoga' como se expresa en el Bhagavad Gita.

2    Lucas 11: 1

3    Mateo 6: 7-13

4    La "Oración del Silencio" es la oración secreta. Ver Mateo 6: 6 – Jesús les dice a sus discípulos, cuando deseen orar, vayan por sí mismos (es decir, adéntrense en Sí Mismos como 'yo soy yo'), cierren la puerta tras de ustedes (es decir, la puerta del complejo cuerpo–mente) y oren a su Padre (es decir al 'Yo soy') en secreto.

5    Lucas 18: 1 y 21: 36

6    Juan 4: 24

7    1 Corintios 2: 11

8    Discursos de Sathya Sai Baba, Tomo 32, Parte I (ed. 2001) p 178

9    Juan 4: 8

10  Juan 4: 7

11  Esta historia es un relato de San Agustín de Hipona (354 – 430) quien luchaba con el problema de: ¿cómo puede la mente conocer a Dios? Un buen día daba un paseo a la orilla del océano perdido en silenciosa contemplación. Mientras caminaba, se topó con un niñito que había cavado un hoyo en la arena y estaba acarreando agua de mar en el cuenco de sus manos, hasta su agujero.

       Agustín se extrañó al ver al niño, se detuvo y le preguntó qué era lo que quería hacer. El chico le respondió que quería transferir el océano hacia el agujero que había cavado. Al santo le divirtió la audacia del chico. Le dijo que era una mera pérdida de tiempo. Primero, el hoyo no era lo suficientemente grande para contener las aguas del océano y en segundo término, si fuera tan grande, le tomaría incontables períodos de vida transferir sus aguas en el pequeño cuenco de sus manos. El chico levantó entonces la cabeza y le dijo al santo, "¡Así también lo es para la mente el entender a Dios!" El niño desapareció de inmediato y Agustín se dió cuenta que era Jesús quien había venido como un niño pequeño para enseñarle esta lección.

12  El místico sufi Rumi Jalaladim, solía decirle a sus discípulos, 'Si no quieren desnudarse, no entren al río de la verdad'.

13  La declaración de "Pienso, luego existo' constituía el núcleo de la filosofía de René Descartes, el filósofo francés, quien fuera considerado más tarde como 'el padre de la moderna filosofía occidental'.

 

Capítulo 15

Quédate Quieto y Conoce

 

1    Lucas 18: 18-27

2    Lucas 18: 25

3    Mateo 18: 25

4    En los Vedas, el Sí Mismo o Atma es descrito en términos similares.

5    Mateo 6: 24. La declaración, 'No pueden servir a Dios y a las riqueza' significa que no pueden identificar al Sí Mismo con objetos (Yo soy esto o aquello) y mantenerse al mismo tiempo conscientes de su verdadero Sí Mismo (Soy el que soy). La Auto-objetivización y la Concienciación son auto-contradictorias.

6    Marcos 4: 11

7    Lucas 8: 9 y Marcos 4: 12

6    Ramana Maharshi explicaba este método de auto-indagación. Ver Vichara Sangraham, 2003

 

Capítulo 16

Antes del Principio del Tiempo

 

1    Juan 8: 31, 51

2    Juan 8: 56

3    Juan 8: 58

4    'Ekoham Bahuh syam – Soy uno; me volveré muchos' – se encuentra en el núcleo de la filosofía Vedanta. Ver Lluvias de Verano en Brindavan, 1979, P. 9

5    1 Juan 1: 5

6    Eclesiastés 4: 8. El Corán lleva el mismo mensaje, "En el Nombre de Dios, el Misericordioso, el Compasivo. Digan Él es Alá, el Uno y Único, Alá el Eterno, Él no engendra ni es engendrado; y no existe nadie como Él" (Qur'an 112) Todo el Vedanta hindú está repleto de dicho similares. "Dios es uno, no hay un segundo" (Ekam Eva Adwithiyam Brahma) y "No existe sino Uno; aquellos que han visto la verdad le alaban de muchas maneras" (Ekam Sath vipraah bahudhaa vadanthi)

 

Capítulo 17

El Universo es Mi Cuerpo

 

1    Juan 6: 1-15 y Mateo 14: 13-21 y 15: 32-38

2    Juan 6: 16, 22, 25-27

3    Juan 6: 51

4    Juan 6: 53, 55-56

5    Juan 6: 66

6    Marcos 14: 22-24 y Lucas 26: 26-28

7    N. Kasturi, Sathyam Sivam Sundaram Parte IV (2003) P. 101

8    Colosenses 3: 15; Corintios 10: 17; 12: 12-27; Romanos 12: 5; Efesios 2: 16; 4: 4

9    Juan 6: 35 y 53

10  La Plegaria de San Francisco de Asis

11  El Sol contiene el 99% del total de la masa del sistema solar. En otras palabras, si juntaran los planetas del sistema solar, Júpiter, Saturno, Urano y todos los demás, su masa total no llegaría al 1% de la masa del Sol.

12  Una galaxia es una congregación de billones de estrellas que se mantienen unidas por la gravedad. La Vía Láctea que incluye al Sol tiene aproximadamente 100.000 años luz de diámetro y contiene por lo menos 200 billones de estrellas. Un año luz es la distancia que recorre un rayo de luz en un año. Esto es aproximadamente 9.7 trillones de kilómetros. G. Venkataraman (2007) En Busca del Infinito (Prasanthi Nilayam radiosai.org/Journals/Vol_05/01JAN07/04-musings.htm)

13  En el relato védico de la creación, el Bhuthakasa (universo físico denso) es un pequeño punto dentro del Chittakasa (el espacio mental sutil) el cual no es sino un átomo dentro del Chidakasa (la Forma Causal del Universo). La Divinidad está más allá de ellos y los contiene a los tres. Ver el Bhagavad Gita, Parte I. (Discursos de Sathya Sai Baba, SSSB Publication Trust 2005) P. 19

14  Mateo 6: 25-33

15  Lucas 12: 31 "Busquen primero el Reino de Dios (vale decir el 'Conocimiento de Sí Mismos) y todo lo demás se les dará por añadidura." Ver también versículo 32: "No temáis pequeño rebaño, porque es del agrado del Padre (es decir el 'Yo soy') el darles el Reino (que es el 'Yo soy')." En otras palabras, no hay necesidad de preocuparse, puesto que ya son el 'Yo soy'.

16  Mateo 6: 22

17  Proverbios 15:3

18  Salmos 139; 7-12; 15 (Paráfrasis del autor, Yahvé ha sido traducido acá como el 'Yo soy')

19  Eclesiastés 1: 9

20  Romanos 8: 22

21  1 Reyes 8: 9 ; 2 Paralipómenos (Crónicas) 5: 10

22  Hechos 17: 18

 

Capítulo 18

Dios desde Dios

1    Juan 10: 22-24

2    Juan 10: 30

3    Juan 10: 33

4    Salmos 82: 6

5    Juan 10: 34-36

6    Eclesiastés 1: 9 "Aquello que hasta aquí ha sido es lo mismo que será, aquello que se ha hecho es lo mismo que se ha de hacer, y no hay nada nuevo bajo el sol."

7    Juan 1: 1 - "Y el Verbo era Dios".

8    Colosenses 1: 8

9    Juan 1: 1

10  Juan 1: 2 – 3

11  Mandukya Upanishad – capítulo 1: 1

 

Parte IV – "La Cruz"

 

1    La implicación de esta declaración es, 'Estoy muerto, por lo tanto estoy vivo' o 'Yo no soy, por lo tanto Yo soy'. Es la negación del falso sí mismo o ego. La percepción consciente de la Consciencia 'Crística' es la concienciación del Yo soy sin-yo.

 

Capítulo 19

Hacerse el Muerto

 

1    Mateo 5: 3-10

2    Esta es una historia Sufi

3    Gems from Bhagavan, Madaliar A.D. (Ed) (Tamilnadu: Sri Ramanasramam, 2003) P 16

4    Eclesiastés 10: 2

5    Juan       14: 27 "La paz les dejo, mi paz (la paz del 'Yo soy') les doy: yo no se la doy como la da el mundo. No se turbe su corazón, ni se acobarde."

6    Juan 15: 11

7    Mateo 5: 44, Lucas 6: 27

8    Mateo 19: 21

9    Lucas 6: 29

10  Mateo 5: 41

11  Lucas 6: 30

12  Lucas 6: 35

13  Lucas 6: 29

14  El Sí Mismo carece de ropas, vale decir el Sí Mismo carece de apegos.

15  Lucas 6: 37

16  Mateo 7: 2

17  Lucas 6: 31, Mateo 7: 12

18  Lucas 9: 48; 22: 26, Marcos 9: 35, Mateo 23: 11

19  Mateo 10: 39, Lucas 17: 33; 9: 24, Marcos 8: 35

20  Juan 15: 19

 

Capítulo 20

El Camino de la Cruz

 

1    Mateo 26: 36, Lucas 22: 39, Juan 18:1

2    En la Cábala está el Árbol del Conocimiento y el Adan Karmon u Hombre Primordial y universal. Está 'plantado' en el medio del 'Jardín del Edén' y concede el conocimiento de la Vida y la muerte. Génesis 2: 9

3    Lucas 1: 26, Lucas 9: 23, Mateo 16: 24

4    Oseas 4: 6 - "Mi pueblo está siendo destruido porque no me conoce. Es todo culpa de ustedes, sacerdotes, porque ustedes mismos rehusan conocerme."

5    En la tradición judeo-cristiana, 'Satán' es sinónimo con 'separación de la divinidad' como resultado del 'orgullo'. Originalmente, Satán era uno con Dios (lo cual significa que el ego no tiene una existencia separada del Sí Mismo). 'Satán era visto como el 'hijo de Dios', 'ángel de Dios' (Job 1: 6) quien fuera 'expulsado', 'echado fuera' o 'separado' de Dios o 'el cielo'. Apocalipsis 12: 7-10) De ahí que 'Satán' o 'el ego' es el sentido de la separación. Debido a que este 'sentido de separación' es falso (una ilusión) 'Satán' es visto también como un 'engañador' (Apocalipsis 12: 9); 'padre de la mentira' (Juan 8: 44) y 'tentador' (Mateo 4: 5).

6    La tradición católica habla de las catorce Estaciones de la Cruz, que son representaciones de 'los sufrimientos', 'la muerte y 'la resurrección' de Jesús.

7    Gálatas 3: 27-28 – "Cuantos fueran bautizados en Cristo se revistieron de Cristo. No hay ya judío, ni griego; ni siervo, ni libre; ni hombre ni mujer. Porque todos son uno en Cristo Jesús."

8    Génesis 2: 24

9    Evangelio de Maharishi, Las Enseñanzas de Ramana Maharshi (2002) P. 25

10  Salmo 46: 10

11  La religión judía se apropió de Yahvé como un Dios personal exclusivo de la nación judía. Sin embargo, con el tiempo esta idea religiosa se fue desarrollando y Yaheh fue visto como perteneciente a todas las naciones. Isaías 2: 2-4 cuando todas las naciones llegarán a la Montaña de Yahvé... y no desenvainará la espada un pueblo contra otro.

12  Este es el significado de la declaración de Maharishi, 'el Silencio siempre está hablando, es el flujo perenne del lenguaje,' Ver opus citatus 10

13  Lucas 10: 21

14  El filósofo griego Sócrates, solía decir, "lo único que sé es que nada sé". A esto se hace a menudo referencia como 'la paradoja socrática' – "nada sé por lo tanto soy conocimiento". Ver 'La República' de Platón, Libro 1.

15  Efesios 5: 14

16  Jesús (quien representa al ego del hombre) fue crucificado desnudo. El Maharshi circulaba sin ropas. En la religión hindú existe una tradición de los sabios desnudos. Rumi Jalal al-Din (+ 1273) un místico musulmán, dijo una vez, "Si no estás dispuesto a desvestirte, no entres al río de la verdad". En la Biblia hebrea, Adán y Eva 'andaban' desnudos en el Jardín de la consciencia eterna (paraíso). "Aunque estaban ambos desnudos, ninguno sentía vergüenza". (Génesis 2: 25) En el estado de unicidad, no se daban cuenta de su desnudez. Cuando no existe sino el Uno, ¿quién estaría allí para ver a otro?

17  Esta es la descripción de Sri Sathya Sai Baba de la esencia del cristianismo como se encuentra grabada en Su emblema del 'Sarva Dharma' – "Deben crucificar a su 'yo' en la cruz del Calvario para producir en ustedes la resurrección del Espíritu Inmortal."

 

Capítulo 21

El Sepulcro Vacío

 

1    Mateo 28: 6, Juan 20: 2, Lucas 24: 6, Marcos 16: 6

 

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      Las citas bíblicas en este libro han sido tomadas de las siguientes versiones de la Biblia:

 

1.   New King James Version (NKJV)

 

2.   King James Version w/Aphocripha (KJVA)

 

3.   New Living Translation (NLT)

 

4.   The New Jerusalem Bible (JB)

 

5.   Amplified Bible (AMB)