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sábado, 9 de octubre de 2021

"JESUS Y SAI BABA SON UNO" Entrevista con el Padre Charles Ogada

"JESUS Y SAI BABA SON UNO"
Entrevista con el Padre Charles Ogada
 
 
"Si no comprendemos la realidad de Jesús nos será imposible comprender la realidad de Sai Baba. ¿Y cómo podemos comprender la realidad de Jesús? Sólo podremos hacerlo cuando comprendamos nuestra propia realidad", dice el Rev. Padre Charles Francis Ogada, ante una pregunta de Juan Carlos Ponce de León, durante una muy interesante y reveladora entrevista en la que él relata sus experiencias con Bhagavan Sri Sathya Sai Baba.
 
Juan: No sabía que un padre como usted iba a hablar en Navidad en la Divina Presencia. Cuando me enteré, mi corazón se alegró mucho. Su discurso fue como un regalo de cumpleaños para mí. Swami también lo mencionó a usted algunas veces durante Su discurso.
 
Padre Charles: Sí. Él dijo que yo había sido Su devoto desde la niñez.
 
Juan: ¿Usted no lo sabía?
 
Padre Charles: No. Eso fue para mí una revelación. Cuando Él dijo que yo recordaba todo lo que me había ocurrido durante mi niñez, las experiencias espirituales de mi niñez cobraron vida para mí. Él fue Aquel que me atrajo, me preparó y me acercó hacia Él. Cuando llega el momento adecuado, todo ocurre según Su Plan.
 
Juan: Cuéntenos cómo llegó a saber acerca de Swami.
 
Padre Charles: Muchas personas piensan que ellas han llegado a Swami por sus propios esfuerzos. Pero esto no es así. Es Swami quien nos ha atraído hacia Él. Jesús también lo dijo: 'Nadie viene a mí si Mi Padre no los atrae hacia Mí'. Ésta es mi experiencia.
Ya les conté lo que me ocurrió cuando tenía diecisiete años... cómo la Voz me dijo: '¿Qué quieres hacer con esta vida?' Esa Voz llenó mi Alma y mi Corazón con tanto Amor que respondí: '¿Qué otra cosa, Padre, sino darte esta vida a Ti?'. Desde ese mismo instante, el mundo externo dejó de tener sentido para mí. Cuando uno prueba la bienaventuranza del Espíritu, todo lo demás se vuelve insípido.
Comencé a pensar cómo darle esta vida al Padre. Antes de este encuentro, me estaba preparando para entrar en la Universidad para estudiar medicina. Cambié de parecer porque pensé que el mejor modo de darle esta vida a Dios era uniéndome a una orden religiosa. Entonces me uní a la Congregación de los Padres y Hermanos del Espíritu Santo, los 'Espiritanos'.
 
Juan: ¿Quién fundó esa orden?
 
Padre Charles: Hay dos fundadores: Claude Pourlat de Place y Francis Paul Liberman. Ellos fundaron esta orden misionera internacional de hombres que dedican su vida entera al servicio de los pobres.
Me uní a esta orden a los dieciocho años. Inicialmente todo era hermoso. Dios me llenaba con tanto apoyo espiritual y dulzura. Sin embargo, a lo largo del camino, después de nueve años de buscar intensamente a Dios, no podía encontrarlo. El mundo ya estaba muerto para mí y entonces fue como si Dios Mismo se estuviera escondiendo de mí. Era como estar muerto. Estaba atravesando la noche oscura del alma. Quería dejar el seminario. Entonces mi padre enfermó gravemente.
 
Juan: ¿Su padre era un hombre mayor entonces?
 
Padre Charles: Él tenía cincuenta y ocho años. Regresé a mi hogar para verlo porque él me había mandado decir que fuera. Tenía cáncer de médula. Los dolores eran agudísimos. Mi viaje con él en su sufrimiento y muerte fue como un despertar para mí. Fue un empujón fuerte que me impulsó a buscar las realidades más profundas de la vida. Aquello que se ve no es real. Aquello que no se ve es la realidad verdadera. Más allá de la lógica de la razón, el sufrimiento nos empuja hacia ese vacío de entrega en el cual el sufrimiento no nos toca. Mi padre pasó por este poder transformador del sufrimiento. La primera etapa es el nivel del rechazo. Cuando algo nos acontece, como un cáncer, nos preguntamos '¿Por qué a mí?' Tratamos de rechazarlo. En el jardín de Getsemaní, Jesús le oró al Padre: 'Abba Padre, todo es posible contigo. Aparta esta copa de sufrimiento de mí'. Ésta es nuestra experiencia natural. Pero debemos ir más allá de este nivel. Jesús nos enseñó a ir más allá del nivel del rechazo cuando oró así: 'Que se haga Tu Voluntad y no la mía'. Éste es el nivel de la aceptación. La aceptación conduce a la transformación y la transformación transporta al alma a la altura sublime de la entrega. En la cruz -el símbolo de la disolución final del ego- Jesús oró así: 'Padre, en Tus manos entrego mi Espíritu' y se fundió en el principio de la Divinidad.
Los sufrimientos de mi padre lo pusieron en contacto con su Ser interno. Y en esa unión mística, aunque había dolor, no había sufrimiento.
 
Juan: ¿Eso fue en el momento cercano a su muerte?
 
Padre Charles: Sí. Unos tres meses antes de su muerte. Fue como si él hubiera descubierto los secretos de la muerte. Había luz y dicha en sus ojos y la recitación constante de la dulzura de los nombres de Dios ungían sus labios. En una ocasión me llamó junto a su lecho y me dijo que iba camino al Calvario. El Calvario es el símbolo cristiano de la entrega total y la fusión del alma con el Alma Universal. Me pidió que pidiera una Novena de misas (servicio religioso cristiano de nueve días) para él, orando por fortaleza y valor para llegar al Calvario. Después de eso me dijo: 'Estoy ofreciendo estos sufrimientos míos para la alegría del mundo'. En ese momento, yo no sabía que uno podía ser tan desinteresado en su plegaria. Él se ofreció a sí mismo, no para algo, ni siquiera para ir al cielo, sino por la felicidad del mundo. Loka Samasta Sukhino Bhavantu (Que todos los seres del mundo sean felices).
Es inusual y muy extraño que uno conozca la hora de su propia muerte. Tres días antes de su muerte, mi padre nos llamó junto a su lecho (a mi madre, al hermano menor que me sigue y a mí) y nos dijo que dejaría su cuerpo el miércoles. Ese día era el lunes 25 de agosto de 1997. Nos dijo que estuviéramos listos y preparados para lo que iba a ocurrir ese día, es decir, el miércoles 27. Por supuesto, no lo tomamos seriamente porque no queríamos creer que él nos estaba dejando. Él nos dijo muchas cosas que nos pidió que escribiéramos. Ese miércoles, alrededor de las 3:45 de la tarde, nos llamó a los tres junto a su lecho y dijo: 'Ya es hora'. Me dio su mano y me pidió que comenzara a recitar los nombres de Dios. Comenzamos a cantar la letanía del sagrado Corazón de Jesús. Mientras recitábamos estos sagrados Nombres de Dios él dejó su cuerpo como alguien que se hubiera quedado dormido.
Su muerte fue como un despertar para mí. Una de las cosas que me dijo antes de morir fue: 'No dejes el sacerdocio. Muchos vendrán a ti'.
 
Juan: Al principio él no estaba feliz de que usted se hiciera sacerdote.
 
Padre Charles: Sí, al principio. Gracias a él yo regresé al seminario. Fue entonces que el Amado Swami llegó a mí.
 
Juan: ¿Cómo llegó Él?
 
Padre Charles: Primero estuvo este sacerdote. Su nombre es Rev. Padre Raymond Arazu. Él era nuestro profesor en un curso de religiones comparadas. Durante una de sus clases él mencionó el nombre de Sai Baba.
 
Juan: ¿Mencionó el nombre de un modo positivo o negativo?
 
Padre Charles: De un modo positivo. Él también es un devoto.
 
Juan: Hay muchos sacerdotes que son devotos en secreto.
 
Padre Charles: ¡Sí, muchos! Ellos rinden culto y adoran a Swami en secreto. Como Nicodemo en la Biblia, que va a Jesús en la noche. Pero este sacerdote, el padre Arazu, ya no es un devoto en secreto. De otro modo, yo no estaría mencionando su nombre. De hecho, él ahora da Satsangs en su residencia cuando la gente llega para saber acerca de Sai Baba y de la universalidad de la religión. Una vez él me dijo que ganó su libertad porque la Iglesia no sabe qué hacer con él. Ellos simplemente lo dejan ser.
 
Juan: ¿Usted piensa que el Vaticano y la Jerarquía de la Iglesia saben que muchos sacerdotes se están volviendo devotos de Sai Baba?
 
Padre Charles: Sí, por supuesto. El punto es que mientras uno no lo haga público de ninguna forma, expresando su fe y devoción por Swami, la Iglesia puede hacer poco o nada con uno. Por ejemplo, mire el caso del padre Don Mario Mazzoleni, que fue excomulgado. Hasta que Mario escribió su libro 'Un sacerdote católico encuentra a Sai Baba', él estuvo a salvo. De hecho, fue el libro lo que lo metió en 'problemas'.
El libro se volvió para la Corte de la Iglesia, por así decirlo, una prueba de que él estaba yendo contra la fe de la Iglesia. Hay tantos sacerdotes que vienen a Puttaparthi en secreto y regresan después de haber tenido el darshan de Swami.
 
Juan: ¿Entonces la Iglesia permite que uno ame a Swami pero no  abiertamente?
 
Padre Charles: En realidad no está permitido. No es oficial. Sin embargo, la fe es algo interno. Está más allá del alcance de alguien. Mientras la fe permanezca adentro, uno está a salvo de las manos de la Jerarquía eclesiástica. Pero cuando uno empieza a escribir y a predicarlo abiertamente, entonces ellos tienen pruebas en su contra para la excomunión y otras medidas punitorias.
 
Juan: ¿Usted tuvo miedo de dar ese discurso de Navidad el día de Navidad frente a miles de devotos reunidos a los Pies de Loto de Swami?
 
Padre Charles: No. Fue por Su gracia. Fue el Amor de Swami. Si debido a esa gracia uno se mete en un lío, entonces es un buen lío. 
 
Juan: Todos van a leer acerca de usted porque Sai Baba durante Su discurso lo mencionó un par de veces. ¿Cree que la Jerarquía sabrá acerca de ese discurso?
 
Padre Charles: Los tentáculos de la Iglesia son muy fuertes. Seguramente lo llegarán a saber.
 
Juan: ¿Está seguro de que cuando usted regrese lo llamarán para hablarle?
 
Padre Charles: Ocurrirá lo que sea la voluntad de Swami.
 
Juan: ¿Pero no tiene miedo?
 
Padre Charles: ¿Miedo de qué? Cuando realmente tomamos conciencia de la realidad de Swami, entonces sabemos que jamás puede haber lugar par el temor en nuestras vidas. Nada se le escapa a Él. Lo que sea Su voluntad ocurrirá y Su voluntad es buena para nosotros porque Él nos Ama. Su voluntad es amor para nosotros. Así que si Él dispone que yo pase por ciertos sufrimientos debido a esto... de hecho, Su voluntad no puede ser llamada sufrimiento. El sufrimiento se experimenta cuando no hay amor. Donde hay amor, las punzadas del sufrimiento se transforman en la dicha de la ofrenda. Hay ciertas cosas que uno hace por sus seres queridos. Aunque son duras y dolorosas, uno disfruta haciéndolas porque lo hace con amor. Por ejemplo, la madre que está dando a luz a su hijo. Es sufrimiento, pero no es  sufrimiento. El dolor del parto se disuelve en el éxtasis y la alegría de la visión del recién nacido, vestido en belleza y beatitud. Éste es el poder del Amor; el amor materno, el amor Divino. Cuando hacemos cosas por Swami, estamos listos para entregar el cuerpo porque lo hacemos por amor a Él. Es Él quien nos amó primero. Su amor nos llena con ese espíritu de sacrificio. ¡No hay amor sin sacrificio y ese sacrificio da alegría! ¡Vean todo lo que los discípulos de Jesús tuvieron que padecer por Su amor! Sin embargo, ellos estaban felices. San Pablo pasó por muchas dificultades para difundir el mensaje de Jesús. Él era feliz atravesándolas porque amaba a Jesús. De hecho, él quería hacerlo una y otra vez a causa de su amor por Jesús.
La voluntad de Swami fue que yo hablara. Sin Él yo no podría haber hablado. Así que fue Su voluntad que yo hablara y yo hablé. Entonces es asunto de Él lo que decida hacer con mi disertación. Habiéndome entregado a Él, lo mío es disfrutar de Su obra de teatro.
 
Juan: Si alguien le ha entregado su vida a Swami y él no está disfrutando de Su obra, ¿qué piensa usted de esa situación?
 
Padre Charles: La persona no se ha entregado. Aunque afirma haberlo hecho, la verdad es que no se ha entregado completamente. Sigue pensando: 'Esta es mi vida o al menos parte de ella me pertenece'. En este caso, uno le está dictando a Dios el 'cómo', 'cuando', 'qué', 'quien' y 'por qué' de su vida. Cuando uno dicta estas circunstancias, aunque dice que se ha entregado a Dios, de hecho quiere que Dios se entregue a uno. Uno quiere que Dios se adapte a sus pedidos. Y cuando Él no lo hace, uno se inquieta, se desalienta y se decepciona. En esta situación todavía hay dos voluntades: la voluntad de uno y la voluntad de Dios. En la entrega, cuando uno realmente le ha dado su vida a Dios, hay una sola voluntad, la voluntad de Dios. Ya no es uno el que vive, como dice San Pablo, sino que es Dios quien vive en uno. No hay ego, no hay 'yo', ni 'mi' ni 'mío'. Es todo 'Dios', 'Dios' y 'Dios'.
 
Juan: ¿Entonces qué ocurrió después de que el sacerdote mencionó el nombre de Sai Baba?
 
Padre Charles: Swami se me apareció en un sueño. Él vino a mi sueño y me abrazó. Ese fue mi encuentro más espiritual con Él. Ocurrió cuando yo todavía era un seminarista estudiando para ser sacerdote. ¡Él vino como energía pura... luz pura... amor puro... vestido de un rojo radiante... resplandeciente de Gloria! Hizo un movimiento circular con Su Mano. Yo no sabía entonces que Él tenía ese modo de mover Su Mano para materializar cosas. Este movimiento no creó ningún objeto en particular sino energía pura. Esa ola de energía me atrajo hacia Él como la sal (¿saben cómo se disuelve la sal cuando uno la pone en agua?) Me disolví en Él. No había un yo separado. Yo era simplemente uno con Él. Su Amor fue como el océano que desbordó el río de mi corazón. En ese instante, supe que Él era la Voz que me había dicho nueve años antes '¿Qué quieres hacer con esta vida?' Lo supe. No fue un conocimiento intelectual. Fue una conciencia espiritual que trascendía la lógica de la razón.
 
Juan: Es el conocimiento del Corazón.
 
Padre Charles: Sí. El conocimiento del Corazón: Ese sentimiento intuitivo que le dice al niño 'ésta es mi madre'. ¿Cómo sabe uno que su madre es su madre? Es el conocimiento del Corazón.
 
Juan: ¿Siente usted que las enseñanzas de Jesús tienen una dimensión diferente para usted desde que entró en contacto con el mensaje de Sai Baba?
 
Padre Charles: Cuando conocí a Baba encontré a Jesús. Fue una revelación sobre otra. Las enseñanzas de Jesús y de Swami son una. Ellas no se pueden contradecir porque el Padre y el Hijo son Uno. Jesús no dijo nada que no hubiera oído del Padre. El no hizo nada que no hubiera visto hacer al Padre (Juan 5:19; 8:28)
Tomemos algunos ejemplos. Un día, un escriba, un experto en ley religiosa, le preguntó a Jesús cuál era el mandamiento más importante de la Torá. Este escriba le estaba pidiendo a Jesús que diera la misma esencia de la Biblia; aquello mediante cuya comprensión todo lo demás es comprendido y sin cuya comprensión todo conocimiento es un desperdicio. Jesús respondió: '¡Escucha, oh Israel, el Señor tu Dios es Uno! Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu mente y con todas tus fuerzas... y a tu prójimo como a ti mismo. No hay mayor mandamiento que éste'. (Marcos 12:29-31)
Este mandamiento comienza con un llamado al Silencio: 'Escucha, oh Israel, el Señor tu Dios es Uno'. Es en el silencio donde experimentamos la Verdad de Dios. Tenemos que aprender el arte de escuchar. Escuchar significa calmar las agitaciones de la mente.
Significa quietud mental. En otro verso la Biblia dice: 'Permanece Quieto y sabe que Yo soy Dios' (Salmos 46:10). Es en la Quietud que experimentamos la Realidad de Dios como el Uno sin segundo, el Todopenetrante, Omnipresente, Omnisciente, Omnipotente, Absoluto, Infinito y Eterno. ¡Dios es Uno! No hay otro. Cuando uno piensa que es diferente de Dios, crea la ilusión que procura separar lo inseparable.
Todos nosotros estamos en Dios como Sus extremidades, Su cuerpo. En Dios vivimos y nos movemos y tenemos nuestro ser, dice San Pablo. Dios y Su creación son inseparables como el sol y sus rayos, el océano y sus aguas, el árbol y sus ramas. Jesús dijo: 'Yo soy la Vid, ustedes son las ramas'. ¿Puede la Vid existir sin sus ramas o las ramas existir separadas de la Vid? Aquí llegamos a la misma esencia del mensaje de Swami, el mismo meollo de los Vedas y la gema de todas las escrituras.
La siguiente frase del mandamiento es este antiguo y claro llamado al amor. 'Y amaras al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu mente y con todas tus fuerzas'. ¡Amor! El amor es la corriente, la energía, la fuerza, la fuente, el sostén. Amar a Dios con todo el corazón es la senda de Bhakti Yoga; es unión con Dios a través de la devoción pura. Amar a Dios con toda nuestra mente es la senda de Jñana Yoga; es la unión con Dios a través de la luz de la sabiduría. Amar a Dios con todas nuestras fuerzas es la senda del Karma Yoga; la unión con Dios a través del servicio desinteresado. Estas tres sendas no están separadas entre sí. El hilo que las une es el amor. El amor es la corriente. Cuando llega al corazón, éste se inunda con la bienaventuranza y el éxtasis de la devoción. Cuando llega a la mente, ésta brilla como la eterna luz de la sabiduría. Cuando fluye a través de nuestras manos (fuerza), nos eleva y sostiene a todos en el servicio desinteresado. ¡Sin Amor, los rituales de la devoción, los rigores del intelectualismo y el trabajo de nuestras manos son en vano! San Pablo lo dice: 'Si lo poseo todo pero no tengo amor, entonces no soy nada'.
¿No podemos ver que el mensaje es uno? Estas tres sendas de la devoción, la sabiduría y el servicio desinteresado forman la misma esencia del Bhagavad Gita enseñado por el Señor Krishna a Arjuna en el campo de Dharmakshetra. Éste es el mensaje de Sai Baba: ¡Amor, Amor, Amor! Él se dirige a nosotros como 'Encarnaciones del Amor'. Nos transmite estas antiguas enseñanzas con frases simples y pegadizas: 'Ama a todos, sirve a todos', 'Ayuda siempre, no hieras nunca', 'Dios es Amor, vive en Amor'. Cada día, vemos Su Vida como un perfecto ejemplo de Su mensaje.
Jesús dijo: 'Ama a tus enemigos'. Esta enseñanza es una de las mayores revoluciones espirituales en la historia de la humanidad. Ama a tus enemigos y haz el bien a quienes te odian. Ésta es la enseñanza fundamental de Sai Baba: Amar a todos, servir a todos. Swami no ha dicho 'Ama a algunos o sólo a aquellos de la misma afiliación religiosa, o a miembros de la familia o a aquellos que te aman'. Esto es amor restringido. Swami dice: 'El Amor es expansión. Expandan su corazón para abarcar a todos. ¡Amen a todos! No sólo a los seres humanos sino a toda la creación, las montañas, los océanos, las aves, los animales, los árboles, las estrellas... toda la creación es una manifestación de la Divinidad. Ámenlos como tales y permitan que su servicio emane de las raíces de ese divino amor'.
Los cristianos debemos comprender la realidad de Jesús. Si no comprendemos la realidad de Jesús nos será imposible comprender la realidad de Sai Baba. ¿Y cómo podemos comprender la realidad de Jesús? Sólo podremos hacerlo cuando comprendamos nuestra propia realidad. Esto se debe a que somos uno con Dios.
 
Juan: Es como una cadena.
 
Padre Charles: Sí, y debemos encontrar el origen de esa cadena. Está en el interior. Por ejemplo, la gente a menudo hace la pregunta '¿Quién es Sai Baba?' Pero esta pregunta no es correcta. Primero hay que descubrir quién es el que hace la pregunta '¿Quién es Sai Baba?'
¿Quién eres tú? Si el que pregunta no conoce su propia realidad, ¿cómo puede captar la solución a la pregunta que ha hecho? Primero hay que descubrir la realidad del que pregunta. Cuando descubren eso, entonces automáticamente conocerán la realidad de Sai Baba. Esto se debe a que Sai Baba es uno con ustedes. El 'apuntador' de la pregunta es la solución a la pregunta. Conózcanse a sí mismos y entonces sabrán que el ser en ustedes es Sai Baba. Sin este Conocimiento del Ser, es una pérdida de tiempo tratar de captar la realidad de Dios.
¿Por qué la jerarquía religiosa judía y la aristocracia eliminaron a Jesús? ¿Por qué lo mataron? ¡Porque jamás comprendieron quién es Jesús realmente! Y nosotros no somos mejores que ellos. Después de 2000 años, todavía no hemos comprendido la realidad de Jesús. Esa es precisamente la causa de todas las divisiones y luchas no sólo dentro de las iglesias cristianas sino también entre las diferentes creencias religiosas.
Por ejemplo, Jesús dijo una vez: 'Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie puede venir al Padre si no es a través de Mí' (Juan 14:6)
Ahora bien, eso ha causado muchísima confusión en el foro cristiano.
 
Juan: Sí. Muchos de mis amigos cristianos vienen a mí y me dicen: 'Jesús es el Único Señor. ¿Por qué seguir a Sai Baba cuando Jesús dijo que Él es el Único Camino hacia el Padre?'
 
Padre Charles: ¿Pero quién es Jesús? ¿Quién es ese Camino? ¿Quién es esa Verdad? ¿Quién es esa Vida? ¿Se está refiriendo Jesús a Su cuerpo físico o al nombre 'Jesús'? Cuando Jesús dice 'Yo soy', ¿qué quiere decir exactamente? Ahora di 'Yo soy'.
 
Juan: Yo soy.
 
Padre Charles: 'Yo soy' también te está hablando a ti ahora. ¿Quién es ese 'Yo soy'? Es Dios. Jesús no se ve a Sí Mismo como el cuerpo. Jesús no se ve a Sí Mismo como el Nombre. Dios tiene tantos nombres. Dios está más allá del nombre. Jesús se identifica a Sí Mismo con el PRINCIPIO DE 'YO SOY'. Jesús es existencia pura, sat-chit-ananda, el 'YO SOY EL QUE SOY'. Todo lo que dice 'YO SOY' es Jesús. Esa silla sobre la que estás sentado está diciendo 'Yo soy', de otro modo no podrías sentarte en ella.
En el evangelio, según San Juan, Jesús les dijo a algunos judíos que Abraham (Aham Brahma en sánscrito significa 'Yo soy Dios') ansiaba ver Su día y que lo vio y estuvo feliz. Ellos le replicaron a Jesús: 'Ahora sabemos que estás poseído por el demonio. ¡Tú aún no tienes 50 años y afirmas que Abraham, que vivió hace miles de años, vio tu día y se alegró! ¿Quién te crees que eres? Algo debe andar mal en ti. ¡Has perdido la razón!' Jesús respondió: 'Antes de que Abraham fuera, Yo soy'. Ahora bien, noten la elección de palabras de Jesús: Antes de que Abraham fuera YO SOY. Por cierto, el cuerpo de Jesús no tenía 50 años.
Pero la realidad que ha tomado el nombre de 'Jesús' existía antes del cuerpo. Esa realidad es eterna, sin nacimiento y sin muerte; más allá de las dimensiones del tiempo y las especificaciones del espacio; trascendiendo los límites del nombre y los confinamientos de la forma. Jesús es la Esencia Divina, el 'YO SOY EL QUE SOY'. En el Éxodo, capítulo tres, Dios reveló Su Nombre a Moisés en la experiencia del arbusto en llamas como 'YO SOY EL QUE SOY' (Éxodo 3: 14) A menudo pasamos por alto este punto. Limitamos a Jesús a la forma, el hijo de José, el hijo de María, nacido en el tiempo, limitado a la cultura de Israel. Nosotros limitamos a Jesús al nombre 'Jesús'. Pero la verdad es que Jesús está más allá del nombre 'Jesús'. Jesús no es sólo para los cristianos. Jesús no es solo para aquellos que lo llaman 'Jesús'.
Jesús es el principio del 'Yo soy'. Este 'Yo soy' es la Vida en todos, la existencia en todos, la Verdad en todos. Todo lo que expresa 'Yo soy' está pronunciando el nombre 'Jesús'.
Cuando naciste no tenías un nombre. Pero tenías la conciencia de ser. Esa conciencia es el 'Yo soy' en ti. Ese 'Yo soy' es la Vida en ti.
Esa Vida es Jesús. Más adelante, te estamparon el rótulo 'Juan' por una cuestión de identificación social y conveniencia. Confundir el rótulo con la realidad es una señal de ignorancia.
En una ocasión, los estudiantes de Swami se reunieron alrededor de Sus Pies de Loto. Repentinamente Swami les hizo una pregunta: '¿Quién dicen ustedes que soy Yo?' Desde cada rincón de la habitación llegaron ensordecedoras respuestas: '¡Swami, Tú eres Dios!' Y Swami dijo: 'No, no'. '¡Swami, Tú eres Shiva Shakti!' Y Swami dijo: 'No, no'. '¡Swami, Tú eres Atmasvarupa!' Y Swami dijo: 'No, no'. Cuando los estudiantes agotaron todo su ingenio, contemplaron inocentemente a Swami suplicándole  que les diera la respuesta correcta. Y Swami les dijo: 'YO SOY YO'.
Esto es muy importante. Este 'Yo' está presente en todo como la primera manifestación del Ser. Cuando uno despierta del sueño profundo, la primera conciencia es la conciencia del 'Yo'. Sin esa conciencia, no hay actividad. Así que cuando Jesús dice: 'Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida...' ¿qué quiere decir? Quiere decir que 'Dios es el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie llega a Dios si no es a través de Dios'. En otras palabras, Dios es la Meta y Él es también el Camino hacia la Meta. Sólo podemos alcanzar a Dios a través de Dios.
Sólo podemos ver el sol a través de sus rayos. De modo que lo que Jesús dijo no es de ningún modo exclusivo de los cristianos o de aquellos que llaman a Dios por el nombre 'Jesús'.
Por lo tanto, si no comprendemos nuestro Ser interno, este 'Yo' al que Jesús se refiere, no podremos comprender la realidad de Jesús ni la de Sai Baba. Swami ha dicho: 'No pierdan el tiempo tratando de conocerme.
No pierdan el tiempo, porque nadie puede conocerme. Por lo tanto, tratar de comprender algo imposible de comprender es una mera pérdida de tiempo. También estarán malgastando sus energías. Sólo podrán comprenderme a Mí el día que comprendan quiénes son ustedes'.
En nuestro ascenso hacia la Divinidad, llega una etapa en que la mente se vuelve un completo obstáculo y tiene que ser suprimida si el alma ha de seguir progresando. Entonces, la pregunta '¿Quién es Sai Baba?' o '¿Quién es Jesús?' es una búsqueda espiritual interna que sólo puede ser resuelta mediante el conocimiento de nuestro Verdadero Ser. Este 'Conocimiento' está más allá de las categorías de la mente.
 
Juan: Entonces está diciendo en esencia que si tenemos problemas con Jesús, estamos destinados a tener problemas con Sai Baba.
 
Padre Charles: Absolutamente. Si creemos en Jesús naturalmente creeremos en Sai Baba. Creer en Jesús es estar vivos en Jesús (N.de la t: Juego de palabras imposible de reproducir: 'To be-lieve y Jesús is to be-alive in Jesús'). Estar vivos en Jesús es vivir ya no para nosotros mismos sino vivir la misma vida de Jesús. Cuando nos volvemos uno con Jesús, descubrimos no sólo que el Padre y el Hijo son Uno sino que nosotros somos Uno con todo.
Cuando lean en el contexto de los evangelios versos donde Jesús hizo la declaración 'Yo soy el Camino...' comprenderán esta verdad. En esa ocasión, Jesús les estaba diciendo a Sus discípulos que Él estaba yendo al Padre y que ellos sabían dónde estaba Él y cómo llegar allí.
Tomás protestó: 'No, no lo sabemos, Señor. No tenemos idea de dónde estás yendo. ¿Entonces cómo podremos conocer el camino?'
Entonces Jesús dijo: 'Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie puede llegar al Padre si no es a través de Mí. Si han sabido quién soy Yo entonces habrán sabido quién es Mi Padre. A partir de ahora ustedes lo conocen y lo han visto a Él'.
Felipe dijo: 'Señor, muéstranos al Padre y estaremos satisfechos'.
Jesús respondió: 'Felipe, ¿todavía no sabes quién soy Yo, aun después de todo el tiempo que he estado con ustedes? ¡Todo el que me haya visto ha visto al Padre! ¿Entonces por qué pides verlo? ¿Acaso no crees que Yo estoy en el Padre y el Padre está en Mí? Las palabras que digo no son mías, sino de Mi Padre que vive en Mí y hace Su trabajo a través de Mí'. (Juan; 14: 1-10)
A partir del diálogo anterior, es evidente que los discípulos de Jesús no sabían quién era realmente Jesús aunque ellos habían visto Su cuerpo físico y todos lo conocían como 'Jesús'. Sin embargo, Jesús está más allá del nombre 'Jesús'. Esto es lo que debemos comprender.
Sai Baba también está más allá del nombre y la forma. Y también lo estamos todos nosotros. No pueden decir que conocen a Sai Baba porque conocen Su Nombre y han ido a Puttaparthi a ver Su forma. El día en que realicemos al Uno detrás de la multiplicidad de nombre y forma será el día en que sepamos quién es Jesús realmente. Ese día sabremos quién es Jesús. Ese día tomaremos conciencia de que Sai Baba y Jesús son una y la misma realidad. Hasta que alboree ese día, debemos acercarnos al trono de Dios con fe y con un espíritu indagador que esté abierto a la Verdad.
Swami es la levadura que hace surgir la esencia de la Biblia. Él es el sello de nuestra fe en Jesús porque nos confirma en nuestra creencia en Jesús. Todo lo que Jesús dijo e hizo Swami lo está reafirmando, repitiendo y volviendo a consolidar. ¡Jesús es real! ¡Jesús está vivo!
¡Jesús es Dios! La Biblia dice que nadie puede decir que 'Jesús es el Señor' a menos que posea el Espíritu Santo y así es como podremos discernir cuál es verdaderamente la forma de Dios. (1 Corintios 12:3)
 
Juan: ¿Cree usted que la mayoría de los católicos que se vuelven devotos de Sai Baba van a dejar la Iglesia y comenzarán a ir únicamente a centros Sai Baba? ¿Ve usted a la Iglesia Católica vacía en el futuro y a los centros Sai Baba atestados de gente?
 
Padre Charles: No. En primer lugar debemos comprender que el Avatar Sai Baba no ha venido para comenzar una nueva religión. En cambio, Él ha venido para elevar a todas las religiones al mismo pedestal de gloria y tratarlas como una sola religión: la religión del Amor. Esto ha sido profetizado por el Profeta Mahoma (que la paz esté en él) en el Océano de Luz. Sai Baba Mismo ha confirmado esto muchas veces en Sus Discursos. Swami nos alienta no a cambiar la religión en la que hemos nacido sino que dice: 'Cada uno debe practicar su propia religión con sinceridad. Un cristiano debe ser un buen cristiano. Un hindú debe ser un buen hindú. Un musulmán debe ser un buen musulmán. Permitan que cada uno sea un buen practicante de su religión. Nadie debe criticar u odiar la religión de otro...' Jesús declaró: 'Todos son uno. Sean iguales para con todos. El Único Dios es común a todos'.
 
El Avatar Sai Baba ha venido para restaurar las bases de la Rectitud Eterna (Sanathana Dharma) en todas las religiones. Swami no ha asumido una forma para favorecer a una religión en particular. Él ha venido como el Maestro Mundial (Jagad Gurú). Cuando la Iglesia Cristiana tome conciencia de esta Verdad -que Dios está caminando hoy sobre la faz de la tierra- ese va a ser su renacimiento. Ella va a brillar en todo su esplendor y gloria. Sai Baba ha venido para conducir a la humanidad a la 'Verdad Completa'. Jesús dijo una vez a Sus discípulos: 'Tengo tantas cosas para decirles. Pero ustedes no pueden tolerarlas ahora. Cuando venga el Espíritu de Verdad, Él los conducirá a la Verdad completa'. Ese Espíritu de Verdad, Sathya Narayana, está hoy aquí con nosotros.
La Iglesia necesita un gran valor y una profunda humildad para ahondar en este hecho sobrecogedor de nuestro tiempo. Swami tiene ahora ochenta y un años. En quince años Él dejará esta forma física. ¿Cómo podemos perder esta oportunidad? Cuando Jesús caminó sobre la tierra hace 2000 años nosotros no lo tomamos en serio. Las autoridades religiosas lo rechazaron. La historia se repite cuando no aprendemos de su sabiduría. Es tiempo de que la Iglesia dé un salto de fe, se arroje a lo desconocido. Sin el vallado de la defensa, ella debe acercarse a la Realidad de Sai Baba con una disposición abierta que procure conocer la Verdad. Hoy la iglesia necesita el espíritu y el valor del Papa Juan XXIII, que convocó al Concilio Vaticano Segundo y abrió las ventanas de la Iglesia a un montón de cambios radicales y a un renacimiento.
Reconozco que los cambios en la iglesia serán difíciles debido al fuerte énfasis en la infalibilidad de la tradición. La Iglesia atesora las pasadas declaraciones de sus ancestros como algo que está más allá de los márgenes del error. Por eso estamos orando por la gracia de Sai Baba. La Iglesia es su esposa. Sólo Él puede romper sus barreras de temor y devolverle ese esplendor original de Verdad. Esta fue nuestra plegaria el día de Navidad y durante esa Santa Misa que condujimos en el Ashram con las bendiciones de Swami.
Cuando esto ocurra, cuando la Iglesia acepte a Swami, el consecuente rejuvenecimiento espiritual atraerá a todas las almas a su seno consolador. En lugar de morir, ella volverá a nacer.
 
Juan: Los devotos de Swami a menudo critican a los miembros de la Iglesia Católica debido a su antagonismo hacia ellos.
 
Padre Charles: No deberían hacerlo. Jesús es nuestro ejemplo. En la Cruz Él oró por el perdón de Sus verdugos: 'Padre, perdónalos porque no saben'. Ves, uno no puede hacer el mal con conocimiento. Es porque ellos no saben que actúan de ese modo. Cuando uno critica a quienes actúan en la ignorancia, significa que uno también es ignorante. En lugar de eso, debemos orar para que todos alcancen el Divino Conocimiento; ese alborear de la edad de oro que el profeta Jeremías predijo hace tanto: un hermano no necesitará decirle a otro 'Busca a Dios' porque todos conocerán a Dios. (Jeremías 31:34)
Ésta debe ser nuestra actitud. Habiendo venido a Swami, habiendo aceptado la Verdad de Swami y habiendo experimentado el sabor de Su Amor Universal, debemos difundir este Amor que no conoce la crítica, ni el odio ni la condenación. El Amor de Swami es como el Amor de un millón de madres. Es un amor que pasa por alto las faltas del niño, un amor que hace surgir lo que es bueno en el niño, un amor que no conoce el rechazo aun cuando el niño haya sido abandonado por todos. Ésta debe ser nuestra actitud.
Hasta las personalidades Divinas tuvieron que enfrentar este antagonismo. Jesús lo recibió en forma total. Ellos lo llamaron por todo tipo de nombres. Dijeron que Él echaba fuera a los demonios por el poder del Demonio. ¿Y cómo podía ser eso?, les preguntó Jesús.
¿Cómo puede el demonio hacer el bien? Eso es una contradicción. La misma naturaleza del demonio es el mal. La misma naturaleza de Dios es la bondad, la Bondad Suprema. Del demonio sale el mal. De Dios sale el bien.
 
Juan: Es como lo que algunas personas están diciendo acerca de Swami hoy: que Él es el demonio.
 
Padre Charles: Sí. ¡Pero vean la bondad, la fragancia celestial, el amor puro y dulce, la bienaventuranza que estremece el alma, la opulencia Divina, la radiación de suprema paz que es Swami! ¿Quién puede imputarle un sólo pecado a Swami? Aquellos que no han probado Su Amor, que no han experimentado Su toque, que observan desde lejos y se complacen en los rumores, pueden decir lo que no saben. Hablan desde la ignorancia. ¿Cómo puede usarse una regla para medir la profundidad del océano? ¿Cómo puede la mosca decir cuál es el tamaño del elefante?
¿Puede un niño describir el genio del profesor de física atómica? Sólo el Espíritu puede comprender al Espíritu. (1 Corintios 2:14) ¿Por qué les prestamos atención a los críticos que son ignorantes del Ser? Si deben indagar, busquen la Realización del Ser. Sólo los que se han fundido en el principio de Dios pueden darles una vislumbre de la Verdad de Sai Baba.
Jesús dijo a Sus críticos: 'Crean en lo que Yo he hecho, aun si no creen en Mí. Entonces comprenderán que el Padre está en Mí y Yo estoy en el Padre'. (Juan 10: 38) Aquí Jesús Mismo señaló la autoridad del ejemplo como la prueba incuestionable de lo que proviene de Dios.
Miren el ejemplo de Sai Baba, cuya vida es Su mensaje. ¿Quién en la tierra ha hecho un ápice siquiera de los servicios que Swami ha prestado a la Humanidad, tanto en las dimensiones físicas como mentales y espirituales de la existencia? No necesitamos creer en Swami. Es suficiente si creemos en las obras que Swami realiza. Sólo eso nos conducirá a la realización de la Verdad de Sai Baba.
 
Juan: Usted sabe acerca del sacerdote, Mario Mazzoleni, cómo él fue echado de la Iglesia. ¿Teme a veces que algo así pudiera ocurrirle a usted?
 
Padre Charles: No hay absolutamente ningún temor. De hecho, estoy dispuesto a entregar este cuerpo si eso hace que mis hermanas y hermanos cristianos lleguen a la Verdad de Sai Baba. Cuando recorremos los anales de la historia descubrimos cuánto sufrimiento y persecuciones muchas grandes almas tuvieron que padecer a manos de sus contemporáneos para establecer el mensaje de la Verdad y el Amor en el corazón de la humanidad. La gente no los comprendió durante su época.
Sin embargo, más tarde fueron hechos santos. Hay tantos ejemplos, como Juana de Arco, Juan de la Cruz, Tomás Aquino. Ellos sufrieron tanto para que sus hermanas y hermanos despertaran. Cuando alguien está perdido en el olvido del sueño, necesita un gran sacudón para despertar. Necesita un sacudón y un grito: ¡Vamos, despierta! ¡Despierta! ¡Hombre, despierta! ¡Mira! ¡Dios está aquí! Nuestro Padre, Sai Baba, ha venido. ¡Despierta! Si en este proceso de despertar este cuerpo sufre, entonces es un buen sufrimiento.
 
Juan: ¿Podría decirnos en pocas palabras, qué significan Sai Baba y Jesús para usted?
 
Padre Charles: Ellos son Uno. No hay un Jesús separado de Sai Baba. Ellos son uno. Yo no veo el nombre o la forma. Veo la realidad. 'El Padre y Yo somos Uno', dijo Jesús. 'Haberme visto a Mí es haber visto al Padre porque Yo soy en el Padre y el Padre es en Mí'. Como ven, cuando uno ve dos donde hay solo uno, entonces uno tiene un problema con el 'Yo'/ 'con la vista'. (N. de la T.: 'I', yo, y 'eye', ojo, se pronuncian igual en inglés) Uno está viendo doble. Cuando este problema del 'Yo'/ 'la vista' es corregido, entonces naturalmente uno verá sólo uno porque siempre ha habido uno y no dos. Dios es Uno. Por ejemplo, esto es agua. ¿Cómo le dicen en el idioma de Perú?
 
Juan: Agua.
 
Padre Charles: En inglés se llama 'water'. En mi idioma le decimos 'mmiri'. En latín, se llama 'aqua'. Los franceses se refieren a ella como 'eau' y los alemanes le dan otro nombre. ¿Estos diferentes nombres cambian la realidad del H2O? No. Cualquiera sea el nombre o la forma -líquido, sólido o gaseoso- que el agua pueda adoptar, eso no cambia su realidad. El agua es una, pero tiene muchos nombres y formas. Del mismo modo, Dios es Uno. Lo llamamos Jesús, Alá, Krishna, Buda, Baba. Este Dios único e inmutable asume diferentes formas (cuerpos) de era en era, con los poderes sobrehumanos apropiados, para enseñarle al hombre a ver al Uno tras los muchos.
Entonces, si uno ve nombres y formas, ve diferencias y comienza a pelear. Pero cuando ve la realidad, no surge el tema de cómo reconciliar a Jesús y a Sai Baba. Es como preguntar cómo reconciliar a 'agua' con 'water'. ¿Comprendes? Tenemos que cultivar la visión de la Unidad yendo más allá del nombre y la forma. Sólo cuando veamos la Unidad podremos experimentar la Divinidad. Pero cuando vemos la diversidad entonces experimentamos odio y luchas y todo tipo de fanatismo religioso.
El elixir final es el conocimiento del Ser; tomar contacto con nuestra propia Divinidad. Cuando penetramos en ese núcleo de nuestro Ser, descubrimos también que ese es el centro de todo. La Divinidad interna es la misma Divinidad en todos, sobre todos, debajo de todos, dentro de todos, alrededor de todos, con todos. Todo es Divino. Éste es el Reino de Dios del que habló Jesús.
Un pequeño cuento: Había una vez un pececito que vivía en el inmenso océano. Este pececito aparentemente estaba perturbado. Durante toda su vida él había estado tratando de ver el océano. Había viajado por todas partes en su búsqueda. Había leído volúmenes y volúmenes de literatura acerca de esto llamado 'Océano'. También había consultado a muchos expertos eruditos acerca de este tema pero nadie podía resolver su dilema. Finalmente, un día, él se acercó a la Ballena y le hizo una pregunta. Le dijo: 'Por favor, hermana Ballena, escucha las plegarias de mi corazón. Durante toda mi vida oí hablar acerca de esta cosa llamada el 'Océano'. Tantas personas han predicado y escrito acerca de él. Pero a mí me gustaría verlo, tocarlo y sentirlo yo mismo. Por favor, ¿podrías mostrarme dónde puedo encontrar a este 'Océano'? La Gran Ballena rió para sus adentros y le dijo al pececito: 'Hermano pez, ¡mira! Esto en lo que tú te encuentras ahora es el Océano. Esto que estás tocando, en lo que estás nadando, viviendo, es el Océano.
Está sobre ti, debajo de ti, alrededor de ti, dentro de ti, en todas partes. De hecho, tú no puedes vivir un minuto sin él. Es tu mismo principio vital'. El pececito no pudo creerle a la Ballena. Él dijo: 'Pero lo que me está tocando es agua, agua ordinaria. Yo quiero ver el océano'. Y se alejó con tristeza.
Verán, nosotros somos como el pececito en el océano buscando el océano. Estamos en Dios, sobre Dios, debajo de Dios, alrededor de Dios, dentro de Dios, como nuestra misma existencia. Sin embargo, estamos buscando a Dios todo el tiempo. Cuando comprendemos que somos uno con Dios,  se vuelve muy fácil comprender todo lo demás. Sin embargo, si pasamos por alto este punto, nada más puede mantenerse unido.
 
Juan: ¿Puede dar un mensaje final para los devotos de Sai Baba de Perú?
 
Padre Charles: ¡Sean felices! Todo ha sido hecho. Swami es la Totalidad, la Suma y el Substrato. No hay nada que agregar o sustraer. Ustedes son un fragmento de esa Totalidad. ¡Sean Felices! Ser es permitir que el Ser tenga lugar. El resultado es la bienaventuranza de la felicidad, es decir, la unión con Dios. Sean una flauta en Sus Manos y disfruten del flujo de Su divina melodía en y a través de ustedes. Sean un niño en Su regazo y experimenten la emoción de volar en las alas Divinas. Solo una Madre tal los llevará a la meta de la vida. Todo se hace en el Ser. No le dicten a Dios. Cuando queremos las cosas de un modo y no de otro, bloqueamos el flujo natural y espontáneo del Ser. Ser es una disposición en la que nos vaciamos para que Dios pueda llenarnos.  ¡Sean Felices! Ser no implica 'no acción'.
'¡Ah, todo se hace en el Ser, así que es mejor que duerma todo el día!' Esta actitud es una acción negativa. Cuando uno no quiere hacer, está haciendo. Es acción repulsiva. Cuando uno quiere hacer, también está haciendo. Es acción compulsiva. ¡Ni quieran ni no quieran, simplemente sean! Entonces Dios actuará. Esa efusión de energía Divina surgirá desde el interior de ustedes y los impulsará hacia la necesidad del momento. Ustedes se vuelven un instrumento. Por ejemplo, tienen allí ese grabador. Antes de ahora no lo usaron porque no habían surgido las circunstancias adecuadas. El grabador no les dicta cuando, dónde y cómo usarlo. Simplemente es. Ser es ser un instrumento en Sus
Manos y luego la potencialidad infinita del Ser se abrirá dentro de ustedes.
A menudo oigo que la gente dice: '¡Estoy haciendo el trabajo de Swami!' ¿Acaso Swami necesita algún trabajo? Esto es ego. Abandonen este sentido de ser los hacedores. Dios es el Hacedor, sin embargo, Él simula no hacer. Swami está haciendo Su trabajo a través de ustedes. Permítanselo. Sean felices. El Amor de Dios es la única razón de nuestra felicidad, de nuestra misma existencia. Sean felices, siempre felices, y entonces cantarán Sus alabanzas todo el tiempo. ¡Sai Ram!
 
 
Fuente: Entrevista recibida por Giorgio Carelli -en inglés- de su amigo croata Borna Lulic.
Traducción: Mercedes Wesley
Revisión y compaginación: Coordinación Nacional de Difusión OSSSBA