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martes, 30 de agosto de 2022

VEDISMO E HINDUISMO

Vedismo e Hindusimo


La definición de Hinduismo es un complicado asunto académico que solo puede resolverse de manera aproximada. El término Hinduismo no se refiere en realidad primariamente a una religión, sino a una cultura y a un modo de vivir y pensar asociados íntimamente a una religión.

La palabra Hindú deriva del término usado por los Persas para referirse al río Indo. La usaron más tarde los musulmanes para designar los pueblos de Asia del sur, y especialmente los no convertidos al Islam.

El término Hinduismo comenzó a usarse en el siglo XIX entre los ingleses que habitaban y gobernaban la India. Designaban así la religión de los indios que no eran musulmanes, jaínes, parsis, o cristianos. Solo más tarde, el término comenzó a ser empleado por los hindúes para referirse a su propia religión.

La cultura védica

La cultura védica es la cultura más antigua de la India y probablemente una de las más antiguas de la humanidad. El vedismo constituye la piedra basal del hinduismo. Según la tradición hindú, las enseñanzas védicas se transmitían oralmente hasta que fueron puestas por escrito, en un proceso que parece iniciado a finales del II milenio y terminado entre 800 y 500 AEC.

Hacia el final de ese lapso es que se cree que puede haber terminado el periodo védico, cuando absorbió influencias del budismo y del jainismo y comenzó a transformarse en las religiones de la India.

Mapa del norte de la India a fines del periodo védico.

La religión védica está basada en cuatro antiguos textos denominados, propiamente, los Vedas, y que son el Rig Veda, Sama Veda, Yajur Veda y Atharva Veda. Estos textos están compuestos en un tipo antiguo de sánscrito llamado sánscrito védico. «Veda» significa literalmente  «conocimiento».

El más antiguo de estos textos es el Rig Veda, el cual algunos expertos datan del año 1200 AEC, teniendo en cuenta el lenguaje y las afinidades con la antigua religión del Irán antes de las reformas de Zoroastro.

El Rig Veda constituye la base ideológico/religiosa de la civilización védica, pero además, proporciona información sobre hechos históricos, concepciones cosmogónicas, organización social, prácticas rituales, sucesos astronómicos, ciencia y conceptos filosóficos.

Los dioses del vedismo

Los vedas tenían una trinidad de dioses principales integrada por Agní, Indra y Suria, quienes con el transcurso del tiempo fueron siendo reemplazados por la trinidad hinduista de Brahmá, Vishnú y Shivá.

Las características y atributos de estas tres deidades védicas son muy parecidas, aunque con matices diferentes. Mientras que Suria era el Sol como astro, Agní era el dios del fuego y del calor, e Indra es el dios del firmamento, de las tormentas, rayos y relámpagos, y a veces tiene atributos parecidos a Váruna en algunas cosas.

Agni ('fuego' en sánscrito), el dios védico del fuego. Es el mensajero entre los dioses y los mortales. Protege a los hombres y a sus hogares. Su vehículo es un macho cabrío.

Agni

Indra: es el rey de los dioses o devas y señor del Cielo y dios principal de la religión védica. Aparece como héroe, deidad y figura central en el Rig Veda. Es considerado el dios de la guerra, la atmósfera, el cielo visible, la tormenta y el rayo, que era representado como una espada con ondulaciones (como un rayo). Su arma es el relámpago (vashra). Su vehículo (vahana) es el elefante Airavata. Posteriormente, en el hinduismo, se convirtió en el rey de todos los semidioses (dioses inferiores).

Indra

Suria (dios del Sol), En la mitología hinduista, este dios representa al Sol en su triple aspecto de deidad bienhechora que alumbra, vivifica y alimenta. Se le menciona por primera vez en el Rig Veda donde se le describe todo su cuerpo de oro.

Suria

Otros dioses védicos son Váruna y Mitra, que junto con Indra, son parte de los Aditias – los hijos de la diosa Aditi -, dioses solares y/o del cielo mencionados en el Rig Veda.

Váruna: Era uno de los dioses más importantes, como el jefe de los asuras, según se menciona en el Rig Veda. Se le consideraba un dios del cielo o dios de la lluvia, en un aspecto más o menos negativo, ya que formaba el caos del cielo, creando lluvias, tormentas, rayos y truenos. Váruna también regía el reino de los muertos.

Mitra: En el Rig Veda, Mitra es un dios secundario del sol, siendo mucho más conocido Suria, que sí queda bien definido como el Dios Sol en todas las escrituras en las que se le menciona. El Mitra védico nunca va solo, sino en compañía de su hermano gemelo Varuna.

Otra deidad védica originaria es Diaus Pitar, dios padre celestial, quien en el Rig Veda aparece como el padre de Agní (dios del fuego) e Indra (dios del cielo), junto con Prithivi, la madre Tierra.

Diaus es la continuación del dios Dieus (o Dyēus), el dios supremo de la religión protoindoeuropea, quien habría sido el antecesor de los dioses-padre del cielo. La raíz indoaria dyē, dįā, dei puede ser traducida como 'bóveda celeste', 'brillo', 'luz' o 'resplandor'. Así, la palabra «día» estaría emparentada con «dios».

El latín deus, en otras lenguas romances, derivó en deus (gallego y portugués), dieu (francés), dio (italiano), déu (catalán), entre otras. Pese a su parecido con el término griego análogo, theós, ('deidad, dios'), este deriva de la raíz indoeuropea dhēs-, de significado desconocido, pero que originó en latín palabras de significado inicialmente religioso como feria o fanatismo.

Por otro lado, el término náhuatl para «dios» es teotl, de notable similitud fonética y significativa con el griego theós. Más aún, la terminación «tl» es propia de la lengua náhuatl, por lo que si la anulamos, tenemos que theós y teo son términos que significan lo mismo y se pronuncian igual, pero que de acuerdo a la historia oficial no tienen ningún origen común.

De Dieus habrían surgido los nombres de las principales divinidades indoeuropeas:

  • Zeus (de Dzeós), en la mitología griega.
  • Júpiter: del indoeuropeo Dieu Piter, (dyeus-pəter, con alusión al "dios del cielo" y que significa literalmente "padre-día") habría derivado en Iu-piter (Júpiter), relacionado con el dios latino Dis Pater (un antiguo dios del inframundo, después absorbido por Plutón) en la mitología romana.
  • Tîwaz (de Dîwaz), en la mitología germánica.
  • Dievas o Dievs (de Diews), el dios principal de la mitología báltica.

Con la aparición del hinduismo, Diaus Pitar prácticamente desaparece del panteón.

El origen del vedismo

No se ha logrado dilucidar qué cultura arqueológica es la que produjo esta civilización. Su vinculación con la Cultura del Valle del río Indo (en Pakistán) sigue siendo un tema controvertido, generando disputas acerca del origen e influencias sobre la cultura védica.

Cultura del Valle del río Indo

La cultura del valle del Indo fue una civilización de la Edad del Bronce que se desarrolló desde 3300 AEC hasta 1300 AEC aprox. a lo largo del valle del Indo, en Afganistán, Pakistán y el noroeste de la India. Abarcaba cerca de un centenar de asentamientos y dos ciudades importantes: Harappa y Mohenjo-Daro, ambos sitios en Pakistán. En conjunto comprendía el área más extensa de todas las civilizaciones antiguas, más de un millón de kilómetros cuadrados, y atravesó varias periodos, siendo su máximo esplendor entre el 2600 y el 1900 AEC.

Mohenjo-Daro

Asimismo, algunos elementos de la primigenia religión védica se pueden rastrear hasta tiempos protoindoiranios. La religión recogida en los himnos védicos parece ser una versión de la religión introducida en la India por los arios, que comenzaron a asentarse en el subcontinente hacia la mitad del segundo milenio AEC.

Los arios rigvédicos compartían el panteón de dioses con los reinos Mitani, quienes tienen textos en los que se leen los nombres de Indra, Mitra y Varuna. Mitani fue el nombre de un antiguo reino ubicado en el norte de la actual Siria, el cual se puede considerar que existe desde antes del 1500 AEC.

Escudo de
Escudo real de  Šauštatar de Mitanni con el disco solar alado

El Himno de la Creación del Rig Veda

El "Himno del Ser y del No Ser» o «Himno de la Creación" (Rig Veda, libro 10 Himno 129, 1-7), se remonta al período védico más remoto, que siendo ampliamente debatido, la mayoría de los académicos lo ubica entre el 1700 y 1100 AEC mientras que los más escépticos lo datan del 13.512 AEC.

Este himno sugiere una consonancia muy notoria con los textos de la Creación del Universo de tantas otras culturas ancestrales:

1. Entonces no existían ni lo existente ni lo inexistente,
no existía el espacio etéreo, ni el cielo que está más allá.
¿Qué cubría? ¿Dónde? ¿Bajo la protección de quién?

¿Existía el agua, insondable, profunda?

2. Entonces no existía la muerte ni algo inmortal;
no existía aparición de la noche, del día.
Sólo aquel Uno [ekam] respiraba sin aire, por su propia naturaleza.
Aparte de él no existía cosa alguna.

3. En el comienzo sólo existía tiniebla envuelta en tiniebla.
Agua indiferenciada era todo esto.
Aquel Uno, estando a punto de surgir
estaba [todavía] rodeado por el vacío,
nació por el poder de su ardor [ascético].

4. En el comienzo vino a él el deseo, [de crear]
que fue el primer semen de la mente.
Buscando en su corazón, gracias a su sabiduría,
los sabios encontraron en lo inexistente
el vínculo con lo existente. [de lo inexistente surgió lo existente]

5. Su cuerda estaba extendida transversalmente.
¿Existía un 'abajo'? ¿Existía un 'arriba'?
Existían fecundadores, existían energías.
Debajo estaba la naturaleza [femenina],
arriba estaba el impulso [masculino].

6. ¿Quién sabe en verdad? ¿Quién puede aquí decir
de dónde nació, de dónde esta Creación?
Los Dioses vinieron después,
gracias a la creación de este [universo].
¿Quién puede, pues, saber de dónde llegó a ser?

7. Aquel que en el cielo supremo es su guardián
– sólo él sabe de dónde llegó a ser esta Creación,
ya sea que él la hizo, ya sea que no, o tal vez ni él lo sabe.

Dos ideas fundamentales que encontramos en el Rig Veda, son la idea de que el origen de todo fue lo Uno (ekam) y la idea de un Orden Cósmico que todo lo regula (rita). La primera tiene que ver con la creación y la segunda con el funcionamiento del mundo. Lo Uno (ekam), que este himno pone como origen de todo, es una prefiguración de la noción de Brahman (lo Absoluto), que aparece en las Upanishads hindúes posteriores.

Hinduismo

Los hindúes no llaman «hinduismo» a su religión, sino sanatana dharma, que se traduce como 'religión eterna'. El dharma forma las bases de las creencias y prácticas originadas en India: el hinduismo, el budismo, el yainismo y sijismo. En estas tradiciones, los seres que viven en armonía con el dharma, consiguen recorrer antes el camino de dharma yukam, moksha (liberación espiritual) y nirvana (iluminación).

El hinduismo no tiene fundador, carece de ritos  y tampoco posee una jerarquía religiosa. El hinduismo es hereditario, esto quiere decir que no te puedes convertir al hinduismo; sólo se puede ser hindú si se ha nacido hindú.

Uno de los pilares fundamentales del hinduismo es la creencia en la reencarnación, que está muy ligada al sistema de castas. Según la doctrina de la reencarnación, cada ser humano que muere se reencarna en otro, ya sea humano o animal, y este ciclo se repite eternamente. Si alguien se reencarna en una persona perteneciente a un casta inferior es debido a que su comportamiento (karma) no fue bueno en su vida anterior, aceptando su suerte resignadamente.

En la combinación de las ideas del Karma (ley inexorable de causa y efecto que gobierna todos los hechos y acciones que ocurren en el universo) y del Samsara (ciclo de las reencarnaciones), toda acción humana es un resultado necesario de anteriores acciones humanas. La vida del individuo es un eslabón dentro de una cadena que se extiende indefinidamente entre pasado y futuro.

Siendo la vida terrenal un valle de lágrimas, el objetivo a conseguir es librarse del samsara y alcanzar el nirvana, objetivo que sólo alcanzan algunos privilegiados. Son, los sadus, ascetas y santos que consagran su vida a alcanzar dicha meta. Las herramientas de las que se valen para conseguirlo son la meditación, el yoga, el ayuno y torturas físicas autoinfligidas.

Textos hindúes

Unos cinco siglos después de que los Vedas se fijaron, se empezaron a componer nuevos textos, llamados Upanishads, que ―a diferencia de los Vedas, cuyos himnos épicos no muestran demasiado interés en la espiritualidad― explicaban el aspecto místico de la realidad, la naturaleza de Dios y la relación entre el alma y la materia. Estos tratados se volvieron los verdaderos Vedas de la nueva religión hinduista (que reemplazó la religión védica).

Los Upanishads introducen nuevas ideas sobre la naturaleza del alma individual (atman) y su conexión con la realidad última (Brahman), y sobre la doctrina del ciclo del renacimiento (samsara), así como la esperanza de una liberación de este ciclo de reencarnaciones. Desde otra perspectiva, los Upanishads representaron una contracultura frente a la religión oficial expresada en los Vedas, manifestando el malestar de un segmento creciente de la población, respecto del poder de la casta bráhmana (sacerdotes).

El poema Bhagavad-Gita (canto del Bienaventurado) forma parte del gran poema épico Mahabharata. El poema es un diálogo entre Krishna, encarnación de Vishnu, y Arjuna, su mejor amigo. El Bhagavad Gita es el documento más importante del Hinduismo, y uno de los textos de gran significado en la historia del misticismo oriental.

También se incorporaron un gran número de obras, como los Puranas y el Ramayana, tenidas en gran estima y que, hoy en día, son mejor conocidas y ejercen mayor influencia sobre los hinduistas que los Vedas propiamente dichos.

Los Puranas, que son una colección enciclopédica de historia, genealogías, tradiciones, mitos, leyendas, y religión. Generalmente se presentan a la manera de historias contadas por una persona a otra. Los hinduistas creen que el recopilador de los Puranas fue el mítico escritor Viasa, el narrador del Mahabharata.

El Ramayana, una de las obras más importantes de la India antigua, consistente en un texto épico que cuenta, en siete libros, la vida de Rama desde su nacimiento hasta su muerte.

Los textos que jalonan la evolución de la religión hindú –Vedas, Upanisadas, Bhagavad-Gita– dejan ver en líneas generales lo que parecen cuatro etapas de su evolución. La primera etapa se caracteriza por un politeísmo, muy similar al de otros pueblos indoeuropeos. Sigue luego una fase de panteísmo monista en el que el alma individual (atman) parece identificarse con el Absoluto (Brahman). Una tercera etapa ve desarrollarse tendencias monoteístas de gran intensidad. La cuarta etapa se prepara se desarrolla a lo largo del XX y supone un intento de renovación del Hinduismo en la reafirmación de su esencia espiritual.

En conjunto, los cuatro Vedas, las decenas de Upanishads y el Vedanta-sutra se llaman sruti ('lo escuchado'), la revelación comunicada oralmente por dios a algunos sabios en el pasado. En contraposición, se considera smriti ('lo recordado') al resto de la literatura hinduista: los Puranas, los Itijasa (historias, como el Majabhárata y el Ramaiana), etc., que se consideran explicaciones escritas por el mismo Viasa para ayudar a los humanos a entender los crípticos Vedas.

El Diluvio en versión veda/hindú

Tanto en textos védicos como en hindúes encontramos distintas narraciones sobre el Diluvio Universal, con muchas similitudes a la versión bíblica.

Tanto en el Yajur Veda, como en el Mahabharata y en el Matsya Purana, se dice que la gente de la Tierra, al encontrarse sin la guía de los cuatro libros sagrados – los Vedas -, dado que estos habían sido robados, olvidaron las buenas costumbres y se dieron al desenfreno. A esto, Vishnú aconsejó que los dioses enviaran un diluvio sobre la Tierra, para purificarla, y que él salvaría a aquél que haya conservado el dharma o ley cósmica moral, bajo el avatar de un pez (Matsya). Finalmente, el único que había mantenido el dharma había sido el rey Satvavrata, el 7.º Manu.

Un extracto del Yajur Veda dice que:

… El pez creció continuamente hasta convertirse en una jhaṣa, pues éste llegar a ser el más grande. Dijo: 'En un cierto año, vendrá el diluvio. Entonces tú construirás una barca y vendrás a mí, y cuando la inundación avance, entrarás en la barca y yo te salvaré de ella.' Manu lo cuidó de esta manera y lo llevó al océano. Y el mismo año que el pez había indicado, construyó una barca y fue a él, y cuando la inundación avanzó entró en la barca. El pez nadó hasta él y él sujetó la cuerda de la barca al cuerno del pez, y con él navegó hasta llegar a la montaña del norte.

La serpiente

La figura de la serpiente se encuentra muy presente dentro de la cultura del hinduismo, como lo está de igual manera en la mayoría de las culturas ancestrales.

Los nagás son un tipo de seres o semidioses inferiores con forma de serpiente. Uno de los mitos fundamentales del hinduismo sobre la Creación, narrado en el Mahábharata, cuenta que al principio de los tiempos, los deva (dioses) y los asura (demonios) eran todos mortales, y luchaban entre ellos por el dominio del mundo.

Los deva, debilitados y vencidos, solicitaron la ayuda de Visnú, quien les propuso que unieran sus fuerzas con los asura con el objeto de extraer la amrita ('el néctar de la inmortalidad') del océano de leche kshirodadhi. De esta forma utilizaron a la gran serpiente Vāsuki, el rey de los Naga (deidades en forma de serpientes), para poner la montaña en rotación y de esta manera batir el océano.

El batido del océano de leche. El avatara Kurma de Visnú, sumergido sosteniendo la montaña Mandara, durante el Samudra manthana, la serpiente Vasuki está enroscada y es tirada por los dioses (orilla izquierda) y por los demonios (orilla derecha); ca 1870, Uttar Pradesh (India).

En las representaciones de los dioses del hinduismo, los podemos encontrar en muchos casos acompañados de serpientes/reptiles. Tal es el caso de Varuna, el dios védico de las tormentas, quien es considerado el rey de los nagás.

Varuna

Asimismo, a Vishnu se le suele representar recostado sobre Ananta Shesha («sin fin Shesha», un uróboros), la serpiente divina con mil cabezas que le sirve de cama.

Vishnu
Vishnu en una representación habitual, recostado sobre Shesha Naga o Ananta Shesha, una serpiente cobra de varias cabezas, rey de todos los nagas (serpientes), uno de los seres primigenios de la creación.

En el Mahábharata, se nombra a Shiva como «El collar de la cobra». Shiva ingirió el veneno kalketu para el bienestar del universo, y para que este no surta efecto, su consorte Parvati, ató una cobra a su cuello, lo cual retuvo el veneno en su garganta. Esto lo puso de color azul, y de ahí su nombre Nīla-kantha ('garganta azul'). Shiva también es conocido como Nageśwara ('señor de las serpientes'). Las cobras alrededor de su cuello también representan la energía dormida y yaciente Kundalinī.

Representación de Shiva

En la práctica del yoga, la energía Kundalini es representada por dos serpientes enroscadas que ascienden a través de los canales centrales hasta el chakra de la corona. La kundalini es una energía ubicada en la base de la columna vertebral y que por medio de la meditación puede ser estimulada para ascender desde el muladhara, el primero de los chakras, hasta lograr la «iluminación», el conocimiento interior profundo, al llegar al chakra de la corona simbolizado por dos alas.

Kundalini - el poder de la serpiente en el hombre
Kundalini – el poder de la serpiente

Sobre naves voladoras

En los antiguos textos sánscritos podemos encontrar detallados e intrigantes relatos relacionados con máquinas voladoras llamadas vímanas o pushpakas, como el siguiente extracto del Ramayana:

Ravana envió a buscar su extraordinario carruaje aéreo y montado en él, cruzó el océano y se adentró en el continente para dirigirse a la morada del poderoso rakshasa Maricha (hijo de Tataka)…

O este otro del Bhágavata-purana:

Kardama sonrió dulcemente a su esposa y le dijo: "Así sea". Con su poder de yoga, Kardama creó un vimana, un palacio aéreo flotante, con maravillosos jardines, lagos y flores y pilares pletóricos de joyas y sillones cubiertos con brocados y sedas.

… Con una sonrisa, tomó la mano de su esposa y la llevó al vimana. Éste se elevó hacia el espacio y pronto estaban viajando a la velocidad del viento.

El concepto de Brahman

Brahman es un término sánscrito que significa 'expansión'  y hace referencia a la divinidad absoluta del hinduismo. En los Upanishads se señala al Brahman como lo absoluto, que se encuentra en todo el universo, que es la esencia de todo, que transciende a todo, que es inmanente y causa eficiente del cosmos. Es el equivalente del Ekam védico, el sin nombre, el Uno.

Algunos extractos del Bhagavad Gita:

8.3/4 Brahman es el Principio Indestructible, lo Supremo y lo Eterno. Atman es el Espíritu en el hombre. Karma es la fuerza de la creación a partir de la cual toma vida todo lo que existe. 4. La materia es el reino terrenal, que, llegada su hora, lo perdemos. Pero el Espíritu es el reino de la Luz, energía que da la vida a este cuerpo, y en este cuerpo se produce el más excelso de los sacrificios.

13.12 …Brahman es lo que debe ser conocido, carece de principio y de fin, es el Supremo, está más allá de lo que es y de lo que no es.

A nivel de microcosmos su correlato es el atma o alma eterna de cada individuo. Si en el plano existencial el alma se considera distinta del Brahman, en el plano esencial absoluto se considera que no existe diferencia entre el alma y el Brahman.

En la mitología hinduista el primer ser creado por el Brahman es el dios creador Brahmá. En el Rig Veda, brahman alude a la palabra ritual, con varios significados: himno, fórmula mágica, palabra creadora, plegaria, saber sacro.

La creación de Brahmā

Brahmā (literalmente 'evolución' o 'desarrollo' en sánscrito) es el dios creador del universo. Brahmā es la emanación de Brahm, y además el primer miembro de la Trimurti ('tres formas') hindú. Brahmā es un «operador» del Brahman (el Ser supremo o Ser absoluto del hinduismo).

Según el Manava-Dharma-Sastra, Brahmā surgió de un huevo cósmico (huevo de oro) que flotaba sobre las aguas primordiales, puesto por la diosa Ammavaru. El mito dice que, por el esfuerzo de su pensamiento, Brahmā dividió el huevo en dos, y de las dos mitades hizo el cielo y la tierra. De sí mismo sacó el espíritu que encerraba el ser y el no ser.

Durante milenios Brahmā permaneció absorto en la meditación, sobre una flor de loto, antes de iniciar la creación del mundo. Una leyenda cuenta que, orgulloso de su gran poder, quiso rebelarse contra Brahm, y que amó incestuosamente a su hermana Sarasuati (la diosa del conocimiento). Por ello fue castigado por Brahm y obligado a pasar por sucesivas reencarnaciones hasta obtener el perdón.

Al inicio del proceso de creación, Brahmā crea a los cuatro Kumaras, hijos nacidos de su mente y descritos como grandes rishi (sabios). Como ellos tomaron los votos del celibato, contra los deseos de su padre, Brahmā decidió crear de su mente a diez hijos más y una hija, que serían los padres de la raza humana. Como estos hijos nacieron de su mente y no de su cuerpo, son llamados mana putra, hijos mentales.

En el Rig Veda (10.121.10) y en los textos bráhmana, es Prajapati o Prayápati quien aparece como el dios creador, que  posteriormente, en la época puránica, fue identificado con Brahmā. Prayápati («señor de la progenie», siendo prayá, «progenie», y pati, «líder, amo, señor») es un nombre genérico de varias deidades relativas a la procreación y que son protectores de la vida.

Ammavaru, de acuerdo con una creencia hindú, es una antigua diosa que existió antes del comienzo de los tiempos y que puso el huevo cósmico llamado Hirania-Gharba (el útero de oro) o Naraîana (el que flota sobre las aguas). La palabra «Amma» significa madre.

Panteón hindú

La triple manifestación del Dios supremo, conocido como la trinidad hinduista (Trimurti), son Brahmā, Vishnú y Shiva, creador, conservador y destructor respectivamente.

Trimurti
Trimurti

Aunque estos son los dioses principales, el panteón hindú cuenta con una abultada lista de dioses, en la que cada uno posee además, múltiples avatares, que son cada reencarnación del dios sobre la tierra. A continuación, algunos de ellos:

Brahmā: Es el dios creador del universo. Se le suele representar con 4 cabezas y 4 brazos, cada uno de los cuales sostiene uno de los 4 Vedas (la tradición dice que estos libros sagrados surgieron de su boca). El vehículo de Brahmā es la oca. Muchas veces aparece sentado en un loto, flor que simboliza la creación y la vida. Brahmā vive en Brahmapura, una ciudad situada en la cima del mitológico monte Meru (situado en medio del universo). Actualmente el culto a Brahmā prácticamente ha desaparecido y sólo se conserva un templo en su honor en Pushkar en Rajasthán.

Brahma

Vishnu: Al igual que Brahma se le representa con 4 brazos que sujetan un mazo (símbolo de poder), una flor de loto (símbolo de pureza), una caracola (el sonido que se produce al soplar por ella simboliza la vibración cósmica origen del universo) y una rueda dentada, arma con la que resulta invencible. Su vehículo sagrado es Garuda, mitad pájaro, mitad bestia. Vishnu es el dios más popular en la India y ya se ha reencarnado 9 veces en la tierra. Los avatares más conocidos son Rama (séptimo), Krishna (octavo) y Buda (noveno), para los hinduistas.

Vishnu

Shiva: Aunque es el dios destructor, no es un dios cruel sino que su labor consiste en que, mientras Brahma crea el universo, y Vishnú lo sostiene durante un día de Brahma, Shiva lo destruye para permitir que todo pueda ser creado de nuevo. En su faceta de asceta y maestro de yoga se le representa con el pelo largo sujeto en un moño, un taparrabos, rayas horizontales en la frente y el cuerpo cubierto de ceniza. Según la leyenda la ciudad de Benarés fue creada por Shiva. El lingam es el falo de Shiva que simboliza la fertilidad. Su vehículo es el toro Nandi. La representación más conocida de Shiva es bailando el baile cósmico que representa la fuerza vital: un pie apoyado en el suelo, otro en el aire, los brazos extendidos alrededor de un círculo de fuego.

Shiva

Krishna: Es uno de los avatares de Vishnu. El Bhagavad Gita cuenta la historia en la que Krishna toma partido por los Pándavas, donde estaba su mejor amigo, Árjuna, contra los Kurus (siendo primo de ambos bandos), en la batalla de Kurukshetra. La palabra Krishna significa 'Supremo Atractivo' en sánscrito.

Krishna

Rama: Es otro avatar de Vishnu, y su historia se relata en el poema épico, el Ramayana «El viaje de Rama«. Se suele representar a Rama como un joven de piel  azul clara o verde claro, vestido con un dothi (túnica pantalón) amarillo con el cabello atado en un moño a la cabeza al modo de los ascetas. En una de sus manos puede sostener un arco; en la otra hace el mudra (gesto) hindú de promesa de protección.

Rama

Ganesh: El dios con cabeza de elefante es sin duda el más popular entre los hindúes. Es portador de buena fortuna y se encuentra en la puerta de entrada de los templos, los palacios y las casas. El nombre Ganesh significa dios de los guardianes. Según la tradición es hijo de Shiva y Parvati y perdió un colmillo en la lucha contra un demonio, al que finalmente derrotó convirtiéndolo en un ratón, al que desde entonces obligó a servirle como vehículo.

Ganesh

Símbolo OM

Om (ॐ) es uno de los mantras más sagrados de las religiones dhármicas como el hinduismo y el budismo. Simboliza el divino Brahman y el universo entero.

El om es el símbolo de lo esencial en el hinduismo. Significa unidad con lo supremo, la combinación de lo físico con lo espiritual. Es la sílaba sagrada, el primer sonido del Todopoderoso, el sonido del que emergen todos los demás sonidos, ya sean de la música o del lenguaje.

Bhagavad Gita Capítulo 17.23/24:

OM, TAT, SAT, cada una de estas tres palabras expresan el Absolutolos amantes de Brahman siempre antes de comenzar sus tareas … recuerdan el Santo Nombre (OM).

La sílaba om también representa el Trimurti ('tres formas') de Brahmá, Vishnú y Shivá. Om es también la forma sonora del atman (alma).

Sistema de Castas

El sistema de castas de la India, profundamente ligado al hinduismo, es un sistema hereditario de estratificación social que ha existido en el subcontinente por aproximadamente 3000 años. En él, las clases sociales o varnas se definen por un número de grupos endógamos conocidos como jāti.

El hinduismo enseña que los seres humanos fueron creados de las diferentes partes del cuerpo de Brahmā, y dependiendo de la parte del cuerpo de donde fueron creados, éstos se clasifican en cuatro castas básicas: en la cabeza los brahmines; en los brazos, los ksatriya; en las piernas los vaisyas, y en los pies los shudras; los parias y adhiwasi
ni siquiera pertenecen al cuerpo social. Las castas definen su estatus social, con quién se pueden casar, y el tipo de trabajos que pueden realizar.

Las Leyes de Manu dictaminan que este orden es sagrado y que nadie puede aspirar a pasar a otra casta en el transcurso de su vida. Es decir que debe tener el oficio de su padre y casarse con alguien de su casta. Sólo mediante la sucesión de reencarnaciones se puede ir avanzando (o retrocediendo) en este estatus. La reencarnación no es casual. Los individuos que hayan seguido las actividades (karma) correspondientes a su camino (dharma) pueden reencarnarse en un estadio superior.

El primer texto hindú en hacer referencia a las cuatro clases es el Purusha-sūkta del Rig Veda. Allí se dice que Purusha (Brahmā) el ser supremo o el primer ser, mediante su sacrificio primigenio, su inmolación, se crearon todos los seres y cosas que existen, y de él salieron las cuatro grandes castas:

  1. Los brāhmanas (sacerdotes) son la casta más alta, que —según ellos— salieron de la boca de Brahmā.
  2. Los chatrias (clase político-militar), que salieron de los hombros de Brahmā.
  3. Los vaisias (comerciantes, artesanos y agroganaderos), que se formaron de las caderas de Brahmā.
  4. Los sudras (esclavos), que provienen de los pies de Brahmā.

Los dalits (parias, mlechas) son los intocables, una clase tan baja que los hindúes los consideran como el excremento, algo fuera del cuerpo de Brahmā.

El sistema de castas fue establecido por los arios, quienes invadieron India hacia el 1500 AEC, probablemente originarios de las estepas de Rusia. Los Arios, blancos y rubios, se hicieron la nueva clase gobernante de la India y forzaron a los indios nativos, morenos y morochos, a un estado de sirvientes. Varna significa literalmente 'color' en sánscrito, por lo que este sistema de estratificación era simplemente un ardid de los arios para legitimar su opresión con el criterio de que, cuanto más blanca era la piel del individuo más arriba le correspondía estar en la escala social, económica, política y religiosa.

A pesar de que varios reformadores han tratado de abolirlo, el sistema de castas continúa siendo una característica indeleble de la sociedad india. El sistema de castas fue desafiado por el budismo, la principal disidencia del hinduismo, y flexibilizado (recién en el siglo XX) por los movimientos de derechos sociales.

Fuente:

  • Mahabharata: versión de Kamala Subramaniam
  • Ramayana: versión de Bhaktivinod Aloy y Harinam Ashram, junto con Gopinath Gaudiya Math
  • Bhagavata-purana (SRIMAD BHAGAVATAM): versión de Om Sri Ganeshaia Namaha y Om Namo Narayanay
  • Bhagavad Gita: versión de Julio Pardilla
  • «Teología de las religiones», de José Morales
  • «El Vedismo», de Fernando Tola y Carmen Dragonetti