photo om_anm_zps9964cdbf.gif

108 ULTIMAS PUBLICACIONES

lunes, 21 de octubre de 2024

EL GITA DE SAI BABA - CAPÍTULO XXII. LOS TRES MUNDOS: EL DENSO, EL SUTIL Y EL CAUSAL

 

EL GITA DE SAI BABA

EL CAMINO DE LA AUTOREALIZACIÓN Y

LA LIBERACIÓN EN NUESTRA ERA

DIVINOS DISCURSOS

Bhagavan Sri Sathya Sai Baba

Prashanti Nilayan

Compilado y editado por Al Drucker

CAPÍTULO XXII. LOS TRES MUNDOS: EL DENSO, EL SUTIL
Y EL CAUSAL

Todos los objetos que ven en el mundo no son sino producto de la combinación de cinco elementos. Todo sin excepción está hecho de cinco y solamente cinco elementos. No encontrarán un sexto elemento en algún lugar.

Encarnaciones del amor:

Existen tres tipos de lugares que pueden también considerarse universos o mundos. Son: el universo físico, el universo mental sutil y el más sutil y penetrante de todos, el universo causal. Más allá de esto yace el mundo trascendental, el principio divino, el atora, el yo supremo, como base de todo.

Los cinco elementos densos y los cinco sutiles

Un devoto que anhele conocer el principio divino y fundirse con él debe de estar al tanto de estos tres universos. El primero, el universo físico y denso, está hecho de los cinco grandes elementos, esto es: éter, aire, fuego, agua y tierra. El éter, también llamado espacio, es el primero y más penetrante y sutil de los elementos. No tiene atributos específicos excepto el sonido. Después viene el aire. El aire puede sentirse mas no verse. Tiene dos atributos: el sonido y el tacto. Le sigue el fuego. Éste puede ser visto. Es más denso que el aire. Contiene tres atributos: el sonido, el tacto y la forma. En seguida viene el agua. Ésta es aún más densa; como el fuego, puede ser vista al ojo desnudo, y también degustada. La tierra, el más denso de los elementos, contiene cinco atributos: sonido, tacto, forma, gusto y olor. Pueden ver que los últimos tres elementos -fuego, agua y tierra, tienen forma. Los dos primeros -éter y aire-tienen otras cualidades mas no forma.

Todas las cosas del mundo físico son impermanentes y están sujetas a continuo cambio. Al tiempo, todos los objetos sufren una modificación total, pasando de un nombre y forma a otro y a otro, y así sucesivamente. En el universo físico, todo está en constante movimiento. Ahondemos más profundamente en la naturaleza de los objetos hechos de estos cinco elementos. Piensen en los incontables átomos que existen en un lugar y momento dado. Ellos conformarán los diversos objetos que a la sazón están ahí. Las formas cambian en la medida en la que los átomos se mueven y van cambiando de posición. Los átomos que hay en las cosas cambian rápidamente de posición, tanto que es difícil determinar el momento en que ocurre un cambio en el objeto.

El proceso de cambio es incesante. Todas las cosas hechas de átomos móviles cambian continuamente de forma a lo largo del tiempo. Los átomos que conforman el cuerpo humano, como los átomos en cualquier otra forma, cambian en todo momento, produciendo modificaciones en el cuerpo. Los cambios semejan mucho a las olas que se encuentran en el océano. Las olas del mar no tienen principio ni final. Las gotas de agua de una ola se diluyen en la siguiente ola. Las olas en las que las gotas se diluyeron se convierten en otras olas, y así sucesivamente. El proceso de las formas cambiantes continúa incesantemente. Esa es la naturaleza del universo físico.

La vida es como una serie de oleajes

La humanidad también puede ser descrita como una serie de olas, y los otros seres animados como las aves y los animales pueden ser vistos como otras olas. Las plantas también son olas, así como los insectos y las alimañas. Las fuerzas demoníacas pueden verse como otras olas, y las fuerzas divinas también lo son. Por naturaleza, no es posible decir qué aspecto de una ola se diluirá en otra. Por lo tanto, así como las gotas de una ola del océano se diluyen en otra, también las olas que portan atributos humanos pueden mezclarse en otras que portan características de otros seres vivos. Se trata de un solo proceso continuo de cambio y modificación. De tal modo que la vida en sí puede ser descrita como una serie de olas.

Igual que el cuerpo atraviesa cambios, la mente lo hace también. La naturaleza humana está asociada al proceso de pensamiento que es el resultado de una ilación de pensamientos. Los procesos de pensamiento son impermanentes. Atraviesan continuo cambio. Vemos que todo lo que constituye la vida humana sufre cambio. Si no reconocen los seis tipos de cambio que conforman la vida, a saber: nacimiento, crecimiento, maduración, declive, degeneración y muerte, se engañarán creyendo que la vida es permanente. La causa fundamental de la falta de entendimiento es la ignorancia, que da lugar al ego, a los sentimientos egoístas y a la ilusión.

El universo físico comprende billones de soles, cada uno con su propio mundo. Existen innumerables planetas, grandes y pequeños, e incontables seres. En el vasto universo, la tierra es más pequeña que un grano de arena. En la tierra, la India no es sino un país. En este país existen varios estados. En cada estado hay distritos. En el distrito hay una ciudad, y en ella está una casita. En la casita está sentado un cuerpecito. ¿No es ridículo que tan minúsculo cuerpo se llene de ego y se dé aires de importancia, con tan insignificante tamaño comparado al del universo? Si visualizan el mundo y el lugar que ustedes ocupan en él, podrán ver que no son sino una manchita en todo el orbe. ¿Podría tal manchita aspirar a comprender la totalidad? ¿Podría una hormiguita aspirar a medir todo el océano? Con todo, el océano mismo está en perpetuo cambio..., así como la tierra entera..., y todo lo existente en dicho universo físico.

El mundo que habitan es completamente temporal y transitorio. ¿Cómo podría una cosita insignificante que habita un mundo impermanente aspirar a comprender el espacio infinito, ilimitado e inmutable? Para comprender lo inmutable tendrían que ocupar un lugar inmutable dentro de ese espacio inmutable. El cuerpo, la personalidad y la individualidad son cosas, son entidades pasajeras, que pueden ser comparadas a un espejismo. El hombre intenta saciar su sed a partir de un espejismo. El espejismo está hecho de agua, ¡pero en él no hay agua! No se puede humedecer un paño en un espejismo, ni una cubeta puede extraer agua de él. Jamás podrán calmar su sed en él. Del mismo modo, su cuerpo y su naturaleza individuales jamás podrán satisfacer la sed de dicha real que buscan.

El mundo es completamente inerte, salvo por el principio divino que lo anima

Todo el orbe físico es como un átomo en el universo mental, así como el cuerpo representa un átomo infinitesimal en el universo existente. Empero, el inmenso universo mental resulta del tamaño de un átomo dentro del mundo causal. El mundo físico, hecho de cinco elementos básicos, puede ser percibido por los cinco sentidos biológicos. Mas, puesto que todo lo que hay en el mundo físico está hecho de cinco y sólo cinco elementos, este mundo es totalmente inerte no sensible. Pero el principio divino es inmanente en él. También se encuentra el principio divino en el mundo mental. Dado que el mundo mental también está hecho de los mismos cinco elementos (en su aspecto sutil), dicho mundo también es inerte y no sensible. Pero, así como el principio divino en tanto morador interno es inherente al cuerpo inerte, al cual activa, y es inherente a la mente, a la que da vida, también es inherente al mundo físico y mental externos, a los cuales aporta energía y vitalidad.

El principio divino que aporta energía y vitalidad al mundo mental y físico emite su brillo esplendente desde el universo causal, el más sutil de todos. Para comprenderlo, piensen en los reflejos de un espejo. La imagen o reflejo no tiene existencia independiente por sí misma. Solamente puede ser vista cuando el objeto reflejado es luminoso, y se mueve únicamente cuando dicho objeto reflejado se mueve. El lustre aparente de los objetos mundanos surge del mundo causal, el cual es reflejado por el mundo mental y físico, a manera de espejos. De igual manera en que el resplandor del sol es reflejado por la luna, el resplandor del estado causal se refleja en el estado mental sutil y en el estado físico denso.

Ahora imaginen que desean decorar su propio reflejo en la imagen del espejo. ¿Podrían hacerlo de modo que la imagen perdurara por siempre? Cuando ven su cara en el espejo, ¿podrían colocar un punto en su frente, sobre la imagen del espejo, y que éste perdurara en ella? No, su esfuerzo sería fútil. Si dibujaran un punto en el espejo en el centro de la frente de su imagen, en cuanto se movieran, la imagen también lo haría y el punto que estaba en el centro de su frente quedaría ahora sobre su oreja. Al girar hacia un lado, la imagen también lo haría y el punto ya no quedaría en el centro de su imagen. ¿Existe alguna manera de colocar un punto en la frente de la imagen y hacer que se quede ahí, pase lo que pase? Sí, colocando el punto sobre ustedes, sobre el objeto que se está reflejando en el espejo. Pueden entonces moverlo en cualquier dirección, incluso poner el espejo de lado o del otro lado que el punto no se moverá de lugar en la imagen. He aquí una historia para ilustrarlo.

 

El artista que intentó captar la imagen del Señor

Hubo una vez un artista famoso. Tenía un extraordinario talento para pintar figuras y retratos. Un día visitó a Krishna en la ciudad capital de Dvaraka, pues deseaba hacer el retrato de Krishna. Con amplia sonrisa Krishna le dijo "Puedes ciertamente hacer mi retrato. Dime qué debo de hacer." El artista entonces le solicitó que permaneciera quieto en su lugar durante una hora para hacer el bosquejo y, más tarde, completaré los detalles. Krishna se sentó frente al artista sin moverse. Éste realizó algunos trazos. Después de un rato, se postró ante Krishna y le dijo: "Swami, ya terminé." Sonriendo, Krishna preguntó "¿Cuándo me vas a mostrar el dibujo?" El artista respondió: "Mañana a estas horas lo habré terminado".

Por la noche, el retratista trabajó afanosamente en la difícil tarea de retratar al Señor sobre la tela. Cuando terminó su trabajo al día siguiente, se sintió muy satisfecho. Cubrió la pintura con un hermoso paño y se lo llevó a Krishna. Pero al remover el paño, percibió que la forma de Krishna había sufrido considerable cambio en un lapso de veinticuatro horas. El pintor colocó el retrato a un lado de Krishna. Miró la pintura, luego a Krishna. Se dio cuenta de que había poco parecido entre ambos. Krishna también miró la pintura y señaló: "Querido, aquí parece haber varios defectos." El artista replicó: "Disculpa, Swami, dame otra oportunidad. Déjame intentarlo de nuevo para hacerlo mejor." Así transcurrieron diez días.

Cada día, el artista rehízo su trabajo una y otra vez, sin lograr un retrato adecuado. Entonces se sintió apenado. Decidió que lo mejor sería simplemente desaparecer del lugar, así que se fue de la ciudad. En el camino, Narada le preguntó: "Pareces preocupado. ¿Qué te tiene tan desasosegado?" El artista le explicó lo que había sucedido, a lo que Narada le comentó: "Bueno, Krishna es un actor de primera y un director de primera. Está actuando todo el drama. Con ninguna de tus técnicas lograrás obtener un retrato que se le parezca. Pero si de verdad deseas tener éxito, escúchame y sigue mis palabras.

El artista accedió a hacer exactamente lo que Narada le dijo. Regresó a Dvaraka, y al día siguiente se fue a ver a Krishna, llevando consigo un cuadro cubierto con fino lienzo. Le avisó a Krishna: "Swami, ya pude finalmente traerte tu retrato exacto. Míralo, por favor. Esto siempre se te parecerá. Cambie lo que cambiare en tu expresión o forma, la imagen que se ve aquí te reflejará con toda fidelidad". Disponiéndose a retirar el lienzo que lo cubría, dijo: "Por favor acepta esto como mi mejor retrato de ti." Cuando el lienzo cayó, lo que apareció fue un límpido espejo.

Si desean pintar al Señor, que es inmutable, con materiales perecederos como pinceles, pintura, etc., no lo lograrán. En el universo físico todo es temporal. Todas las formas atraviesan cambio constante. Tales formas cambiantes no pueden proporcionar una visión adecuada del Señor inmutable. Si desean tener una visión limpia e inmutable del Señor, podrán obtenerla sólo en el claro espejo de su corazón puro.


 

Aventúrense allende lo transitorio para tocar la realidad inmutable

Intentar conocer al Señor a través de las formas que se hallan en el universo físico es un tipo de engaño. La entidad permanente e inmutable no puede ser conocida a través de las formas pasajeras y cambiantes. El conocimiento que así obtengan será impermanente. Sea cual fuere la dicha que obtengan al intentar conocerlo así, será apenas temporal. La naturaleza de estos cinco elementos es el cambio constante. Para llegar al estado permanente, tienen que ultrapasar estos cinco elementos y sus formas cambiantes.

Imaginen que se van de peregrinación al templo para obtener una visión del Señor. Para ir tienen que atravesar azarosas dificultades. Al llegar y poder finalmente entrar al templo, se ponen de pie ante una representación del Señor, con corazón anhelante. Contemplan la imagen sagrada, pero de inmediato cierran los ojos al experimentar la sensación de estar ante la presencia divina. De manera espontánea cierran los ojos para dirigir su mirada hacia adentro. Atravesaron todas las dificultades para mirar la imagen sacra, pero ¿por qué cierran los ojos y miran hacia adentro al llegar ahí? ¿Cuál es la explicación? Dirigen su mirada hacia adentro pues para obtener una visión verdadera del Señor, tienen que asomarse dentro de su corazón. Saben de manera intuitiva que las representaciones proyectadas a través de los ojos no son sino impresiones efímeras, montadas en pensamientos cambiantes. Una vez registradas las imágenes en los pensamientos, tienen que ser fijadas para poder volverse impresiones inmutables en su corazón.

Aunque no puedan obtener una experiencia directa de la divinidad en el universo físico, la visión indirecta que éste les dé puede devenir en una experiencia sagrada. No deben de renunciar a su sentimiento y conexión con la divinidad por el hecho de que el mundo físico sea transitorio, aunque sea efímeramente. Dichos sentimientos les proporcionarán cierta dicha temporal. De inicio, tendrán que consolidar esta dicha pasajera y a partir de ahí desarrollar gradualmente la dicha permanente. La travesía los llevará a través de los tres mundos: el físico, el mental y el causal, pasando de lo más denso a lo más sutil. Únicamente en el plano causal podrán encontrar la imagen de la verdad. Lo causal emana del estado trascendente que satura los tres mundos, excediéndolos. La fuente trascendente que ilumina el plano causal es la luz inmutable del atma.

Ustedes no son uno sino tres

Pueden adentrarse más en esto reflexionando en algo que Swami afirma a menudo: "No son una persona sino tres: el que creen que son, el que otros piensan que ustedes son, y el que son realmente." El que ustedes creen que son - el cuerpo- es falso y efímero. Sea cual fuere la vida que llevan o las experiencias que estén atravesando, son todas pasajeras. Tanto el cuerpo como sus experiencias son temporales y están asociadas al mundo físico. El que los demás creen que ustedes son se basa tanto en su apariencia como en su carácter y personalidad. Tienen una imagen un tanto más mental de ustedes. Por lo tanto, el que los demás creen que ustedes son se relaciona a la mente y al mundo mental, que también es falso y cambiante. Pero el que realmente son es el atma, la verdad inmutable que resplandece en el plano causal.

Un cubo de hielo en la mano se derrite hasta convertirse nuevamente en agua. ¿Por qué? Porque la naturaleza del hielo es derretirse. De igual modo, el cambio y la transitoriedad es la naturaleza de todas las cosas del mundo físico. Incluso al intentar comprender el universo físico tienen que pensar en los mundos finos y más sutiles. El mundo físico pertenece al nivel más denso. Lo pueden experimentar en el estado de vigilia. Las mismas cosas en su forma sutil están asociadas al mundo mental que experimentan durante el sueño. Durante la vigilia logran ver los objetos debido a la luz emitida por el sol y la luna. Pero el sol y la luna de la vigilia no están presentes en el sueño. Solamente la luz proveniente del mundo mental les permite percibir las cosas de ese mundo.

Al momento de dejar de lado lo que es denso, la luz sutil se revela por dentro. En el día no pueden ver las estrellas. Pero no porque no las vean ellas dejan de existir. Las estrellas siguen brillando en el día, más el destello del sol es tan fuerte que no les permite verlas. A medida que el sol amaina en el anochecer, comienzan a percibirlas de nuevo.

Tras lo denso, yace lo sutil; tras lo sutil, lo causal

En la base de las experiencias externas más densas, yacen las más finas y sutiles de las que surge lo externo. Y dentro de lo sutil se encuentra la rejilla del plano denso. En el niño que de grande será un maestro espiritual ya se vislumbran señales de la misión que realizará al traer luz a la humanidad. Si captan la esencia sutil de este ser, verán cómo ella moldea cada uno de los aspectos de su vida, mismos que cobran forma externa en los momentos más cruciales de su existencia.

Existe otro plano que trasciende tanto el plano denso como el sutil. Es el plano causal. El plano causal carece de movimiento; no sufre cambio. En él brilla la luz del atora. Al resplandor del atora en el plano causal se debe que puedan experimentar el mundo mental y físico. Si no existiera el mundo mental y sutil no podría existir el mundo físico y denso. Mas, si no existiese el plano causal, no podría tener lugar el mundo mental ni el mundo físico. Para alcanzar el estado de divinidad, su travesía debe de conducirlos del mundo físico al mental y de ahí al causal. Su verdad fundamental está enraizada en el plano causal. Deben de valerse del plano físico para alcanzar el mental, y valerse del plano mental para alcanzar el causal.

En última instancia, la luz del atora es el morador interno que activa y da vida a cada uno de estos niveles de experiencia. El atora es la fuente y sustrato de los tres mundos. En el océano pueden apreciar olas, crestas y espuma en la superficie, corrientes voluminosas bajo la superficie y densa quietud en las profundas regiones del fondo marino. Tanto las olas, como las corrientes y las aguas del fondo son lo mismo. Todas están hechas del elemento agua. Sin embargo, las olas, las corrientes y el fondo marino aparentan ser cosas distintas.

También en el mundo fenoménico, tienen que descubrir el elemento común que subyace a toda experiencia y reúne en uno solo el mundo físico, el mental y el causal. Cada uno de estos tres universos puede asociarse a cada uno de los tres niveles de conciencia. Pueden relacionar el estado de vigilia con el mundo físico; el estado onírico con el mundo mental, y el sueño profundo con el nivel causal. Allende los tres estados que los atraviesa y les es común, existe un cuarto estado. Es el estado supra consciente: el estado trascendental. El estado inconsciente del sueño profundo está asociado al mundo causal. Lo caracteriza un profundo estado de paz. Mas, por sí mismo, el sueño profundo no es capaz de proporcionar dicha real y permanente. La dicha está ahí, pero no están conscientes de ella. Sólo cuando vuelven del sueño profundo al estado de vigilia recuerdan la sensación de serenidad y descanso total que disfrutaron. Con todo, en el estado supra consciente podrán disfrutar paz eterna y dicha, y estar plenamente conscientes de ello.

Samadhi equivale a inmovilidad mental

Experimentar dicha es lo que se conoce como estado de Samadhi. ¿Qué significa samadhi? Se ha entendido equivocadamente como un estado emocional en el que la persona actúa de manera anormal como estando en un trance. Pueden pensar que el samadhi es diferente al estado de vigilia, de sueño o de sueño profundo, mas no es así. El samadhi es algo común a los tres estados. Su significado está en las raíces de la palabra: sama -inmutable- y dhi -mente. Unidas significan mente inmutable [ecuánime]. Haga calor o frío, haya pérdida o ganancia, se reciba elogio o crítica, la mente permanece inmutable. Eso es samadhi. Por lo tanto, la persona en samadhi, cuya mente es ecuánime, está siempre dichosa, ya se encuentre despierta en su rutina diaria, o esté soñando o sumergida en sueño profundo. Todos anhelan gozar de dicho estado beatífico. Para alcanzarlo se requiere de mucha práctica espiritual. También tienen que ganarse la gracia del Señor llevando una vida virtuosa que lo complazca.

Tras describir las nobles características del hombre sabio, Krishna le dijo a Arjuna: "Carece de mérito basar tus acciones exclusivamente en consideraciones corporales. Sigue mis instrucciones. Cumple tu deber pensando en mí. Entonces podrás experimentar y disfrutar la divinidad que está en todas partes. La divinidad es la unidad que subyace a la gran diversidad que hay en el universo. Basa tus acciones en ella. Enfócate de continuo en la divinidad. Yo soy la divinidad y me eres muy caro. Cuando te concentres de lleno en mí, yo me concentraré de lleno en ti". Los pensamientos y sentimientos de la persona sabia, sea cual fuere el estado en que se encuentra, no sufrirán cambio. Su actitud será inquebrantable, enfocado como está en el principio divino de su interior.

¿A quién le sorprendería escuchar que el fuego es caliente? Quemar es la naturaleza del fuego, así como el frío es el estado natural del hielo. Igualmente, todo aquel que nace, morirá. Se considera completamente natural. Todo aquel que reconozca la verdad, no estará sujeto al pesar. Cultiven una mente ecuánime en todo lugar y circunstancia. Pase lo que pase, mantengan la mente firmemente en la divinidad que es su verdadero yo. Para desarrollar la habilidad de pensar en el atma -su naturaleza divina- en todo tiempo y lugar, deberán comprender en lo profundo las características de los tres mundos: el físico, el mental y el causal.

En la noche toman su alimento y poco después se van a la cama. Más tarde, cuando están dormidos, les vienen muchos sueños. Muchas cosas les ocurren en el sueño, sin embargo, al levantarse, nada de eso queda en ustedes. Durante la vigilia emprenden una serie de actividades y tienen muchas experiencias, pero después, al dormirse de nuevo, toda la actividad de la vigilia queda suspendida debido a los eventos de sus sueños. ¡Cuántos cambios ocurren en tan solo veinticuatro horas!

Ustedes son lo único real

Existen una serie de diferencias entre las experiencias del estado onírico y las de la vigilia. Teniendo ello en cuenta, ¿qué deberían de creer y qué no deberían de creer? Podrían preguntar: "¿Cuál es la verdad y cuál no lo es? ¿Seré el único al que le ocurren estas cosas en el estado de vigilia? ¿Soy yo el que vive todas esas experiencias durante el sueño? He aquí la respuesta de las sabias enseñanzas: "No son esto ni lo otro. No son los que tienen las experiencias durante la vigilia ni durante el sueño; ni son el que duerme el sueño profundo. Ustedes trascienden los tres estados. ¡Son la realidad trascendente misma!"

Lo que creen que existe, no existe en realidad. Lo que no creen que existe, en realidad existe. Al adquirir sabiduría se percatan de que sólo existe el Uno: la única realidad existente y eterna. Ese es el atma, el principio trascendente. Mas el atma no es tan accesible a la gente común. Todo lo que leen, escuchan y experimentan no son sino atributos del estado físico. Partiendo de ahí, tienen que esforzarse en alcanzar la meta. De la forma, deben de avanzar hacia la no-forma; de lo cambiante, tienen que dirigirse hacia lo inmutable; de lo mesurable, tienen que ir hacia lo no mesurable. Más allá de estos calificativos, al trascenderlos e ir más allá incluso de lo que carece de calificativos, yace el estado inmutable, inexorable y supra consciente. Esta es la meta de todo aspirante espiritual. Quien se sumerja en dicho estado, puede considerarse un sabio. Se preguntarán si Arjuna alcanzó dicho estado. Sí, Krishna mismo le concedió dicho estado a Arjuna. Lo transformó en instrumento divino, convirtiéndolo así en un ser verdaderamente sabio.

Si el sabio no realizara actividad ninguna, no podría servir de ejemplo para la gente ordinaria. Las escuelas cuentan con un director de educación física y un maestro de gimnasia. El maestro de gimnasia sigue las instrucciones del director. Durante los ejercicios calistécnicos, el director se mantendrá en silencio, mientras que el maestro de gimnasia gritará: "¡uno, dos, tres...!" para ejecutar los movimientos. Él tiene que poner el ejemplo. Sólo así los demás podrán seguirlo. De manera similar, el hombre sabio pone el ejemplo mientras recibe instrucciones del director interno, para que la gente común lo siga.

Al momento de entregarle el Gita a Arjuna, Krishna lo convirtió en un ser ideal. Le advirtió: "Te convertiré en mi instrumento para que realices mi trabajo y seas un ejemplo para el resto de la humanidad." ¿Qué significa en el fondo que Krishna haya hecho esto por Arjuna? El nombre de Arjuna significa 'el del corazón puro'. Él siempre vivía en Krishna. Más de una vez éste se refirió a Arjuna como 'aquél que vive en el fulgor de Dios'. Los aspectos de la relación entre Krishna y Arjuna pueden deducirse a partir de los nombres que aquél le otorgó. El deber de Arjuna sólo consistía implícitamente en seguir las órdenes de Krishna.

 

Los atributos del sabio verdadero

Arjuna se rindió diciendo "Swami, obedeceré tus órdenes sean cuales fueren. Haré lo que me pidas. No haré nada por mi cuenta, nada que tú no hayas dirigido". Esta es la auténtica actitud del hombre sabio. Carecerá de cualquier sentido del yo o el mío. En él no habrá egoísmo ni apegos. Cada una de sus acciones eliminará cualquier traza de ego o posesividad. Aceptará y acatará únicamente las instrucciones del Señor, que no es otro que su propio guía interno. Dado que estas nobles cualidades son tan esenciales para el desarrollo espiritual, los atributos del sabio se exponen en profundidad en el segundo capítulo del Gita.

Sin embargo, la sola descripción de las características del sabio no sería de gran provecho, de manera que Krishna explicó las cualidades de los tres estados y los aspectos de los tres mundos. Arjuna tenía inteligencia suficiente para captar el verdadero significado de aquello. Una vez que recibió la visión de la forma cósmica del Señor, comprendió inmediatamente su profundo significado. Comprendió que se trataba de la unión de lo físico, lo mental y lo causal. A partir del momento en que obtuvo la visión de la forma cósmica, cada vez que cerraba los ojos, Arjuna conservaba indeleblemente la imagen de Krishna en su corazón.

Arjuna era el hombre ideal. Pero a fin de poder servir de ejemplo para la humanidad, se involucró en actividades comunes y corrientes como cualquier persona. Mantuvo firmemente la mente puesta en el Señor Krishna, quien no era sino la expresión tangible de su propio yo interno, su atma. Arjuna sabía que el cuerpo tiene como único propósito el obedecer las instrucciones del guía interno, que se le manifestó a él en la forma de Krishna. En el Gita, Krishna sostuvo la entrega como la cualidad ideal y signo inequívoco del hombre sabio.

jueves, 17 de octubre de 2024

El GITA UN TORRENTE DE SABIDURÍA - CAPÍTULO XXI

 

El GITA

UN TORRENTE DE SABIDURÍA

DIVINO DISCURSO

Bhagavan Sri Sathya Sai Baba

Prashanti Nilayam

CAPÍTULO XXI

¡Arjuna! La gente cree que la adoración de Dios con Forma y atributos es suficiente, pero no es así; esa disciplina sólo le será de alguna ayuda; la guiará por el camino durante corto tiempo; pero ¡el Señor no condescenderá a otorgarle la Liberación tan sólo por eso! Pues aquel que busca la Liberación debe primero abandonar el apego por el cuerpo. Sin hacer eso, no puede alcanzarse la etapa del Espíritu Supremo (átmica). La identificación con el cuerpo es expresión de ignorancia. El Alma tiene que ser reconocida como algo distinto de la Naturaleza.

El deseo por el placer objetivo que se funda en el valor irreal que se atribuye a la Naturaleza, tiene que ser eliminado por medio de la meditación y la austeridad. Cuando ese deseo se pierde, el individuo se vuelve como la copra dentro del coco, que se suelta y queda despegada tanto de la cáscara como de la fibra exterior; ya no germinará ni brotará; quedará para siempre seca sin echarse a perder. Así ese individuo ya no vuelve a tener nacimiento ni la consiguiente muerte. Es decir, se habrá liberado. Convertirse en algo como esa fruta seca dentro del coco es la etapa llamada de Liberación en vida üivanmuktha).

La contemplación de la Divinidad por encima y más allá de todo atributo es necesaria para el logro de la Liberación en vida. Si esto te resulta difícil o excede tu capacidad, podrás hacer otra cosa. Dedica todo servicio, toda adoración, todo ritual védico y otros votos y vigilias, con todos los frutos que puedas acumular, tan sólo a Mí. Tómame como la meta final, como el objetivo último que transforma todos los actos en adoración; fija tu mente en Mí, medita en Mí; Yo entonces verteré Mi Gracia y te transportaré a través del océano de la vida; te favoreceré ayudándote a alcanzar la meta que buscas. ¡Arjuna! No es tarea fácil fijar constantemente la mente en Mí. No todos pueden lograr éxito en eso. Por prolongada que sea la práctica, es difícil mantener la mente fija en Mí, sin desviarla hacia otras cosas o ideas.

Podrías por ello preguntar: ¿No contamos con algún otro medio? Mi respuesta es: Sí, sí lo hay. Aun aquellos que están anhelantes de ocuparse en actos que me complazcan pueden establecerse en la conciencia del Alma y obtener la Liberación. Mediante la oración, la recitación de Mi Nombre, la adoración de la gloria, el servicio, etc., los pecados del pasado pueden quedar borrados y la conciencia interna depurada de impulsos e instintos; entonces la luz de la Sabiduría brillará, conduciendo a la Liberación de las tinieblas.

Es necesario que los lectores reflexionen sobre este punto, pues sólo pesando los pros y los contras es como se llega a conclusiones de valor. Consideren, por ejemplo, la diferencia entre la devoción según la describe el sentir popular y la devoción según la define el Señor. Popularmente, la devoción se describe como una actitud genuina hacia el Señor; pero connota mucho más que esto. La devoción hacia el Señor es sólo una forma de disciplina para alcanzar la meta.

El buscador no debe detenerse en la adquisición de la devoción; debe prestar atención, no tanto a la devoción o amor que él tenga hacia el Señor, ¡sino al Amor y a la Gracia que el Señor le otorgue a él! Debe estar siempre deseoso de descubrir cuál conducta, cuáles actos suyos serán más placenteros para el Señor, aquellos que lo llenen de Bienaventuranza. El indagar, el anhelar eso, el llevar a cabo lo que asegurará este objetivo - ocupándose en actos conducentes a alcanzarlo - ésa es la verdadera devoción.

Pero la gente, en general, no persigue este ideal de devoción ni piensa en sus implicaciones. Prestan atención solamente al amor que el devoto tiene por el Señor, y en su proceso, ¡no prestan mucha atención al dharma y al karma que el Señor aprueba o aprecia! Por eso Krishna dice: El karma que complace al Señor es superior al karma que cumple los anhelos del devoto. Lo que sea que el devoto haga, piense, planee u observe, ello debería atraer la Gracia de Dios. No debería sujetarse a su propia voluntad; debería estar de acuerdo con la voluntad de Dios. El devoto debe poner a prueba cada pensamiento y sentimiento suyo en la piedra de toque de las preferencias declaradas por el Señor.

El Gita declara que aun cuando una persona tenga profunda devoción hacia el Señor, no podrá llamársele devoto si vive sin atender a Sus mandatos; es decir, el dharma señalado en los Sastras que incorporan Sus órdenes reveladas a los santos y videntes. Es en este sentido que Krishna usa la palabra pleno de devoción cuando en el Gita declara: A aquel que está pleno de devoción, a ese devoto amo Yo" (Bhakthiman yah sa me priyah).

Por otro lado, cualquiera que sea el acto ejecutado por el devoto, éste no debe sentir que es su karma; Krishna dice que debe concebirse como karma para el Señor por el Señor. Generalmente la gente siente que algunos actos son suyos y otros son del Señor. Esa no es una característica del verdadero devoto. Si todos los actos se experimentan como del Señor, no estarán manchados por el egoísmo o la mácula de lo mío.

La devoción ha de identificarse como la disciplina que elimina el egoísmo y las limitaciones del yo y de lo mío. Esa es la razón por la cual el devoto es definido por los que saben cómo no separado de Dios. En todo tiempo y bajo cualquier circunstancia, los actos y sentimientos deben estar centrados en Dios. En cambio, si sólo cuando se está agobiado por la miseria, la preocupación y la pérdida, uno clama: ¡Oh, Dios! Sálvame, rescátame de esto, y habiendo ya pasado esto, se hunde de nuevo en asuntos objetivos, esclavizado por metas mundanas, muestra una conducta condenable.

Esta es la enseñanza del Gita. No has de adorar a Dios como una medida de emergencia. Cuando la lengua está enferma y no disfruta el alimento, la gente se procura encurtidos picantes; así también, ¡cuando el pesar la aflige, la gente busca a Dios! Esta clase de devoción interesada es común hoy día, quizás debido a la influencia de la hipocresía fundamental de esta era.

Una hueca devoción con miras a exhibir la fuerza de su apego por el Señor, por desgracia, es evidente hasta en los grandes aspirantes y personas que han renunciado a todo por Él, a quien consideran como su todo. Para muchos, la devoción es como un velo que se ponen cuando van en peregrinación, o al acercarse a los mayores o al visitar los templos. Una vez de regreso a casa se despojan del velo y, con él, de todas las ideas y sentimientos de reverencia hacia el Señor.

Estas no son sino actitudes exhibicionistas. La devoción, sin embargo, tiene que ser constante y total; es el establecimiento del espíritu en el Señor, en cualquier situación, en todo momento. Muchos aseveran que todos sus actos los dedican a Dios, pero su actitud demuestra que sólo los están dedicando al cuerpo. En vez de dedicarlos a Dios, los dedican a sí mismos, a los cuerpos con los cuales ellos ignorantemente se identifican. Aseveran: Esto lo ofrezco a Krishna, pero en realidad es una ofrenda a su hijo. Esta es una ofrenda a Rama, declaran; pero su ansia revela que es una ofrenda para su agrado (raga), su apego, su pasión. ¿Cómo pueden estos actos ser dignificados por la palabra entrega u ofrenda?

La entrega inspira al cuerpo, a la mente y al lenguaje. Si lo que hablan no es aprobado por la mente y lo que tienen en la mente no es sinceramente puesto en acción, entonces todo se convierte en mera hipocresía. Convénzanse de que el hacedor, el acto y la actuación son todos Él. Sean, por tanto, devotos de Él, no de la riqueza, de la esposa y de los hijos.

Dondequiera que su mente se adhiera, ahí permanecerá también su devoción. La devoción es pura como las aguas del Ganges; el karma es como el agua del Yamuna. Y el Conocimiento es como el Sarasvati, que fluye secreta y misteriosamente bajo la tierra y se santifica al fundirse con los otros dos. Es la confluencia de estos tres lo que se llama Triveni. Significa tanto la desaparición de la mente como la armonía y el volverse uno de las tres gunas, que origina la destrucción del ego.

Sin embargo, hay muchos que ignoran estos hechos fundamentales. Se meten en el agua dos veces al día, ejecutan los ritos de la mañana, del mediodía y de la tarde, rinden culto a los dioses del hogar; con ceniza o pasta de sándalo se dibujan líneas sobre las cejas, los brazos y el pecho; se pintan con azafrán puntos en la cara, usan hilos de cuentas y rosarios alrededor de su cuello; como errantes andan de templo en templo y van de un maestro espiritual a otro.

Deambulan por los alrededores de los santuarios. Asisten a muchas conferencias, a recitales puránicos (donde describen los poderes y hechos de Dios) y a lecturas de las Escrituras. Lo que más podemos decir de tales personas es que están ocupadas en buenas actividades; pero no podemos decir que sean devotos.

La devoción no tiene ninguna relación con el vestido y el habla. Sobre la base de la mera vestimenta y la religiosidad en la expresión, no podemos llamar a una persona devoto del Señor. La devoción es una cuestión de conciencia interna, de sentimiento, más que de conducta externa. Donde hay humo, puede inferirse que hay fuego. Pero hay algunas clases de fuego que no echan humo, aunque no hay humo que no se origine del fuego.

Existe la posibilidad de que se ejecuten actos sin sentimiento; pero no puede decirse que todo sentimiento necesariamente tenga que expresarse por medio de una acción. Aun sin pompa y exhibición, es posible tener sentimientos sinceros. El sentimiento puro es lo importante. La mera actitud pomposa es indudablemente contraria al progreso, ¡si es que se aspira siquiera al progreso!

La pregunta que hizo Arjuna produjo esta respuesta ulterior: Por supuesto, hay dos clases diferentes de devotos: el adorador de Lo-con-Forma (saguna bhaktha) y el adorador de Lo-sin-Forma (nirguna bhaktha). Entre los devotos, el afligido, el buscador de bienes materiales y el inquiridor, todos están anhelantes por los aspectos con Nombre y Forma de la Divinidad. Del mismo modo que para iniciar un acto propicio se coloca primero el pie derecho, así también debe colocarse el pie derecho de la devoción hacia Lo-sin-Atributo para lograr la Liberación. Eso es lo plenamente auspicioso.

Esto quiere decir que sólo la práctica enfocada hacia la Divinidad sin Forma da la iluminación. Ambos aspectos tienen valor y son indispensables. ¿Cuánto tiempo se puede tener un pie adentro y otro afuera? Aun cuando eso fuera posible, ¿de qué serviría? Entonces, hay que adoptar la devoción hacia Lo-con-Forma como práctica, con la devoción a Lo-sin-Forma como la meta por alcanzar.

Puede verse el Universo entero como Dios o pueden verse como separados y distintos. Pero ambos son lo mismo. Puede verse la tela como hilo, o hilo y tela como entidades separadas. Pero, cualquiera que sea el punto de vista, el hilo es tela y la tela es hilo. Ver al hilo como algo distinto de la tela es como adorar a Dios con atributos. Ver al hilo como incluido en la tela y a la tela como una conjunción de hilo, y a ambos como idénticos, es adorar al aspecto de Dios sin atributos.

Esta devoción no es algo que pueda importarse de alguna otra parte; no es algo que pueda ser provisto por alguien. No crece en la Tierra ni cae del Cielo. Surge dentro de uno mismo; es apego desinteresado al Señor. El apego, el amor que es inherente al hombre, no debería fluir indómito por canales diversos; debería fluir ininterrumpidamente en dirección hacia Dios y entonces se volvería un acto de devoción. Este amor está en todo ser viviente; en aves y bestias, en insectos y gusanos... todos tienen amor inspirándolos, llenándolos en el grado que es el apropiado para cada uno. En síntesis, la Vida es Amor y el Amor es Vida.

Cada miembro de todas las especies vivientes tiene un amor polifacético por sus descendientes, sus ascendientes, sus comodidades y guías, su alimento y bebida, sus alegrías y juegos. Cada uno de estos tipos de amor o apego tiene un nombre distinto y correspondiente según los objetos sobre los cuales se fije.

Se le llama afecto cuando se dirige a la descendencia; se le llama compasión cuando se dirige a personas que son menos afortunadas; camaradería cuando fluye hacia iguales; apego cuando se extiende a bienes o lugares; se convierte en fascinación en algunos casos, en amistad en otros. Cuando se dirige hacia los mayores, maestros y ascendientes, se vuelve reverencia, humildad, etc.

Pero la devoción es una palabra que se usa únicamente para designar el amor cuando se dirige al Señor. Cuando este amor se desintegra en muchas corrientes que fluyen en muchas direcciones y hacia muchos puntos, ocasiona solamente pesar, pues entonces se fija en cosas temporales.

Al contrario, si dejan que el amor fluya en forma concentrada hacia el océano de la Gracia del Señor, esta práctica puede llamarse devoción. ¿Por qué desperdiciar la vida en los amargos pantanos (samsara) de lo transitorio? Esfuércense más bien por alcanzar el vasto océano de la Gracia. Ahí se realizan, logran el estado de Existencia-Conciencia-Bienaventuranza (Sat-Chit-Ananda) o Dios (Brahman). ¡Cuán sagrada es esta consumación! ¡Cuán plena de felicidad!

Las pastoras se esforzaron y obtuvieron éxito en esta práctica. En cada momento y bajo cualquier condición, cada pensamiento, palabra y obra de las gopikas era dedicado a los Pies de Loto del Señor Krishna. Por eso es que a las gopikas se les llama yoguis. Cuando el mismo Señor Krishna se dirige a las gopis como yoguinis, podrán ustedes juzgar la altura de la práctica espiritual que ellas habían alcanzado.

lunes, 14 de octubre de 2024

EL GITA DE SAI BABA - CAPITULO XX - DIOS, PRESENTE EN TODOS, ES TODO

20. CAPÍTULO XX. Dios, presente en todos, es todo

Krishna es el testigo imparcial. - Dios está presente en todos y es todo. - Krishna le da a Arjuna una visión de Dios. - Arjuna pregunta si la adoración de la forma o de lo sin forma, es más agradable a Dios.

El Gita dice claramente que sólo la flor del corazón (hrudayapushpa) libre de impurezas que crece en el lago Manasa sarovar o en las cristalinas aguas de la mente, merece ser ofrecida a Dios. Es la razón por la cual Krishna dijo a Arjuna: "Mi querido cuñado, cualquier actividad en que te ocupes, cualquier regalo que des, cualquier alimento que tomes, hazlo como una ofrenda dedicada a Mí; hazlo todo con espíritu de dedicación, como un tributo a Dios, pues sólo actos así llegan hasta Mí. No tengo preferencia especial por ningún nombre; todos los nombres son Míos. No conozco ni amigo ni enemigo. Soy el testigo no afectado. Yo resido en todos los que me sirven y hago provenir alegría de ese servicio".

Esto hizo surgir algunas dudas en la mente de Arjuna, que preguntó: "¡Krishna! Dices que no haces ninguna distinción, que no tienes ni amigo ni enemigo; ¿cómo ocurre entonces que algunos son felices y otros infelices, algunos son fuertes de cuerpo y mente, otros débiles y enfermizos, algunos son pobres y otros son ricos? ¿Cuál es la razón que hay detrás de todo esto? Puesto que Tú mismo estás por encima de toda distinción, ¿por qué no puedes mantenerlos a todos en la misma condición? Observando los hechos tales como son, es difícil creer que Tú miras imparcialmente a todos".

¡Krishna sonrió ante esta "duda" que preocupaba a Arjuna! Y dijo: "Yo doy expresión solamente a la verdad. Yo no ajusto Mi lenguaje a tu aprobación o desaprobación; ni me da gusto cuando apruebas ni me deprimo cuando desapruebas. Soy el mismo en todos. Pero todos no son lo mismo en Mí. Tú has observado que por las noches de los meses invernales, los aldeanos suelen sentarse alrededor del fuego; pero solamente aquellos que se sientan cerca reciben su calor. Los que se sientan lejos, en cuclillas, tienen además que soportar la oscuridad. Si la gente permanece alejada y se queja de que no recibe el calor y que tiene que sufrir la oscuridad, ¿puede atribuírsele eso a la parcialidad del fuego? No, no tiene sentido inferir de esto que el fuego trata de diferente manera a las distintas personas.

"El esplendor de la Visión Divina es semejante a esto; si quieres percibirlo, tienes que acercártele y permanecer ahí. Todos tienen el mismo derecho de hacerlo, como también de alimentar el fuego, de modo que pueda iluminar y calentar aún más. El fuego es imparcial; hay algunas diferencias en sacar beneficio de él y en hacerlo crecer en mayor y mayor intensidad. Yo soy el esplendor; no tengo ninguna parcialidad. Para experimentarme y obtener Bienaventuranza de Mí, todos tienen la misma oportunidad. Las distinciones y diferencias surgen como resultado de las fallas de los aspirantes. No hay máculas en Mí."

¿Notaron ustedes las amorosas palabras de Krishna? ¿El efluvio de Su Gracia? ¡Cuán ciertas son Sus palabras! Realmente, la gente no acepta que haya faltas en sí misma; pero las busca en los demás. Si el Señor tuviera faltas, ¿cómo podría existir o sobrevivir el mundo? El Señor ve a todos como iguales. Su corazón abraza a todos con Amor; ésa es la razón por la cual el mundo tiene por lo menos un poco de paz y prosperidad. El doctor podrá decir que el paciente no tiene fiebre tan sólo para consolar al enfermo; pero el termómetro no puede mentir. Dios conoce y reacciona al sentimiento interno, no a la apariencia exterior; nunca puede equivocarse ni puede ser engañado. El mundo considera solamente la apariencia externa; se guía solamente por ella. Tú debes vadear el río; sólo entonces podrás conocer la profundidad de la corriente. Come, si quieres conocer el sabor. Cuando la gente emite un juicio sobre la profundidad o el sabor sin vadear ni saborear, ¿cómo pueden ser tomadas como ciertas sus declaraciones? Si el Señor mismo hubiera estado afectado de parcialidad, ¿cómo habría podido otorgar el éxtasis de la fusión con Dios (sayujya) a las doncellas pastoras de Brindavan? ¿Podría haber gustado de los frutos comidos parcialmente por Sabari (una santa que sirvió al Señor Rama)?¿Podría Janaka (personaje del Ramayana) haberse convertido en un autorrealizado? ¿Podría Nandanar (padre adoptivo de Krishna) haber alcanzado la gran Visión del Señor? ¿Podrían PraNada (niño devoto de Vishnu) y Vibhishana (rey de Lanka) haberse acercado al Señor? ¿Habría sido Hanuman (el dios mono del Ramayana) aceptado como el mensajero de Rama? ¿Podría Valmiki haber escrito la gran epopeya del Ramayana? ¿Indican éstos alguna parcialidad en la composición del Señor? ¿O prueban en cambio que El no tiene tal característica? Estos son ejemplos del Amor del Señor, de Su bondad que derrama de manera uniforme sobre todos.

"Mantén tu mente fija en Mí, sé sinceramente devoto Mío, póstrate ante Mí ofreciéndome todos tus pensamientos, palabras y obras; ámame constantemente" ("Manmana bhava, madbhakatho, mad yoji, mam namaskuru"); eso es lo que El ordenó. Asimismo ha indicado que lo que El más desea en ti es una "mente pura" y un "amor inmaculádo".

Inmersos en su condición humana, los hombres no pueden alcanzar la condición divina. Primero tienen que alcanzar la propia naturaleza de Dios para lograr la condición de la Divinidad. Para ver oscuridad, sólo tiene que haber oscuridad; para ver luz, deben tener luz. Para comprender la inteligencia, tienen que ser inteligentes. Si están constantemente ocupados en cosas humanas, ¿cómo pueden alcanzar la gloria de la Divinidad? Para volverse divinos deben tener en la memoria lo divino, actuar de manera divina, conducirse de manera divina. El estado, el ambiente y el sentimiento; todo debe coordinarse para este único propósito. S61o entonces puede captarse el principio.

Es sobre la base de esta verdad que Krishna continuó de esta manera: "¡Arjuna! Los sabios (jñanis) son superiores a los dioses, quienes a su vez son superiores a los hombres; pero estos sabios (jñanis) tampoco pueden captar el pleno significado de Dios. ¿Cómo podrán, pues, los hombres comunes como tú comprenderlo alguna vez?" Ante esta observación disimuladamente sarcástica, Arjuna dobló la cabeza avergonzado y dijo: "Estoy de acuerdo, Krishna. Tú estás más allá de la comprensión de nadie, por inteligente que sea. Eres de una multiplicidad infinita. Estoy convencido. Eres el Absoluto Universal, yo lo sé.

"Creo que Tú has creado el Universo entero y que estás fomentando y presidiendo tanto la evolución como la involución de los mundos y que eres el amo de la Creación, de la preservación y de la destrucción. Tú mismo me lo has dicho y te estaré por siempre agradecido y soy feliz de que me hayas considerado merecedor de ello.

"Pero ahora dime: ¿en cuántas formas te manifiestas dentro de este Universo que Tú mismo has creado? Estoy deseoso de escucharlo de Ti para hacer lo que más convenga para merecer la gracia de estar vivo", dijo Arjuna. "¿Y en cuál de estas diversas formas debo meditar? Dímelo para hacerlo así y salvarme", imploró.

"¡Vaya preguntita ésa!", dijo Krishna, con una sonrisa. "Quizás pensaste que podrías comprender fácilmente la respuesta, si la tuvieras. Bien, puesto que me haces la pregunta, me ablandaré un poco y te daré la respuesta. Escucha cuidadosamente. Yo soy el Atma interna en el corazón de loto de cada ser. Así que si tú crees y normas tu v¡da sobre la base de la creencia de que el Atma interna en cada ser es Mi Ser Supremo (Paramatna), esto será una forma de meditación suficiente para ti. Vela porque esa creencia no se debilite ni se pierda. Aférrate constantemente a ella, practica esa creencia, aplicala a tus obras, palabras y pensamientos. Entonces la experiencia de la unidad, o sea, de que tú eres Yo y de que Yo soy tú, puede lograrse.

"Los cinco elementos, la tierra, el agua, el fuego, el viento y el éter son también formas Mías. Yo soy la actividad que se manifiesta en el Sol, la Luna y las estrellas. Cuando llega una gran destrucción, Yo soy esa fuerza destructora y también la fuerza que vuelve a construir. Lo soy todo, desde lo microscópico hasta lo macroscópico; soy el pasado, el presente y el futuro. Soy las tres regiones y los tres gunas (atributos de la materia) que han modelado al hombre y a la Naturaleza. No hay objeto que no sea Yo; ningún nombre que no sea Mío. La sangre tomada de una parte del cuerpo es igual a la de cualquier otra; así también, lo divino es idéntico en todas partes."

Arjuna juntó las palmas y levantando las manos exclamó: "¡Krishna! Toda la Creación tiene Tu forma. El conocimiento, la riqueza, el poder, la fuerza, la energía y el esplendor son expresiones de Tu gloria, ¿no es así? Pues bien, ¿no me darás la sagrada oportunidad de satisfacer el deseo de mi vida de experimentarte como toda esta Creación, como la Forma Cósmica (Visvarupa), como la forma misma de la Creación? Yo te lo imploro. Te lo ruego postrado a Tus pies".

Conociendo la angustia de su corazón, Krishna replicó: "¡Arjuna! Ciertamente que te complaceré. Pero tus ojos físicos no pueden ver esa gloria. La Forma Cósmica (Visvarupa) no puede ser percibida por la limitada capacidad visual que capta solamente esta naturaleza. Por tanto, te dotaré de visión sobrenatural. Y ahora, ¡mira!" Así dijo El y se manifestó ante Arjuna como la Creación y más aún. ¡Qué misericordia tan grande! ¡Qué experiencia tan grandiosa!

En este punto, hay un detalle sutil en el que los buscadores deben fijarse. Los Vedas, los Sastras y los Puranas (libros de mitología hindú), además de muchos eruditos y santos que tienen el derecho de hablar sobre estos asuntos, todos describen a Dios como algo presente en todas partes y como la realidad interna en todo ser. Basándose en esto, hay algunos que argumentan: "Si El está presente en todas partes y en toda cosa, ¿por qué no es visto por todos?" Para todos los que así arguyen, la respuesta es: ¿cómo puede el ojo físico, compuesto sólo de los cinco elementos, ver más allá de los cinco?

Nada puede iluminar a un objeto que no refleje la luz; pero una llama se ilumina a sí misma y desparrama luz a su alrededor. Dios es Autoluminoso; El lo ilumina todo, está más allá de la Naturaleza, que no es sino una manifestación de Su gloria. De modo que El puede ser visto sólo con el ojo de la sabiduría, un ojo que puede obtenerse únicamente a través de Su Gracia. Por tanto, la adoración a Dios es una parte esencial de la práctica que llevará a este fin; quien no alcanza a verse a sí mismo, jamás podrá lograr ver a otros, ver algo fuera de sí mismo. Dedíquense, pues, a las prácticas espirituales que les asegurarán la Gracia de Dios y mediante esa Gracia, el ojo de la sabiduría les será otorgado. Esa meta es fácil de alcanzar por el sendero de la devoción. Mientras Arjuna experimentaba la visión de Dios en el Universo y de Dios como el Universo, derramaba lágrimas de alegría. "¡Oh Dios Todopoderoso, todos los dioses, Brahma el Creador, todos los sabios y santos, todos los múltiples seres y objetos, móviles e inmóviles! ¡Oh, de Tu aterrorizante rostro surgen llamaradas de luz y se esparcen hasta los más lejanos confines! ¡Cómo desearía conocer el significado de esta forma tan excelsa!", exclamó Arjuna.

"¿Viste, Arjuna? ¿Sabes ahora que Yo soy el Creador, el Sostenedor y el Destructor de toda actividad y de todos los seres y objetos? ¿Te has dado cuenta de que no puedes salvar a nadie en este campo de batalla, y que a nadie puedes matar? Tú no tienes poder para matar ni tienen ellos poder para morir por su propio esfuerzo. Vivir y morir son actos dirigidos por Mi voluntad. Yo llevo encima la carga de la Tierra; Yo la he creado; y Yo la suprimo", dijo Krishna, dándole afectuosas palmadas en la espalda y hablándole con suavidad para atemperar su extática emoción.

Este incidente es un buen ejemplo para ilustrar cómo Dios está obligado por la sinceridad de la devoción y cómo El se inclina para consolar y estimular a Sus devotos. ¡Nada más imaginen! ¿Cómo pudo este Arjuna que tan vacilante y nervioso estaba antes de obtener una demostración ocular, enfrentarse y derrotar como un mortal común y corriente a héroes poderosos y maestros en todas las artes como Bhishma, Drona y Karna? Fueron vencidos por la voluntad del Señor.

Arjuna secó sus lágrimas, juntó las manos en actitud suplicante y dijo: "Oh Señor, veo la Forma Cósmica que nunca antes había visto, ni había oído mencionar, ni había siquiera concebido. Me doy cuenta de que es una verdad. Esas terribles llamaradas de luz me están achicharrando, mi cuerpo se está chamuscando, chirriando bajo el impacto de esa gloria. Preséntate ante mí de nuevo en la dulce y sonriente Forma Tuya; no puedo soportar más esta visión. ¡Padre! Reasume Tu Forma, ¡no puedo seguir viendo esto!", rogó Arjuna.

Su Divina Gracia le hizo condescender. Y dijo: "¡Arjuna! Acabas de ver esta Forma Universal Mía, que es una visión que ningún grado de erudición védica, ni de ascetismo ritualista o de austeridad puede jamás aspirar a percibir. Esto lo logra sólo el devoto que se dedica a Mí con una devoción que no admite la menor distracción (ananyabhakthi). Tales devotos ven únicamente al Señor; cualquier cosa que hagan, la hacen como adoración al Señor. No tienen ninguna otra forma ante sus ojos; ningún otro pensamiento en sus manos. En todo tiempo y en todas partes ellos ven solamente Mi Forma, pronuncian sólo Mi Nombre, piensan solamente en Mí, sienten sólo por Mí o respecto a Mí y están activos únicamente en interés Mío. Tales son, oh Arjuna, quienes logran captar esta visión. Yo en cambio sólo pido esto: devoción inconmovible" (ananyabhkthi).

Arjuna preguntó con una sonrisa y un ligero temblor en sus labios: "¡Señor! Me doy cuenta de que Tú te complaces con una devoción centrada y constante. Pero, ¿te complace la adoración de Ti con Forma o de Ti sin Forma? ¿Cuál te ablanda más y contribuye mejor a obtener Tus bendiciones? ¿Cuál es más fácil para el aspirante y mejor recibida por Ti? Ten la bondad de decírmelo".

Krishna se alegró de que Arjuna le hiciera esta pregunta y le dijo: "No hago ninguna distinción entre las dos. Me siento complacido siendo adorado, siempre y cuando la mente esté saturada de Mí y haya fe constante en cada acto, en cada palabra y en cada pensamiento". Arjuna volvió a preguntar: "¿Son suficientes la pureza del corazón y la fe firme? ¿No constituyen obstáculos para el éxito el sexo o la condición, determinados por la casta o la etapa que se vive?" Krishna reprendió a Arjuna y replicó: "Me sorprende que hagas tales preguntas después de haber pasado por esta experiencia. ¿No te das cuenta de que en aquellos que han fijado su mente en Dios, que descansan en Mí, que soy la personificación de la eterna y pura Verdad, no habrá quedado ni un ápice de identificación del ser con el cuerpo? Si todavía les quedara la conciencia de sexo, de casta o de la etapa de la vida, con el consiguiente orgullo o humildad, eso sólo revelaría que no han entregado sus mentes a Dios. Para aquellos que se han librado del apego, no habrá distracción por motivo de casta, condición, etcétera.

"Pero los códigos de conducta moral prescriptos para las castas (varnadharmas) y para quienes se encuentran en los cuatro estados de la vida estudiante, jefe de familia, recluso y renunciarte (ashramadharmas) no obstaculizan en forma alguna la disciplina de fijar la mente en Dios, de purificar a la mente de todo mal, y de adorar al Señor mediante todas las acciones, palabras y pensamientos. Las distinciones de sexo, casta, estado o etapa de la vida afectan únicamente a aquellos que viven en la conciencia del cuerpo como realidad y que actúan como si este mundo fuese absoluto y eterno."

A esto, Arjuna dijo: "¡Krishna! La contemplación de Lo sinForma, sin características, es muy difícil, ¿verdad? Para aquellos que identifican al ser con el cuerpo, ¿puede la adoración del aspecto con Forma de Dios, que está al alcance del hombre común producir la pureza de la mente y la pureza de los instrumentos de la conciencia? Por favor, ilústrame".

jueves, 10 de octubre de 2024

El GITA UN TORRENTE DE SABIDURÍA - CAPÍTULO XIX

 

El GITA

UN TORRENTE DE SABIDURÍA

DIVINO DISCURSO

Bhagavan Sri Sathya Sai Baba

Prashanti Nilayam

CAPÍTULO XIX

Los conferencistas dedicados a divulgar el Gita se han multiplicado hoy día y, como consecuencia, ha surgido una variedad de interpretaciones, la mayoría muy alejadas de la auténtica, nublando así su verdadero significado. Las interpretaciones tienen la naturaleza y el carácter del exponente. Una vez que se ha formado una opinión, él trata de apuntalarla con argumentos que cree apropiados y probar que todos los demás están equivocados. Luego, repite esa opinión como un loro, en cualquier ocasión; pero el exponente no hace ningún intento para practicar el Gita y hacerlo parte de su vida real. Tales personas pretenden ser grandes intérpretes del Gita y se mueven por doquier, abrumados por el peso de sus credenciales y títulos. De esta manera sólo se arruinan a sí mismos con este engaño y minan la fe que los demás puedan tener en el Gita.

Las palabras de Dios deben ser llevadas a la práctica en la vida real y no ser propagadas sólo con objeto de obtener fama. Pero los tiempos se han vuelto tan intrincados que hoy día aquéllas se utilizan ¡para adquirir publicidad y alabanza! Y los que las escuchan no tienen el cuidado de investigar la moralidad de esos predicadores, ni les interesa comprobar si todos aquellos que elevan al Gita hasta las nubes han saboreado la dulzura de sus enseñanzas. Sus palabras y sus actos están muy alejados entre sí; ellos exhortan a los demás, pero los que son exhortados descubren que ¡ni los mismos maestros siguen la lección! No, ni siquiera uno en un millón.

Hay algunos que alardean de que tienen el Gita entero en la punta de la lengua; que al momento pueden recitar cualquier verso (sloka) del Gita que se quiera escuchar, con sólo señalárseles el capítulo y el número correspondientes; o bien, pueden citar el capítulo y número donde se encuentra cualquier frase o palabra que se les dé.

Me mueven a risa los que hacen alarde de esa clase de erudición. ¡Pobre lengua la que tiene que llevar tanta palabra sobre su punta sin que nada pueda absorber! Un disco de fonógrafo puede repetirlas igual que ellos, y con el mismo beneficio. El llevar a la práctica un verso, seguro que produce mayor beneficio que el aprenderse todos los versos de memoria. Arjuna comprobó la verdad de cada palabra de Krishna, practicándola. Su sinceridad le ayudó a ganar la Gracia de Krishna.

Es una lástima que aún hoy los pandits más eruditos no se den cuenta de la exaltación que produce el poner en práctica una sola palabra del Gita. ¿Qué podemos decir entonces de los incultos, de los ignorantes? Hasta algunos exponentes del Gita muy prestigiosos, pronto traicionan su enseñanza, actuando en forma contraria a su mensaje. Al canto del Señor, cada uno añade una nota a su capricho, tratando de demostrar así el especial giro de su erudición, su predilección. Consideremos este ejemplo: el verso 10 del capítulo sexto del Gita declara que la codicia, la adquisición, es gran pecado.

Ahora bien, quienes aceptan el Gita como autoridad deberían actuar acordemente, evitando la codicia (parigraha) ¿no es así? No codiciar significa también 'aceptar' hasta cierto límite, ¡aun lo que sirva para el sostén del cuerpo y el mantenimiento del Dharma! Sin embargo, el noventa y nueve por ciento de los exponentes del Gita rebasan este límite. La condenación de la codicia se aplica en todas sus formas; no hay circunstancias modificantes ni excepciones.

No obstante, hacen colectas y piden contribuciones para sacrificios (gitayajnas), como ofrendas durante el Arathi (la adoración de Dios con la llama del alcanfor), como gastos para conferencias sobre el Gita, como donativo u ofrenda para el gurú. Se venden boletos para las conferencias, como en los espectáculos, como en el teatro y el cine. Las personas que hacen esto no tienen fe en las palabras de Krishna, pues si la tuvieran, no actuarían en forma tan contraria. Si estuvieran convencidas de que aquello es erróneo, no se verían tentados a actuar así.

Explican el sloka y piensan que su deber está cumplido; no sienten la necesidad de seguir el consejo. Este es el espíritu de los tiempos, pues ésta es la edad de la hipocresía. La gente que escucha y observa a esta clase de exponentes del Gita pierde la fe, primero en el exponente y luego en el Gita mismo. La publicidad que le hacen se disuelve en mera pompa y vanidad.

Las enseñanzas del Gita no reciben el respeto que el libro exige. Millares de personas, cuando ven los libros sagrados como el Gita, el Ramayana, el Bhagavatha, el Bharatha, etc., inclinan sus cabezas ante ellos, los presionan contra sus ojos, los colocan sobre sus cabezas, los mantienen en un lugar especial en el altar y colocando reverentemente algunas flores encima de ellos, se sientan con los ojos cerrados y, con lágrimas deslizándose por sus mejillas, caen postrados ante los libros, y luego se levantan... ¡muy satisfechos de sí mismos! Toda esa reverencia es para el montón de papel, no para el contenido de los libros, ni para los temas que tratan.

Lo que la cabeza debe cargar no es el peso del papel sino el mensaje explicado en él. Désele valor no al libro sino al tema; reverénciese, no el volumen sino el asunto tratado en él. Instálese, no en el altar sino en el corazón. Será solamente entonces cuando la autoridad del Gita será honrada permanentemente, en todo tiempo. La mente no quedará libre de egoísmo

o  de otros males similares sólo con la observancia de esta reverencia externa, como aprenderlos de memoria, ofrecerles adoración en el altar, sostenerlos sobre la cabeza, presionarlos contra los ojos, etc.

Que el mensaje penetre en el corazón, que se ponga en práctica y se saboreará el gozo que produce. Esta es la forma de honrar al Gita. El más sabroso platillo nunca podrá satisfacer el hambre con sólo colocarlo en la cabeza o presionarlo contra los ojos, o por postrarse ante él. El Gita está en el mismo caso. Es un platillo muy sabroso, lleno de los ricos ingredientes de la devoción, la sabiduría, el karma y el desapego. Cómanlo; bébanlo. Un bocado es suficiente.

El hambriento no necesita comer todo el grano que se ha cosechado; basta un puñado de arroz. El sediento no necesita beber hasta dejar seco el río Godavari; un vaso de agua es suficiente. Quien tiene hambre de Dios no necesita consumir el Gita en su totalidad; puede satisfacerla con practicar un solo sloka.

Una caja de cerillas contiene muchas de ellas. Si se quiere encender una fogata, sólo se necesita una cerilla; puede alimentarse la pequeña llama con cuidado y diligencia, hasta convertirla en una hoguera; no es necesario encender todas las cerillas. Hay setecientas cerillas en el Gita; cada una de ellas puede encender la llama del Conocimiento. Enciendan una sola frotándola sobre la piedra de la experiencia; eso será suficiente.

El Gita tiene que entenderse así para la realización del Ser; ésa es la santa tarea para la cual fue concebido. Es un gran error aplicarlo mal; todos los intentos que se hagan de utilizarlo para adquirir fama y fortuna o títulos y reconocimiento son sólo síntomas de egoísmo, actos sacrílegos. Hay que extraer la fragancia de este libro; ésa es la prueba de la sabiduría; la fragancia es la esencia del libro. Por otra parte, tampoco transformen su cerebro en un libro.

Vean a Dios en la piedra; no cambien a Dios por la piedra. Esa es la visión altamente deseable. La piedra tiene que ser visualizada como divina, llena de Dios; lo que en realidad es. Esta visión es el precioso regalo que Dios ha dado a la gente de este país. Las perlas no flotan sobre las olas del océano; zambúllete profundamente hasta las silentes cuevas del fondo, si es que las deseas. La gente de este país ha buscado a Dios de esta manera durante varias edades.

La práctica de la Acción Correcta (Dharma) es el cuerpo; la realización de Dios es su corazón; ésta es la verdad que ha impulsado a la gente de aquí a seguir adelante y a salvarse. No son esclavos del brillo exterior, del bordado externo, del confort material. Buscan al Atma fundamental con su ojo interno y cultivan el desapego. La gente de la India, que posee este carácter, es sin embargo atraída hoy por el progreso material y la pompa exterior. Esta es una tragedia muy lamentable.

Aquellos que andan por ahí exponiendo el Gita con objeto de ganar dinero se mantienen así alejados de Dios. Podrán ofrecer diversas justificaciones de su conducta, sin duda alguna; pero nadie que tenga verdadera fe en el Gita o que sea un verdadero partidario de su enseñanza podrá aceptar sus explicaciones.

El Gita es recitado para promover la Rectitud (Dharma), no la riqueza; sirve para promover la bondad, no la acumulación de bienes. El hacer una colecta de dinero a favor de un templo para Krishna o para Rama, o para edificar un templo (mandir) o santuario para el Gita, es otra manera de reducir la fe en Dios; construir una casa para el Señor, que es Inmanente y todo lo penetra, resulta absurdo. El corazón es el templo apropiado donde Krishna o el Gita deben quedar instalados.

Elevar una estructura artificial, que seguramente será destruida por el tiempo, dedicada al Absoluto, al Eterno, a la Divinidad Indestructible, resultaría, en cambio, muy impropio. Por supuesto, en tanto se alcanza cierto nivel, los templos podrán ser necesarios; pero en ese caso resulta más prudente utilizar, lo mejor que se pueda, los templos antiguos ya existentes. ¡El construir nuevos y arruinar los antiguos es tan necio como matar a la vaca y regalar los zapatos que se hagan con el cuero!

El bienestar del mundo puede ser impulsado mediante la renovación de los templos antiguos y no por la construcción de los templos nuevos. Antiguamente, la consagración de un templo a Dios solía hacerse de acuerdo con el estricto ritual sástrico; de ahí que los viejos templos sean más santos. El poder irradiado por ellos confiere a este país la pequeña porción de bienestar del que ahora disfruta.

Los sabios (rishis) del pasado sufrieron penalidades, se desapegaron del mundo y hasta desintegraron su físico en la búsqueda de los secretos de la salvación individual y el mejoramiento social. Ellos nos han legado ciertos códigos de conducta y reglas de vida que son practicables y sencillos. Pero aun éstos son ahora descuidados o incomprendidos y nuevos códigos y nuevas reglas se han impuesto de tal manera que aquéllos, tan preciosos, han quedado relegados al olvido.

Cuando los mayores, los maestros (gurús), los filósofos (pandits) y los eruditos aceptan y hacen honor a estas formas de conducta de reciente creación, ¿cómo puede la India continuar siendo el campo de la Rectitud, el campo del Yoga y el de la renuncia? Esta declinación de los ideales explica por qué esta tierra, que en verdad fue un país lleno de alimentos, que podía nutrir a todos sus hijos, tenga ahora que implorar por alimentos. La sagrada exclamación: Yo soy Shiva (Sivoham), resonaba en cada valle, en cada cueva, en cada templo y en la orilla de cada río sagrado; pero ahora el grito es: ¡Estoy muerto! (¡savoham, savoham!)

El país ha perdido su antigua felicidad y está ahora infectado de ansiedad; es el hogar del autoengrandecimiento y sólo persigue la pompa vana. Para contrarrestar estas tendencias, se ha vuelto muy necesaria la divulgación del conocimiento espiritual por personas que efectivamente hayan experimentado la felicidad de las prácticas espirituales, el éxito en y a través de estas. Todos y cada uno, desde el sencillo analfabeto hasta el sabio realizado (Paramahamsa), el hombre que ha logrado el dominio de todos sus sentidos debe reconocer esta necesidad. Todos deben cultivar la fe en el Gita y tomarlo como la auténtica palabra del Señor.

El Señor ha asegurado: Asumiré la carga de tu bienestar, aquí y en el más allá. Él ha asumido esta tarea voluntariamente. Pero para que los mortales y los aspirantes se beneficien con esto, tienen que vivir como se ordena; tienen que adherirse a las líneas de conducta que han sido fijadas. Si no creen haber sido ayudados así, sólo tienen que examinar sus propias vidas y descubrir hasta qué punto han observado los mandamientos de Dios respecto a la reglamentación de la vida. Les falta examinar esto. No consideran el pasado y el futuro; se quejan únicamente del sufrimiento del momento, sin saber que éste es el resultado del descuido en el pasado y la ignorancia del futuro. Esa es la raíz del sufrimiento.

Hay que acordarse de la condición previa contenida en el sloka que dice: A aquellos que sólo me adoran a Mí, sin pensar en nadie más, doy abundancia y seguridad. La última frase es la corona, el fruto final. Esa afirmación es la cabeza; pero ninguna cabeza puede funcionar independientemente de los miembros. El aferrarse a la cabeza solamente, separada del cuello, de los hombros y del resto del cuerpo es como poner nuestra fe en la llave que tenemos en la mano... ¡después que la caja de caudales ha sido robada! ¿De qué sirve la llave después que el tesoro ha desaparecido?

Las condiciones para el cumplimiento de esa afirmación son: meditación en el Señor no perturbada por ningún otro pensamiento, y adoración constante (ananyachinta y upasana). Si la meditación no es ininterrumpida o la adoración no se ofrece con entrega incondicional, ¿qué justificación hay para quejarse de que Él no haya asumido la carga? Uno se entrega a otros; alaba y ensalza a otros; se sumerge en otros pensamientos. ¿Cómo, pues, puede Él asumir la carga?

Sirven a otros... ¡y apremian al Señor por la recompensa! ¿Cómo puede ser esto lealtad cabal? Si un hombre es el sirviente del rey, tiene que servirle de todo corazón; si sirve al rey, pero ama a su familia, eso no puede considerarse lealtad inmutable. Servir a quien se ama, amar a quien se sirve. Ese es el secreto de la rendición (saranagati). Vyasa hizo una primorosa guirnalda; este sloka es la cresta. Es la joya cimera de aquella guirnalda de gemas.

Las palabras abundancia (yoga) y seguridad (ksema) usadas por el Señor aquí, significan: abundancia, adquisición de algo deseable; y seguridad, la preservación de lo que fue adquirido. La disciplina por la cual pueden preservarlo es la meditación exclusiva en el Señor. Esto limpia a la mente y convierte en devoto a quien la práctica. El devoto es reconocido por estas cosas: habla del Señor, canta al Señor, ve solamente al Señor, trabaja y dedica su ocio al Señor.

Tales personas no tienen necesidad de efectuar ningún sacrificio u ofrenda; no necesitan ocuparse en meritorios actos de caridad; no necesitan ir de un lugar santo a otro. ¿Por qué habrían de entristecerse por carecer de estas cosas, o quejarse de que el Señor no les dio la oportunidad o los medios de tenerlas? El no insiste en ellas ni lo desea. Ofréndenle lo que surja en sus mentes, purificadas por la práctica espiritual; Él gustoso lo acepta todo. Pueden dedicarse a lo que se llama 'buenas acciones', pero si la mente no está limpia, si la vasija no es revestida de estaño con el pensamiento de Dios, todas esas acciones se contaminarán y se convertirán en veneno. El exige que el envase esté limpio.

Fíjense ustedes cómo el puñado de arroz quemado que Kuchela le ofreció con una mente pura agradó al Señor. Lean las experiencias de Vidura y Droupadi en las epopeyas y en los Puranas. ¿Qué es lo que ofrecieron al Señor? Vidura le dio una taza de atole (bebida hecha con harina de maíz); Droupadi sólo tuvo un pedacito de hoja que ofrecerle. A la vista son cosas sin valor que no valdrían ni siquiera medio céntimo como precio. Pero ¡consideren cuánto le dio el Señor a cambio! El no calcula el valor de las cosas. El calcula el sentimiento que movió el acto. Por esto, se les aconseja que purifiquen su sentimiento a fin de ganarse Su Gracia.