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martes, 22 de julio de 2014

MI REALIDAD - SATHYA SAI BABA.

 
  


Mi Realidad

17 de mayo 1968

Nota del Editor. Esta es la última parte del discurso de Sathya Sai Baba en la Conferencia Mundial de la Organización Sri Sathya Sai en Bombay, el 17 de mayo de 1968. Dice clara y directamente que Sathya Sai Baba es una encarnación de Dios, que ha venido a restaurar la rectitud (dharma).

 Puesto que han venido a este lugar personas devotas de todas las naciones, no puedo sino decirles una cosa. Es indudable que anteriormente se han celebrado conferencias mundiales dedicadas a la religión o a problemas espirituales; y también conferencias de seguidores de los diferentes credos, pero han sido celebradas sólo después de la muerte de los fundadores e inspiradores divinos. Ésta es la primera vez que se efectúa una conferencia mundial de devotos mientras la encarnación está presente, delante de ellos, con el cuerpo asumido para ese fin, llevando el nombre que Él mismo ha escogido para esta Misión. Debo hablarles de este hecho porque noventa y nueve de cada cien personas entre ustedes no conocen Mi Realidad. Han venido aquí atraídos por sus diversas necesidades, un gusto por las cosas espirituales, un deseo de desarrollar las instituciones a las cuales pertenecen, por admiración o afecto, amor o reverencia, o debido a un arrebato de entusiasmo por unirse a otros y compartir con ellos su propio entusiasmo.
  En verdad, no pueden entender la naturaleza de Mi Realidad hoy o ni siquiera después de mil años de firme austeridad o ardiente indagación, aún si toda la humanidad se uniera en ese esfuerzo. Pero en un corto tiempo conocerán la bienaventuranza que derrama el Principio Divino que ha asumido este sagrado cuerpo y este sagrado nombre. Su buena fortuna que les dará esta oportunidad es mucho más grande que la que estuvo a disposición de los anacoretas, monjes, sabios, santos y aún de personalidades que encarnaron facetas de la Gloria Divina.
  Como yo me muevo entre ustedes, como al igual que ustedes y hablo con ustedes, se engañan creyendo que esto no es sino un ejemplo de un ser humano común. Estén alertas de este error. Yo también los estoy engañando al cantar con ustedes, hablar con ustedes y dedicarme a actividades con ustedes. Pero en cualquier momento, mi divinidad puede serles revelada; deben estar listos, preparados para ese momento. Debido a que la divinidad está recubierta de humanidad, deben esforzarse por superar la ilusión (maya) que la esconde de sus ojos.
  Esta es una forma humana, en la cual cada entidad divina, cada principio divino, es decir, todos los nombres y formas dados por el hombre a Dios, están manifiestos. No permitan que la duda los distraiga; si sólo instalan en el altar de su corazón una fe firme en mi divinidad, podrán ganarse una visión de Mi Realidad. Pero si están oscilando como el péndulo de un reloj, en un momento devoción, en otro incredulidad; nunca podrán triunfar en captar la verdad y ganar la bienaventuranza. Son muy afortunados de tener una oportunidad de experimentar la Bienaventuranza de la Visión de la forma que es todas las formas de Dios, ahora, en esta misma vida.
  Quiero llamar su atención sobre otro hecho. En ocasiones anteriores, cuando Dios ha encarnado sobre la Tierra, la dicha de reconocerlo en la encarnación era otorgada sólo después de que la encarnación física hubiera dejado el mundo, a pesar de las muchas evidencias de Su Gracia. Y la lealtad y devoción que ellas despertaban en los hombres, surgían por el miedo y el temor reverencial ante sus poderes y destrezas sobrehumanos o ante su autoridad imperial para ordenar y castigar.
 Pero reflexionen un momento sobre esta manifestación de Sathya Sai; en esta edad de materialismo rampante, agresiva incredulidad e irreverencia, ¿qué es lo que atrae hacia Él la adoración de millones en el mundo entero? Estarán convencidos de que la razón fundamental de esta adoración es el hecho de que ésta es la divinidad supramundana en forma humana.
  Nuevamente: cuán afortunados son ustedes que pueden presenciar a todos los países del mundo rindiendo homenaje a la India (Bharath); pueden oír la adoración del nombre de Sathya Sai reverberando por el mundo entero, aún durante la existencia de este cuerpo, no en alguna fecha futura, sino ahora, mientras está aquí, con ustedes, ante ustedes. Y de nuevo podrán presenciar muy pronto la restauración de la Antigua y Eterna Religión (Sanathana Dharma) a su status genuino y natural: la rectitud (dharma) revelada en los Vedas para el bien de todos los pueblos del mundo. El restablecimiento del dharma védico es la voluntad divina de Sai (sankalpa), no únicamente atrayendo gente hacia mí por la manifestación de mi poder (shakti) y capacidad (samarthya). No es éste un fenómeno engañoso, ilusorio. Este fenómeno sostendrá la verdad, desarraigará la falsedad y con esa victoria hará que todos ustedes se regocijen en éxtasis. Esta es la voluntad divina (sankalpa) de Sai.
  Algunas personas, incluso aquellas que han llegado a cierto nivel de liderazgo y autoridad, han empezado a intercambiar las fórmulas Védicas y los principios de la cultura India (Bharathiya) por lucro, de hecho, vendiéndolos; y los occidentales también están inclinados a comprarlos! 
  Estas verdades y descubrimientos no son mercancía para comprar y vender. Por lo tanto pronto voy a ir a países de Occidente a fin de informarles de su justo valor y poner fin a este regateo. 
  Ya, las autoridades de universidades de Estados Unidos y los líderes estudiantiles de las universidades, han escrito que están ansiosos de darme la bienvenida y han preparado programas para mí. Apenas ayer trajeron los pasaportes para mi visita al África, rogándome que visitara esos países pronto; voy a ir al África antes del mes de junio.
  Así, utilicen la oportunidad de esta asociación conmigo todo lo posible, y esfuércense lo más rápido y lo mejor que puedan para seguir las directivas que les he dado. Obedecer mis instrucciones es suficiente; los beneficiará mucho más que el más riguroso ascetismo. Practiquen sathya (verdad), dharma (rectitud), santhi (paz) y prema (amor divino), que son queridos para mí; resuélvanse a mantener esos ideales ante ustedes siempre, en todos sus pensamientos, palabras y acciones. Esto puede conferirles el supremo bien de fundirse con la suprema sustancia de la Divinidad. 

Sathya Sai Baba





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Al servicio del Divino Sai
Difusión Sai Centro América

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